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martes, 8 de noviembre de 2016
Cómo entrenar los músculos sin ningún movimiento
viernes, 2 de mayo de 2014
Bajo la lupa: Sentadilla clásica con mancuernas
El desarrollo y la definición de las piernas son muy importantes para
conseguir una adecuada armonía corporal. Para ello existe un ejercicio con
pesas realmente fantástico: la sentadilla clásica con mancuernas. Este
ejercicio trabaja esencialmente la parte superior y anterior de las piernas
(muslos), al igual que los glúteos (cola). Al ejercicio también se lo conoce
con el nombre de “flexión de muslos con mancuernas” y constituye una auténtica
alternativa a la clásica sentadilla con barra tras nuca. Es muy fácil de
realizar y está indicado tanto para hombres como mujeres, principiantes o
expertos. Además, no es necesario utilizar cargas pesadas, ya que con cargas
moderadas se consiguen mejores resultados.
¿Cómo
se lleva a cabo?
Para realizar el ejercicio necesitas un par de mancuernas (pesas de
mano), que pueden ser con pesos fijos o ajustables. Al mismo tiempo debes tener
en cuenta las siguientes pautas generales para obtener el máximo beneficio del
ejercicio:
• Si tienes un exceso de peso (obesidad), hace muchos años que no
practicas ninguna actividad, o tienes más de 35 años, debes hacerte un chequeo
médico general. La buena salud corporal es importante para que los resultados
del ejercicio sean favorables.
• Los movimientos del ejercicio deben ser pausados y bien realizados
(tal como se describe en los gráficos); movimientos bruscos e imprecisos
perjudican el efecto benéfico del ejercicio.
• El peso que debes utilizar para el ejercicio es el que te permita hacer
los movimientos con comodidad de acuerdo a la cantidad de series y repeticiones
que lleves a cabo. Aunque la última repetición puede resultar un poco
dificultosa, mientras puedas hacerla está bien que sigas sin cambiar el peso.
De todos modos, se recomienda comenzar el ejercicio con un peso mínimo (al
menos durante la primer semana de ejercitación).
• Cuando
consigas ejecutar las repeticiones con cierta facilidad, puedes aumentar el
peso de manera que la última repetición vuelva a ser dificultosa. Este es el
mecanismo que se emplea para aumentar el peso utilizado para aumentar la
intensidad en el ejercicio. Lo ideal es llevar a cabo tres series de 10, 12 y
15 repeticiones respectivamente incluyendo al ejercicio en un programa de
entrenamiento integral.
Parados con las piernas flexionadas de manera que los muslos
permanezcan paralelos al piso, el torso inclinado hacia delante con la espalda
erguida, la cabeza levemente inclinada hacia atrás con la mirada al frente, los
brazos completamente extendidos al costado del cuerpo sosteniendo una mancuerna
(pesas de mano) cada uno. Estira las piernas de manera que el cuerpo se
extienda hacia arriba hasta quedar completamente erguido, pero sin alterar la
posición de los brazos. En este movimiento debes inhalar profundamente el aire
por la nariz. Luego regresas lentamente a la posición inicial exhalando el aire
por la boca.
jueves, 6 de marzo de 2014
Piernas y brazos en un súper plan con pesas libres
Reglas básicas para el entrenamiento
• Si tienes un exceso
de peso (obesidad), hace muchos años que no practicas ninguna actividad, o
tienes más de 35 años, debes hacerte un chequeo médico general. La buena salud
de tu cuerpo es importante para que los resultados de plan sean exitosos.
• Los movimientos de
los ejercicios deben ser pausados y bien realizados; movimientos bruscos e
imprecisos perjudican el efecto benéfico de los ejercicios. La respiración debe ser profunda y consciente,
inhalando el aire por la nariz y exhalándolo por la boca.
• El peso que debes
utilizar para cada ejercicio es el que te permite hacer los movimientos sin
problemas, aunque la última repetición de cada serie puede resultar un poco
dificultosa. Cuando consigas ejecutar las repeticiones con cierta facilidad,
puedes aumentar el peso de manera que la última repetición vuelva a ser
dificultosa. Este es el mecanismo que se emplea para aumentar el peso utilizado
para cada ejercicio.
Niveles de entrenamiento
Una serie es la
cantidad de repeticiones que se hacen de un ejercicio sin descansar, y una
repetición es el movimiento propio del ejercicio. El descanso que se toma entre
las series de un mismo ejercicio debe ir de 45 segundos a 1 minuto y medio,
mientras que el descanso entre ejercicios debe ir de 1 a 3 minutos. A
continuación proponemos 3 niveles de entrenamiento describiendo la cantidad de
series y repeticiones que debes seguir para cada ejercicio:
Inicial (la primer semana): 1 serie de 10
repeticiones.
Medio (2ª semana): 2 series de 10 repeticiones.
Avanzado (3ª semana): 3 series de 10 repeticiones la 1ª, 12 la 2ª y 14 la 3ª.
Medio (2ª semana): 2 series de 10 repeticiones.
Avanzado (3ª semana): 3 series de 10 repeticiones la 1ª, 12 la 2ª y 14 la 3ª.
Paso a
paso, los ejercicios del plan
Sentadilla con
vuelo: Agachado, con las
piernas flexionadas y separadas al ancho de los hombros, la cola cerca del
piso, ambos brazos extendidos hacia el suelo sosteniendo una mancuerna entre
medio las piernas. Elevas el cuerpo extendiendo las piernas hasta que
permanezcan completamente erguidas, mientras elevas los brazos por delante del
torso hasta quedar con la mancuerna por encima de tu cabeza. En este movimiento
inhalas el aire por la nariz. Regresas lentamente a la posición inicial
exhalando el aire por la boca.
Sentadilla con
mancuernas: Agachado con las
piernas flexionadas ligeramente separadas una con otra, con los pies sobre un
taco de 5 cm de alto y con cada brazo sosteniendo una mancuerna a los costados
del torso (al principio poco peso, no más de 5 kilos cada una). Extiende tu cuerpo hacia arriba hasta quedar con las
piernas completamente estiradas mientras inhalas el aire por la nariz. Luego
regresa lentamente a la posición original exhalando el aire por la boca.
Sentadilla
«sissy»: Parado con las
piernas flexionadas una al lado de la otra, con los pies sobre un taco de 5 cm
de alto, con el torso inclinado levemente hacia atrás, con un brazo sosteniendo
un disco de peso sobre el pecho y con el otro sosteniéndote de una columna fija
(para no perder el equilibrio). Eleva tu torso hacia delante y arriba hasta
quedar con las piernas totalmente extendidas y en puntas de pies mientras
inhalas el aire por la nariz. Luego vuelve lentamente a la posición original
exhalando el aire por la boca. Al principio te conviene realizar una flexión de
piernas muy leve hasta acostumbrarte a la posición.
Sentadilla «tijeras»: Parado con las piernas juntas y los brazos
sosteniendo una barra con peso detrás de la nuca, realiza un pequeño paso hacia
adelante con una de las piernas quedando ambas ligeramente separadas entre sí,
luego efectúa una flexión en las piernas adoptando la posición de «tijeras»
(tal como se ve en el dibujo). En este movimiento debes inhalar el aire por la
nariz. Regresa lentamente a la posición inicial exhalando el aire por la boca.
Press francés: De pie, sujeta una mancuerna con las dos manos
y las palmas hacia arriba ubicando tus brazos flexionados por detrás de la
cabeza (como se ve en el dibujo). Luego extiende los brazos hacia delante
subiendo la mancuerna por arriba de la cabeza mientras inhalas el aire por la
nariz. Regresa a la posición inicial lentamente, exhalando el aire por la boca.
Curl de bíceps: Parado, con las piernas ligeramente
separadas, los brazos extendidos a los costados del cuerpo, las manos
sosteniendo una barra con peso delante del cuerpo y con las palmas mirando hacia
delante. Realiza una flexión de brazos (movimiento “curl”) elevando la barra
hasta la altura del mentón, mientras inhalas profundamente el aire por la
nariz. Luego regresa lentamente a la posición inicial exhalando el aire por la
boca.
Extensiones de antebrazo: Sitúa tu cuerpo con el torso formando un
ángulo de 45º con el piso, el brazo derecho flexionado sosteniendo una
mancuerna, las piernas ligeramente flexionadas y el brazo izquierdo apoyado en
un banco de press. Extiende el antebrazo hacia atrás y arriba de forma tal que
permanezca junto al torso, al tiempo que inhalas el aire por la nariz. Regresa
a la posición inicial exhalando el aire por la boca. Luego invierte la posición
del cuerpo para hacer el ejercicio con el brazo izquierdo.
Curl de bíceps «martillo»: Parado, con las piernas ligeramente
separadas, los brazos extendidos a los costados del cuerpo sosteniendo una
mancuerna cada uno con las palmas hacia adentro de los laterales. Flexiona el
brazo derecho elevando la mancuerna y sin modificar la posición de los puños
(en forma de martillo), mientras inhalas el aire por la nariz. Desciende
lentamente la mancuerna hasta adoptar la posición inicial, exhalando el aire
por la boca. Inmediatamente después repite el mismo movimiento pero con el
brazo izquierdo.
sábado, 1 de febrero de 2014
Entrenamiento de fuerza: El camino para crear músculo
No
obstante, en las primeras etapas del entrenamiento de fuerza, la fuerza
muscular puede aumentar con mayor rapidez que el tamaño muscular. Este temprano
aumento de fuerza muscular funcional es un resultado de la mejor coordinación y
del mayor reclutamiento de unidades motoras. Por el contrario, el tamaño
muscular puede aumentar más que la fuerza funcional si un crecimiento muscular
excesivo altera el ángulo de unión al hueso, de modo que quede reducida la
ventaja biomecánica. El área transversal y la fuerza de los elementos del
músculo también aumentan como respuesta al entrenamiento de fuerza para
acomodarse al incremento de la fuerza muscular.
Métodos para crear músculos grandes y fuertes
Existe una amplia gama de equipos para acrecentar la masa muscular, desde las
clásicas barras y mancuernas con peso hasta sofisticados aparatos electrónicos.
Y aunque la variedad es grande, los métodos de entrenamiento de la fuerza o
contracción muscular se clasifican sólo en tres:
Isotónico: en este caso la variación de
contracción muscular se produce al mismo tiempo que la de la longitud. Se
divide en concéntrica (los puntos de origen se acercan) y excéntrica (los
puntos de origen se alejan). Ejemplo: flexión de brazos con barra.
Isométrico: la contracción muscular crece
sin que el músculo sufra ningún tipo de alargamiento. El trabajo es estático.
Ejemplo: sostener por unos segundos un objeto pesado. Este método es muy
discutido, ya que la carencia de movimientos hace que el músculo pierda
agilidad.
Isocinético: durante el ejercicio se produce
igual tensión en todo el recorrido del músculo. Es un método poco utilizado ya
que los aparatos para un entrenamiento isocinético son demasiado costosos.
Continuidad: La clave del éxito
El
rendimiento atlético y la capacidad para desarrollar trabajo físico vienen
determinados, al menos en parte, por las características funcionales del
músculo. El músculo humano tiene la capacidad para adaptarse al uso continuo.
Estas adaptaciones permiten a un músculo en particular y al cuerpo humano en
conjunto funcionar de un modo más eficaz en actividades a las que se somete con
frecuencia. Por eso es sumamente importante adoptar cierta regularidad en el
trabajo físico, tratando de mantener un estilo de entrenamiento con variables
controladas. Por ejemplo; seguir una rutina de ejercicios con pesas por el
término de seis meses a un año, variando en los ejercicios pero conservando la
dinámica y estructura del trabajo muscular.
viernes, 15 de noviembre de 2013
Heavy Duty: Un sistema de entrenamiento muscular
Antes de explicar en qué consiste este método,
es preciso definir el concepto de “intensidad” ya que es la base sobre la cual
se sustenta el sistema. “La INTENSIDAD es el porcentaje de esfuerzo muscular
momentáneamente posible”. La intensidad en sí misma, sólo tiene dos puntos que
pueden ser medidos con certeza; el 0 % cuando estamos en reposo, y el 100 %
cuando estamos ejecutando un esfuerzo máximo; por ejemplo: en la última
repetición de una serie llevada hasta el punto de fallo muscular momentáneo. Se
ha demostrado que el número de repeticiones ejecutadas por diferentes individuos
con el 80 % (porcentaje teórico alrededor del cual la teoría del entrenamiento
deportivo encasilla el desarrollo muscular) de una repetición máxima ( 1 RM),
puede variar enormemente, dependiendo del tipo de fibra predominante y la
eficiencia neuromuscular individual. En su propia investigación, Arthur Jones
encontró individuos que podían ejecutar sólo tres repeticiones hasta el punto
de fallo con el 80 % de una repetición máxima en un curl de bíceps, y otros que
podían ejecutar incluso 27 repeticiones con el 80 % de su repetición máxima en
el mismo ejercicio. Esto revolcaba tablas de entrenamiento religiosamente
seguidas a lo largo de décadas por entrenadores y teóricos del entrenamiento
deportivo a lo largo y ancho del mundo entero.
Luego de definido el factor intensidad debemos
conocer las dos categorías de ejercicios que se pueden realizar: aeróbicos y
anaeróbicos. El ejercicio aeróbico se dirige con exclusividad al desarrollo de
un tipo específico de resistencia; que, en resumen, es la capacidad de hacer
más y más trabajo. Y, como es evidente, para poder completar una gran cantidad
de trabajo, la intensidad del ejercicio tendrá que ser obligatoriamente baja:
simple, lógico. Es decir que: aeróbico es igual a ejercicio prolongado de baja
intensidad. El ejercicio anaeróbico en cambio, se dirige con exclusividad al
desarrollo de la fuerza, el tamaño muscular y la velocidad. Y como el ejercicio
anaeróbico es fisiológicamente opuesto al anterior, debe ser de alta
intensidad, por lo tanto inevitablemente, tendrá que ser breve. Entonces,
anaeróbico es igual a ejercicio de alta intensidad y corta duración. Ejemplo:
si ustedes observan el cuerpo de un sprinter, notarán que posee una musculatura
altamente desarrollada en todo su cuerpo. ¿Y por qué piensan que es? Simple,
porque un sprinter realiza un esfuerzo intenso; como es la carrera de cien
metros, en un período muy breve, alrededor de los diez segundos. ¿Por qué un
corredor de maratón no posee el mismo nivel de tamaño muscular? También es una
respuesta muy simple; porque si bien este tipo de atleta realiza una enorme
cantidad de trabajo, la intensidad empleada en el mismo es mínima. Nadie es
capaz de hacer un gran esfuerzo por mucho tiempo. De lo que se desprende que
intensidad y cantidad, son conceptos virtualmente opuestos. O entrenamos de
forma prolongada, o entrenamos de forma intensa; pero nunca podremos entrenar
de forma prolongada e intensa a la vez.
Entrenar
hasta un límite
Ahora bien, que pasa con los fundamentos
fisiológicos al respecto de lo antes mencionado. La cantidad de recursos
bioquímicos que componen la capacidad de recuperación, no es infinita; por el
contrario, es estrictamente limitada.
No se sabe cuan limitada es, pero si se sabe
con absoluta certeza, que la única manera “razonable” de utilizar una fuente
que es limitada, desconociendo su contenido real, es de la forma más económica
posible. Que quiere decir esto, que es una necesidad primaria y absoluta, no
realizar más ejercicio que el mínimo requerido para conseguir el resultado que
esperamos, caso contrario se impulsan los mecanismos enzimáticos (entrenar es
entrenar una reacción enzimática) que desembocan en sobreentrenamiento
(síndrome psicofísico de estancamiento con sucesiva caída del rendimiento).
Idealmente, “el crecimiento debería producirse
sin la ejecución de ninguna serie”, de manera de contar con todos los recursos
bioquímicos disponibles para abastecer el crecimiento; sin embargo, para que el
crecimiento se produzca, el cuerpo tiene que tener una razón para hacerlo. Es
decir, un estímulo; y no puede haber estímulo sin entrenamiento, y no puede
haber entrenamiento, sin la ejecución de por lo menos una serie. Ahora bien,
todo incremento del ejercicio, por encima del mínimo indispensable, es por
definición, sobreentrenamiento: lógica simple. La intensidad produce una
incidencia sobre la reserva de recursos bioquímicos de la capacidad de
recuperación; entonces el cuerpo, incrementará su reserva existente mediante la
construcción compensatoria de tejido muscular adicional para proteger sus
recursos del estrés aplicado sistemáticamente.
Y recordemos que cuantos más recursos
bioquímicos sean utilizados para abastecer el entrenamiento, menos recursos
tendremos disponibles para producir el crecimiento: matemática elemental. Por
lo tanto, el entrenamiento intenso debe
ser extremadamente breve.
Una vez estimulado el crecimiento mediante un entrenamiento intenso, debemos darle al cuerpo el tiempo suficiente para cumplir con todas y cada una de las reacciones bioquímicas; que una vez completadas, se manifestarán en la producción del crecimiento. Si bien es cierto que la tolerancia a la exposición del estrés intenso varía según ciertas condiciones genéticas, está demostrado que el cuerpo humano no puede recuperarse de un entrenamiento intenso en menos de 72 horas; y además, necesitará otras 24 horas para producir el crecimiento.
A medida que vamos progresando volviéndonos más grandes y fuertes; el volumen y la frecuencia de los entrenamientos tendrán que disminuir. Es decir, hay que entrenar menos, no más, “absolutamente menos”. Debemos entender al punto de falla momentáneo como el encendido de los sistemas biológicos de desarrollo muscular, igual a cuando prendemos el interruptor de la luz, no lo apretamos seis o siete veces para que la luz encienda, solo una vez.
En resumen: Heavy Duty es llevar al músculo a la falla momentánea solo una vez y lo
antes posible. Y recuerda que la falla momentánea se
consigue cada vez que realizas una repetición con el máximo esfuerzo
(intensidad) que tu cuerpo lo permite. Ello implica también un riesgo además de los beneficios de progreso muscular: un gran exigencia cardíaca. Por ello siempre se debe compensar un entrenamiento con este sistema con alguna actividad aeróbica.
viernes, 13 de septiembre de 2013
Circuitos y programas: Cómo planificar tus ejercicios
Los
circuitos y programas son modalidades de entrenamiento provenientes del
atletismo deportivo que potencian al máximo la resistencia, la flexibilidad y
la fuerza. De esta forma puedes planificar los ejercicios diarios a partir de
una amplia gama de actividades que proporcionan los máximos beneficios con el
menor riesgo posible.
Puedes
practicar un circuito de ejercicios tanto en casa como en el gimnasio.
Utilízalo como una forma de complementar otras actividades más especializadas
y dar un toque de diversidad a los ejercicios habituales. El factor tiempo es
otra gran ventaja del circuito, ya que puedes completar uno en menos de una hora,
incluidos el calentamiento y la relajación. Sin embargo, esta modalidad no se
centra en la flexibilidad, por 1o que si lo practicas con regularidad, debes
incluir unos cuantos estiramientos en la fase de relajación (luego del
entrenamiento físico).
Entrenar todo el cuerpo
Fundamentalmente
un circuito de ejercicios se basa en que los beneficios de la actividad física
aumentan si se combinan diferentes tipos de ejercicios (de fuerza y aeróbicos),
ya que se trabajan simultáneamente cuatro áreas fisiológicas:
• La fuerza
muscular.
• La resistencia
muscular.
• La capacidad
aeróbica o cardiopulmonar.
• El
consumo de energía.
Las
actividades incluidas en un circuito de ejercicios pueden ser variadas, a1
igual que los períodos de descanso. Si eres principiante, completa un circuito;
si estás en el nivel medio, realiza de dos a tres circuitos; si tu nivel es
superior llega hasta los tres o cinco circuitos.
Los
músculos se adaptarán de forma gradual al aumento de actividad y se
fortalecerán con la repetición de los ejercicios. Si intercalas breves períodos
de descanso, las zonas ejercitadas se fortalecerán y podrán repetir la acción
durante más tiempo y con mayor intensidad.
Un
circuito básico consiste en llevar a cabo una sesión de entrenamiento que
intercale ejercicios físicos de fuerza (con o sin pesas) con actividades o
ejercicios aeróbicos (skippings, ciclismo, trote, etc.). La clave está en
entrenar todo el cuerpo respetando un mínimo descanso entre cada ejercicio y sin
excederse en el tiempo de ejercitación.
Complementar las actividades
Originariamente,
un programa de deportes se basaba en la teoría de que si haces ejercicio con un
brazo, el otro también se fortalece. Aunque no de forma tan notable, también
se estimulará el desarrollo del músculo del brazo que no se ejercita por la
proximidad de las ramificaciones nerviosas en la columna vertebral. Hoy, el
concepto “programa de deportes" tiene un significado más amplio y se emplea
para describir el entrenamiento de los atletas que consta de una gran variedad
de deportes para incrementar su buena forma física. Por ejemplo, un ciclista
puede hacer pesas en su programa de entrenamiento, mientras que un nadador
puede hacer ciclismo.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Pautas para los entrenamientos con pesas
En
principio, es necesario hacer estiramiento muscular antes de los ejercicios con
pesas. Esto sirve principalmente para preparar las articulaciones de cara al
movimiento, ampliar la gama de movimientos de los músculos y evitar dolores.
Por su parte, hacer estiramiento después del levantamiento es útil para
disminuir la tensión de los músculos, para conseguir relajación muscular,
evitar tirones o contracturas y conservar la flexibilidad del cuerpo. Intenta
siempre hacer al menos 5 ejercicios de estiramiento antes y después de levantar
pesas.
Otro
aspecto importante consiste en “calentar los músculos”. El calentamiento prepara
las articulaciones y músculos para la actividad. Los levantadores a menudo
comienzan el calentamiento con una serie corta de ejercicios; eso lleva la
sangre a los músculos específicos que han de trabajar. Otros hacen el
calentamiento más global con levantamientos, carreras, bicicleta estática, etc.
Si hace frío o el cuerpo está dolorido por entrenamientos anteriores, asegúrate
de realizar un calentamiento completo. La cabeza y los pies regulan la
temperatura del cuerpo; cúbrelos cuando hace frío para mantener el cuerpo
caliente.
La
respiración es fundamental para aprovechar al máximo los beneficios que se
derivan de los ejercicios con pesas. Para hacerlo correctamente debes inspirar
al principio del levantamiento, aguantar la respiración momentáneamente durante
la parte más difícil y después expirar cuando acabe el levantamiento. Cuando
hagas press de banca, por ejemplo, inspira mientras bajas el peso hasta el
pecho, aguanta la respiración un instante mientras empiezas a subir el peso y
luego espira durante la parte final del movimiento.
Consejos para un entrenamiento
seguro
• Intenta
no entrenar sola. Incluso en casa, procura conseguir a alguien que te ayude si
lo necesitas. Las lesiones más graves en ejercicios con pesas ocurren cuando se
entrena sin alguien que controle.
• Utiliza
siempre topes en las barras y mancuernas. Si es así, las pesas pueden
deslizarse a un extremo, lo que produce que el otro extremo salte al suelo,
desequilibrando y probablemente dañando la espalda, algunas articulaciones o
los músculos. Sólo se pierden unos segundos colocando los topes.
• En
todos los ejercicios debes utilizar las posiciones adecuadas. Estudia las
posiciones indicadas por el profesor (en el caso de un gimnasio) o en los
libros (en el caso de entrenar en tu casa).
• No realices
sacudidas ni contorsiones al levantar el peso. Estos movimientos incrementan la
tensión y pueden ocasionar lesiones musculares, articulares u óseas.
martes, 27 de agosto de 2013
Los principios del entrenamiento con pesas
El
entrenamiento con pesas constituye además la base principal de algunos deportes
como el culturismo, powerlifting y halterofilia, y se emplea como un
complemento para desarrollar fuerza y potencia en la mayoría de las actividades
deportivas.
La
fuerza y la resistencia son las dos capacidades físicas que más se perfeccionan
con el levantamiento de pesas. Sin embargo, entrenar la resistencia
cardiovascular con actividades aeróbicas como la carrera, la natación, la
caminata y el ciclismo, constituye la mejor opción para fortalecer el corazón y
los pulmones. La flexibilidad también puede perfeccionarse con el entrenamiento
con pesas, aunque los ejercicios de estiramiento o stretching son los más
ideales para incrementar la agilidad y los movimientos corporales.
En
definitiva, una buena forma física se consigue combinando ejercicios con pesas
con actividades aeróbicas y sesiones de estiramiento dentro de un programa de
entrenamiento moderado y a largo plazo.
Existe
una relación directa entre el modo de entrenar con pesas y los resultados que
pueden obtenerse. Los dos principios generales son:
• Pocas
repeticiones/alto peso = fuerza y volumen muscular
• Muchas
repeticiones/bajo peso = resistencia y definición muscular
En el
caso del entrenamiento de fuerza, los movimientos en el ejercicio deben ser
lentos y pausados, mientras que en la resistencia más rápidos pero sin inercia.
En ambos casos la respiración debe ser profunda y consciente.
Pesas y deportes
El
entrenamiento con pesas puede realizarse como un complemento de otras
actividades. Así, un deportista entrena para desarrollar los elementos de forma
física que adquiere en su propio deporte. Por ejemplo, los corredores
entrenarán para desarrollar resistencia muscular en los brazos mientras que los
ciclistas trabajarán la resistencia del tronco para retrasar la aparición de
fatiga.
A la
hora de encarar un plan de ejercicios con pesas, tanto deportistas aficionados
como profesionales, necesitarán considerar tres claves que los ayudarán a sacar
el máximo rendimiento posible. Para ello deberán:
• Analizar
las exigencias del deporte.
• Analizar
los puntos fuertes y los puntos débiles.
• Trabajar
los puntos débiles. Aunque es más costoso trabajar una zona muscular débil
frente a una fuerte, lo cierto es que una cadena es tan fuerte como lo es su
eslabón más débil, y corregir las deficiencias evitará que se corte la cadena.
jueves, 25 de julio de 2013
Perder peso con un entrenamiento de fuerza
Cualquier
persona que haya echo dieta sabe que lo fácil es perder peso pero que lo
difícil es no volver a engordar. A pesar de todos esos milagrosos resultado tan
mencionados en las presentaciones comerciales de televisión y en publicidad,
menos del 10 % de las personas que han estado a dieta consiguen no volver a
engordar durante el siguiente año de haber seguido un programa de
adelgazamiento. Entonces ¿qué es lo que no funciona con todos estos sistemas de
perdida de peso?.
Las dietas de adelgazamiento que se ocupan únicamente de reducir la ingesta calórica sin incluir algún tipo de actividad física hacen al individuo un flaco favor porque un 25% de ese peso perdido puede ser de Masa Muscular. Aunque la balanza en la que nos pesamos indique que hemos bajado de peso, puede que los porcentajes del cuerpo (es decir, el porcentaje de grasa respecto al peso total en relación con el porcentaje de Masa Muscular) hayan incluso empeorado porque se ha perdido masa muscular. Dado que el Ritmo metabólico Basal (RBM) esta directamente relacionado con la cantidad de músculo que se tenga en el cuerpo, si se pierde masa muscular el RMB será mas lento, por lo que se queman menos calorías. En pocas palabras, si pierdes músculo tienes muchas posibilidades de volver a engordar.
La clave para no volver a engordar a largo plazo consiste en darse cuenta de la importancia de mantener o aumentar la cantidad de fibra muscular del cuerpo. Al desarrollar músculo se aumenta el RMB, lo cual ofrece muchas mas posibilidades de mantenerse en ese peso a largo plazo. Dado que el RMB constituye entre el 60 y el 70 % del consumo energético diario, incluso un modesto incremento del RMB puede alterar positivamente los porcentajes del cuerpo. Aunque hay otros factores como la edad y genética que también determinan el RMB, el porcentaje de masa muscular es un factor que no se debe pasar por alto. Al subir el RMB, se quemaran mas calorías durante todas las actividades, incluso al estar sentado, tumbado y durmiendo. Cada 400 Gramos de masa muscular que se añade al cuerpo se consumen unas 35 calorías extras al día o, lo que es lo mismo, entre 1.2 y 1.6 kg. de grasa al año.
MUSCULACIÓN: Una alternativa viable
Las dietas de adelgazamiento que se ocupan únicamente de reducir la ingesta calórica sin incluir algún tipo de actividad física hacen al individuo un flaco favor porque un 25% de ese peso perdido puede ser de Masa Muscular. Aunque la balanza en la que nos pesamos indique que hemos bajado de peso, puede que los porcentajes del cuerpo (es decir, el porcentaje de grasa respecto al peso total en relación con el porcentaje de Masa Muscular) hayan incluso empeorado porque se ha perdido masa muscular. Dado que el Ritmo metabólico Basal (RBM) esta directamente relacionado con la cantidad de músculo que se tenga en el cuerpo, si se pierde masa muscular el RMB será mas lento, por lo que se queman menos calorías. En pocas palabras, si pierdes músculo tienes muchas posibilidades de volver a engordar.
La clave para no volver a engordar a largo plazo consiste en darse cuenta de la importancia de mantener o aumentar la cantidad de fibra muscular del cuerpo. Al desarrollar músculo se aumenta el RMB, lo cual ofrece muchas mas posibilidades de mantenerse en ese peso a largo plazo. Dado que el RMB constituye entre el 60 y el 70 % del consumo energético diario, incluso un modesto incremento del RMB puede alterar positivamente los porcentajes del cuerpo. Aunque hay otros factores como la edad y genética que también determinan el RMB, el porcentaje de masa muscular es un factor que no se debe pasar por alto. Al subir el RMB, se quemaran mas calorías durante todas las actividades, incluso al estar sentado, tumbado y durmiendo. Cada 400 Gramos de masa muscular que se añade al cuerpo se consumen unas 35 calorías extras al día o, lo que es lo mismo, entre 1.2 y 1.6 kg. de grasa al año.
MUSCULACIÓN: Una alternativa viable
En los últimos 20 años se vienen promocionando los deportes aeróbicos como el footing y el ciclismo para quemar calorías y perder peso. No cabe duda que con una hora de ejercicio aeróbico de intensidad moderada se queman 300 calorías y que, si es lo suficientemente intenso, se mantiene un alto nivel de metabolismo durante varias horas después de la actividad. Pero, desgraciadamente, este efecto “quema calorías” es de corta duración dado que, por lo general, con las actividades aeróbicas no se desarrolla fibra muscular. Además, la combinación de una cantidad excesiva de ejercicio con una dieta baja en calorías puede producir una perdida de Tejido Muscular con lo que a la alarga, el individuo que esta a dieta puede acabar más delgado, sí pero también más flácido. Es innegable que el ejercicio aeróbico aporta grandes beneficios para la salud de las personas con exceso de peso pero, por si solo, puede que no sea la mejor solución para mantenerse en el peso deseado.
Por lo general, la mayoría de los adultos pierden una gran cantidad de músculo al año por falta de uso, lo cual explica, en parte, la disminución del RMB en 1 - 3 % por década. Todo esto quiere decir sencillamente que se queman menos calorías porque los músculos se hacen más pequeños y, como la mayoría de la gente no se da cuenta que va bajando el RMB a medida que se van haciendo mayores, siguen comiendo tanto como antes. Todos sabemos que las calorías que no se queman se almacenan en forma de grasa y, como tiene menor densidad que el músculo, puede que, aunque uno se mantenga en el mismo peso a lo largo del tiempo, la cintura por ejemplo experimente una continua expansión. Es decir, cada vez se tiene menos masa muscular y más grasa.
Aunque se queman calorías tanto con el ejercicio aeróbico como con el entrenamiento de fuerza o musculación, la diferencia estriba en la cantidad de calorías que se van quemando cuando no se esta haciendo ejercicio. Con el entrenamiento de fuerza de gran intensidad (un plan de ejercicios con pesas) se mantiene elevado el RMB bastantes horas después de la actividad. Algunos estudios apuntan que con el entrenamiento de fuerza se pueden quemar mas calorías después del ejercicio y a lo largo de mas horas que con el ejercicio aeróbico. El aumento de masa muscular es uno de los principales responsables.
Un dato: A través de un estudio realizado con hombres y mujeres, se observó que al hacer un programa de entrenamiento de fuerza intenso durante 60 minutos, con series de 10 - 12 repeticiones y con descanso mínimo, su RMB subió aproximadamente un 9 %durante 15 horas después del ejercicio.
Importante: Aunque algunas mujeres se vuelven más fuertes al hacer un programa de pesas, la mayoría de ellas no experimenta un desarrollo muscular excesivo dado que tienen unos niveles muy bajos de testosterona. No obstante, es de resaltar que es mejor aumentar un poco la masa muscular que aumentar la cantidad de grasa, aun teniendo el mismo peso corporal.
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