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jueves, 10 de noviembre de 2016

Combate "trastornos digestivos" de manera natural

A continuación describo una serie de soluciones prácticas para combatir trastornos digestivos habituales. Sin embargo, ante cualquier duda sobre los ingredientes descriptos en cada preparado natural, debes consultar al médico. Asimismo, estas “recetas naturales” no reemplazan ningún tratamiento prescrito por un profesional médico.



¿Cómo prevenir la acidez estomacal?
El ardor de estómago se debe a la subida de ácidos estomacales al esófago. En ocasiones puede ser síntoma de algo serio, pero generalmente sólo implica una molesta sensación; para paliarla, es muy recomendable que abandones tres hábitos muy comunes tras las comidas: tomar café, fumar un cigarrillo y tomarte una pequeña siesta, dado que estas actividades generan ácido o contribuyen que éste suba a la parte baja del esófago.



¿Cómo eliminar los gases del estómago?
 
Los molestos gases en el estómago no tienen por qué amargarte la vida. Si has comido copiosamente y te siente “hinchada”, ponte una bolsa de agua caliente sobre la zona dolorida. Para completar la cura, bebe una infusión de hojas de menta y anís.



¿Cómo agilizar la digestión luego de una comida pesada?
Si has comido en forma abundante y te sientes realmente pesada, no hay nada mejor que beber una infusión de Boldo combinada con Manzanilla. Recuerda beberla tibia y sin azúcar, ya que ésta diluye sus efectos. Evita acostarte inmediatamente; al cabo de una hora te sentirás mucho más liviana.



¿Cómo evitar las digestiones lentas?
Si padeces de digestión lenta debido a un mal funcionamiento del aparato digestivo (ya sea porque has sido operada de vesícula o tienes estómago perezoso) te aconsejo una infusión para después de comer que te ayudará a digerir mejor la comida: prepara medio litro de agua con un puñado de “carqueja” y otro de “quiebra arado” en partes iguales, deja hervir 30 segundos y bebe tibio con 10 gotas de limón. La preparación sirve para dos veces.



¿Cómo revertir la falta de apetito?
La inapetencia suele deberse a la congestión de los conductos digestivos, entre otras causas. Para evitarla, te propongo una tisana que estimula el estómago. Para prepararla mezcla 30 gramos de cada uno de estos elementos: ajenjo, raíz de genciana y corteza de naranja amarga en 1 litro de agua hirviendo. Luego cuela y bebe una taza tibia.



¿Cómo contrarrestar la diarrea estival?
La diarrea es una dolencia común en tiempos veraniegos, principalmente debido a alimentos en mal estado. Para curarla con remedios naturales es muy efectivo tomar de dos a seis tazas diarias de una cocción de arándanos. Se prepara con una cucharada de bayas de arándano por cada taza de agua, se cocina a fuego lento hasta que el agua hierva por 30 segundos, y luego se bebe tibia endulzada con miel.

lunes, 6 de octubre de 2014

Los secretos de la eterna salud


Siempre nos hemos preguntado cómo es posible que determinadas personas nunca se enfermen y que siempre estén rebosantes de salud y bienestar. La respuesta a este interrogante es lo que voy a tratar de develar en este artículo.


La ansiedad, la depresión, el enojo y otras perturbaciones emocionales crónicas potencian en un ciento por ciento las posibilidades de sufrir enfermedades graves. Como contrapartida, la herencia familiar, la alimentación equilibrada y los hábito higiénicos son factores que inciden directamente en la salud. Sin embargo, la habilidad para controlar y conocer las emociones constituye un elemento esencial para hacer frente a situaciones cotidianas con una actitud netamente positiva. El optimismo fortalece las defensas y protege nuestro organismo de enfermedades.
Está demostrado que una persona satisfecha en el plano personal se siente mejor que quien no encuentra sentido a su vida. Si los psicólogos señalan que un bajo nivel de satisfacción genera desequilibrios, los fisiólogos advierten que las defensas de un individuo deprimido son muy bajas, generando así un campo propicio para una serie de enfermedades.

El significado de la salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la “salud” como “un estado de bienestar físico, mental y social”. Así como se reconoce la influencia del estado de ánimo sobre el sistema inmunológico, también se ha probado que el contexto social incide en el bienestar físico. Algunos definen la salud no como un objetivo duradero, sino como un proceso de pugna entre estar sano y enfermarse.
Los estudios estadísticos revelan que una persona de 25 años ha padecido 200 dolencias leves o medianas y 20 enfermedades serias. Un adulto promedio padece cada día alguna molestia benigna, como dolor de cabeza, vómitos, nariz tapada, palpitaciones u otros problemas similares. Como ésos, cada año se producen ochenta episodios. Aunque las molestias pasajeras pueden ignorarse, muchos las transforman en enfermedades graves.
Asimismo, según estudios realizados, los jóvenes están convencidos de que el mayor riesgo para su salud es el deterioro del medio ambiente, sin darse cuenta que la salud está más amenazada por los excesos (alcohol, tabaco, mala alimentación y carencia de actividad física) que por el entorno en donde viven. Cabe aclarar, además, que quienes temen al medio ambiente sufren determinadas dolencias (alergias, infecciones estomacales, irritación en los ojos, etc.) con mucho más frecuencia que los que no se preocupan por el tema.

Salud y seguridad

Una de las conclusiones, a la que arriban los investigadores del tema, es que las personas saludables se sienten fuertes, menos indefensas y no temen perder el control de sus vidas. En el momento de superar crisis vitales, refuerzan su resistencia. Ello explica que muchas personas que viven sometidas a considerables presiones se mantienen sanos, mientras otras se enferman sin soportar cargas adicionales.
Los estudiosos del tema definen a los saludables como personas “curtidas” (denominación utilizada para el conjunto de defensas psíquicas). Entonces, ¿cuál es la característica de la gente curtida? El compromiso, la auto imposición de obligaciones, la autoestima y el control de su vida. Para el curtido los cambios implican retos, y no los considera una amenaza. Es el típico optimista; es decir, tiene la convicción de que las cosas irán bien más allá de los contratiempos. Las personas optimistas aprenden de cada fracaso y consideran que siempre pueden cambiar aquello que han hecho mal. En cambio, los pesimistas estiman que no existe nada que ellos puedan hacer para que las cosas salgan mejor.
Esto no significa que una persona pueda por sí sola revertir el avance de una enfermedad, pero las actitudes y pensamientos positivos ejercen un beneficioso papel sobre el sistema inmunológico y sobre la salud en general, tanto física como mental.

7 reglas de oro para vivir saludable

• Pensar que todo tiene solución. En vez de quejarse por los contratiempos, tomarlos con buen humor.
• Enfrentar los problemas con optimismo. Evitar las situaciones que bajen las defensas, los malos hábitos, el estrés y el sedentarismo.
• Encarar las dificultades sin demoras, para que después no se manifiesten a través del organismo.
• Controlar las emociones: el dominio de uno mismo no consiste en tratar de ser feliz, sino en saber reconocer las emociones positivas y las negativas.
• Reírse es una fuerza transformadora, que relaja y disminuye el estrés. Como un bálsamo interno, armoniza aspectos psicológicos y fisiológicos.
• Adquirir la capacidad de darse cuenta en los propios sentimientos en el momento en que se producen: al entrar en un pozo anímico, no perder tiempo compadeciéndose, sino ayudándose.
• Desarrollar recursos para mantener bajo control emociones como la ansiedad y la tristeza.
No dejarse avasallar por los altibajos de la vida es esencial para el bienestar.

“Quien se siente bien puede ayudar a los demás, y al hacerlo se siente mejor. Esa clase de sentimientos positivos potencia la salud y se explica fisiológicamente por una mayor producción de endorfinas en el organismo.”

martes, 18 de marzo de 2014

Lesiones cotidianas en labores domésticas



Las actividades domésticas pueden transformarse en verdaderas hazañas de riesgo si no se consideran algunos aspectos respecto a la postura del cuerpo y el movimiento de los miembros. No sólo levantar peso con una mala postura provoca dolores de cintura; determinados movimientos realizados durante la limpieza del hogar pueden ocasionar molestias en dicha zona del cuerpo. Debe prestarse especial atención a la limpieza del baño, del piso y de los objetos que se encuentran apoyados en el suelo. Por ejemplo, para lavar la bañera conviene hacerlo desde adentro de la misma, sentados con el cuerpo en una banqueta firme. También, hay que tener precaución al entrar o salir de la misma, ya que se puede producir un resbalón. Las alfombras de goma son ideales para evitar caídas en el baño, y deben ubicarse dentro y fuera de la bañera.
Por su parte, la limpieza de pisos y patios puede ocasionar una serie de dolores en músculos y articulaciones, sobre todo si no se consideran las medidas básicas para evitarlos. También una postura demasiado encorvada puede provocar dolor de cintura. El contacto con el agua fría en días de baja temperatura produce dolores en las articulaciones de las manos, por eso debe emplearse agua tibia. El secreto para conservar la salud física en este tipo de actividades consiste en realizar el trabajo de manera suave y controlada, cuidando cada movimiento del cuerpo. Cualquier postura que provoque una molestia, por pequeña que sea, debe abandonarse. 

Escaleras: Como usarlas sin lesionarse

El adecuado uso de las escaleras provoca beneficios al sistema cardiovascular. Además están indicadas para contrarrestar los nocivos efectos del sedentarismo que provocan los ascensores. Sin embargo, si no se emplean con criterio, pueden provocar molestos dolores de rodillas. Además un mal paso en una escalera puede desembocar en una fractura de tobillo, tibia, peroné, o incluso de caderas. Por ejemplo, la lesión en las rodillas surge por el desgaste que sufre el cartílago al rozar constantemente la rótula con el hueso que está detrás (fémur).
Para conservar en perfecto estado las rodillas, a pesar de subir escalones todos los días, conviene relajar las piernas y estirarlas luego de utilizar la escalera. No es bueno sentarse con las piernas flexionadas, ya que las rodillas no logran recuperarse de su actividad anterior. Por eso es bueno extenderlas por un rato mientras el cuerpo descansa en un asiento. Otras medidas preventivas que deben tomarse están relacionadas con la forma de las escaleras: los escalones deben tener un perfil inclinado para impedir tropiezos, mientras que el material de los mismos debe ser adherente y no deslizante (como en el caso de madera lustrada o cerámico encerado). Si tiene alfombras, debe estar bien sujeta para evitar resbalones.

lunes, 17 de marzo de 2014

Aprende a prevenir las lesiones físicas más frecuentes



Caminar, correr, permanecer sentados o subir escaleras, son actividades cotidianas que exponen nuestro cuerpo a potenciales lesiones físicas, tanto óseas como articulares o musculares. Pues los esguinces, torceduras, desgarros, contracturas o fracturas son trastornos que pueden darse también fuera del ámbito deportivo. Un “mal movimiento” o un leve dolor puede originar una lesión que requiera la inmediata atención por parte de un médico. Además, muchos problemas de columna comienzan con un simple malestar, producto de una mala postura o un trabajo forzoso. Descuidar los signos de alerta es una manera de atentar contra la integridad de nuestro propio cuerpo; por eso, como medida preventiva es sumamente importante conocer en detalle cómo pueden producirse las lesiones físicas más frecuentes.
A la hora de levantar un objeto pesado es fundamental prestar atención a la postura que adquiere el cuerpo. Por ejemplo, trasladar una caja con libros, levantar bolsas o alzar un niño, son acciones que, si no se realizan de manera adecuada, pueden irritar el nervio ciático al comprimir la zona lumbar. Este nervio nace en la cintura, pasa por las nalgas, cadera y piernas y llega hasta el pie.  Al realizar un “mal esfuerzo” el tejido que hay entre las vértebras (el disco) se desplaza y aprieta al nervio, irritándolo y dando lugar a la denominada “hernia de disco”. Para levantar correctamente un peso, siempre deben flexionarse las rodillas y bajo ningún aspecto arquearse la columna vertebral. 

Cama y sillón para conservar una columna saludable

Una de las causas más habituales del dolor cervical, dorsal o lumbar es la utilización de un colchón blando, ya que se deforma y hace que el cuerpo se hunda por su peso. De esta forma, al permanecer en una postura forzada (encorvado) durante largas horas de sueño, pueden aparecer molestias articulares o contracturas en diferentes zonas de la espalda y el cuello. Para evitar este malestar, nada mejor que elegir un colchón duro y firme, que no se hunda con el peso del cuerpo. Respecto a la altura de la almohada, debe ser igual a la distancia que hay entre el hombro y la oreja. Hábitos como leer o mirar televisión en la cama no son recomendados para una adecuada postura corporal, por lo que deberían dejarse de lado.
Por otra parte, es necesario prestar especial atención a los sillones que se utilizan con frecuencia, puesto que pueden originar más de un dolor innecesario. Existe una forma de sentarse correctamente, conservando la postura natural del cuerpo: colocar siempre la cola hacia atrás, pegando la espalda al respaldo del sillón, de manera que la zona lumbar tenga el apoyo adecuado. El acto de desparramarse en el sillón no hace más que favorecer la aparición de molestias en el cuello o la columna.

viernes, 17 de enero de 2014

Productos lácteos para la salud



Los médicos les han otorgado a los productos lácteos un papel trascendente, ya que los consideran grandes aliados para la prevención y tratamiento de determinados trastornos de salud. Son vitales para combatir la falta de energía, los problemas de peso, la hipertensión y la deficiencia de proteínas. Además se le reconocen beneficios específicos para las siguientes dolencias:

Osteoporosis: Existe creciente evidencia de que un consumo adecuado de calcio en los primeros años de vida es necesario para el desarrollo de la máxima masa ósea en la edad adulta (entre los 30 y los 40 años). Cuanto más masa ósea tienen las personas en la madurez, menos probabilidades tienen de sufrir fracturas de huesos en el futuro. La leche proporciona una forma de calcio fácil de absorber y, si se bebe a diario, puede reducir e1 riesgo de osteoporosis en la vejez.

Cáncer de colon: Los investigadores han advertido que existe menos riesgo de cáncer de colon en las poblaciones que consumen gran cantidad de calcio. Se cree que el calcio puede combinarse con los ácidos biliares y evitar que promuevan las células cancerosas en el colon. Es posible que el consumo habitual de leche pueda ayudar también a prevenir otros cánceres. La leche contiene un ácido graso llamado ácido linoleico conjugado, o Al‑C. Ciertos estudios de laboratorio han revelado que el ALC reduce la incidencia de algunos cánceres hasta en un 50 por ciento.

Raquitismo: Si no se deposita suficiente calcio en los huesos durante el crecimiento infantil, se pueden volver débiles, produciendo raquitismo. El arqueamiento de los huesos de las piernas bajo el peso de un niño es un síntoma. El raquitismo se debe a la carencia de vitamina D, necesaria para que el cuerpo absorba el calcio del intestino. La leche entera proporciona esta vitamina, y es muy útil para los niños que no toman suficiente sol.

Caries: La capacidad de los alimentos y de las bebidas de provocar caries depende de su composición y textura, de su facilidad para disolverse en la boca, del tiempo que se mantienen en la boca y de lo bien que estimulan la producción de saliva. El queso puede ayudar a detener las caries evitando que el esmalte de los dientes sea atacado por los ácidos que se forman cuando las bacterias de la boca empiezan a descomponer los alimentos. El queso logra esto estimulando el flujo de saliva alcalina, que vuelve a la normalidad los niveles de acidez de la boca.

jueves, 16 de enero de 2014

Los aliados naturales de la salud



 

Las plantas medicinales pueden aconsejarse como un primer paliativo frente un cuadro clínico leve, o sea, antes de pasar a otros medicamentos más agresivos, reservando éstos para sintomatologías más graves; o bien para disminuir las dosis de otros medicamentos, etc. Las consultas más frecuentes que se hacen en farmacias y herboristerías respecto a la fitoterapia, están relacionadas con las siguientes dolencias: insomnio y depresión, metabolismo y exceso de peso, estreñimiento, circulación y colesterol, fatiga y falta de energía, entre otras.
En la actualidad, se puede disponer de fitofármacos eficaces y fiables, de los que se conocen tanto sus principios activos, como sus mecanismos de actuación, efectos secundarios, etc. Ya son muchos los laboratorios serios, con garantía farmacéutica que garantizan el poder de ciertas plantas medicinales sobre distintos problemas orgánicos y fisiológicos. En este sentido, es el farmacéutico el profesional que conoce el medicamento natural en toda su dimensión. Sólo él tiene la capacidad de detectar las posibles interacciones que se pueden producir entre medicamentos clásicos y tratamientos con plantas medicinales, y aconsejar al paciente sobre el modo adecuado de seguir el tratamiento, o remitirle al médico en su caso. 

Una alternativa casera

Las hierbas medicinales milenarias se cultivan prácticamente en cualquier jardín, y su empleo en infusiones ha demostrado ser altamente efectivo. Entre las hierbas más populares se encuentran el anís, el diente de león, la lavanda, el gingko biloba, la hierba de San Juan, el regaliz, el saúco, la ortiga, el sauce blanco y la salvia. Cuando se emplean sus flores, se deben recolectar una vez que se ha evaporado el rocío de la mañana y están totalmente abiertas. Hay que separarlas de los tallos, eliminar la suciedad y los insectos y dejar secar enteras sobre una bandeja forrada con papel periódico. Luego se deben guardar en un recipiente oscuro y hermético.
Por otro lado, las hojas grandes se recogen en plena floración y se dejan secar separadas una de otra; las pequeñas como la lavanda, se disponen con sus tallos en pequeños ramos cabeza abajo. Cuando están quebradizas al tacto, se debe separar el tallo sobre un papel y desechar las partes grandes. Luego se compactan y se conservan en un recipiente hermético y oscuro.
En cambio, casi todas las raíces se recogen en otoño cuando las partes aéreas de la planta han muerto y antes de que el suelo se endurezca demasiado. Se deben lavar para eliminar la tierra y posteriormente se cortan en trozos pequeños. Luego se extienden sobre una bandeja forrada de papel y se dejan secar de dos a tres horas en horno precalentado y apagado. Se deben almacenar en un una habitación cálida y soleada hasta que finalize el proceso de secado.

De la planta medicinal al medicamento natural


 
Para convertirse en una especialidad farmacéutica, la planta medicinal debe ser sometida a los controles pertinentes que garanticen su identidad, su calidad, su pureza, su seguridad y su eficacia. Dichos controles se pueden sintetizar en los siguientes puntos:
• Exámenes de control de identidad basados en criterios morfológicos, histológicos, micrográficos y químicos.
• Exámenes de pureza que permiten controlar los siguientes parámetros:
-  Ausencia de elementos extraños.
-  Pérdida por desecación o grado de humedad.

-  Determinación de residuos de pesticidas y metales pesados mediante cromatografía de gases.
-  Determinación de la contaminación microbiana, con recuento de bacterias y hongos, ya que la planta sale de la tierra y debe convertirse en medicamento.
• La evaluación cuantitativa de sus principios activos. Hay que tener en cuenta que la acción farmacológica de una planta medicinal la mayoría de las veces es debida a la acción conjunta de varios de sus componentes (lo que se conoce como “sinergia”). Es fundamental cuantificar sus componentes ya que no se debe olvidar que la planta se va a convertir en un medicamento.

Presentaciones farmacológicas 

Las formas en las que se pueden encontrar plantas medicinales en las farmacias son muy distintas, y se adaptan, como en el resto de los medicamentos a la naturaleza del producto, y a las necesidades de administración del mismo. También muchas presentaciones pueden encontrarse en las herboristerías. Hasta el momento, se ofrecen: infusiones, cápsulas de polvo, cápsulas de polvo criomolido, cápsulas de extractos, extractos hidroalcohólicos bebibles, tinturas (generalmente para elaborar extractos bebibles), comprimidos, geles y pomadas. Prácticamente las plantas medicinales se ofrecen en todas las variedades farmacológicas existentes, lo que ha permitido que la fitoterapia se adapte perfectamente a nuestros tiempos. Las diferencias entre ellas, están perfectamente justificadas en la documentación de registro que se presenta en el Ministerio de Salud de cada país y, por consiguiente, cada una de ellas al tener su autorización, ha demostrado su eficacia. 
Por otra parte, durante mucho tiempo se han utilizado plantas medicinales, para combatir muchas patologías, de forma intuitiva. Esto proporciona una cierta garantía de seguridad, fundamentalmente en lo que se refiere a toxicología, ya que han sido ampliamente utilizadas por el hombre. No obstante, aunque el margen de tolerancia es bastante amplio, no se puede descartar el que puedan aparecer efectos secundarios y posibles interacciones con otros tratamientos. De ahí, la importancia que se le debe dar a una planta medicinal cuando es empleada como un remedio natural.

Plantas milenarias para potenciar la salud



El tratamiento de enfermedades y dolencias con plantas o hierbas medicinales milenarias se conoce en la actualidad con el nombre de “fitoterapia”. Sin embargo, la historia oficial de la fitoterapia tiene su origen 3000 años antes de Cristo. Desde esta época, el uso de las plantas con fines terapéuticos no ha dejado de progresar, ocupando actualmente y gracias a los enormes avances de la ciencia, un lugar respetado dentro del marco de la salud. Más aún, la medicina convencional ha prestigiado la utilización de determinadas plantas a través de una nueva especialidad: la fitomedicina.
El papel que ocupan hoy la fitoterapia y la fitomedicina no es fruto ni del azar ni de la moda, sino que se debe al alto nivel de conocimiento que, mediante estudios científicos, han demostrado las propiedades terapéuticas de las hierbas medicinales milenarias. Por ejemplo, la parte activa de la planta medicinal está formada por numerosos componentes, y su acción farmacológica la mayoría de las veces es superior a la que se obtiene con los principios activos aislados. Es decir sus componentes actúan en conjunto, lo que potencia su efecto terapéutico sobre el organismo. Este hecho unido a un importante desarrollo galénico, y fórmulas cada vez más eficaces y perfectamente adaptadas a uno u otro tipo de afección hacen del uso de las plantas una alternativa más dentro de la oferta de medicamentos clásicos. 

Plantas vs. Medicamentos

Las plantas o hierbas medicinales se pueden comprar en las farmacias, herboristerías y tiendas dietéticas especializadas. No obstante los medicamentos de plantas medicinales, esto es, con indicaciones terapéuticas y autorizadas por el Ministerio de Salud de cada país, según las leyes de medicamentos vigentes, sólo se pueden adquirir en farmacias. Asimismo, la información que acompaña a un medicamento convencional aparece siempre en el prospecto, lo que no da lugar a interpretaciones distintas ni a posibles equivocaciones y, además, está autorizada y supervisada por las autoridades de Salud de cada país. También en los medicamentos de plantas medicinales figuran las indicaciones terapéuticas, los efectos secundarios y contraindicaciones, y posibles interacciones, ya sean debidas a la planta en sí o bien a los excipientes utilizados en su formulación, como otras informaciones referentes a los componentes.
Lo cierto es que el medicamento de plantas o hierbas medicinales debe cumplir unas normas de calidad en cada una de las fases de elaboración, comercialización, distribución, dispensación y protección farmacológica (como la venta bajo receta médica). La eficacia de los medicamentos de plantas medicinales también depende de la calidad de las plantas utilizadas. Es preciso elegir las mejores, saber cuál es la época de recolección óptima, seleccionar su parte más activa, analizar su contenido en principios activos. Todo esto atribuye al medicamento de plantas medicinales una calidad farmacéutica y científica.

martes, 14 de enero de 2014

Uso medicinal de los "frutos secos"



En la medicina tradicional china se administra una bebida preparada a partir de almendras molidas para aliviar la tos y el asma. En la medicina ayurvédica india se cree que las almendras desarrollan la capacidad intelectual, espiritual y reproductora de las personas. Los maníes se utilizan para las afecciones pulmonares y, crudos y sin sal, tienen fama de ayudar a atajar las hemorragias. A los hipertensos se les administra una bebida preparada con sus cáscaras. Las nueces se emplean en la medicina china para aliviar la inflamación y para ayudar a suavizar la tos. Se cree que mejoran la potencia, enriquecen el esperma y nutren el cerebro. El coco se emplea para mejorar la nutrición de los niños y para calmar los trastornos intestinales.
Por su parte, muchos médicos naturistas y nutricionistas reconocen en los frutos secos efectos benéficos sobre las siguientes dolencias:

Trastornos del sistema inmunológico: Las nueces pacanas, los maníes, las nueces comunes y las castañas de Cajú son excelentes fuentes de zinc. Se considera que la falta de zinc trastorna las respuestas del sistema inmunológico, especialmente las que afectan al sistema Linfático.
Colesterol alto en la sangre: Las almendras han demostrado reducir el colesterol total. Un estudio mostró que después de incluir almendras en la dieta durante tres semanas el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) había disminuido en un 25 por ciento.
Trastornos cardíacos: Los cacahuetes, las nueces, las avellanas y las castañas de Cajú proporcionan folato, que puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.
Infertilidad masculina: Se ha descubierto que la infertilidad masculina se ve afectada por un consumo escaso del oligoelemento selenio. Así, un aumento de selenio en la dieta mejora los recuentos de espermatozoides y su movilidad. Las nueces son muy ricas en selenio y tan solo tres o cuatro nueces al día podrían revertir los niveles bajos de selenio.
Osteoporosis: Las almendras, las avellanas, las nueces y los pistachos son fuentes útiles de calcio, especialmente para las personas que no consumen productos lácteos. Un consumo elevado de calcio durante la adolescencia y juventud puede prevenir la osteoporosis en etapas posteriores de la vida.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Aguas termales: Una medicina natural



El agua que proviene de cada fuente termal puede considerarse como un auténtico medicamento natural. Si bien los minerales ionizados están presentes en el agua cuando se la bebe, también se pueden aprovechar al bañarse en ella o al aplicarse productos cosméticos que la contengan. Sus componentes entran en contacto con la circulación sanguínea, esencialmente penetrando la piel hasta el bulbo en los orificios de donde emergen los vellos. De acuerdo a la composición de cada manantial o fuente natural, las aguas termales se clasifican en:
• Hipertermal: es ideal para hidratar y mejorar considerablemente el aspecto y la salud cutánea.
• Sulfurada: indicada especialmente para sanar las afecciones óseas y articulares.
• Clorurada sódica: se emplea para combatir los reumatismos y facilitar las rehabilitaciones.
• Sulfatadas cálcicas y magnesianas: recomendadas para controlar el estrés y regular el tránsito intestinal.
Por otra parte, ciertos problemas de la piel como la dermatitis atópica, el eczema de contacto y la psoriasis también pueden tratarse con aguas termales. Las aguas curativas tienen efectos biológicos sobre las células del sistema inmunitario cutáneo. Se han realizado estudios que aseguran que, de forma directa o indirecta, la activación de los linfocitos producida por el agua termal, genera fenómenos favorables que intervienen en todas las reacciones del sistema inmunitario. 

Aplicaciones y composición de las aguas termales

Algunos productos termales son recomendados por los terapeutas como complemento para los tratamientos de afecciones dérmicas complejas, como por ejemplo: dermatitis atópica, rosácea, dermatitis seborréica, eczema de contacto, prurito senil, prurito de las hemodiálisis, conjuntivitis, rinitis, eritema solar y quemaduras, entre otras. Asimismo, el eritema, la descamación, las sensaciones de picazón o de tensión de la piel, que son los síntomas comunes a numerosas situaciones de inflamación cutánea, ­ mejoran significativamente con las pulverizaciones de agua termal.
El secreto de sus efectos sobre la piel se devela quizá en su composición: las aguas minerales termales tienen un origen volcánico. En las profundidades de la corteza terrestre, bajo el efecto del aumento de la presión y de la temperatura, las rocas se transforman. Este fenómeno provoca la expulsión del agua y de ciertos minerales contenidos en ella (bicarbonatos, iones de cloruros y sulfatos, flúor y litio, entre otros). Además, es rica en gas carbónico. Gracias a su composición, el agua de las termas puede actuar en tres niveles dentro de los tratamientos médicos:
• Curativo: gracias a las propiedades específicas del agua con los minerales.
• Preventivo: producto de la acción de estimulación y de regulación que ejerce sobre algunos metabolismos corporales.
• Readaptación: sobre todo para aquellas enfermedades que requieren de cierto reposo y reeducación funcional (como los problemas articulares o las quemaduras intensas de piel).