viernes, 6 de septiembre de 2013

La importancia del zinc en la dieta



El zinc es un mineral imprescindible para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Ayuda a combatir las infecciones importantes y también las leves, como los forúnculos, el acné y las anginas. Sin zinc, el organismo es incapaz de reconstruir los tejidos dañados ni de cicatrizar las heridas.
Desempeña un papel clave en la reproducción celular, por lo que es indispensable para los tejidos de crecimiento continuo, como el cabello, la piel y las uñas. También es vital para el crecimiento normal de los niños y para su desarrollo sexual.

El zinc se encuentra en una amplia variedad de alimentos y, al igual que el hierro, se absorbe mejor cuando es de origen animal, como la carne vacuna, el pescado y el marisco. Entre las buenas fuentes de origen vegetal, cabe mencionar los cereales enteros, los frutos secos, las semillas, la raíz de jengibre y la levadura de cerveza. A pesar de estar presente en tantos alimentos, la alimentación actual suele carecer de zinc porque se pierde hasta un 80 por ciento durante el procesamiento, y también en el agua de la cocción. Asimismo, en muchos suelos se ha agotado dicho mineral debido al uso extendido de fertilizantes químicos.

Consumir zinc para conservar la salud


Una insuficiencia grave de zinc provoca un mal funcionamiento del sistema inmunológico, con lo que se incrementa el riesgo de que aparezcan una serie de trastornos, tales como infecciones y alergias, cicatrización lenta de las heridas, ceguera nocturna, pérdida del olfato y del gusto, caída de cabello, sarpullido y otros problemas dérmicos, manchas blancas en las uñas, falta de energía y trastornos del sueño. En los hombres puede provocar esterilidad; en las mujeres, menstruaciones irregulares; y en los niños, atrofia del crecimiento y retraso en la madurez sexual.
Su consumo debe aumentarse en los siguientes casos:
• En los hombres.
• Cuando se siguen dietas bajas en calorías, incluso para adelgazar, o en las personas mayores con poco apetito
• En períodos de mucho estrés
• Si se transpira de forma excesiva, y especialmente si se hace gimnasia o practica deportes con regularidad.
• Si se toman píldoras anticonceptivas o diuréticos, o si está bajo la terapia hormonal sustitutiva
• Si se bebe mucho alcohol, té o café o si se fuma.
• Si se sigue una dieta vegetariana.
• Durante el embarazo y la lactancia.
• Si se padece de psoriasis.

*Durante el embarazo o la lactancia es preciso consultar al médico, antes de tomar cualquier complemento vitamínico o mineral.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Pautas para los entrenamientos con pesas



Al igual que en cualquier deporte o actividad física, en el entrenamiento con pesas (o musculación) existe una técnica para hacerlo de manera correcta. De ahí, que si sigues las siguientes pautas conseguirás el máximo beneficio a la hora de “hacer pesas”:

En principio, es necesario hacer estiramiento muscular antes de los ejercicios con pesas. Esto sirve principalmente para preparar las articulaciones de cara al movimiento, ampliar la gama de movimientos de los músculos y evitar dolores. Por su parte, hacer estiramiento después del levantamiento es útil para disminuir la tensión de los músculos, para conseguir relajación muscular, evitar tirones o contracturas y conservar la flexibilidad del cuerpo. Intenta siempre hacer al menos 5 ejercicios de estiramiento antes y después de levantar pesas.

Otro aspecto importante consiste en “calentar los músculos”. El calentamiento prepara las articulaciones y músculos para la actividad. Los levantadores a menudo comienzan el calentamiento con una serie corta de ejercicios; eso lleva la sangre a los músculos específicos que han de trabajar. Otros hacen el calentamiento más global con levantamientos, carreras, bicicleta estática, etc. Si hace frío o el cuerpo está dolorido por entrenamientos anteriores, asegúrate de realizar un calentamiento completo. La cabeza y los pies regulan la temperatura del cuerpo; cúbrelos cuando hace frío para mantener el cuerpo caliente.

La respiración es fundamental para aprovechar al máximo los beneficios que se derivan de los ejercicios con pesas. Para hacerlo correctamente debes inspirar al principio del levantamiento, aguantar la respiración momentáneamente durante la parte más difícil y después expirar cuando acabe el levantamiento. Cuando hagas press de banca, por ejemplo, inspira mientras bajas el peso hasta el pecho, aguanta la respiración un instante mientras empiezas a subir el peso y luego espira durante la parte final del movimiento.

Consejos para un entrenamiento seguro

• Intenta no entrenar sola. Incluso en casa, procura conseguir a alguien que te ayude si lo necesitas. Las lesiones más graves en ejercicios con pesas ocurren cuando se entrena sin alguien que controle.
• Utiliza siempre topes en las barras y mancuernas. Si es así, las pesas pueden deslizarse a un extremo, lo que produce que el otro extremo salte al suelo, desequilibrando y probablemente dañando la espalda, algunas articulaciones o los músculos. Sólo se pierden unos segundos colocando los topes.
• En todos los ejercicios debes utilizar las posiciones adecuadas. Estudia las posiciones indicadas por el profesor (en el caso de un gimnasio) o en los libros (en el caso de entrenar en tu casa).
• No realices sacudidas ni contorsiones al levantar el peso. Estos movimientos incrementan la tensión y pueden ocasionar lesiones musculares, articulares u óseas.

Secretos para aprovechar el tiempo libre



Luego de una ardua jornada, de una interminable semana o de un mes de mu­cho trabajo, necesitamos tiempo para relajamos y refrescar la mente. Pero no todos los descansos son necesariamente buenos para el ce­rebro. Pasar horas delante del televisor o el ordenador es el ejemplo más obvio. Las investigaciones han demostrado que ver la televisión embota la men­te; está menos activa viendo la tele que durante el sueño. Además, un régimen de televisión a todas horas se acompaña casi siempre de me­nos interacciones sociales, costumbre que a su vez tiene consecuen­cias negativas a largo plazo.
Por el contrario, hay muchas actividades agradables y relajantes que contribuyen a despejar la mente. Probablemente, algunas de tus actividades de ocio actuales son mejores para tu ce­rebro que otras. Por lo tanto, el primer paso consiste en reflexionar sobre cómo pasas tu tiempo libre y ver si incluyes un buen entrenamiento mental. La clave está en encontrar un punto de equilibrio entre una activi­dad mental estimulante para el cerebro y aquellas situaciones en las que simplemente necesitas dejar la mente en blanco, como el caso de la meditación.

Romper con la rutina


Casi siempre que vamos en automóvil, tenemos algún destino concreto en mente (y por lo general también una forma rutinaria de ir hasta allí). No saber a ciencia cierta qué harás a continuación, dónde terminarás o ni siquiera cómo volverás, activa los circuitos de atención para que adviertan todos los estímulos sensoriales que te rodean. Al mismo tiempo, tanto tú como tus compañeros de viaje están ejerciendo habilidades de navegación espacial.
Lo mejor que puedes hacer para no caer nuevamente en una rutina es partir en una “excursión al azar”, sin mapas y con la familia o ami­gos. Cada pasajero elegirá por turnos dónde ir o qué hacer: “Por aquí”, “Ahora a la izquierda” o “Vamos a pasar por ese surco de agua”. Otra opción po­sible es la del “mapa de las monedas”: coloca un mapa de la región en el suelo y haz que todos arrojen una moneda encima. Entre todos los destinos aleatoriamente marcados, elijan alguno que les llame la aten­ción.
Aunque estos juegos se puedan practicar a solas, al incluir a la familia y a los amigos, estás ofreciendo oportunidades de compartir experiencias, recuerdos, comidas y asociaciones.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Síntomas: La "depresión posparto"




Es muy común que después del parto aparezca un estado de depresión propio del momento vivido por la nueva mamá. Lo que sucede con este fenómeno es que la mayoría de las mujeres que padecen depresión posparto no recibe ayuda y una de cada dos afectadas puede continuar deprimida. Esto puede llegar a durar hasta 4 años y hace que la maternidad sea una experiencia poco feliz pudiendo poner en peligro la relación con la pareja, justo cuando se necesitan mutuamente para fortalecer el vínculo.

Causas y síntomas

Si bien las razones por las que se produce la depresión posparto no se conocen bien, es muy probable que se genere cuando existen causas especiales como falta de apoyo de la pareja, el haber tenido un bebé prematuro o enfermo, tener antecedentes de depresión o desconsuelo anteriores, o también la separación de la nueva mamá de su madre cuando era pequeña.
La depresión posparto es, a su vez, una respuesta al hecho de ser mamá y de haber dado a luz, pero puede ir acompañada de síntomas hormonales y emocionales como:
• Ansiedad
• Tristeza
• Agotamiento
• Irritabilidad
• Ataques de pánico
• Insomnio o sueño excesivo
• Pérdida del apetito y de la libido
• Sensación de no saber cuidar al bebé
• Sensación de no poder llevar adelante los quehaceres de la casa

Qué hacer

Lo importante a tener en cuenta es que las mujeres que sufren de depresión posparto no dañan a sus hijos, pero si los rechazan o maltratan puede ser, generalmente, porque lo han padecido ellas mismas cuando eran niñas. Por eso, si se presentan estos tipos de síntomas lo que se puede hacer es:
• Tener de inmediato una consulta con el médico
• Dormir la siesta todos los días
• Salir a caminar o realizar actividad aeróbica
• Comer sano
• Divertirse y tener contacto con la pareja (aunque no sea sexo)
• Hacerse amiga de otras madres recientes
• Tratar de disfrutar cada momento con el bebé

*Nota: Toda la información expuesta en este trabajo constituye una guía conceptual referencial y bajo ningún aspecto reemplaza la opinión médica.

Plan de ejercicios para lucir una figura espléndida



He diseñado una rutina de ejercicios muy sencilla y eficaz considerando las necesidades que plantean tanto los hombres como las mujeres a la hora de mejorar su aspecto. Para ello seleccione siete de los mejores ejercicios físicos para el trabajo de todos los músculos del cuerpo.
Al llevar a cabo los ejercicios diariamente, puedes conseguir una figura espléndida, con músculos firmes, duros y flexibles; además de un cuerpo lleno de energía y vitalidad.

Para tener en cuenta:

• Los movimientos de los ejercicios deben ser pausados y bien realizados (tal como se describen en los gráficos), movimientos bruscos e imprecisos perjudican el efecto benéfico de los ejercicios.
• Inmediatamente después de hacer los ejercicios puedes darte una ducha fría; en caso de que no la toleres, luego del baño caliente o tibio, pásate una esponja de agua fría por todo el cuerpo. El agua fría cierra los poros evitando la pérdida de energía corporal y tonifica los músculos.
• Si padeces algún problema de salud debes consultar con un médico antes de hacer cualquier ejercicio.
• Realiza el workout 5 días a la semana, de lunes a viernes, y complementa la actividad con una caminata diaria de 15 a 30 minutos. Y recuerda beber abundante agua durante el día, sobre todo en los días de calor.

El workout


1. Con los brazos rectos y cruzados delante del pecho los extendemos hacia los costados y formando un ángulo de 90º con el torso. Luego los volvemos a la posición original. La respiración debe ser profunda y debemos alternar la posición de los brazos cuando los cruzamos uno arriba del otro.
2. Acostados sobre el piso con las piernas sobre una banqueta formando un ángulo de 90º y los brazos delante del pecho, nos encogemos despegando la nuca y los hombros del piso y la parte superior de la espalda, tratando de tocar el mentón con los brazos. Luego volvemos lentamente a la posición original.
3. Situados con los brazos y las piernas entre dos bancos con las piernas estiradas, flexionamos los brazos tratando de tocar los glúteos con el piso. Luego volvemos a la posición inicial. Es aconsejable comenzar con una leve flexión, y a medida que realice el ejercicio ir mejorándola.
4. Acostados con los brazos a los costados y las piernas juntas y flexionadas, despegamos los glúteos del piso mientras elevamos la pelvis manteniendo los hombros y la parte alta de la espalda en el piso. Luego volvemos lentamente a la posición inicial.
5. Parados con los brazos rectos hacia delante, los movemos hacia atrás lo más que podamos mientras elevamos los talones e inhalamos el aire por la nariz. Luego volvemos a la posición inicial lentamente mientras exhalamos el aire por la boca.
6. Agachados con las piernas flexionadas y juntas y con los brazos extendidos hacia adelante, nos elevamos hacia arriba hasta quedar con las piernas rectas mientras inhalamos el aire por la nariz. Luego volvemos a la posición original exhalando el aire por la boca.
7. Inclina la cabeza hacia adelante cuanto puedas, lentamente dóblala hacia la derecha, entonces hacia atrás al lado izquierdo y luego de frente otra vez. Haz este movimiento circular en forma lenta hasta adquirir cierta práctica. Luego aumenta la fuerza del movimiento, pero sin lesionarte.

martes, 3 de septiembre de 2013

Las patatas en la cocina actual


 
Existe una enorme variedad de patatas (papas o tubérculos), y algunas muy populares se han sustituido en la actualidad por otras debido a que se conservan mejor o porque son inmunes a ciertas plagas.
Los diferentes tipos de patatas, redondas, ovaladas o con forma de riñón y de color rosado, rojo, blanco o más raramente azul o púrpura, poseen todas cualidades distintivas que pueden apreciarse visiblemente.
Así como existen diferentes variedades, también hay patatas nuevas y viejas. Las nuevas no son una variedad especifica de patata, sino cualquier patata recolectada pequeña y joven. Por su parte, las patatas viejas se recolectan a finales de verano, cuando ya han madurado y crecido por completo, convirtiendo su azúcar en fécula.
A los fines prácticos, se puede establecer un catálogo de patatas según su forma de cocción:

Patatas para hervir
Quizás uno de los mejores platos del mundo sean unas patatas nuevas hervidas y acompañadas de mantequilla derretida y espolvoreadas con sal gruesa. Ráspalas o frótalas con un cepillo y luego sumérgelas en agua salada hirviendo. Lleva de nuevo a ebullición y al cabo de 8‑10 minutos de cocción más suave, verifica si están cocidas pinchándolas con la punta de un cuchillo o broqueta. Escúrrelas tan pronto estén tiernas.
Para este tipo de cocción, pueden emplearse tanto patatas viejas y grandes peladas como chicas y nuevas con piel; sólo depende del sabor que deseas obtener.
Las patatas secas, harinosas y viejas son ideales para preparar purés. Pélalas y hiérvelas hasta que estén muy blandas, escúrrelas a fondo y luego aplástalas con un “pisa patatas”.

Patatas para freír
Tanto para chips como patatas fritas, elige las que sean firmes y secas para freír. Las de carne amarilla son las mejores, aunque las blancas también son apropiadas. Son muy indicadas para preparar diferentes variedades de patatas fritas, tales como patatas paja, cerilla, chip, barquillo, virutas, etc.
Al freír patatas crudas cortadas en rodajas, éstas deben haberse remojado en agua fría media hora como mínimo para desembarazarlas de la fécula que las recubre, pues de lo contrario los trozos quedarían unidos al freírlos.

Patatas para asar
La mayoría de las patatas viejas son apropiadas para asar, pero debes evitar las pequeñas puesto que este método de cocción tiende a secarlas. Las patatas nuevas no se asan bien. Las patatas asadas quedan mejor si primero se hierven en agua salada unos cinco minutos.

Patatas para hornear
Las patatas secas y harinosas, así como las variedades largas de piel blanca, son ideales para hornear. Las patatas tipo russet son también buenas. Este método de cocción permite que las patatas no pierdan aroma ni sabor en el agua.

Vitamina D para un organismo saludable



La vitamina D es la encargada de mantener el buen estado de los huesos y dientes y favorece la función muscular ya que regula la concentración de calcio y fósforo del organismo. Es necesaria para conservar la salud del corazón y el sistema nervioso, y permite que la sangre pueda coagularse sin ningún tipo de complicación.

La vitamina D está compuesta de varias sustancias íntimamente relacionadas entre sí, presentes sobre todo en alimentos de origen animal, como el pescado graso, el aceite de hígado de bacalao, los huevos, la leche, la manteca y el queso; también hay una pequeña cantidad en las hortalizas de hojas de color verde oscuro y en las setas u hongos. Suele llamarse "la vitamina del sol" porque puede ser elaborada por la piel cuando ésta se expone al sol sin ningún filtro solar. Por eso, durante los meses de invierno se aconseja incrementar el consumo de los alimentos que la contienen.
Como el organismo puede almacenarla, no es necesario consumirla todos los días.

¿Por qué es importante su consumo?

La carencia de vitamina D en los niños causa raquitismo, caracterizado por un escaso desarrollo muscular y la debilidad del aparato óseo; esta enfermedad deforma los huesos de las piernas, dado que deben soportar el peso del cuerpo, y arquea dichas extremidades o las curvas en forma de "x". En los adultos, la pérdida de minerales en los huesos por carencia de vitamina D causa osteomalacia, cuyos signos son la fragilidad y el dolor óseo, la debilidad muscular y la sordera. En los ancianos, si los huesos pierden proteínas además de minerales puede presentarse osteoporosis.
Hay signos de alerta que indican en qué casos es necesario aumentar el consumo:
• En escasa o nula exposición al sol (por ejemplo, las personas que trabajan de noche o usan ropa o un uniforme de protección que les cubre todo el cuerpo).
• En los ancianos, sobre todo en invierno.
• Durante el embarazo y la lactancia.
• Al vivir en un sitio donde hay niebla tóxica.
• Cuando se permanece muy poco tiempo al aire libre.
• Con piel oscura y viviendo en una zona donde hay poca luz solar.
• En vegetarianos estrictos.

*Durante el embarazo o la lactancia es preciso consultar al médico o a un nutricionista antes de tomar cualquier complemento vitamínico o mineral.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Actividades aeróbicas para eliminar kilos y quemar grasa



Cualquiera sea la actividad física aeróbica que decidas hacer, debes entrar en calor, empezar a un ritmo suave y luego trabajar a la intensidad adecuada para obtener los máximos beneficios para tu salud y para quemar las grasas con eficiencia. A medida que vayas mejorando en lo que haces, tendrás que aumentar la intensidad del ejercicio o extender el tiempo invertido para seguir haciendo trabajar al cuerpo, y por ende seguir quemando calorías.

NADAR: Actividad aeróbica de bajo impacto, efectiva para comenzar a recuperar la silueta.
Consideraciones: Si nadas, empieza a un ritmo suave, aumentando la velocidad cuando hayas entrado en calor. Regula la respiración y piensa en estirar el cuerpo cada vez que des una brazada. Realmente avanza con los brazos y patalea con las piernas. Si nadas estilo pecho, trata de mantener la cabeza en el agua entre cada respiración. Cuando puedas nadar 20 minutos seguidos y tu cuerpo ya no sienta el esfuerzo del trabajo, tendrás que nadar más tiempo, más rápido o practicar un estilo más exigente.

CAMINAR: Actividad aeróbica de bajo impacto, ideal para comenzar a entrenar el cuerpo.
Consideraciones: Si estás caminando, simplemente puedes empezar a un ritmo suave y acrecentarlo a medida que vayas entrando en calor. Cuida tu postura. Lleva el cuerpo hacia arriba desde la cintura, levanta el pecho y abre los hombros. Mantén la cabeza erguida. Balancea los brazos y da pasos más largos para aumentar el ritmo; mueve todo el pie, desde el talón hasta la punta. Lo ideal sería que mantuvieras un ritmo vigoroso durante toda la sesión. Pero puedes aminorar la marcha si te cansas y retomar el ritmo cuando te hayas recuperado. Cuando logres caminar 20 minutos seguidos, necesitarás replantear la sesión, porque a tu cuerpo ya no le cuesta trabajar. Podrías caminar un poco más, o más rápido.

CORRER: Actividad aeróbica de alto impacto, recomendada para personas ya entrenadas.
Consideraciones: A menos que estés acostumbrado/a a correr, comienza luego de varias semanas de caminar diariamente. Se trata de una actividad de alto impacto, por lo que tendrás que asegurarte que tus zapatillas estén en buenas condiciones. Empieza caminando para entrar en calor y luego arranca con un trote suave. Asegúrate de apoyar todo el pie al correr, con un movimiento del talón a la punta. Mantén la cabeza erguida, afloja los hombros, balancea los brazos y trata de respirar tranquila y profundamente. Tómate un descanso caminando si necesitas parar. Cuando puedas correr 20 minutos seguidos necesitarás aumentar la velocidad o la distancia para que tu cuerpo siga trabajando al mismo ritmo.

AERÓBICS: Actividad aeróbica de alto impacto, donde se consiguen quemar muchas calorías.
Consideraciones: Si tomas clases, la instructora te indicará el precalentamiento adecuado. Asegúrate de elegir una clase apropiada para tu nivel de entrenamiento. Pon atención en tus posturas todo el tiempo: levanta el pecho, mete adentro el abdomen y contrae ligeramente los hombros hacia atrás. Cuando la clase te resulte fácil, será tiempo de pasarte a una más avanzada.

El azúcar en la cocina actual



El azúcar ha reemplazado a la miel como endulzante en las cocinas de todo el mundo. Sin embargo, los azúcares blancos no contienen proteínas, ni minerales ni vitaminas, son simplemente energía instantánea. Pero para la cocina actual, el azúcar utilizado con prudencia es un aliado indispensable en el preparado de postres y recetas dulces.

Azúcares morenos

Los azúcares morenos naturales proceden de la caña de azúcar cruda. Son húmedos y tienen una tendencia a apelmazarse en la bolsa o frasco, pero si se cubren con un lienzo húmedo unas horas se ablandarán de nuevo.
Entres las principales variedades se pueden encontrar:
• Azúcar de melaza: Se conoce todavía como azúcar de Barbados y melaza terciada. Es blando, de grano tino y muy húmedo; queda bien en pasteles de frutas oscuros, en budines de frutas secas y panes de jengibre.
• Azúcar mascabado: El azúcar oscuro mascabado se llama a veces azúcar de Barbados y puede utilizarse de la misma forma que el de melaza. El mascabado claro es excelente para utilizar con coberturas crujientes y en encurtidos.
• Azúcar terciado: Tiene una consistencia arenosa de grandes cristales dorados, es un azúcar cristalizado a partir de jarabe de azúcar parcialmente refinado y que contiene un 2 0% de melaza. Puede utilizarse de la misma forma que el mascabado claro. Aunque este azúcar al igual que la miel retrasa ligeramente el levado, está indicado en los panes con especias y otras preparaciones levadas.
• Azúcar turbinado: Ha sido refinado a un estado superior al terciado y presenta un color más claro; puede emplearse en las recetas que indiquen azúcar terciado.
Otros azúcares morenos, que se venden simplemente como azúcar moreno claro o azúcar moreno oscuro, son sólo azúcares blandos refinados mezclados con un jarabe o melaza. En general son más secos que los morenos naturales y no tienen tanto sabor.

Azúcares blancos


Todos los azúcares blancos poseen la misma dulzura, pero cuanto más fino sea el azúcar, con más rapidez se disolverá y más dulce parecerá. Todos los azúcares blancos tienen algo en común: un sabor más dulce en estado caliente que frío. Ésta es la razón por la que las mezclas para helados antes de congelarse deben tener un sabor demasiado dulce, y por qué las recetas de budines calientes especifican como regla general menos azúcar que los fríos.
Entres las principales variedades se encuentran:
• Azúcar granulado: Es un azúcar muy refinado de cristales blancos que se obtiene por lo general de la caña de azúcar, aunque a veces de la remolacha azucarera. Es el azúcar multiuso.
• Azúcar en terrón: Antes se cortaba de los grandes terrones de azúcar, pero en la actualidad consiste en azúcar granulado prensado en forma de terrones.
• Azúcar extrafino: Tiene unos cristales más pequeños, es muy fino y se disuelve con facilidad; se emplea para preparar frutas blandas y merengues, en las mezclas para pasteles, cremas y mousses, y siempre se disuelve antes de que la mezcla empiece a cocerse.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Síntomas: La ansiedad



La ansiedad puede experimentarse de modos muy distintos, con mayor o menor intensidad, y ya sea como desazón, confusión, in­tranquilidad, agitación psíquica y motora, indecisión, sentimiento de amenaza, aprehensión, inquietud difusa, angustia vital profunda, sensación de disolución o fragmentación, sentimiento de irrealidad y despersonalización, dispersión mental muy aguda, o pánico y miedo insuperables a la locura o a la muerte. También se presenta como apatía, sentimiento de abandono y desvalimiento, irritabili­dad y descontrol emocional.
En niveles bajos y controlados, puede sabiamente instrumentalizarse para la relación humana, el trabajo, la creatividad y la autorrealización. Esta es una ansiedad productiva y no destructiva o autodestructiva. Pero el exceso de ansiedad llega a impedir toda actividad y somete a la mente y a la psique a una dolorosa fragmentación. La persona con excesiva ansiedad se encuentra muy insatisfecha, descontenta, excesivamente tensa, atribulada y dividida. No encuentra su eje interior ni su ángulo de quietud.

Alternativas anti-ansiedad


De la armonía interior total sobreviene la verdadera quie­tud,  y sólo algunas personas alcanzan la total integración y superan todo atisbo de ansiedad. No es por casualidad que la ansiedad sea la sensación más común y generalizada, pero aunque no podamos alcanzar una plena quietud interna, es obvio que existen consejos prácticos para tratar de controlar los estados de ansiedad excesiva. Los más recomendables son:

  • La práctica de técnicas psicofísicas: posiciones corporales, procedimientos de control respiratorio, métodos de relajación y otras.
  • Deportes no competitivos; Tai Chi; artes marciales, no con miras competitivas ni de arrogancia de campeón; expresión corporal. Perfeccionamiento de las cinco fuentes de energía básicas: alimentación pura, respiración correcta, descanso profundo, sueño reparador e impresiones mentales positivas.
  • Práctica de las técnicas de autoconocimiento y autodesarrollo, concentración, meditación, visualización y acrecentamiento de la conciencia. Desarrollo metódico de la atención mental e intentos de cualquier orden por hacerse más consciente.
  • Métodos de ensanchamiento de la comprensión, auto observación y autocontrol lúcido y no rígido o neurótico.
  • Desenmascaramiento psicológico, enfrentamiento con los miedos y temores, superación de los venenos de la mente, perfeccionamiento del discernimiento y resolución de conflictos, desarrollo de enfoques correctos de la propia existencia, cultivo de emociones positivas y de la ecuanimidad, acoplamiento al aquí y ahora superando las resistencias psíquicas; entrena­miento de la mente más atenta y silenciosa.
  • Creatividad; sublimación a través del arte, el trabajo positivo, intereses vitales laudables, motivación de crecimiento y liber­tad interiores; hallar una razón de vida o de ser; ejercitarse en apreciar la realidad momentánea.
  • Ejercitación en controlar y fluir, es decir, estar consciente y a la vez ser espontáneo y natural; actitud expansiva y amo­rosa; adecuadas actitudes internas hacia uno mismo, los de­más y la vida y sus acontecimientos.
  • Cultivo de hábitos y pensamientos positivos.
  • Mejoramiento de la relación con los otros seres; cultivo del amor consciente; acción consciente y desinteresada; servicio y cooperación.

El benéfico efecto de las "aguas termales"



Desde tiempos remotos el hombre ha buscado aguas termales para sanar todo tipo de enfermedades y dolencias. Desde las épocas más antiguas de Grecia y Roma, las personas se bañaban y bebían de las famosas “fuentes sagradas” donde encontraban la sanación a sus problemas de salud. También los mexicanos, en la antigüedad, utilizaban baños fríos, tibios o calientes tanto para higienizarse como para curarse de enfermedades. Este baño se llamaba temazcal y consistía en una pequeña habitación con un horno que calentaba las paredes de la misma, echando agua para obtener vapor. Entonces, la persona enferma descansaba en la habitación mientras que otra le azotaba el cuerpo con hierbas medicinales de manera suave.
El uso de aguas termales ha cobrado mucha importancia en la actualidad debido a los sorprendentes resultados que ha dado su aplicación terapéutica.

¿Qué son las aguas termales?

Las aguas termales son manantiales o cuerpos de agua que surgen cuando alguna corriente subterránea aflora de la superficie terrestre generalmente a través de una fisura. La utilización de aguas termales con fines terapéuticos se denomina balneoterapia (baños) y crenoterapia (ingestión).

Clasificación


Las aguas termales pueden clasificarse según:

1) Origen: artesianas o superficiales y eruptivas.
2) Presión osmótica y radioactividad: hipotónicas (presión menor que el flujo sanguíneo), isotónicas (presión similar al flujo sanguíneo) e hipertónicas (presión mayor que el flujo).
3) Grado de mineralización: oligominerales, muy débiles, débiles, medias y fuertes.
4) Temperatura: frías (20º), hipotermales (20º a 30º), mesotermales (30º a 40º) e hipertermales (+40º).
5) Composición química: sulfurosas, calcáreas, silicosas y gaseosas.

Aplicaciones


Si bien se han empleado y aún se emplean para la curación de un sin fin de dolencias y enfermedades, las aguas termales han dado resultados de singular importancia y muy satisfactorios en enfermedades como reuma, artritis, afecciones de la piel, neuralgia, obesidad, cólicos, hipertensión y otros trastornos relacionados.