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martes, 13 de diciembre de 2016

Los 8 libros que cambiarán tu cuerpo para siempre



¿Has decidido que en 2017 te pondrás más en forma que nunca? Entonces tengo justo lo que necesitas: te presento el pack de ebooks de fitness de Ebrolis. Ocho libros escritos por expertos que cubren los tres pilares fundamentales para alcanzar una buena forma física: la alimentación, el ejercicio y la motivación. ¿Lo mejor de todo? Tú pagas lo que quieras por el pack y decides adónde va tu dinero. Descúbrelo a continuación: https://www.ebrolis.com/pack-fitness?orig=aut_MO


PACK FITNESS PARA CAMBIAR TU CUERPO



Ayuda a una causa

En este pack de ebooks de Ebrolis, cada lector decidirá cuánto de lo que paga irá a Worldreader, una ONG cuyo objetivo es la alfabetización de los 740 millones de personas en el mundo que no saben leer. Worldreader tiene como objetivo llevar libros a cada niño analfabeto y su familia para mejorar de manera sustancial las vidas. Según la UNESCO, la alfabetización es clave para mejorar las condiciones económicas de una sociedad, decrecer las desigualdades y romper el círculo de pobreza.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Comer delicioso para cuidar la silueta

La comida elaborada o gourmet no es incompatible con el cuidado de la silueta y el peso corporal. Sólo se trata de seleccionar los ingredientes y la forma de cocción para obtener recetas irresistibles. Esta idea me llevó a editar 3 libros de recetas dentro de mi colección Cocina Práctica con preparaciones saludables y nutritivas para perder peso, consumir menos grasas y quemar la grasa corporal acumulada. Como dijo Hipócrates, el fundador de la medicina tradicional, "que tu alimento sea tu medicina, que tu medicina sea tu alimento". Más aún, la elaboración casera (el famoso "hecho en casa") de una comida tiene un valor inestimable para el bienestar de nuestro cuerpo, ya que así tenemos el absoluto control de la calidad de los ingredientes utilizados, el porcentaje y concentración de grasa y los agregados de elementos como la sal o el azúcar. 
Te invito a que descubras el universo de recetas que cuidarán tu salud y tu silueta sin que llegues a sacrificar los sabores y el placer por la comida deliciosa. 

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ALIMENTOS Y COMIDAS PARA "QUEMAR GRASA"
Existen alimentos que promueven el proceso de combustión de las grasas acumuladas en el cuerpo, y popularmente se los conoce con el nombre de alimentos “quema grasa” o “quemadores de grasa”. Por su composición nutricional, son alimentos que al metabolizarlos hacen que el cuerpo queme más calorías de la que ellos mismos contienen.

ALIMENTOS Y COMIDAS PARA "PERDER PESO"
La calidad y cantidad de los alimentos que ingieres diariamente determinan tanto tu estado físico como tu predisposición anímica. Esto no implica seguir una dieta estricta para sentirte bien, sino todo lo contrario. Los secretos para que tu alimentación diaria sea saludable son fáciles de seguir y no requieren ningún esfuerzo adicional, pues sólo debes saber seleccionar los mejores alimentos para tu dieta diaria. El resultado que obtienes es muy alentador: cuerpo definido y salud perdurable.

ALIMENTOS Y COMIDAS "BAJAS EN GRASA"
Llevar una alimentación pobre en grasas o lípidos no sólo ayuda a bajar de peso, sino también a mantener la línea y a sentirse bien física y mentalmente. Si bien existen grasas que son esenciales e indispensables para el organismo, los alimentos que las contienen pueden incorporarse a la dieta de manera cotidiana y sin riesgos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la proporción diaria de grasas en la alimentación de una persona sana debería corresponder a un máximo de 30 por ciento del aporte calórico global. De este 30 por ciento, 60 debería estar compuesto por ácidos grasos insaturados (grasas de origen vegetal).

*Haz clic en cada imagen para adquirir el libro en las tiendas Amazon. El link corresponde a Amazon España, pero recuerda que puedes adquirirlos también desde Amazon.com.

lunes, 6 de octubre de 2014

Tres ejercicios para mejorar la capacidad pulmonar


La capacidad pulmonar es fundamental para conseguir un óptimo rendimiento físico. Cuando una persona permanece inactiva por un prolongado tiempo, comienza a perder gradualmente su capacidad pulmonar hasta el punto que cualquier actividad que realiza, por mínima que sea, le produce un agotamiento físico que lo deja sin aire. Por eso es importante entrenar el cuerpo para aumentar la capacidad de trabajo de los pulmones, incrementando así la capacidad de resistencia del cuerpo y previniendo futuras afecciones respiratorias.
 
Para ello nada mejor que llevar a cabo diariamente tres ejercicios físicos que describo a continuación, que no sólo te permitirán desarrollar una capacidad respiratoria robusta, sino que además te ayudarán a mejorar tu estado físico general. Puedes hacer estos ejercicios antes de cualquier entrenamiento físico o actividad deportiva, en 3 series de 15 repeticiones cada uno. Además, es muy bueno respirar de manera profunda y consciente varias veces al día y en cualquier momento, ya que esto beneficia notablemente los pulmones y te permite purificar el organismo de las toxinas acumuladas. Eso sí, para obtener los mejores resultados debes respirar y hacer los ejercicios siempre al aire libre o en lugares muy ventilados.

1. Con los brazos rectos y cruzados delante del pecho los extendemos hacia los costados hasta formar con cada brazo un ángulo de 90º con el torso (tal como se ve en el dibujo). En este movimiento inhalamos de manera profunda el aire por la nariz. Luego los volvemos a la posición inicial exhalando el aire por la boca. Para un trabajo completo, debemos alternar la posición de los brazos cuando los cruzamos uno arriba del otro.
2. Un muy buen ejercicio que mejora la respiración. Parados con los brazos rectos hacia delante, los movemos hacia atrás lo más que podamos mientras elevamos los talones e inhalamos el aire por la nariz. Luego volvemos a la posición inicial lentamente mientras exhalamos el aire por la boca. Los movimientos deben ser conscientes y pausados.
3. Sitúa dos bancos o sillas una al lado de la otra y sepáralas 45 cm. Entonces, con una mano descansando en el asiento de cada silla, el cuerpo extendido en forma inclinada, los pies en el piso, desciende cuanto puedas entre las sillas, dejando que el tórax se acerque al piso lo más posible. Asciende lentamente y aspira aire por la nariz y al descender nuevamente, exhala el aire por la boca.

Los secretos de la eterna salud


Siempre nos hemos preguntado cómo es posible que determinadas personas nunca se enfermen y que siempre estén rebosantes de salud y bienestar. La respuesta a este interrogante es lo que voy a tratar de develar en este artículo.


La ansiedad, la depresión, el enojo y otras perturbaciones emocionales crónicas potencian en un ciento por ciento las posibilidades de sufrir enfermedades graves. Como contrapartida, la herencia familiar, la alimentación equilibrada y los hábito higiénicos son factores que inciden directamente en la salud. Sin embargo, la habilidad para controlar y conocer las emociones constituye un elemento esencial para hacer frente a situaciones cotidianas con una actitud netamente positiva. El optimismo fortalece las defensas y protege nuestro organismo de enfermedades.
Está demostrado que una persona satisfecha en el plano personal se siente mejor que quien no encuentra sentido a su vida. Si los psicólogos señalan que un bajo nivel de satisfacción genera desequilibrios, los fisiólogos advierten que las defensas de un individuo deprimido son muy bajas, generando así un campo propicio para una serie de enfermedades.

El significado de la salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la “salud” como “un estado de bienestar físico, mental y social”. Así como se reconoce la influencia del estado de ánimo sobre el sistema inmunológico, también se ha probado que el contexto social incide en el bienestar físico. Algunos definen la salud no como un objetivo duradero, sino como un proceso de pugna entre estar sano y enfermarse.
Los estudios estadísticos revelan que una persona de 25 años ha padecido 200 dolencias leves o medianas y 20 enfermedades serias. Un adulto promedio padece cada día alguna molestia benigna, como dolor de cabeza, vómitos, nariz tapada, palpitaciones u otros problemas similares. Como ésos, cada año se producen ochenta episodios. Aunque las molestias pasajeras pueden ignorarse, muchos las transforman en enfermedades graves.
Asimismo, según estudios realizados, los jóvenes están convencidos de que el mayor riesgo para su salud es el deterioro del medio ambiente, sin darse cuenta que la salud está más amenazada por los excesos (alcohol, tabaco, mala alimentación y carencia de actividad física) que por el entorno en donde viven. Cabe aclarar, además, que quienes temen al medio ambiente sufren determinadas dolencias (alergias, infecciones estomacales, irritación en los ojos, etc.) con mucho más frecuencia que los que no se preocupan por el tema.

Salud y seguridad

Una de las conclusiones, a la que arriban los investigadores del tema, es que las personas saludables se sienten fuertes, menos indefensas y no temen perder el control de sus vidas. En el momento de superar crisis vitales, refuerzan su resistencia. Ello explica que muchas personas que viven sometidas a considerables presiones se mantienen sanos, mientras otras se enferman sin soportar cargas adicionales.
Los estudiosos del tema definen a los saludables como personas “curtidas” (denominación utilizada para el conjunto de defensas psíquicas). Entonces, ¿cuál es la característica de la gente curtida? El compromiso, la auto imposición de obligaciones, la autoestima y el control de su vida. Para el curtido los cambios implican retos, y no los considera una amenaza. Es el típico optimista; es decir, tiene la convicción de que las cosas irán bien más allá de los contratiempos. Las personas optimistas aprenden de cada fracaso y consideran que siempre pueden cambiar aquello que han hecho mal. En cambio, los pesimistas estiman que no existe nada que ellos puedan hacer para que las cosas salgan mejor.
Esto no significa que una persona pueda por sí sola revertir el avance de una enfermedad, pero las actitudes y pensamientos positivos ejercen un beneficioso papel sobre el sistema inmunológico y sobre la salud en general, tanto física como mental.

7 reglas de oro para vivir saludable

• Pensar que todo tiene solución. En vez de quejarse por los contratiempos, tomarlos con buen humor.
• Enfrentar los problemas con optimismo. Evitar las situaciones que bajen las defensas, los malos hábitos, el estrés y el sedentarismo.
• Encarar las dificultades sin demoras, para que después no se manifiesten a través del organismo.
• Controlar las emociones: el dominio de uno mismo no consiste en tratar de ser feliz, sino en saber reconocer las emociones positivas y las negativas.
• Reírse es una fuerza transformadora, que relaja y disminuye el estrés. Como un bálsamo interno, armoniza aspectos psicológicos y fisiológicos.
• Adquirir la capacidad de darse cuenta en los propios sentimientos en el momento en que se producen: al entrar en un pozo anímico, no perder tiempo compadeciéndose, sino ayudándose.
• Desarrollar recursos para mantener bajo control emociones como la ansiedad y la tristeza.
No dejarse avasallar por los altibajos de la vida es esencial para el bienestar.

“Quien se siente bien puede ayudar a los demás, y al hacerlo se siente mejor. Esa clase de sentimientos positivos potencia la salud y se explica fisiológicamente por una mayor producción de endorfinas en el organismo.”

miércoles, 27 de agosto de 2014

Tres claves para potenciar la actividad física


#1 - MOVIMIENTOS Y COMBUSTIBLE

Para Marcia Onzari, nutricionista del CEMIC (Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas), "cualquier movimiento tiene un gasto calórico y eso significa ser activo. Los beneficios del movimiento son muchos, pero entre los más importantes se destaca el control de los factores de riesgo coronario y el hecho de que la persona esté mejor dispuesta y más contenta. La buena alimentación, aparte de favorecer la salud, mejora ostensiblemente el rendimiento deportivo".

Estas cuestiones con respecto a lo que se ingiere cotidianamente rigen tanto para las personas que practican deporte en forma recreativa, como para los deportistas de élite o alto rendimiento. Se compite contra uno mismo cuando se sale a correr aunque sea tres veces por semana. Onzari, quien también es miembro del grupo independiente Difundir (que trabaja sobre educación alimentaria), afirma que "las dietas deben ser ricas en hidrato de carbono antes y después del evento deportivo. Esto está ligado al tipo de deporte que se practique, a la intensidad y a la duración".

Los nutrientes que comemos se pueden clasificar en tres grandes grupos: los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas. Los hidratos de carbono, almacenados en el hígado y en el músculo, son la usina de una molécula esencial para la contracción muscular (el glucógeno). Es el motor de la actividad física, y resulta vital acumularlo para mejorar la práctica deportiva. "Por eso", destaca la especialista, "es recomendable comer alimentos ricos en hidratos por lo menos dos horas antes de la competencia. Para una persona poco entrenada, en una actividad común como andar en bicicleta o salir a trotar, pasados los primeros treinta o cuarenta minutos se empieza a consumir grasa. Los hidratos de carbono, en cambio, se digieren rápidamente y favorecen de forma amplia la actividad muscular".

#2 - AGUA Y ENTRENAMIENTO

Según Onzari, otro aspecto muy importante a tener en cuenta es la hidratación. "Un deportista bien hidratado es como regar una planta, florece en su actividad física. En el color oscuro de la orina o en el momento de sentir sed, se detecta una persona mal hidratada. No hay que esperar sentir sed para hidratarse. El líquido es tan importante como la comida y debe ser tomado antes, durante y después del ejercicio físico. El agua forma parte del 80 por ciento de nuestro cuerpo, por lo ese porcentaje debe ser recuperado en forma continua. También hay que desmitificar que se baja de peso perdiendo líquido. Se transpira como una respuesta del organismo para control de la temperatura corporal. Es un grave error salir a correr con nylon en ciertas partes del cuerpo. Es contraproducente y hace daño ya que se coloca una barrera en el mecanismo natural que se posee y no ayuda a eliminar ningún tipo de tejido adiposo".

Hernán Delmonte es médico deportólogo, profesor de Educación Física, cardiólogo y miembro de la Fundación Argentina de Cardiología. Considera que es necesario adaptar ciertas normas de la alimentación a la actividad física. "Los autos no salen a la ruta con el tanque vacío", destaca Delmonte. "Los alimentos tanto sólidos como líquidos forman ese combustible vital para el ejercicio físico. Una pérdida significativa de líquido trae aparejada la deshidratación, que puede producir calambres por falta de sodio, agotamiento muscular y el aumento de la frecuencia respiratoria y cardíaca. Tampoco se puede hacer deporte en ayuno".

#3 - HÁBITOS MÁS SALUDABLES

Los especialistas recomiendan prolijidad a la hora de sentarse a la mesa. "Muchas veces el trajín de la vida cotidiana, el estrés o el exceso de obligaciones hacen que se coma en exceso o de manera desordenada", advierte Delmonte. "Todo tipo de alimentación debe ser directamente proporcional a la intensidad de la práctica deportiva y a las condiciones climáticas. Por lo tanto, se debe adecuar la realidad del deportista a sus pautas de entrenamiento. Si la persona sabe lo que puede comer, previa consulta con un profesional, podrá educar su conducta alimenticia para mejorar su rendimiento deportivo y su calidad de vida. Preserva la salud, la previene y la mejora."

El aporte de la ciencia establece normas que sirven para cualquier práctica deportiva. Dormir la cantidad de horas necesarias e ingerir los alimentos adecuados en forma ordenada resultan vitales para mejorar el rendimiento físico y elevar la calidad de vida. Ya sea para participar de los Juegos Olímpicos o para andar en bicicleta. Todo vale a la hora de sentirse mejor. Forma parte de ese entrenamiento que no se ve, pero que es de suma importancia. Lo esencial, en este caso, también es invisible a los ojos.

viernes, 22 de agosto de 2014

Los famosos ácidos grasos omega-3, 6 y 9

Ácidos grasos omega-3

¿Qué son?

Los ácidos grasos Omega-3 son un tipo de grasa poliinsaturada (como los omega-6), considerados esenciales porque el cuerpo no puede producirlos. Por lo tanto, deben incorporarse a través de los alimentos, tales como el pescado, los frutos secos y los aceites vegetales como el aceite de canola y de girasol.

¿Qué tipos de ácidos grasos omega-3 existen?

- AAL - o ácido alfa-linolénico, está formado por una cadena de 18 carbonos con tres dobles enlaces de configuración cis. El primer doble enlace está ubicado en la posición n-3 o en la punta omega del ácido graso; es por ello que el AAL se considera un ácido graso n-3 (omega-3) poliinsaturado. - AEP - o ácido eicosapentaenoico contiene una cadena de 20 carbonos y cinco dobles enlaces de configuración cis; el primer doble enlace está ubicado en el tercer carbono desde la punta omega. Por lo tanto, el EPA también se considera un ácido graso omega-3. - ADH - o ácido docosahexaenoico está formado por una cadena de 22 carbonos con seis dobles enlaces de configuración cis; el primer doble enlace está ubicado en el tercer carbono desde la punta omega del ácido graso. Por lo tanto, el ADH también se considera un ácido graso omega-3.

¿Cuáles son las fuentes?

- AAL - canola, soja, nueces y semillas de lino
- AEP - pescados aceitosos; por ejemplo, arenque, caballa, salmón y sardina
- ADH - pescados aceitosos; por ejemplo, arenque, caballa, salmón y sardina; también se obtienen mediante fermentación de algas.

¿Qué beneficios presentan para la salud?

Corrigen los desequilibrios en las dietas modernas que acarrean problemas de salud. Una alimentación rica en ácidos grasos omega-3 puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas; por ejemplo, enfermedades coronarias, accidentes cerebrovasculares y cáncer; también reduce el colesterol LDL o "malo".

AAL - Una dieta rica en AAL contribuye a prevenir enfermedades coronarias y accidentes cerebrovasculares reduciendo los niveles de colesterol y triglicéridos, mejorando la elasticidad de los vasos sanguíneos e impidiendo la acumulación de dañinos depósitos grasos en las paredes arteriales. En realidad, el National Institutes of Health (NIH) ha informado que la dieta de la mayoría de los norteamericanos ya no contiene la cantidad de omega-3 que el cuerpo necesita para una buena salud y el bienestar general del cuerpo.

AEP/ADH - Una dieta rica en AEP y ADH contribuye al desarrollo cerebral y ocular, previene las enfermedades cardiovasculares; también puede ayudar a prevenir la enfermedad de Alzheimer. Por ejemplo, se ha señalado que las dietas particularmente ricas en ADH favorecen la protección contra los procesos degenerativos de la retina y el aumento de la capacidad para resolver problemas en los niños de nueve meses de edad.1 Un estudio de 10 años estableció una correlación entre una mayor ingesta de ADH/AEP por parte de varios sectores de la población y el riesgo relativo de muertes por enfermedades coronarias. Se asoció a quienes aumentaron el consumo de ADH/AEP hasta 664 mg/día con una reducción de aproximadamente 40% en la tasa de enfermedades cardiovasculares y una importante reducción en la tasa de mortalidad general.2 Hoy en día, todas las fórmulas infantiles contienen un suplemento de ADH.

Ácidos grasos omega-6

¿Qué son?

Los ácidos grasos omega-6 también son una grasa poliinsaturada, esencial para la salud porque el cuerpo humano no puede producirlos. Por esa razón, deben incorporarse a través de los alimentos, tales como las carnes rojas y de aves, los huevos, las frutas secas y los aceites vegetales como el aceite de canola y de girasol.

¿Qué tipos de ácidos grasos omega-6 existen?

- AL - o ácido linoleico es un ácido graso omega-6 insaturado. Está químicamente formado por una cadena de 18 carbonos. El primer doble enlace está ubicado en el sexto carbono desde la punta omega del ácido graso; es por ello que se clasifica como omega-6. - AA - o ácido araquidónico contiene una cadena de 20 carbonos. Su primer doble enlace está ubicado en el sexto carbono desde la punta omega del ácido graso.

¿Cuáles son las fuentes?

- LA - aceite de soja, maíz, cártamo, girasol, maní, semilla de algodón y fibra de arroz
- AA - aceite de maní, carnes rojas, huevos, productos lácteos.

¿Qué beneficios presentan para la salud?

La mayoría se incorporan a la dieta a través de los aceites vegetales; por ejemplo, el ácido linoleico. Un excesivo consumo de este ácido puede producir inflamación y causar enfermedades coronarias, cáncer, asma, artritis y depresión.

Ácidos grasos omega-3 y omega-6: creando el equilibrio

En una dieta equilibrada en omega-3 y omega-6, ambas sustancias pueden trabajar en conjunto para beneficio de la salud. El consumo de estos ácidos sin un correcto equilibrio y de ácidos grasos omega-6 en forma excesiva produce inflamación y puede contribuir al desarrollo de enfermedades; por ejemplo, de índole coronaria, cáncer y artritis. En una dieta saludable la proporción de ácidos omega-6 debería ser aproximadamente dos a cuatro veces mayor que la de omega-3.
En una típica dieta norteamericana la proporción de ácidos grasos omega-6 puede ser 11 a 30 veces mayor que la de omega-3; facilitando el aumento en la tasa de trastornos inflamatorios en los Estados Unidos.

Ácidos grasos omega-9

¿Qué son?

Los ácidos grasos omega-9 provienen de una familia de grasas insaturadas que normalmente se encuentran en las grasas vegetales y animales. Esta grasa monoinsaturada está clasificada como omega-9 porque el doble enlace se encuentra en la novena posición desde la punta omega. También se conocen como ácidos oleicos o grasas monoinsaturadas y, en general, se encuentran en el aceite de canola, girasol, oliva y nuez. A diferencia de los omegas 3 y 6, el cuerpo los produce y aún así son beneficiosos en los alimentos.

¿Qué tipos de ácidos grasos omega-9 existen?

- Ácido oleico - Es un componente principal del aceite de canola, girasol, oliva y de otras grasas monoinsaturadas; muchas de ellas se utilizan para reducir las grasas malas en los aceites de cocina.

¿Cuáles son las fuentes?

- Ácido oleico - aceite de canola, girasol y almendras

Los aceites especialmente desarrollados para el servicio de la alimentación, tales como los Aceites de Canola y de Girasol con Omega-9, son únicos por su alto contenido de grasas monoinsaturadas (>70%) y reducen los factores claves que contribuyen a las enfermedades coronarias y la diabetes. Se encuentran en varias fuentes de origen animal y vegetal. Los aceites de canola, girasol, oliva y nuez contienen importantes niveles de ácidos grasos omega-9, también conocidos como ácidos alto oleico o grasas monoinsaturadas. Los aceites provenientes de estas fuentes han surgido como una alternativa más saludable y altamente funcional a los aceites de cocina parcialmente hidrogenados, que a menudo tienen un alto contenido de grasas trans y saturadas no saludables.

¿Qué beneficios presentan para la salud?

Se ha comprobado que los ácidos grasos omega-9, normalmente denominados ácidos grasos monoinsaturados, pueden contribuir a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares. Se ha comprobado que aumentan el nivel de colesterol HDL ("bueno") y disminuyen el nivel de colesterol LDL ("malo"); por lo tanto, facilitan la eliminación de la acumulación de placas en las paredes arteriales, que pueden ser la causa de un ataque cardíaco o accidente cardiovascular. Los aceites de canola y de girasol con Omega-9 son únicos por su alto contenido de grasas monoinsaturadas (omega-9), por su bajo contenido de grasas saturadas y, además, por ser libres de grasas trans.
Por cierto, la Administración de Alimentos y Fármacos de los Estados Unidos ha recientemente aprobado una Declaración de Salud Acreditada para el aceite de canola, en la cual se afirma que "se ha determinado en base a evidencia científica limitada y no concluyente, que la ingesta de aproximadamente 1½ cucharadita (19 gramos) diaria de aceite de canola puede reducir el riesgo de enfermedad coronaria debido a su contenido de grasa insaturada. Para lograr este posible beneficio, se debe ingerir aceite de canola en reemplazo de una cantidad similar de grasa saturada evitando aumentar el consumo de calorías diarias."

¿Cómo se complementan?

Aunque los ácidos grasos omega-3, omega-6 y omega-9 cumplen distintas funciones dentro del cuerpo, está claramente demostrado que es necesario incorporar proporciones equilibradas de ácidos grasos esenciales y no esenciales para mantener una buena salud cardiaca y el bienestar general. Según la American Dietetic Association , los adultos deben incorporar en la dieta 20-35% de calorías en forma de grasas, evitando las grasas saturadas y trans ("malas") y aumentando la ingesta de omega-3. La Asociación también determinó que se cumpliría mejor con el nivel de ácidos grasos recomendados en la dieta si se reemplazase el tipo de grasa normalmente utilizada en los Estados Unidos por el aceite de canola; especialmente, reduciendo la ingesta de grasas saturadas y aumentando la de grasas monoinsaturadas saludables para el corazón.
Textos: © omega-9oils.com

martes, 19 de agosto de 2014

Consejos para elegir la mejor actividad física



Hay determinados deportes que no sólo son aptos para cardíacos, hipertensos, diabéticos o asmáticos, sino que están recomendados ampliamente, porque mejoran el estado de salud general y aumentan la capacidad cardiopulmonar.
Los diabéticos, por ejemplo, se benefician con la natación, la caminata, el ciclismo y el aeróbic. La actividad mejora la absorción de azúcares, lo que permite en algunos casos hasta reducir la dosis diaria de insulina. Por otro lado, los trastornos de columna como la escoliosis y la sifosis pueden mejorar gracias a tres sesiones de natación por semana, y con ciclismo, siempre y cuando un profesor entrenado revise que no se adopten malas posturas.
Para los asmáticos el ejercicio físico es casi indispensable, realizado en ambientes apropiados y controlado por un instructor o médico. Desde el fútbol, el basquet y hasta el montañismo están permitidos. Los cardíacos, por su parte, pueden hacer caminatas sin restricciones, y gimnasia adaptada a sus necesidades. Los hipertensos también tienen los mismos permisos, y algunos más de acuerdo con su caso particular. En muchas personas, la actividad física hace bajar los niveles de tensión arterial, facilita el descenso de peso y la eliminación de líquidos.

*En todos los casos, si existe una enfermedad finalmente debe ser tu propio doctor quien te aconseje qué deporte realizar.

Factores para elegir una actividad

Realizar una saludable actividad física no sólo significa elegir el deporte adecuado a la necesidad de cada uno, sino también practicarlo en el momento oportuno, con la ropa apropiada y prestando atención a ciertas normas que evitarán algunos sustos.
a) La hora precisa: Siempre conviene evitar las horas de calor intenso, es decir, entre las once de la mañana y las tres de la tarde. En realidad, lo ideal es practicar tu deporte preferido a la mañana, bien temprano; pero si no quieres sacrificar tus horas de sueño, intenta hacerlo por la tarde.
b) Atención a los golpes de calor: Si al hacer ejercicio o practicar tu deporte sientes repentinamente escalofríos, dolor de cabeza o sensación de vértigo, posterga tu rutina por algunos minutos. Toma uno o dos vasos de agua fresca y humedece la nuca y las muñecas.
c) Indumentaria: A pesar de que muchas personas usan prendas de naylon esperando adelgazar algunos kilos extras, los médicos recomiendan elegir sólo ropa de algodón que permita transpirar sin impedimentos.
d) Estar bien hidratado: Es fundamental tomar un descanso cada 15 o 20 minutos y beber agua fresca para evitar la deshidratación.
e) Final en relax: Siempre después de llevar a cabo una rutina de ejercicios u otra actividad física es aconsejable relajar todo el cuerpo respirando en forma pausada y profunda, de manera que aflojes todas las tensiones musculares.