lunes, 14 de abril de 2014

Las mejores verduras para conservarse en forma (2ª parte)



Cebolla: Es purificadora del organismo, un excelente vermífugo y provoca una mayor actividad en la secreción de los jugos gástricos, favoreciendo de ese modo al hígado, vesícula y páncreas. Es diurética, por lo que beneficia especialmente a las personas con problemas renales, y contiene elementos estimulantes del corazón. Además sus compuestos sulfociánicos favorecen la disminución de la presión sanguínea. Por otro lado, se cree que tiene efectos calmantes sobre el sistema nervioso y por su contenido de flúor se supone que es un excelente preventivo de la caries dental.
Coles: Son un importante alimento preventivo y por su escasa cantidad de calorías resulta muy útil en las dietas para bajar de peso. Los diabéticos soportan muy bien su contenido de hidrocarburos y sus jugos tiene efectos benéficos sobre los trastornos de estómago e intestinos. Por otra parte, las coles crudas son más fáciles de digerir que las hervidas.
Lechuga y escarola: Son verduras muy ri­cas en clorofila, lo que favorece el rápi­do incremento de glóbulos rojos y hemo­globina en la sangre, mejora la respiración interna, la circulación, la presión sanguínea, mejora el aprovechamiento de la albúmina, disminuye la necesidad de insuli­na, mejora la activi­dad de la glándula ti­roides, influye en la rápida curación de las heridas y úlceras.
La escarola, por su parte, tiene un sabor amargo que incrementa la actividad de la vesícula biliar y actúa como un eficaz diurético; mientras que la lechuga actúa como sedante y somnífero, por lo que el consumo de ésta durante la cena es ideal para conciliar un sueño placentero y reparador.
Puerro: Es muy sabroso y un excelente condimento para ensaladas y sopas, y entre sus propiedades se destacan las siguientes: agiliza la digestión, evita productos de fermentación y es diurético al favorecer la formación de orina en los riñones. También posee hierro, lo que previene la anemia y sus aceites azufrados y etéreos ejercen una acción reparadora sobre las vías respiratorias, ya que son expulsados a través de ellas. Contiene vitamina C, potasio, ácido salicílico, nitrato sódico y magnesio.
Remolacha roja: Aunque tiene un escaso contenido vitamínico y proteico, posee dos minerales poco comunes y bastante desconocidos como el rubidio y el cesio, junto a algunos aminoácidos esenciales.
Es diurética, depurativa, renovadora de la sangre, excita el estómago, el hígado, el intestino y la vesícula. Se puede preparar rallada y en ensaladas con repollo.
Tomate: Contiene una importante cantidad de vitamina A, B, C, F y minerales. Además, al ser muy eficaz en la labor preventiva se recomienda para las personas que padecen deficiencias en el sistema inmunológico.
Zanahoria: Al igual que el tomate, posee un importante contenido de vitamina A que no se pierde en la cocción y que el organismo aprovecha solo el 50%. También es un excelente vermífugo que ayuda a expulsar los parásitos intestinales. Debido a su aporte de vitamina A, la zanahoria elimina la llamada ceguera nocturna, lo que la transforma en el complemento nutritivo ideal para las personas que trabajan y manejan vehículos de noche.

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