viernes, 18 de abril de 2014

Alimentos peligrosos que atentan contra la salud



En los alimentos también pueden existir ciertos agentes cancerígenos. Su acción es variable, dependiendo de la dosis ingerida, la frecuencia de su consumo y la predisposición genética del individuo. Entre ellos, se encuentran las aflatoxinas, que son toxinas producidas por mohos que hace medio siglo atrás produjeron la muerte de miles de pavos en Inglaterra. Sin embargo, actualmente existe control sanitario en los alimentos capaces de contener estas sustancias, por lo que en principio no suponen un problema en la alimentación humana actual.
Asimismo, los alimentos ahumados contienen hidrocarburos policíclicos o benzopirenos que se han mencionado como factores carcinogénicos con una ingesta muy continuada. De ahí que su consumo no está recomendado en las dietas sanas. Por otro lado, ciertos aditivos que producían tumores en animales de experimentación se excluyeron del consumo humano. Las nitrosaminas tienen un potencial cancerígeno y se forman si hay reacción de los nitratos presentes en los alimentos (unos buenos conservantes) con aminas. Por ello, los controles sanitarios sólo permiten una dosis muy bien delimitada, para evitar esa reacción.

Consejos alimentarios para prevenir el cáncer

En estudios epidemiológicos se ha observado una relación entre una mayor frecuencia de cáncer de colon y de intestino con un consumo bajo de fibra y alto en grasas. El mecanismo se debería a que las grasas se metabolizan a sales biliares. Estas sales biliares se transforman en ácido dihidroxicolánico (un posible carcinógeno) por acción de las bacterias colónicas. La fibra dietética captaría estas sales biliares disminuyendo este potencial riesgo de cáncer.
Por su parte, los cánceres de mama y de endometrio se relacionan con una dieta rica en grasas y con la obesidad. Además, influirían los antioxidantes o sustancias protectoras de la formación de radicales libres y que se encuentran principalmente en las frutas y verduras. A modo de síntesis, a cada tipo de cáncer le corresponden sugerencias específicas respecto de la alimentación diaria:

Cáncer de boca y esófago: No consumas tabaco en ninguna de sus formas, ni tampoco alcohol; come grandes cantidades de frutas y vegetales.
Cáncer de colon: Ingiere lo menos que se pueda las carnes rojas y las grasas; por el contrario, coma muchas frutas, vegetales, granos y leguminosas.
 Cáncer de estómago: Consume alimentos frescos y sírvete al menos cinco porciones de frutas y vegetales al día.
Cáncer de mama: Evita bebidas alcohólicas; consuma frutas y vegetales.
Cáncer de pulmón: No fumes y consume al menos cinco porciones de frutas y vegetales todos los días.
Cáncer de próstata: El consumo de grasa animal, carnes rojas y productos lácteos puede aumentar este tipo de cáncer; limita tu consumo, especialmente el de las grasas saturadas y la carne roja.
Cáncer de útero: Evita el sobrepeso y mantén un peso estable y saludable a través de ejercicio y una dieta balanceada.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario