martes, 8 de abril de 2014

Expresión corporal: El trabajo emotivo del cuerpo



La expresión corporal proviene de la danza, una disciplina que se ha dividido en varias ramas bajo un mismo objetivo: el desarrollo de la percepción, la creatividad y la comunicación para crecer, madurar y hasta curarse de algunas dolencias psicosomáticas. La expresión corporal como danza consiste en una forma de bailar muy personalizada, con el carácter que le imprime cada uno. A diferencia del aeróbic o la danza tradicional, en esta disciplina no hay que imitar los movimientos del profesor, sino interpretar libremente las consignas y pautas que éste da para que las tensiones se aflojen y el cuerpo pueda expresar sus emociones sin bloqueos ni prejuicios. Por eso, para asistir a clases de expresión corporal no es necesario poseer cualidades especiales o un determinado nivel de entrenamiento físico.
Para la expresión corporal, el cuerpo humano se concibe como una unidad sensitiva, motriz, psicológica y social. Cada uno baila su propia danza para expresarse y dialogar con los demás por medio del lenguaje corporal. Este proceso, altamente saludable y formativo, sugiere la necesidad de conocerse, percibirse y modificarse. Pues el cuerpo lucha por encontrar y plasmar sus propias metáforas para desarrollar su propia vida interior, su creatividad y su capacidad de comunicación. En definitiva, la técnica de expresión corporal busca que el cuerpo "piense" y "se emocione", que transforme la actividad psíquico‑afectiva en movimientos, gestos, ademanes y hasta silencio, pero todos cargados de sentido. 

El desarrollo de los sentidos

La expresión corporal cotidiana es un lenguaje, una de las formas con que el cuerpo se comunica con el mundo, antes de estructurar un lenguaje hablado. Por eso los expertos aseguran que la expresión corporal fue siempre "preverbal". De ahí su carácter altamente sensorial y perceptivo para recuperar la expresividad que no nos permitimos manifestar con el lenguaje y con la danza común. En este sentido, la expresión corporal está cargada de significado artístico, libre de esquemas y condicionamientos, como auxiliar del aprendizaje y como alternativa de juego para expresar los movimientos de la vida interior.
Por otro lado, la expresión corporal se sintetiza como el desarrollo de la percepción del propio cuerpo. La comunicación con uno mismo comienza con esta práctica, que permite escucharse, verse, percibirse, olerse y abrir los canales de la comunicación interna. Esa comunicación sensorial resulta útil también con fines terapéuticos: estar atento, percibirse, hace posible que uno pueda regular su energía interna.
Pero la experiencia no se termina en la relajación ni en el manejo de los tonos corporales: la danza produce alegría. Reduce el margen de error entre la realidad del propio cuerpo y la percepción que cada uno tiene de él. De esa forma se aprende a corregir y equilibrar la realidad corporal (en quietud o en movimiento) y comenzar una exploración creativa capaz de manifestar todas las emociones que nuestra realidad personal y única despierta en nosotros mismos.

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