viernes, 11 de abril de 2014

Pies de maravilla con uñas saludables



Las uñas de los pies protegen la extremidad dorsal de los dedos y los preserva de traumatismos, a la vez que forman parte indisociable en la armonía y estética de la figura pédica. Por eso es importante conservarlas siempre saludables y prevenir cualquier trastorno por leve que sea. Pues el proceso que conduce a las patologías de las uñas puede durar meses o años. Generalmente los problemas comienzan en la niñez, cuando las uñas son blandas y débiles: cortes defectuosos, pequeños traumatismos regulares por el uso de calzado inadecuado, o golpes originados en prácticas deportivas o recreativas. Estas situaciones son desatendidas en el momento en que ocurren, y generan a largo plazo trastornos de mayor envergadura.
Por su parte, los desarrollos patológicos de las uñas obedecen a distintos orígenes: desde simples afecciones parasitarias por accidentes (como las micosis), hasta alteraciones congénitas y genéticas o enfermedades. Aunque son de difícil reversión, pueden mejorarse mediante un adecuado tratamiento que detenga la evolución de la anomalía. Asimismo, un cuidado periódico que incluya el corte adecuado y la desinfección de las uñas, actúa como una eficaz medida preventiva frente a las indeseadas afecciones, atenuando sus efectos y evitando los complejos que el paciente se origina ante el aspecto desagradable que presentan sus uñas. 

Uñas encarnadas: La afección más popular

La uña encarnada es una afección muy común, que obedece a una variedad de causas. Algunas como la uña encorvada o abarquillada, no bastan por sí solas para producir el encarne, pero una ligera presión sobre el lateral altera el recorrido normal de la uña y ésta se incrusta en el tejido subyacente. Tratada en los momentos iniciales, la uña encarnada no reviste mayor importancia, pero su descuido puede provocar serias infecciones locales, frente a las cuales puede llegarse a la extirpación de la lámina que forma la uña. Es una patología dolorosa aún en estado de reposo y afecta la acción de caminar, ya que genera distorsiones en otras zonas del cuerpo por la búsqueda de falsos puntos de apoyo.
El corte de uñas es una herramienta clave para prevenir el encarne, que puede manifestarse en cualquier dedo del pie. Sin embargo, es necesario tener en cuenta algunas pautas para conservar la salud de las uñas:
• Evita el corte al ras en los laterales de la uña; efectúa e1 denominado corte carré o de forma cuadrada, es decir que queden rectas a lo largo de todo su extremo.
• Evita las puntas filosas limando suavemente los ángulos de las uñas.
• Si tus uñas están demasiado duras, un baño de asiento caliente en el pie las ablandará previamente al corte.
• Si están demasiado gruesas, es mejor que recurras a un pedicuro para que lleve a cabo un adecuado pulido.

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