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jueves, 21 de agosto de 2014

Mueve tu cuerpo de manera divertida


Bailar es una excelente actividad recreativa que contribuye a mejorar afecciones tanto físicas como mentales. Además el baile propone una solución efectiva y divertida frente al problema de los "kilos de más". Mover el cuerpo al ritmo de la música es una de las actividades que mayor energía consume.
Luego de llevar a cabo una sesión intensa de baile el cuerpo se encuentra exhausto y más liviano. Aunque es importante no olvidar que la actividad debe complementarse con una alimentación saludable y baja en grasas. Por eso mover el cuerpo al ritmo de la salsa, la danza jazz o el tango es efectivo y saludable sólo si sumamos un cuidado diario en los nutrientes que consumimos.
Por otra parte, las danzas favorecen la cadena natural de movimientos corporales, beneficiando tanto a músculos como articulaciones.

 
Los beneficios del baile
 
• Favorece el sistema cardiovascular.
• Reduce el colesterol.
• Mantiene controlado el azúcar en sangre.
• Lubrica las articulaciones.
• Aumenta la capacidad del equilibrio.
• Combate el insomnio.
• Estimula la creatividad mental.
• Disminuye el estrés.
• Es un remedio eficaz contra la depresión.
 
Bailar con criterio

Si bien las danzas son muy beneficiosas hay que prestar atención a los movimientos bruscos ya que un paso en falso puede derivar en una lesión no deseada. No se debe forzar el organismo cuando los movimientos resultan difíciles, hay que ser paciente en el aprendizaje mejorando la técnica con la práctica habitual. Lo ideal es asistir a clases de baile dictadas por profesores  expertos en el tema. En caso de padecer alguna lesión o problema de salud es importante consultar a un médico qué tipo de danza se puede practicar.
Entre los bailes más populares se encuentran:
- Danzas clásicas: permite la elongación de los músculos, flexibilidad en articulaciones y buena postura.
- Salsa: ofrece un gran trabajo aeróbico y fortalece los músculos de las piernas.
- Danzas árabes: se entrena muy bien toda la zona pélvica y se consigue un trabajo de la cintura.
- Jazz: con un buen aporte aeróbico, previene problemas cardiovasculares y lesiones.
- Danzas folclóricas: estimula la actividad cardiaca, el sentido del equilibrio y mejora la coordinación entre brazos y piernas.

jueves, 1 de mayo de 2014

Ejercicios reconfortantes a toda hora



Mucha gente no se da cuenta de que tiene músculos en tensión, por lo que el dolor  ha llegado a formar parte de nuestra vida. Sin embargo no tiene por qué ser necesariamente así. La persona ocupada todo el día frente a una computadora o ante los papeles de oficina, tiene al alcance de la mano formas sencillas de relajación que sólo exigen conocer dónde se produce la tensión muscular. Para ello sigue estos consejos saludables:

• Siempre que puedas, camina, trota o ve al trabajo en bicicleta.
• También puedes llegar en micro y subir la escalera en lugar del ascensor.
• No uses el automóvil para ir de un lugar a otro dentro de un circuito de 1 kilómetro. En su lugar realiza el ejercicio físico más beneficioso: caminar.
• Camina siempre uno o dos kilómetros antes de comer.

Por otro lado puedes llevar a cabo algunos ejercicios reparadores sin necesidad de abandonar el asiento. El truco consiste en aumentar la tensión en los músculos afectados, de este modo, será más fácil conseguir la relajación posterior: 

• Inhala profundamente por la nariz y exhala por la boca. Repite el procedimiento seis veces.
• Levanta los brazos por arriba de la cabeza; estira una mano hacia el techo, luego la otra y por último las dos juntas; relájate lo más que puedas. Repite la operación dos veces.
• Entrelaza los dedos atrás de la cabeza para mantenerla quieta y empuja el músculo de tu cuello hacia atrás para aflojarlo y estirarlo. Mantén la posición 10 segundos y relájate. Repite el ejercicio cinco veces.
• Siéntate con el torso recto y traza círculos con los hombros, moviendo ambos a la vez o uno después de otro. Continúa el ejercicio durante diez segundos como mínimo.
• Extiende los brazos hacia los lados con las palmas de las manos hacia arriba, girándolos poco a poco en círculos pequeños; gira 20 veces hacia delante y 20 hacia atrás.
• Para manos, muñecas y dedos: extiende los brazos rectos al frente, palmas hacia abajo y, poco a poco, dobla las manos para atrás lo más que puedas, luego para adelante. A continuación separa los dedos al máximo; mantenlos así cinco segundos, luego aprieta los puños y suelta.
• Permanecer sentado muchas horas, puede causar dolor de espalda. Inclínate hacia delante con los hombros caídos; enderézalos y repite el movimiento.
• Echa la cabeza atrás y mira al techo; mantenla así un par de segundos y luego inclínala hacia delante, hasta tocar el pecho con la barbilla.
• Mientras lees, introduce un pie en la agarradera de tu bolsa o portafolio; levántalo hasta que tengas la pierna horizontal. Haz el ejercicio 10 veces sin tocar el suelo. Luego repítelo con el otro pie.

Movimientos de brazos para una mayor fortaleza corporal



Las articulaciones y el conjunto de músculos son los principales responsables de la increíble fuerza y movilidad de los miembros superiores, es decir, los brazos. Sin embargo, la falta de actividad física limita la capacidad de los mismos y resiente la fortaleza total del cuerpo. Para evitar esa situación, es preciso aprender todo sobre los movimientos de brazos.
En principio, en todo trabajo de musculación hay un grupo muscular que actúa en forma protagónica (denominado protagonista), otro grupo que acompaña ese movimiento (agonista) y un tercero que se opone a él (antagonista). Es así que el trabajo de fuerza en los brazos puede realizarse de manera isométrica (sin movimiento articular) o isotónica (con movimiento articular), y se obtienen muy buenos resultados si se los trabaja simultáneamente. Lo importante es que todos los grupos musculares trabajen con la misma intensidad. De lo contrario, los que no son activados se vuelven hipotónicos o atrofiados respecto de los demás, lo que puede desembocar problemas posturales (el llamado dorso redondo hipertónico) o estéticos (flaccidez de la cara posterior del brazo). 

Catálogo de los movimientos

Cada articulación de las que forman los brazos puede realizar ciertos movimientos. A su vez, cada uno de éstos afecta a un determinado músculo o grupo de músculos. En cada caso pueden destacarse los siguientes movimientos:
Articulación de muñeca:
• Flexión anterior: palmares, mayor y menor.
• Flexión lateral interna: cubital anterior.
• Flexión lateral externa: extensor del pulgar y supinador largo.
• Extensión: extensor común.
• Pronación: un radial externo.
• Supinación: supinador largo y cubital anterior.
Articulación de codo:
• Flexión: bíceps.
• Extensión: tríceps.
Articulación de hombro:
• Elevación: pectoral mayor y trapecio.
• Antepulsión: pectoral mayor.
• Retropulsión: trapecio y romboides.
• Circunducción: sinergia entre pectoral, deltoides, trapecio, romboides y redondos.
• Flexión: redondos y pectoral mayor.
• Extensión: deltoides.
• Pronación: tríceps y deltoides.
• Supinación: bíceps y deltoides. 

Movimientos localizados para músculos tonificados

A continuación describo cuatro movimientos musculares que contribuyen a mantener en buen estado las articulaciones y los músculos del brazo. Puedes practicarlos con o sin pesas de mano:
• Pies paralelos, rodillas destrabadas, brazos en escuadra (el antebrazo forma ángulo recto con el brazo); llevar codos al frente y volver a la posición inicial.
• En la misma posición inicial que el movimiento anterior; brazos extendidos arriba, palmas juntas: bajar las palmas sin separarlas con los codos hacia afuera hasta la altura del pecho.
• En la misma posición inicial que el movimiento anterior; brazos extendidos adelante, codos a la altura de los hombros: flexionar antebrazo sobre brazo y volver.
• En la misma posición inicial que el movimiento anterior; tronco ligeramente hacia adelante, brazos en escuadra con codos hacia atrás, manos a la altura de las caderas, extender la articulación del codo, llevando los antebrazos hacia atrás.

martes, 8 de abril de 2014

Los elementos básicos de la "expresión corporal"



Para poner en acción el cuerpo y conseguir su expresión, existen diversos recursos que pueden ser tan interesantes como enriquecedores. Los más habituales son música, palabras, gritos, refranes, sonidos; elementos que desarrollan imágenes visuales (cuentos, paisajes, colores, incentivos verbales) e incluso objetos como aros, pelotas y elásticos. Aunque los profesores sugieren el uso de los complemtnos sólo en determinadas circunstancias.
Así y todo, la expresión corporal puede practicarse con o sin música, porque la danza es un lenguaje independiente. Además de música grabada, también pueden utilizarse la voz y la respiración. Los complementos se usan por lo general para ayudar a que se desbloqueen las personas más tímidas. Por ejemplo, cuando muchas personas se mueven con el mismo estímulo sonoro, éste las motiva a realizar las mismas consignas y las ayuda a sentirse partes de un grupo. De esa manera, las inhibiciones comienzan a desvanecerse y la expresión corporal aflora con plena libertad. 

¿Cómo es una sesión de expresión corporal? 

La expresión corporal se practica en los denominados talleres artísticos; un lugar donde los alumnos aprenden a liberar la palabra, expresar emociones, conectar pensamientos y movimientos. La idea central consiste en que cada uno desarrolle libremente su propia “danza interior”, al tiempo que tome conciencia de sus dificultades expresivas y pueda abordarlas sin prejuicios.
Cada sesión dura aproximadamente dos horas, y en ella cada participante moviliza su cuerpo y su mente. Comienzan por desperezarse (con bostezos, encogimientos o cambios de posición), hasta que liberan las tensiones acumuladas durante el día. Después, siempre de forma lúdica (como si se tratara de un juego), hacen ejercicios para mejorar posturas y practican momentos de desbloqueo. De esa forma se preparan para interpretar el tema principal, que puede ser la conciencia del propio cuerpo o su relación con el espacio, con el tiempo o con los objetos circundantes. Para desbloquearse, inventan situaciones en las que generalmente deben comunicarse con un lenguaje preverbal; es decir, empleando otros recursos fuera del lenguaje verbal.
A la hora de explorar el espacio, el profesor suele proponer a los alumnos que imaginen una situación determinada; por ejemplo, que están dentro de una esfera y deben buscar su máxima capacidad de expresión y movimientos en ese espacio. La música se presenta como estímulo de la actividad. Luego, se dedica un tiempo para la reflexión, donde cada uno puede hablar de la experiencia, escribirla o pintarla.
En general, la sesiones de expresión corporal respetan un mismo esquema: después de efectuar un trabajo corporal o de realizar ejercicios de estiramiento, cada alumno se ubica en un lugar y, con los ojos cerrados, interpreta las consignas verbales impartidas por el instructor para que pueda expresar sus emociones al ritmo de la música.

Expresión corporal: El trabajo emotivo del cuerpo



La expresión corporal proviene de la danza, una disciplina que se ha dividido en varias ramas bajo un mismo objetivo: el desarrollo de la percepción, la creatividad y la comunicación para crecer, madurar y hasta curarse de algunas dolencias psicosomáticas. La expresión corporal como danza consiste en una forma de bailar muy personalizada, con el carácter que le imprime cada uno. A diferencia del aeróbic o la danza tradicional, en esta disciplina no hay que imitar los movimientos del profesor, sino interpretar libremente las consignas y pautas que éste da para que las tensiones se aflojen y el cuerpo pueda expresar sus emociones sin bloqueos ni prejuicios. Por eso, para asistir a clases de expresión corporal no es necesario poseer cualidades especiales o un determinado nivel de entrenamiento físico.
Para la expresión corporal, el cuerpo humano se concibe como una unidad sensitiva, motriz, psicológica y social. Cada uno baila su propia danza para expresarse y dialogar con los demás por medio del lenguaje corporal. Este proceso, altamente saludable y formativo, sugiere la necesidad de conocerse, percibirse y modificarse. Pues el cuerpo lucha por encontrar y plasmar sus propias metáforas para desarrollar su propia vida interior, su creatividad y su capacidad de comunicación. En definitiva, la técnica de expresión corporal busca que el cuerpo "piense" y "se emocione", que transforme la actividad psíquico‑afectiva en movimientos, gestos, ademanes y hasta silencio, pero todos cargados de sentido. 

El desarrollo de los sentidos

La expresión corporal cotidiana es un lenguaje, una de las formas con que el cuerpo se comunica con el mundo, antes de estructurar un lenguaje hablado. Por eso los expertos aseguran que la expresión corporal fue siempre "preverbal". De ahí su carácter altamente sensorial y perceptivo para recuperar la expresividad que no nos permitimos manifestar con el lenguaje y con la danza común. En este sentido, la expresión corporal está cargada de significado artístico, libre de esquemas y condicionamientos, como auxiliar del aprendizaje y como alternativa de juego para expresar los movimientos de la vida interior.
Por otro lado, la expresión corporal se sintetiza como el desarrollo de la percepción del propio cuerpo. La comunicación con uno mismo comienza con esta práctica, que permite escucharse, verse, percibirse, olerse y abrir los canales de la comunicación interna. Esa comunicación sensorial resulta útil también con fines terapéuticos: estar atento, percibirse, hace posible que uno pueda regular su energía interna.
Pero la experiencia no se termina en la relajación ni en el manejo de los tonos corporales: la danza produce alegría. Reduce el margen de error entre la realidad del propio cuerpo y la percepción que cada uno tiene de él. De esa forma se aprende a corregir y equilibrar la realidad corporal (en quietud o en movimiento) y comenzar una exploración creativa capaz de manifestar todas las emociones que nuestra realidad personal y única despierta en nosotros mismos.

jueves, 20 de marzo de 2014

Movimientos rápidos: El secreto para quemar grasa



Los movimientos físicos realizados de manera rápida y  prolongada consumen una importante cantidad de energía, permitiéndole al cuerpo quemar la grasa acumulada. Las actividades aeróbicas son un claro ejemplo de ello. En un entrenamiento aeróbico la energía se obtiene a partir de la descomposición de los hidratos de carbono o de las grasas, en combinación con oxígeno. Así, la necesidad de oxígeno de los músculos, provocada por una actividad prolongada, se satisface por medio de la circulación del oxígeno en la sangre. El corazón y los pulmones proporcionan la cantidad de oxígeno que requiere la actividad. Algunos ejemplos de actividades aeróbicas son: caminar, correr, andar en bicicleta, nadar y hacer ejercicios rítmicos (generalmente sin pesas).
Si se practica con constancia, la actividad aeróbica fortalece el sistema cardiovascular (corazón y pulmones) y mejora la circulación sanguínea. De esta forma se consigue normalizar la presión arterial y disminuir notablemente el riesgo de padecer trastornos coronarios. Por otro lado, los ejercicios aeróbicos tonifican los músculos y permiten una pérdida de peso sostenida y efectiva. En la actualidad, no existe ningún programa dietario serio que no sugiera este tipo de actividad. Mientras más resistencia aeróbica tenemos, más fuerte, sano y esbelto lucirá nuestro cuerpo. 

Claves para un cuerpo delgado y músculos firmes

Uno de los problemas estéticos que más afecta a las personas cuando bajan de peso es la flaccidez muscular, conocida comúnmente como el problema de las "carnes flojas".  A decir verdad, conseguir músculos firmes es todo un desafío cuando el cuerpo recupera su peso normal. Y aunque muchas personas desean recuperar su cuerpo de un día para otro, la realidad demuestra que el exceso de peso es el resultado de una prolongada vida sedentaria, carente de ejercicios físicos y con una dieta totalmente desequilibrada. A pesar de ello, existen dos principios fundamentales que favorecen la eliminación de los kilos de más, eliminando la flaccidez muscular y mejorando el nivel de salud general del cuerpo:
En primer lugar, los ejercicios aeróbicos o con movimientos rítmicos y rápidos ayudan notablemente a afirmar las carnes (músculos) en las distintas partes del cuerpo, como así también los ejercicios abdominales, las flexiones de brazo y los movimientos de piernas (skippings y saltos suaves). Eso sí, es necesario comenzar con rutinas breves y evitar los movimientos bruscos, pues los resultados pueden volverse en contra.
En segundo lugar, los alimentos que integren la dieta cotidiana deben estar libres de grasas, sin productos químicos ni azúcares industriales. Evitar la famosa “comida basura” es un buen comienzo para tratar de modificar la estética del cuerpo, al mismo tiempo que se incorporan una mayor cantidad de frutas, verduras y cereales a la alimentación de todos los días.

martes, 4 de febrero de 2014

Comenzar a moverse para entrenar los músculos



No existe ninguna evidencia científica que demuestre que trabajar los músculos a determinada edad puede causar algún tipo de trastorno. Porque en realidad, no existe límite de edad para empezar a moverse y adquirir más masa muscular. Y la regla es simple: una masa muscular firme y fuerte puede ayudarnos a sortear con éxito los efectos del envejecimiento, sobre todo cuando aparece de manera imprevista y a edades tempranas. Por el contrario, la falta de actividad y por ende de masa muscular, produce problemas articulares, óseos, respiratorios y cardíacos. La necesidad de mover el cuerpo se evidencia en las características fisiológicas del ser humano: si permanece inmóvil se deteriora rápidamente hasta que deja de funcionar mucho antes de lo previsto por el reloj biológico natural.
Por otro lado, para pasar de un estado de inactividad total a otro de actividad, es necesario comenzar a mover lentamente el cuerpo acostumbrándolo al entrenamiento físico regular. Lo ideal es iniciar una sesión de 15 a 30 minutos diarios de caminata; luego de un par de semanas pasar al trote, y finalizar, al cabo de un mes, en 45 minutos de carrera moderada de tres a cinco veces por semana. En todo caso, la intensidad de la actividad física dependerá del estado físico y la predisposición de cada uno. 

Los efectos del trabajo muscular continuo

• Un aspecto juvenil: una musculatura fuerte debajo de la piel mantendrá tersa y lozana la fisonomía corporal.
• Una figura firme: con cada gramo de masa muscular también se quema más grasa.
• Una estructura ósea fuerte: los músculos fuertes protegen el esqueleto del mal uso, de los dolores de las articulaciones, de problemas de espalda y previenen la osteoporosis. Con cada contracción muscular, se permite la fijación de mayor cantidad de calcio en nuestros huesos.
• Una defensa bien preparada: los músculos en acción activan el sistema inmunológico. Células asesinas más activas y más agresivas eliminan bacterias, virus y células cancerígenas.
• Pulmones resistentes: cada célula individual recibe una mejor provisión de oxígeno. Un empuje para la capacidad de rendimiento del cuerpo y del espíritu.
• Sangre depurada: cuando los músculos trabajan, se reduce el nivel de grasa en la sangre, disminuye el nivel de colesterol. La sangre fluye mejor y no coagula tan rápido.
• Un corazón fuerte: el pulso en reposo disminuye, el corazón trabaja con más economía, su latido dura más.
• Máxima capacidad de rendimiento: mayor resistencia corporal y agilidad muscular a pesar de los años de vida.

sábado, 25 de enero de 2014

Dos ejercicios para comprobar la agilidad de tu cuerpo



La flexibilidad corporal no sólo favorece la amplitud y libertad de movimientos, sino además previene al cuerpo de futuras lesiones físicas. Por eso, antes de iniciar un programa de ejercicios o una actividad física, es necesario conocer el nivel de agilidad, tanto en los miembros, los músculos como en las articulaciones. Los siguientes ejercicios tienen la función de medir la flexibilidad de piernas, espalda y brazos. Compruébala siguiendo al pie de la letra las indicaciones para cada movimiento:

Flexión de pierna: En este ejercicio se pone en juego la musculatura posterior de las piernas. Sentado en una silla, agarra el pie derecho con ambas manos. Flexiona la pierna derecha hacia delante y arriba sin soltar las manos del pie. Repite el ejercicio con la otra pierna. Ten en cuenta que debes realizar una flexión suave, lenta y continua, ya que un movimiento brusco puede provocar dolor e incluso algún tipo de lesión. No te preocupes por lograr un óptimo estiramiento, ya que este ejercicio sirve precisamente para determinar tu estado de flexibilidad muscular en las piernas. Si tienes problemas de espalda, debes hacer el ejercicio acostado. Si consigues mantener la posición al menos 5 segundos, estás apto para comenzar a entrenar tu cuerpo.

Movimiento de brazos: Colócate de pie con la espalda apoyada sobre una pared, las piernas ligeramente flexionadas delante del torso y con los pies separados unos 40 centímetros de la pared, al mismo tiempo que los brazos cuelgan a los costados del cuerpo y totalmente relajados. A continuación, eleva los brazos por delante del torso hasta mantenerlos por encima de la cabeza, pero sin despegar la espalda y la cola de la pared. Si durante el movimiento, percibes un dolor en la espalda o en los hombros, debes consultar al médico antes de iniciar un entrenamiento físico. Por el contrario, si puedes llevar a cabo el movimiento sin problema, tienes la flexibilidad necesaria como para hacer cualquier actividad física. 

lunes, 30 de diciembre de 2013

Flexiones de brazo: Un ejercicio físico para todos



Las flexiones de brazo son quizá uno de los movimientos físicos más beneficiosos para la parte superior del cuerpo. Es un ejercicio muy fácil de llevar a cabo y no requiere de ningún aparato. Principalmente en las flexiones de brazos trabajan los músculos del tórax (pectorales y dorsales), de los hombros (deltoides) y de los brazos (tríceps y flexores).  Existen más de 50 variedades de flexiones de brazos, pero sólo tres sintetizan los principales efectos que pueden derivarse de ellas. Conócelas una por una e incorpora la que más te guste a tu programa de ejercicios.

Flexiones de brazo «lagartijas» (para fuerza y desarrollo muscular):
Este ejercicio está indicado para personas que desean fortalecer los músculos del tórax y los brazos.
Con el cuerpo extendido boca abajo (a unos centímetros del suelo) y los brazos a los costados flexionados (en posición de lagartija), asciende mientras estiras los brazos hasta enderezarlos completamente; luego desciende flexionando los brazos y tratando de que el tórax casi toque el piso. Mientras asciendes de forma lenta aspira profundamente aire por la nariz, y al descender exhala el aire por la boca.

Flexiones de brazo en «posición banco» (para tonicidad muscular):
Esta modalidad es ideal para mujeres que desean endurecer sus músculos pero sin aumentar el volumen. Con el cuerpo ubicado en forma de banco sobre el piso: las piernas flexionadas, el torso levemente inclinado en dirección al suelo y los brazos flexionados al costado del cuerpo. Asciende el torso mientras estiras los brazos hasta extenderlos completamente mientras inhalas el aire por la nariz. Luego vuelve lentamente a la posición inicial exhalando el aire por la boca. Para proteger las rodillas, realiza el ejercicio sobre una colchoneta suave y en el descenso puede despegar unos centímetros la parte inferior de la pierna del suelo (para evitar una tensión en la columna).

Flexiones de brazo «estilo buceo» (para concentración y resistencia corporal):
Es un ejercicio muy bueno para incluirlo en sesiones de meditación corporal y física, ya que el movimiento permite adquirir un total control sobre los músculos del tórax y los brazos. Boca abajo con el cuerpo arqueado, la cola levantada, los brazos estirados delante de la cabeza, las piernas sobre el piso y la cabeza mirando hacia delante. Inclina todo el cuerpo hacia delante y abajo (como si te sumergieras) flexionando los brazos y adoptando la posición de lagartija. Luego estira los brazos mientras balanceas el torso hacia adelante sin mover las piernas y de manera que la cabeza supere la posición de los brazos. Regresa a la posición inicial.

lunes, 28 de octubre de 2013

10 ventajas del ejercicio físico para la salud



No me canso de decir que "estar en buen estado físico" es, en realidad, una cuestión de sentido común. Casi todas las personas están en condiciones de hacer algún tipo de ejercicio habitual, ya sea caminar o mover su cuerpo. También son muy beneficiosos las actividades deportivas y recreativas como la natación, ciclismo, aerobic y baile (además de algunos ejercicios básicos de gimnasia que se pueden llevar a cabo en cualquier sitio). Son muchos los tipos de ejercicio que contribuyen a mejorar el estado de salud de quienes los practican. Es deseable mantener la continuidad en los ejercicios, y es importante no realizar súbitamente ejercicios violentos o de extrema tensión. Es esencial empezar siempre con un calentamiento gradual y seguir un proceso de preparación. Pero si, a pesar de todo esto, no estás realmente convencida/o de comenzar con una actividad regular, te invito a conocer los principales beneficios que ejerce el ejercicio físico sobre nuestra salud:

1 Alivia los dolores de espalda. Las actividades deportivas que activan los músculos abdominales y de la columna vertebral mejoran tu postura y, probablemente, previenen los dolores de espalda.
2 Evita la obesidad. El ejercicio regular, en combinación con una alimentación equilibrada, ayuda a controlar el peso. La obesidad aumenta el peligro de contraer enfermedades tales como la diabetes, cálculos en la vesícula biliar y los trastornos cardíacos.
3 Disminuye el riesgo de desarrollar cáncer. Investigaciones recientes han revelado que una falta de ejercicio físico incrementa el peligro de desarrollar algunos tipos de enfermedades cancerosas (cáncer de colon).
4 Combate la ansiedad y la depresión. El ejercicio aumenta la autoestima, te hace sentir mejor y más relajado.
5 Fortalece los huesos. Un ejercicio moderado regular fortalece los huesos, incrementando su contenido en minerales y, consecuentemente, reduciendo el riesgo de desarrollar osteoporosis. Los huesos que sufren osteoporosis se vuelven cada vez más finos y frágiles por lo que poseen una mayor tendencia a padecer fracturas.
6 Reduce el peligro de enfermedades cardíacas. La actividad física previene la obesidad, los altos niveles de colesterol y una tensión elevada.
7 Alivia los dolores menstruales. Algunas mujeres han confirmado que el ejercicio reduce los síntomas premenstruales y los dolores durante la menstruación.
8 Ayuda a dormir mejor. La actividad física proporciona un sueño profundo, siempre y cuando se espere un lapso de tiempo de una hora, desde que se termina el ejercicio hasta al acostarse a dormir.
9 Fortalece los músculos. El ejercicio regular incrementa la capacidad muscular originando el crecimiento de los músculos, debido al mayor aporte de oxígeno por parte de los vasos sanguíneos cuya cantidad también se incrementa. Además, aumenta la cantidad y el tamaño de las mitocondrias (pequeñas unidades productoras de energía) dentro de las células musculares.
10Mejora la sexualidad.

viernes, 25 de octubre de 2013

Danza Árabe: Movimientos diferentes y seductores


El boom de la música de Medio Oriente, los movimientos distintos y las ganas de seducir hizo que hoy practiquemos danzas árabes como cualquier otra danza o actividad física.
Es impresionante la cantidad de personas que recurren a lugares en donde los instructores enseñan la danza. Es un misterio que desean descubrir tanto hombres como mujeres de todas las edades.
Algunas mujeres lo aprenden para seducir al marido, otras para hacer demostraciones en bailes, confiterías y hasta en fiestas de casamientos, en donde la novia toma una clase que luego utilizara en su propia fiesta. No solo actúa en lo corporal sino también en la psicología de las mujeres aprendiendo a sentirse mas lindas y hasta modificar la manera de vestirse.
Pero en sí lo que se descubre es un movimiento diferente al habitual y con un ritmo mas seductor. La danza del vientre, como su nombre lo indica se dice que proviene de los turcos.
En la historia se comentaba que influía en la fertilidad de los campos, la hacienda y se representaba con el cuerpo de una mujer, con cabeza de vaca y un disco solar entre los cuernos. En realidad se manifestaba como un ritual de fertilidad y reproducción.
Los faraones la utilizaban como diversión para atraer a su señor y obtener joyas y monedas de oro. Con el correr del tiempo se hizo pública y se desenvolvió como un show popular.
Actualmente ya es tomada como un baile más de la gran gama que existe y una manera de reunirnos entre amigos para aprender y disfrutar.

 
¿Cuáles son los elementos que se usan?
  • Velos de diferentes formas y colores.
  • Babuchas.
  • Corpiños multicolores y hasta con flecos.
  • Ojos bien pintados.
  • Y otros más.
¿Cómo se baila la "danza árabe"?

Sí o sí se usa el vientre descubierto. Luego necesita de mucha concentración para expresar con el cuerpo emociones ocultas.
Los movimientos pueden ser: ondulatorios, que son los mas lentos y sensuales.
Se dice que se asemeja al movimiento de una cobra y se sigue con el ritmo marcado por el laud, un instrumento musical.
Percusión que es cuando el cuerpo se mueve mas candente, se dice de éxtasis o trance.

Las manos: el movimiento de las manos es dibujado como una especie de círculos acompañándolos con las muñecas en el sentido de las agujas del reloj.
Las caderas y piernas: la cintura se rota, primero con un balanceo lento y circular que parte de la cintura. Segundo con un movimiento mas fuerte hasta que las caderas golpeen hacia los lados.
Tronco: se sacude acompañando el movimiento de las piernas y caderas.

Un ejemplo: piernas separadas, semiflexión de piernas, brazos a los costados con la muñecas dibujando círculos. A partir de allí, coordinar que cuando la cadera se mueve rápido los brazos lo hacen mas lento y al revés cuando la cadera se mueve mas lento las manos lo hacen al revés.
Al terminar: de a poco se arrodilla al ritmo de la música y este es el momento de reverencia que en la actualidad se hace en reverencia al publico.

viernes, 18 de octubre de 2013

Ejercicio físico: Sólo ventajas para el cuerpo



Expertos en Medicina Psicosomática de la Clínica Saint Jordi, de Barcelona, han determinado una serie de beneficios del ejercicio físico sobre nuestro organismo, tanto a nivel físico como mental. A continuación expongo la lista con las “ventajas” que tiene llevar a cabo una actividad física diaria:

MEJORA:
• El rendimiento intelectual
• El rendimiento laboral
• La confianza
• El equilibrio emocional
• El autocontrol
• La memoria
• La sociabilidad
• La imagen física
• La firmeza y tonicidad muscular
• La capacidad para disfrutar del sexo
• El bienestar personal
• El metabolismo (asimilación y eliminación de los alimentos)

DISMINUYE:
• Los errores
• El ausentismo en el trabajo
• Las fobias
• El comportamiento psicótico
• La ira
• La ansiedad
• La agresividad
• Los dolores de cabeza
• El riesgo cardíaco
• Las enfermedades de origen psicosomático
• Los trastornos del sueño
• El abuso de alcohol y drogas

A partir de ahora sobran motivos para comenzar cuanto antes a poner en movimiento todo el cuerpo a través de una rutina de ejercicios corporales.

viernes, 27 de septiembre de 2013

15 minutos de ejercicio intenso para quemar grasa



Parece increíble pero 15 minutos de ejercicio intenso por día es suficiente para alcanzar una buena forma física, mejorar el ánimo, cargar energías y sobre todo, bajar de peso quemando la grasa acumulada. Una breve sesión de entrenamiento puede ayudarte notablemente a recuperar la silueta luego de ciertos “excesos alimenticios” ocasionales. Además de perder peso y eliminar grasa, los ejercicios diarios te ayudarán a mejorar el sistema cardiovascular y aumentar la eficiencia y coordinación físico muscular.
Asimismo, debes tener en cuenta que la rutina de ejercicios debe estar acompañada siempre por una adecuada alimentación que comprenda todos los nutrientes que el cuerpo necesita diariamente evitando los excesos de todo tipo, principalmente de comidas ricas en grasas. Si el plan no está acompañado de una dieta equilibrada, los resultados que puedes obtener son relativos.

El entrenamiento día por día


Lunes: Para tonificar músculos (hombros, bíceps y tríceps)
Realiza 15 repeticiones de cada serie de remo de pie, curl de bíceps y press francés, sin descansar entre ellas. Esto se llama “serie gigante”. Descansa 30 segundos después de haber completado los movimientos. Repite dichas series hasta completar los 15 minutos.
Martes: Para quemar grasas
Lleva a cabo cualquiera de las siguientes actividades durante 15 minutos (sin perder el aliento como para poder hablar): andar en bicicleta, patinar en línea (con rollers), caminar de manera aeróbica (sincronizando el movimiento de brazos y piernas) o trotar.
Miércoles: Para tonificar músculos (pecho, abdominales y espalda)
Haz 15 repeticiones de press de banca, remo individual y encogimientos abdominales sin descanso entre sí (serie gigante). Descansa 30 segundos entre serie. Repite durante quince minutos.
Jueves: Para quemar grasas
Lleva a cabo cualquiera de las siguientes actividades durante 15 minutos (sin perder el aliento como para poder hablar): caminar de manera aeróbica, trotar, andar en bicicleta o hacer ejercicios aeróbicos (steps).
Viernes: Para tonificar músculos (piernas)
Realiza 15 repeticiones de sentadilla tijeras y elevación de talones sin descansar (serie gigante). Descansa 30 segundos entre serie. Repite quince minutos.
Sábado: Para estirar los músculos
Realiza 15 minutos de ejercicios básicos de estiramiento, asegurándote de ejercitar todos los músculos del cuerpo (tanto la parte inferior como superior). Mantén por 30 segundos cada estiramiento.
Domingo: Día de descanso.

martes, 6 de agosto de 2013

Mejora la postura y los movimientos de tu cuerpo


 
Para mantener el cuerpo sano y en equilibrio éste debe moverse con el mínimo de esfuerzo y el máximo de eficiencia. Por eso, el científico Feldenkrais diseñó una serie de ejercicios que ayudan a mejorar los movimientos corporales para aliviar dolores de articulaciones y músculos especialmente, como también, la postura, la respiración y la circulación.

El reloj imaginario


La persona que realiza los ejercicios imagina que tiene un reloj en la parte posterior del cinturón pélvico, que de frente, se vería invertido. En el reloj, las 6 en punto indican el coxis, las 12 es donde se une la columna con el cinturón pélvico, las 3 el hueso derecho y las 9 el hueso izquierdo. Esto permite mejorar la relación entre el cuerpo y la columna vertebral, las piernas y la cabeza y así sucesivamente.

Ejercicio Nº1: acostados, boca arriba, levantar la parte baja de la espalda y arquear la cintura hasta que la tensión muscular se fije en el punto 6. Cuando se vuelve al punto de las 12 el arco desaparece. Respirar a fondo varias veces.
Ejercicio Nº2: ahora la cabeza indica el movimiento, es decir, si la cabeza gira hacia la izquierda el cinturón pélvico también. Se gira la cabeza hacia el punto 3 y se deja caer todo el cuerpo mientras se respira profundamente.
Ejercicio Nº3: Se gira la cabeza hacia el punto 9 dejando caer todo el peso del cuerpo. Respirar profundamente. Repetir la secuencia varias veces.
Ejercicio Nº4: empezando del punto doce, llegar a la 1 en punto y regresar, a las 2 en punto y regresar. Así sucesivamente hasta llegar a las 6 en punto y vuelve a las 12. La cabeza debe guiar la secuencia.
Ejercicio Nº5: La secuencia anterior se repite pero en sentido inverso.
Ejercicio Nº6: girar toda la pelvis en sentido de las agujas del reloj y a la inversa.