Mostrando las entradas con la etiqueta síntomas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta síntomas. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de abril de 2014

Migraña: El dolor de cabeza más popular



La migraña es un trastorno que tiene un trascendental impacto emocional en la vida de la persona que la padece y de quienes la rodean. La falta de información y conocimiento de la migraña puede provocar tensiones incluso en los hogares donde reina una óptima relación familiar. Quien sufre de migraña puede sentir la constante presión de tener que realizar su trabajo sin saber cuando tendrá un nuevo dolor de cabeza. Al mismo tiempo, debe enfrentar su entorno social que no siempre entiende la gravedad del problema.
La migraña nada tiene que ver con una predisposición negativa o una actitud mental dañina o hipocondríaca. La migraña es un trastorno real originado por una condición fisiológica que predispone a una persona a estos dolores de cabeza intensos y paralizadores. Por eso es importante reconocer que la migraña no es un simple dolor de cabeza. Las nauseas, vómitos, sensibilidad a la luz y al ruido, fatiga, debilidad, irritabilidad, molestias visuales y otros problemas que suelen acompañar al dolor de cabeza, son parte de la “enfermedad  migraña". En la actualidad se ha demostrado que todos eso síntomas son parte del mismo trastorno bioquímico. 

Del síntoma a la enfermedad

La migraña es lo que los médicos llaman un trastorno primario. Esto significa que es una enfermedad, no un síntoma que manifiesta que algo está mal en una persona. Aun si la persona padece alergias, sinusitis, cálculos biliares, artrosis o problemas psicológicos, estos no pueden considerarse como la causa de la migraña. Al  igual que la diabetes, el asma o la artritis, la migraña es una enfermedad crónica, por lo tanto no puede ser curada de manera definitiva. In embargo, como en los otros trastornos crónicos, puede ser manejada y controlada adecuadamente. La migraña tiene tratamiento médico que ayuda al paciente a mejorar notablemente su calidad de vida olvidándose de ese dolor tan agudo.
La migraña clásica comienza con un aura que dura de 10 a 30 minutos antes de empezar el dolor. Durante el ataque, el aura desaparece y el dolor se hace más intenso y palpitante. El dolor ataca un solo lado de la cabeza. A veces el vomitar alivia el ataque. Una migraña puede durar desde unos 30 minutos a 5 días o más. Los desencadenantes de la migraña son diferentes en cada persona. Puede existir un solo factor que cause la migraña en un paciente, o quizá sea una combinación de varios aspectos como la alimentación, el estrés, el entorno o la conducta.

viernes, 14 de marzo de 2014

Síntomas de un inminente "estrés"



Es muy importante puntualizar la sintomatología propia del estrés, dado que es muy frecuente responsabilizar a los estados de estrés de todo síntoma asociado indirectamente con él. Una apreciación poco profunda puede producir graves errores de diagnóstico, sobre todo en personas predispuestas al estrés patológico. Los síntomas característicos de un estado de estrés pueden ser:
• Espasmos esofágicos y/o gástricos.
• Mareos, náuseas y/o acidez estomacal.
• Dolores de cabeza, dolor de pecho, cuello y/o espalda.
• Fatiga, angustia, depresión e insomnio.
• Estreñimiento o diarrea.
• Pérdida de memoria.
• Micciones frecuentes y sudoración excesiva (más de lo normal).
• Ansiedad y/o carácter irritable. 

Mujeres: Más fortaleza y menos estrés

Existen diferencias sustanciales entre hombre y mujer, vinculadas a su capacidad de responder a los desafíos de la vida. La mujer tiene mejor respuesta al estrés del nacimiento y registra el menor índice de mortalidad infantil, es más longeva y mantiene por más tiempo sus capacidades activas (vista, oído memoria), posee mejor irrigación cerebral en la ancianidad y preserva por más tiempo el uso de sus miembros. Estudios realizados sobre la constitución del cerebro, permiten profundizar en la comprensión de ciertas actitudes propias de cada sexo. En el femenino predomina el hemisferio izquierdo, cuyas funciones características se refieren al lenguaje, la lógica y los procesos abstractos, lo que explica que las mujeres comiencen a hablar antes que los varones y enfrenten el estrés de una manera más racional y explícita.
Los lapsos prolongados de estrés requieren de ciertas condiciones para superarlos sin secuelas negativas, pues en estas circunstancias se contraen los vasos sanguíneos superficiales que dan calor a manos y pies, aumenta la sudoración (lo que enfría el cuerpo) y el apetito tiende a reducirse haciendo necesario contar con una fuente alternativa de energía. En este sentido, la mujer tiene mayor proporción de grasa con respecto al músculo que los hombres, tiene mejor protección contra el frío y libera mas lentamente la energía.
Otro aspecto importante está relacionado con el control de la agresividad. A partir de los dieciocho meses de edad, las niñas adquieren mayor dominio sobre sus impulsos que los varones, lo cual, unido a su avanzado manejo de la expresión verbal, les permite elaborar mejores estrategias para hacer frente a las situaciones de estrés.

jueves, 12 de diciembre de 2013

La fiebre: ¿Síntoma de alguna enfermedad?



El aumento de la temperatura corporal observado durante una enfermedad es normalmente conocido como fiebre y se presenta en respuesta a una infección por parte de organismos patógenos, o a ciertos tipos de lesiones físicas. Por ejemplo, cuando una persona es infectada por una bacteria, los glóbulos blancos del sistema inmune reconocen al patógeno entrante como extraño e inician el primer estadio de la "respuesta inmune". En esta fase (aguda), los glóbulos blancos llamados monocitos liberan una variedad de proteínas conocidas técnicamente como citoquinas. Estas moléculas son centrales en la respuesta inflamatoria. En particular, en la fase aguda predominan dos tipos de citoquinas que son pirógenas, es decir, de las cuales se conoce que causan un incremento en la temperatura del cuerpo. Si bien se desconoce cómo es exac­tamente que inducen fiebre, sí se sa­be que causan la producción de sus­tancias en el cerebro que envían se­ñales a todo el organismo con el mensaje de elevar la temperatura.
Los mecanismos que el cerebro uti­liza para lograr esto aún no se han podido determinar, pero de seguro incluyen el incremento del ritmo metabólico y la inducción a tiritar. Ambos procesos queman combustible metabólico mu­cho más rápidamente que la tasa nor­mal, y como consecuencia inmediata eliminan calor corporal. 

La fiebre y sus ventajas

El incremento de la temperatura parece potenciar ciertos aspectos de la respues­ta inmune. Por una parte, si la temperatura supera la normal del cuerpo, el ritmo de crecimiento de diversas clases de bac­terias se reduce considerablemente. Inclusive se cree que además de afectar la habilidad de los microor­ganismos para reproducirse, a tempe­raturas mayores a 38 grados las célu­las T (parte del arsenal con que nues­tro sistema inmune combate a los in­vasores) trabajan de una forma más óptima y eficiente. Por otro lado, durante la fiebre el nivel de hierro circulante en sangre decae y los microbios requieren de hierro pa­ra multiplicarse.
Así es cómo la fiebre actúa como un gran aliado de nuestro organismo a la hora de batallar una infección. Asimismo, muchos otros de los síntomas que experimentamos víctimas de patógenos (cansancio, dolor en las articulaciones, falta de apetito) son a causa de las sustancias liberadas por los monocitos cuando detectan el ingreso de microorganis­mos, y no a los mismos invasores ni a sustancias por ellos emitidas. Esa la forma que tiene nuestro cuerpo de re­ducir nuestra actividad de manera que podamos recuperamos de una in­fección. Y en la mayoría de los casos funciona. Y como es algo que se produce sin preverlo, sólo debemos soportar la molestia de sentirnos acalorados, pero protegidos al fin.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Síntomas: La "depresión posparto"




Es muy común que después del parto aparezca un estado de depresión propio del momento vivido por la nueva mamá. Lo que sucede con este fenómeno es que la mayoría de las mujeres que padecen depresión posparto no recibe ayuda y una de cada dos afectadas puede continuar deprimida. Esto puede llegar a durar hasta 4 años y hace que la maternidad sea una experiencia poco feliz pudiendo poner en peligro la relación con la pareja, justo cuando se necesitan mutuamente para fortalecer el vínculo.

Causas y síntomas

Si bien las razones por las que se produce la depresión posparto no se conocen bien, es muy probable que se genere cuando existen causas especiales como falta de apoyo de la pareja, el haber tenido un bebé prematuro o enfermo, tener antecedentes de depresión o desconsuelo anteriores, o también la separación de la nueva mamá de su madre cuando era pequeña.
La depresión posparto es, a su vez, una respuesta al hecho de ser mamá y de haber dado a luz, pero puede ir acompañada de síntomas hormonales y emocionales como:
• Ansiedad
• Tristeza
• Agotamiento
• Irritabilidad
• Ataques de pánico
• Insomnio o sueño excesivo
• Pérdida del apetito y de la libido
• Sensación de no saber cuidar al bebé
• Sensación de no poder llevar adelante los quehaceres de la casa

Qué hacer

Lo importante a tener en cuenta es que las mujeres que sufren de depresión posparto no dañan a sus hijos, pero si los rechazan o maltratan puede ser, generalmente, porque lo han padecido ellas mismas cuando eran niñas. Por eso, si se presentan estos tipos de síntomas lo que se puede hacer es:
• Tener de inmediato una consulta con el médico
• Dormir la siesta todos los días
• Salir a caminar o realizar actividad aeróbica
• Comer sano
• Divertirse y tener contacto con la pareja (aunque no sea sexo)
• Hacerse amiga de otras madres recientes
• Tratar de disfrutar cada momento con el bebé

*Nota: Toda la información expuesta en este trabajo constituye una guía conceptual referencial y bajo ningún aspecto reemplaza la opinión médica.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Síntomas: La ansiedad



La ansiedad puede experimentarse de modos muy distintos, con mayor o menor intensidad, y ya sea como desazón, confusión, in­tranquilidad, agitación psíquica y motora, indecisión, sentimiento de amenaza, aprehensión, inquietud difusa, angustia vital profunda, sensación de disolución o fragmentación, sentimiento de irrealidad y despersonalización, dispersión mental muy aguda, o pánico y miedo insuperables a la locura o a la muerte. También se presenta como apatía, sentimiento de abandono y desvalimiento, irritabili­dad y descontrol emocional.
En niveles bajos y controlados, puede sabiamente instrumentalizarse para la relación humana, el trabajo, la creatividad y la autorrealización. Esta es una ansiedad productiva y no destructiva o autodestructiva. Pero el exceso de ansiedad llega a impedir toda actividad y somete a la mente y a la psique a una dolorosa fragmentación. La persona con excesiva ansiedad se encuentra muy insatisfecha, descontenta, excesivamente tensa, atribulada y dividida. No encuentra su eje interior ni su ángulo de quietud.

Alternativas anti-ansiedad


De la armonía interior total sobreviene la verdadera quie­tud,  y sólo algunas personas alcanzan la total integración y superan todo atisbo de ansiedad. No es por casualidad que la ansiedad sea la sensación más común y generalizada, pero aunque no podamos alcanzar una plena quietud interna, es obvio que existen consejos prácticos para tratar de controlar los estados de ansiedad excesiva. Los más recomendables son:

  • La práctica de técnicas psicofísicas: posiciones corporales, procedimientos de control respiratorio, métodos de relajación y otras.
  • Deportes no competitivos; Tai Chi; artes marciales, no con miras competitivas ni de arrogancia de campeón; expresión corporal. Perfeccionamiento de las cinco fuentes de energía básicas: alimentación pura, respiración correcta, descanso profundo, sueño reparador e impresiones mentales positivas.
  • Práctica de las técnicas de autoconocimiento y autodesarrollo, concentración, meditación, visualización y acrecentamiento de la conciencia. Desarrollo metódico de la atención mental e intentos de cualquier orden por hacerse más consciente.
  • Métodos de ensanchamiento de la comprensión, auto observación y autocontrol lúcido y no rígido o neurótico.
  • Desenmascaramiento psicológico, enfrentamiento con los miedos y temores, superación de los venenos de la mente, perfeccionamiento del discernimiento y resolución de conflictos, desarrollo de enfoques correctos de la propia existencia, cultivo de emociones positivas y de la ecuanimidad, acoplamiento al aquí y ahora superando las resistencias psíquicas; entrena­miento de la mente más atenta y silenciosa.
  • Creatividad; sublimación a través del arte, el trabajo positivo, intereses vitales laudables, motivación de crecimiento y liber­tad interiores; hallar una razón de vida o de ser; ejercitarse en apreciar la realidad momentánea.
  • Ejercitación en controlar y fluir, es decir, estar consciente y a la vez ser espontáneo y natural; actitud expansiva y amo­rosa; adecuadas actitudes internas hacia uno mismo, los de­más y la vida y sus acontecimientos.
  • Cultivo de hábitos y pensamientos positivos.
  • Mejoramiento de la relación con los otros seres; cultivo del amor consciente; acción consciente y desinteresada; servicio y cooperación.