Entre los principales beneficios de los ejercicios de Chi Kung pueden
enumerarse: corrección postural, estiramiento muscular, regulación de la
circulación sanguínea, regocijo espiritual, autocontrol de los estados
emotivos, mayor lucidez mental y capacidad de razonamiento.
Si deseas realizar un sinfín de labores sin que el cansancio te venza,
te propongo que lleves a cabo todos lo días los siguientes ejercicios:
1. Postura básica (para equilibrar el cuerpo y la mente): Párate con los pies
paralelos y separados al ancho de los hombros. Lleva la cola levemente hacia
adentro y cierra la boca (sin forzar) para colocar la espalda y la nuca en
posición vertical. Eleva los brazos por los laterales del cuerpo mientras
inhalas el aire profundamente por la nariz mientras la boca permanece cerrada.
Luego junta las palmas arriba de tu cabeza en la postura de rezo. Hazlas descender por enfrente del torso mientras exhalas el aire por la nariz. Finaliza ubicando las palmas por unos segundos a la altura del pecho. Comienza nuevamente el ejercicios (puedes hacer hasta 10 repeticiones).
Luego junta las palmas arriba de tu cabeza en la postura de rezo. Hazlas descender por enfrente del torso mientras exhalas el aire por la nariz. Finaliza ubicando las palmas por unos segundos a la altura del pecho. Comienza nuevamente el ejercicios (puedes hacer hasta 10 repeticiones).
2. Atracción de la fuerza de voluntad: Separa ambos pies al doble
del ancho de los hombros. Flexiona moderadamente las rodillas mientras extiende
ambos brazos a la altura de los hombros, formando puños con las palmas de las
manos. Exhala enérgicamente el aire por la nariz desde el bajo vientre.
A continuación tira tus brazos hacia el pecho, rotando los codos y llevando las palmas hacia adentro. Simultáneamente, inhala de manera profunda el aire por la nariz y eleva un poco las rodillas. Luego exhala por la nariz mientras rotas los codos y llevas nuevamente los puños hacia delante. Vuelve a la posición inicial y repite el ejercicio unas 10 veces.
A continuación tira tus brazos hacia el pecho, rotando los codos y llevando las palmas hacia adentro. Simultáneamente, inhala de manera profunda el aire por la nariz y eleva un poco las rodillas. Luego exhala por la nariz mientras rotas los codos y llevas nuevamente los puños hacia delante. Vuelve a la posición inicial y repite el ejercicio unas 10 veces.
3. Concentración de la fuerza de voluntad: Parado con los pies
separados al doble del ancho de los hombros y las rodillas flexionadas, estira
tus brazos hacia los costados a la altura de los hombros, formando puños con
las palmas hacia abajo, mientras exhalas el aire por la nariz.
A continuación inhala por la nariz, rota y flexiona los codos de manera que formes hacia arriba un ángulo de 90º con cada brazo, haciendo que las palmas de los puños miren hacia las orejas. Estira levemente las piernas. Luego exhala por la nariz y vuelve a la posición inicial. Repite unas 10 veces.
A continuación inhala por la nariz, rota y flexiona los codos de manera que formes hacia arriba un ángulo de 90º con cada brazo, haciendo que las palmas de los puños miren hacia las orejas. Estira levemente las piernas. Luego exhala por la nariz y vuelve a la posición inicial. Repite unas 10 veces.
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