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miércoles, 16 de abril de 2014

Yoga: Cómo conseguir una óptima relajación



Dentro del Yoga, el término “relajación” hace referencia directa a la innata capacidad del cuerpo para alcanzar un estado especial caracterizado por una gradual disminución de las pulsaciones cardíacas, de la presión arterial, de las ondas cerebrales y del trabajo general del metabolismo. Además, en dicho estado, los cambios producidos por la relajación contrarrestan los efectos y las molestias generadas por el estrés (insomnio, ansiedad, angustia, tensión nerviosa), aumentan la creatividad mental y reducen los niveles de colesterol.
Para entender el proceso de relajación es necesario conocer los mecanismos que producen el efecto contrario, o sea, la tensión. Toda contracción muscular o tensión supone una afluencia de la energía enviada consciente o inconscientemente hacia el músculo que contraemos. Así, podemos decir que un músculo contracturado es un músculo cargado de tensión, en proporción a la energía que vibra en dicho músculo. Para relajarnos debemos proceder de forma opuesta, es decir, regresar la energía hacia el cerebro, de donde provino, y así recorrer el camino a través de la columna. Este mismo proceso es el que define a la “relajación”. Relajar no es más que desalojar la energía que poseemos en forma de tensión, alojada en una parte o todo el cuerpo, para que vuelva a su lugar, a los centros de energía de la espina dorsal y el cerebro. 

La relajación paso a paso

Para lograr el éxito en la práctica de la relajación debemos disciplinar la mente, aquietar los pensamientos y por consiguiente, armonizar nuestra respiración y nuestra circulación. Comprender el estrecho vínculo que existe entre la respiración, las energías y la mente, es imprescindible para alcanzar un estado de relajación completo y efectivo.
En una situación de relativa serenidad, se registra una modificación de nuestras pautas mentales; de esa forma podemos librarnos de los factores que inducen a la mente a dar incesantes vueltas, casi involuntarias, alrededor de inquietudes o ideas negativas que pueden llegar a dañar nuestra salud. Para encontrar la serenidad y la relajación existen varias técnicas, aunque una de las más simples consiste en cuatro pasos básicos:
• Estar en un ambiente tranquilo y musicalizado.
• Relajar concientemente los músculos del cuerpo, con una orden mental (la mente ordena y el cuerpo responde).
• Concentrarse en una estratagema mental, por ejemplo como observador de la propia respiración.
• Adoptar una actitud pasiva con respecto a las distracciones mentales.
Una vez que conseguimos la disciplina, podemos sumar a la relajación otros aspectos complementarios: respiración correcta y profunda, posturas corporales adecuadas y técnicas de auto-conocimiento. Así, con el tiempo lograremos mejorar nuestra calidad de vida física y mental, promoviendo la paz interior y el equilibrio emocional.

viernes, 3 de enero de 2014

Yoga: Una postura para distender los músculos



Como toda disciplina que implica algún movimiento físico, siempre es necesario poner a punto todo el cuerpo antes de comenzar con una sesión de Yoga propiamente dicha. Así, el “estiramiento inicial” se presenta como una postura básica que sirve para optimizar la flexibilidad de los músculos, preparándolos para posturas más comprometidas y exigentes.
Por otro lado, es necesario considerar que el cuerpo y la mente funcionan mucho mejor si están distendidos y relajados. Además de su función muscular, el “estiramiento inicial” se emplea para aliviar las tensiones y el estrés acumulado durante el día. Por eso, puede llevarse a cabo minutos antes de ir a la cama, para conseguir un sueño placentero y reparador.

Principales beneficios para la salud

• Promueve el estiramiento y la flexibilidad de los músculos en general.
• Contribuye a eliminar las tensiones y calmar los nervios.
• Aporta vigor corporal y contribuye al descanso mental.
• Permite canalizar las ansiedades antes de una práctica Yoga.
• Estimula determinadas zonas corporales optimizando su funcionamiento.

La forma correcta de llevarla a cabo

1. Inicialmente párate con el tronco erguido y la pierna derecha ubicada un paso hacia delante y la izquierda medio paso hacia atrás. Entrelaza las manos detrás de la espalda a la altura de la cintura de manera que los dedos de las manos apunten hacia arriba.
2. Inclina el tronco hacia delante hasta formar un ángulo de 90º con la pierna derecha mientras inhalas profundamente por la nariz. En este movimiento sentirás como el pecho y las costillas se expanden. Al mismo tiempo, el tronco se retraerá levemente.
3. Conservando el peso del cuerpo en la pierna derecha, exhala todo el aire por la boca mientras inclinas la cintura hacia delante en dirección a la pierna derecha. Trata de flexionar ligeramente la pierna derecha para evitar un desgarro. Con el tiempo no hará falta que flexiones las piernas. A la vez inclina todo el tronco hacia delante hasta donde más puedas (pero sin excederte) conservando la espalda y el cuello derechos (sin arquear). Para ello extiende tus glúteos (la cola) levemente hacia atrás.
4. Conserva la postura durante cinco inhalaciones profundas, luego incorpórate lentamente hasta conseguir la posición inicial. Repite la serie pero modificando la posición de las piernas.

martes, 17 de diciembre de 2013

La concentración: Un paso hacia la meditación



La meditación es una manera de aumentar el autocontrol y obtener una relajación mental completa. A la hora de meditar, es preciso realizar una primera elección entre dos técnicas de concentración: una interior y otra exterior. Cada una consiste en los siguiente:

· Concentración interior: siéntate, relájate e imagina un dibujo simple, como un círculo alrededor de una cruz u otro símbolo fácil de visualizar. Consérvalo en la mente durante todo el tiempo que dure el ejercicio, sin pensar en lo que representa. La figura debe permanecer simple sin complicaciones ni desviaciones, y siempre es preferible que esté dentro de una forma circular, con un centro bien definido.

· Concentración exterior: siéntate, relájate y coloca una mano enfrente, de manera que puedas enfocar la uña del pulgar con la vista baja. Mírala con atención, sin forzar la vista, conserva los ojos y los párpados relajados y presta atención al movimiento del abdomen al respirar. En el transcurso debes estar atento de la respiración y contemplar la uña del pulgar. No piense en ella ni trates de profundizar en tus pensamientos; limítate a observarla como si se trata de lo más importante que has visto en la vida.
Estas dos técnicas inducen la mente a un estado profundo de relajación y permite que el cuerpo se despegue por completo de las preocupaciones cotidianas. De esa forma, con la mente en blanco y junto a la respiración profunda el cuerpo se toma el descanso necesario para poder continuar con la rutina de todos los días. Así, libre de tensiones y estrés es como uno puede adoptar una actitud diferente frente a las situaciones que se presentan en la vida, actuando con calma y serenidad sin llegar a perder el control de nuestros propios actos. 

La posición ideal para meditar

Como en todos los ejercicios, existe una postura correcta que el cuerpo debe adoptar para obtener los máximos beneficios a la hora de meditar. Sentado sobre el suelo y con las piernas cruzadas debes tener en cuenta estos aspectos:
· Cabeza vertical y mentón suavemente recogido.
· Espalda derecha, pero sin tensión.
· Hombros bajos.
· Respiración abdominal fluida y lenta.
· El pecho prácticamente no se mueve.
· Las manos en la posición que desees, pero siempre relajadas.

Cómo iniciarse en la relajación



Mover el cuerpo y desenvolverse en la sociedad siempre genera un cierto grado de estrés, pero la tensión desmedida puede provocar un gran desgaste psicofísico. Nuestros sentidos continuamente reciben estímulos, los cuales se transmiten a la mente a través del sistema nervioso. A partir de ahí,  la mente analiza esos estímulos y decide si hay que actuar y cómo hacerlo. Después, la mente envía un impulso a los músculos correspondientes, junto con un aporte extra de energía para llevar a cabo la acción. Así, el propio impulso hace que los músculos se contraigan y actúen.
Este mecanismo sucede en cada momento e instante de nuestras vidas, por eso es importante tomar un descanso y aprender a relajarse. De lo contrario la tensión se acumula hasta un punto donde el cuerpo hace crisis y se enferma. Pero con el ritmo de vida actual, relajarse parece cada vez más difícil.
El secreto para una óptima relajación consiste en disminuir la cantidad de estímulos a los que nos sometemos. Cuando las preocupaciones nos sobrepasan, forzamos nuestro caudal de energía y nos fatigamos mentalmente, lo cual produce a su vez un desgaste físico. Si se le permite tanto a la mente como a los músculos hacer una pausa entre un trabajo y otro para relajarse, en lugar de tensión y nerviosismo, obtendremos serenidad y tranquilidad. De esa forma todo funciona de manera eficiente y sin caos.
 

Beneficios de la relajación

En el aspecto corporal:
• Favorece el descanso profundo a través de una disminución en el consumo de oxígeno y la proporción metabólica de desgaste energético.
• Reduce el ritmo de la respiración, favoreciendo una mayor relajación del sistema nervioso.
• Aumenta la resistencia cutánea (signo de reposo absoluto), y calma la ansiedad.
• Acelera el tiempo de reacción, lo que señala mayor estado de alerta y mejor coordinación de la mente y el cuerpo.
• Normaliza el ritmo cardíaco al disminuir el trabajo del corazón.
En es aspecto emotivo:
• Disminuye el nerviosismo y previene las enfermedades psicosomáticas.
• Reduce la irritabilidad y aumenta la tolerancia y paciencia frente a situaciones difíciles.
• Promueve las actitudes sociales y los gestos de cordialidad.
• Provoca una menor tendencia a la dominación y a las inhibiciones.
• Aumenta la seguridad y el autoestima.
• Estimula la capacidad para disfrutar la soledad.
• Desarrolla y estimula la capacidad creativa.
• Incrementa la constancia y eficiencia en el trabajo.
• Aumenta la efectividad en la práctica deportiva.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Ejercicios posturales para aumentar la fuerza de voluntad



Ciertos ejercicios de Chi Kung, un milenario arte chino para cultivar la energía interna o Chi, están recomendados para promover la calma y combatir el estrés. En cambio, otros movimientos sirven para levantar el ánimo, aumentar la energía y generar los estímulos necesarios para pasar a la acción en tu vida diaria.
Entre los principales beneficios de los ejercicios de Chi Kung pueden enumerarse: corrección postural, estiramiento muscular, regulación de la circulación sanguínea, regocijo espiritual, autocontrol de los estados emotivos, mayor lucidez mental y capacidad de razonamiento.
Si deseas realizar un sinfín de labores sin que el cansancio te venza, te propongo que lleves a cabo todos lo días los siguientes ejercicios:

1. Postura básica (para equilibrar el cuerpo y la mente): Párate con los pies paralelos y separados al ancho de los hombros. Lleva la cola levemente hacia adentro y cierra la boca (sin forzar) para colocar la espalda y la nuca en posición vertical. Eleva los brazos por los laterales del cuerpo mientras inhalas el aire profundamente por la nariz mientras la boca permanece cerrada.
Luego junta las palmas arriba de tu cabeza en la postura de rezo. Hazlas descender por enfrente del torso mientras exhalas el aire por la nariz. Finaliza ubicando las palmas por unos segundos a la altura del pecho. Comienza nuevamente el ejercicios (puedes hacer hasta 10 repeticiones).

2. Atracción de la fuerza de voluntad: Separa ambos pies al doble del ancho de los hombros. Flexiona moderadamente las rodillas mientras extiende ambos brazos a la altura de los hombros, formando puños con las palmas de las manos. Exhala enérgicamente el aire por la nariz desde el bajo vientre.
A continuación tira tus brazos hacia el pecho, rotando los codos y llevando las palmas hacia adentro. Simultáneamente, inhala de manera profunda el aire por la nariz y eleva un poco las rodillas. Luego exhala por la nariz mientras rotas los codos y llevas nuevamente los puños hacia delante. Vuelve a la posición inicial y repite el ejercicio unas 10 veces.

3. Concentración de la fuerza de voluntad: Parado con los pies separados al doble del ancho de los hombros y las rodillas flexionadas, estira tus brazos hacia los costados a la altura de los hombros, formando puños con las palmas hacia abajo, mientras exhalas el aire por la nariz.
A continuación inhala por la nariz, rota y flexiona los codos de manera que formes hacia arriba un ángulo de 90º con cada brazo, haciendo que las palmas de los puños miren hacia las orejas. Estira levemente las piernas. Luego exhala por la nariz y vuelve a la posición inicial. Repite unas 10 veces.

martes, 12 de noviembre de 2013

Aumenta la "tranquilidad" de manera natural



Controlar la ansiedad y cultivar una personalidad más tranquila es un deseo noble y saludable. Sin embargo, no siempre la medicina convencional ofrece soluciones efectivas a un problema que a veces ni siquiera llega a ser una enfermedad. En algún momento todos solemos padecer estados de ansiedad y nerviosismo, pero si estos estados se prolongan a lo largo del tiempo —o se hacen crónicos— es preciso actuar y considerar como primera medida un control médico.
Existe una alternativa totalmente natural para controlar y prevenir los estados de ansiedad que consiste en tomar infusiones de ciertas hierbas. El origen de esta propuesta está formulado por la Fitoterapia —una disciplina vinculada con la medicina natural que utiliza el poder benéfico de determinadas plantas con fines terapéuticos—, y sus efectos han demostrado ser muy efectivos. Además este tipo de aliciente no posee contraindicaciones, salvo en personas que llevan un tratamiento médico contra la ansiedad y/o depresión, quienes deberán consultar con su médico antes de beber una infusión de hierbas.

Las mejores fórmulas

La infusión de manzanilla es un sedante muy suave que puede utilizarse para controlar el nerviosismo y los problemas digestivos. No tiene contraindicaciones y la parte de la planta que se emplea son las flores secas. Se recomienda beber esta infusión tibia y después de comer. Para prepararla se debe colocar 1 cucharadita de hierba seca en 1 taza de agua hirviendo, luego tapar y dejar reposar 15 minutos para finalmente colar y servir.
Por su parte, la pasionaria es una hierba muy efectiva contra el insomnio y los estados de estrés. Se utilizan las hojas y se recomienda beber una taza media hora antes de acostarse. Se prepara colocando 1 cucharadita de hierba seca en una taza con agua hirviendo, luego se tapa y se cuela a los 10 minutos.
Otra alternativa natural para cosechar un espíritu tranquilo consiste en beber una infusión de hipérico o hierba de San Juan. Esta planta ha demostrado ser muy eficaz contra la ansiedad, la tensión nerviosa, la irritabilidad o las alteraciones emocionales asociadas con la menopausia y el síndrome premenstrual. La infusión se prepara con sus partes aéreas secas (hojas y flores) y debe beberse con mucha precaución y sólo durante un breve período de tiempo. Cualquier duda es recomendable consultar con un especialista para evitar efectos adversos.
Finalmente, para sentirse más calmado, relajado y descongestionado, nada mejor que tomarse un baño de manzanilla. Se prepara echando una buena cantidad de infusión de manzanilla en una bañera con agua tibia o caliente. Luego se toma el baño en forma de asiento (todo el cuerpo sumergido excepto la cabeza) durante al menos 40 minutos. Este baño debe hacerse principalmente a la noche antes de dormir, para conseguir así un sueño placentero y reparador.

viernes, 2 de agosto de 2013

Aprende a meditar y relajarte


 
La meditación es un aspecto fundamental para conservar la calma y potenciar la concentración mental. Además permite actuar con cordura en situaciones límites. Aprender a meditar te asegura una vida llena de plenitud y libre de tensiones y preocupaciones innecesarias, que solo afectan tu salud
Como todas las cosas, existe un método adecuado para adquirir el hábito de la meditación. Lo primero que debes considerar es aprender a "poner la mente en blanco". Intenta esta práctica en el momento de dormir, y estando ya en la cama. Además te ayuda a conseguir un sueño placentero, lo que permite recuperar energía para la jornada siguiente.
El segundo punto es la "respiración profunda y consciente". Respirar profundamente contribuye a purificar el cuerpo. Comienza a respirar en lugares abiertos y al aire libre (un parque, una montaña) y en una posición descansada pero firme. La posición de yoga es muy buena para aprender a respirar correctamente. Ésta consiste en sentarse con las piernas cruzadas apoyando los antebrazos sobre las rodillas, mientras se mantienen los ojos cerrados pensando en algo agradable, inhalando de manera consciente el aire por la nariz y expulsándolo por la boca lentamente.
Finalmente, la "relajación muscular" es el aspecto que permite distenderte y liberar tensiones. Recomendada para combatir el estrés laboral y adquirir flexibilidad y resistencia muscular, la relajación contribuye, junto con la respiración profunda y la meditación, a cultivar una personalidad calma y controlada (no reprimida).
 

Cómo entrenar la memoria

La memoria está preparada para almacenar todo lo que necesitamos recordar. La clave para que funcione consiste en una buena selección y mucha concentración.
Para comenzar a entrenar la memoria es importante saber seleccionar la información que se recibe a diario. Trata de separar lo fundamental de lo superfluo.
Un ejercicio que mejora el nivel de concentración consiste en retener en la mente un determinado objeto, eliminando todo lo demás. Imagina cada detalle y, si otro pensamiento interfiere, descansa un poco e inténtalo nuevamente. Notarás que cada vez te cuesta menos fijar tu atención en algo cuando lo necesitas.
La lectura es otro ejercicio eficaz para retener pensamientos. Cuando termines algún libro trata de hacer un resumen mental de la obra. Quienes estudian y necesitan fijar datos en su memoria deben recordar que las situaciones de estrés, las preocupaciones, las obsesiones, el exceso de ruido, los dolores de cabeza o la falta de horas de sueño atenta contra una buena concentración.
Considera que una mala memoria puede jugarte en contra a la hora de recordar lo realmente importante. Con pocos minutos diarios y buena voluntad es posible potenciar la concentración y sacarle el máximo provecho.

viernes, 3 de mayo de 2013

Antigimnasia: Un arma contra el estrés



La antigimnasia es una práctica física que propone sencillos masajes con la ayuda de una pelotita de tenis. Su redondez es la que posibilita masajear con firmeza los músculos sin producir dolor, mientras que su textura estimula los nervios de la piel y aumenta la circulación de la sangre. Con ejercicios suaves y precisos se consiguen efectos sorprendentes: eliminar el estrés y las contracturas posturales, potenciar la flexibilidad, aliviar las tensiones musculares, mejorar la movilidad y generar una placentera sensación de bienestar físico. Además los ejercicios pueden utilizarse como calentamiento antes de practicar un deporte o actividad física.
Sin embargo la técnica de la antigimnasia no debe aplicarse en zonas sensibles a la presión cuyos nervios y arterias no están protegidos, como el cuello (vértebras cervicales), la parte interna de codos y muñecas, la base del tronco (riñones) o la zona posterior de las rodillas.

Indicaciones previas

  • Comenzar la sesión de ejercicios con una pelotita de tenis usada, ya que es menos rígida que una nueva.
  • Asegurarse de que los masajes sean equilibrados: si se masajea el brazo derecho, después debe hacerse lo mismo con el izquierdo, y así con todas las zonas descriptas en los ejercicios.
  • Evitar todo tipo de dolor; si se llega a experimentar alguno, se debe abandonar inmediatamente la rutina de ejercicios.

Los ejercicios de la "antigimnasia"

Elongación: Refuerza la movilidad de las articulaciones de piernas y caderas.

1. Sentarse sobre una colchoneta ligera y extender la pierna derecha. Flexionar la izquierda y apoyar el pie en el suelo. Relajar la pierna derecha y colocar la pelotita en el arco que se forma debajo del tobillo. Mover la pierna de lado a lado sobre la pelota dos o tres veces, para entrar en calor.
2. Apoyados en los brazos, mover hacia adelante y hacia atrás, haciendo rodar la parte inferior de la pierna sobre la pelota para masajear el músculo de la pantorrilla, durante un minuto y medio.
3. Colocar la pelota debajo de la cola, mover hacia adelante y hacia atrás un minuto y medio. Luego ubicar la pelota debajo de la nalga derecha y mover la cadera en círculos durante 20 segundos. Repetir todo el ejercicio con la otra pierna.


Caderas: Libera tensiones y aumenta la flexibilidad y la movilidad de las piernas.
1. Recostarse sobre el piso con la pierna izquierda extendida y la derecha flexionada con el pie apoyado en el piso. Ubicar la pelotita debajo de la nalga derecha.
2. Recostar la rodilla derecha sobre el piso, fuera de la línea del cuerpo, y mantener el pie derecho apoyado contra la pantorrilla izquierda. Descansar un minuto, mientras se levanta la cadera. Después deslizar el pie derecho por la pierna izquierda y descansar un minuto. Deslizarse sobre la pelota, sin esforzarse, y descansar otro minuto. Volver a la posición inicial, flexionar la rodilla derecha y apoyar el pie en el piso. Remover la pelotita y extender la pierna. Realizar el ejercicio del otro lado.


Relajación de cuello: Estira los músculos de brazos, cuello y hombros y fortalece los músculos de la axila.
De pie con los pies paralelos, las rodillas semiflexionadas, los abdominales relajados y la espalda recta. Colocar la pelotita en la parte más profunda de la axila derecha y dejar que el brazo cuelgue sobre ella. Con ambos brazos relajados a los costados, dejar caer la cabeza sobre el hombro izquierdo. En esa posición, descansar dos minutos. Después enderezar la cabeza, cambiar de lugar la pelotita y repetir el ejercicio del otro lado.


Brazos: Relaja la tensión del hombro y la parte superior del brazo.
Colocar el brazo derecho en el respaldo de una silla, ubicar la pelotita en la parte exterior del brazo, debajo del hombro. Con la palma de la mano izquierda presionar y hacer rodar la pelota en círculos a lo largo del brazo, hasta llegar al codo. Regresar a la posición inicial, masajeae durante un minuto y medio y afloja el brazo. Repetir con el otro lado.

Pies: Relaja las tensiones y estimula los nervios de la piel.
De pie, colocar la pelotita en el piso y apoyar un pie sobre ella. Masajear la planta haciendo que la pelota ruede debajo del arco, el talón y los dedos. Hacer círculos de adelante y hacia atrás, durante un minuto. Repetir el ejercicio con el otro pie.

Tobillos: Relaja la tensión de las pantorrillas y los tobillos.
De pie con los pies paralelos, separados diez centímetros, las rodillas ligeramente flexionadas, los abdominales y los hombros relajados, la cabeza levantada. Colocar la pelotita debajo del pie derecho con el talón relajado y la punta del pie sobre el piso. Hacer rodar la pelotita un minuto apoyando tu peso sobre el pie. Moverlo hacia adelante. Realizar la misma operación con el otro pie.


martes, 30 de abril de 2013

Relax para recuperar la vitalidad y la belleza




Los dolores musculares, las contracturas y el cansancio acumulado durante una agitada jornada laboral se consiguen superar con técnicas y métodos como el Yoga, el Shiatsu, el Chi Kung, la percepción sensorial, los masajes en los pies, las sesiones bioenergéticas y la gimnasia consciente. Todas son aptas para cualquier estado físico y edad, y en su gran mayoría le dan gran importancia a la respiración y al propio conocimiento del cuerpo.
Pero, además de los ejercicios, existe una amplia gama de elementos que ayudan a conseguir un placentero estado de relajación. Tal es el caso de ciertas hierbas medicinales, como la manzanilla y el tilo, sedantes naturales que promueven agradables estados de calma. Asimismo, la música puede ser una gran aliada en la búsqueda del relax total; en la actualidad existe una gran variedad de material sonoro con melodías basadas en ruidos naturales como el agua, la lluvia o el canto de los pájaros, entre los que se mezclan tonos tranquilos de instrumentos de viento y cuerdas. La denominada “música natural” contribuye en la creación de un ambiente tranquilo y lleno de paz, requisito necesario para eliminar tensiones.

Alternativas contra el estrés

En el abanico de alternativas para eliminar el estrés del cuerpo existen técnicas que se valen de los aromas naturales. Aunque parezca increíble, los aceites esenciales que se extraen de ciertas hierbas favorecen notablemente los estado de relajación. La aplicación, circunscripta en lo que se conoce como “aromaterapia”, es muy variada: se puede aromatizar una habitación completa o se puede utilizar la esencia como base de un suave masaje reparador. Los aceites para el cuerpo se aplican dando sencillos masajes que hay que realizar de una manera firme pero suave, sin movimientos bruscos. Los aceites también se utilizan para los baños de inmersión. En forma de perlas o gotas, se disuelven en el agua caliente y a través de la inhalación del aroma se consigue una buena relajación y la piel queda suave y perfumada. Para relajarse, las esencias más recomendadas son: manzanilla, ciprés, geranio, ylang ylang, lavanda, melisa y almendra.
Por otro lado, la combinación de algunos preparados naturales con movimientos controlados sobre la base del cuerpo puede provocar un auténtico efecto relajante. Para eliminar las contracturas acumuladas en los pies, existen una serie de geles elaborados con menta y mentol que estimulan la circulación y los desinflaman por completo. Para esta parte del cuerpo, como para el resto, pueden emplearse aparatos de masajes, tanto eléctricos como de madera, que prometen una óptima relajación.
Finalmente, mucho más costosos son los sillones y colchonetas inteligentes que cumplen la función de aplicar suaves pero efectivos masajes corporales. El sistema se maneja desde un dispositivo que marca la zona del cuerpo que uno desea relajar, y se consigue el efecto mediante vibraciones. Por supuesto, si no se quiere invertir tanto basta con una buena mecedora o una hamaca paraguaya, que con su vaivén haga desaparecer la ansiedad y las tensiones acumuladas.

Las opciones de relajación más efectivas

La relajación es agradable y altamente reparadora, pues promueve la recarga de energía corporal. Sólo es necesario disponer de un momento del día para conseguir un estado de calma; en este sentido, la noche se presenta como el horario ideal. También es válido realizar ejercicios de relajación a la mañana en el jardín, antes del desayuno o en la playa cuando cae el sol. El contacto con la naturaleza y el aire libre potencia los resultados de cualquier práctica anti-estrés. Dentro del catálogo de actividades relajantes, pueden probarse algunos de los siguientes ejercicios:

Ejercicios de relax perteneciente a la disciplina Chi Kung:

  • Cruza las piernas y coloca el pie izquierdo detrás del derecho. Abre los brazos hacia los costados del cuerpo. Sube los codos a la altura del pecho y las muñecas a la altura de las orejas. Relájate y observa a lo lejos. Conserva esta posición el mayor tiempo que puedas. El ejercicio es ideal para eliminar contracturas del cuello y las cervicales.
  • Coloca tu rodilla izquierda sobre el piso y extiende tu pierna derecha. Levanta los dos brazos para atrás lo más arriba posible. Con esta postura conseguirás relajar los músculos posteriores de la espalda y la cadera.

Ejercicios matinales de Shiatzu (técnica oriental):

  • Colócate de rodillas, con los tobillos separados y los dedos gordos del pie en contacto. Presiona suavemente las sienes con los pulgares y masajea la zona haciendo pequeños círculos.
  • Inclínate hacia adelante y con los puños cerrados, golpea suavemente la espalda a uno y otro lado de la columna vertebral, subiendo desde la cola hacia los omóplatos.

Posturas de Yoga para promover la relajación:

  • Siéntate frente a una mesa, con las piernas separadas, los pies apoyados sobre el piso y los codos sobre su superficie. Coloca las palmas de tus manos sobre tus ojos cerrados durante algunos segundos Respira en forma profunda y regular. En la oscuridad el ojo descansa y se protege de las informaciones externas. La postura denominada "yoga de los ojos" te permitirá desencadenar un reflejo ocular que te liberará de tensiones y nerviosismo. Además es un ejercicio muy fácil de hacer.
  • Siéntate en el piso, con las rodillas flexionadas hacia ti. Une las manos debajo de los pies juntos y balancéate suavemente hacia delante y después hacia atrás, inspirando y expirando, alternativamente. El péndulo es ideal para ablandarse y distenderse por completo.