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jueves, 21 de agosto de 2014

Mueve tu cuerpo de manera divertida


Bailar es una excelente actividad recreativa que contribuye a mejorar afecciones tanto físicas como mentales. Además el baile propone una solución efectiva y divertida frente al problema de los "kilos de más". Mover el cuerpo al ritmo de la música es una de las actividades que mayor energía consume.
Luego de llevar a cabo una sesión intensa de baile el cuerpo se encuentra exhausto y más liviano. Aunque es importante no olvidar que la actividad debe complementarse con una alimentación saludable y baja en grasas. Por eso mover el cuerpo al ritmo de la salsa, la danza jazz o el tango es efectivo y saludable sólo si sumamos un cuidado diario en los nutrientes que consumimos.
Por otra parte, las danzas favorecen la cadena natural de movimientos corporales, beneficiando tanto a músculos como articulaciones.

 
Los beneficios del baile
 
• Favorece el sistema cardiovascular.
• Reduce el colesterol.
• Mantiene controlado el azúcar en sangre.
• Lubrica las articulaciones.
• Aumenta la capacidad del equilibrio.
• Combate el insomnio.
• Estimula la creatividad mental.
• Disminuye el estrés.
• Es un remedio eficaz contra la depresión.
 
Bailar con criterio

Si bien las danzas son muy beneficiosas hay que prestar atención a los movimientos bruscos ya que un paso en falso puede derivar en una lesión no deseada. No se debe forzar el organismo cuando los movimientos resultan difíciles, hay que ser paciente en el aprendizaje mejorando la técnica con la práctica habitual. Lo ideal es asistir a clases de baile dictadas por profesores  expertos en el tema. En caso de padecer alguna lesión o problema de salud es importante consultar a un médico qué tipo de danza se puede practicar.
Entre los bailes más populares se encuentran:
- Danzas clásicas: permite la elongación de los músculos, flexibilidad en articulaciones y buena postura.
- Salsa: ofrece un gran trabajo aeróbico y fortalece los músculos de las piernas.
- Danzas árabes: se entrena muy bien toda la zona pélvica y se consigue un trabajo de la cintura.
- Jazz: con un buen aporte aeróbico, previene problemas cardiovasculares y lesiones.
- Danzas folclóricas: estimula la actividad cardiaca, el sentido del equilibrio y mejora la coordinación entre brazos y piernas.

martes, 8 de abril de 2014

Los elementos básicos de la "expresión corporal"



Para poner en acción el cuerpo y conseguir su expresión, existen diversos recursos que pueden ser tan interesantes como enriquecedores. Los más habituales son música, palabras, gritos, refranes, sonidos; elementos que desarrollan imágenes visuales (cuentos, paisajes, colores, incentivos verbales) e incluso objetos como aros, pelotas y elásticos. Aunque los profesores sugieren el uso de los complemtnos sólo en determinadas circunstancias.
Así y todo, la expresión corporal puede practicarse con o sin música, porque la danza es un lenguaje independiente. Además de música grabada, también pueden utilizarse la voz y la respiración. Los complementos se usan por lo general para ayudar a que se desbloqueen las personas más tímidas. Por ejemplo, cuando muchas personas se mueven con el mismo estímulo sonoro, éste las motiva a realizar las mismas consignas y las ayuda a sentirse partes de un grupo. De esa manera, las inhibiciones comienzan a desvanecerse y la expresión corporal aflora con plena libertad. 

¿Cómo es una sesión de expresión corporal? 

La expresión corporal se practica en los denominados talleres artísticos; un lugar donde los alumnos aprenden a liberar la palabra, expresar emociones, conectar pensamientos y movimientos. La idea central consiste en que cada uno desarrolle libremente su propia “danza interior”, al tiempo que tome conciencia de sus dificultades expresivas y pueda abordarlas sin prejuicios.
Cada sesión dura aproximadamente dos horas, y en ella cada participante moviliza su cuerpo y su mente. Comienzan por desperezarse (con bostezos, encogimientos o cambios de posición), hasta que liberan las tensiones acumuladas durante el día. Después, siempre de forma lúdica (como si se tratara de un juego), hacen ejercicios para mejorar posturas y practican momentos de desbloqueo. De esa forma se preparan para interpretar el tema principal, que puede ser la conciencia del propio cuerpo o su relación con el espacio, con el tiempo o con los objetos circundantes. Para desbloquearse, inventan situaciones en las que generalmente deben comunicarse con un lenguaje preverbal; es decir, empleando otros recursos fuera del lenguaje verbal.
A la hora de explorar el espacio, el profesor suele proponer a los alumnos que imaginen una situación determinada; por ejemplo, que están dentro de una esfera y deben buscar su máxima capacidad de expresión y movimientos en ese espacio. La música se presenta como estímulo de la actividad. Luego, se dedica un tiempo para la reflexión, donde cada uno puede hablar de la experiencia, escribirla o pintarla.
En general, la sesiones de expresión corporal respetan un mismo esquema: después de efectuar un trabajo corporal o de realizar ejercicios de estiramiento, cada alumno se ubica en un lugar y, con los ojos cerrados, interpreta las consignas verbales impartidas por el instructor para que pueda expresar sus emociones al ritmo de la música.

Expresión corporal: El trabajo emotivo del cuerpo



La expresión corporal proviene de la danza, una disciplina que se ha dividido en varias ramas bajo un mismo objetivo: el desarrollo de la percepción, la creatividad y la comunicación para crecer, madurar y hasta curarse de algunas dolencias psicosomáticas. La expresión corporal como danza consiste en una forma de bailar muy personalizada, con el carácter que le imprime cada uno. A diferencia del aeróbic o la danza tradicional, en esta disciplina no hay que imitar los movimientos del profesor, sino interpretar libremente las consignas y pautas que éste da para que las tensiones se aflojen y el cuerpo pueda expresar sus emociones sin bloqueos ni prejuicios. Por eso, para asistir a clases de expresión corporal no es necesario poseer cualidades especiales o un determinado nivel de entrenamiento físico.
Para la expresión corporal, el cuerpo humano se concibe como una unidad sensitiva, motriz, psicológica y social. Cada uno baila su propia danza para expresarse y dialogar con los demás por medio del lenguaje corporal. Este proceso, altamente saludable y formativo, sugiere la necesidad de conocerse, percibirse y modificarse. Pues el cuerpo lucha por encontrar y plasmar sus propias metáforas para desarrollar su propia vida interior, su creatividad y su capacidad de comunicación. En definitiva, la técnica de expresión corporal busca que el cuerpo "piense" y "se emocione", que transforme la actividad psíquico‑afectiva en movimientos, gestos, ademanes y hasta silencio, pero todos cargados de sentido. 

El desarrollo de los sentidos

La expresión corporal cotidiana es un lenguaje, una de las formas con que el cuerpo se comunica con el mundo, antes de estructurar un lenguaje hablado. Por eso los expertos aseguran que la expresión corporal fue siempre "preverbal". De ahí su carácter altamente sensorial y perceptivo para recuperar la expresividad que no nos permitimos manifestar con el lenguaje y con la danza común. En este sentido, la expresión corporal está cargada de significado artístico, libre de esquemas y condicionamientos, como auxiliar del aprendizaje y como alternativa de juego para expresar los movimientos de la vida interior.
Por otro lado, la expresión corporal se sintetiza como el desarrollo de la percepción del propio cuerpo. La comunicación con uno mismo comienza con esta práctica, que permite escucharse, verse, percibirse, olerse y abrir los canales de la comunicación interna. Esa comunicación sensorial resulta útil también con fines terapéuticos: estar atento, percibirse, hace posible que uno pueda regular su energía interna.
Pero la experiencia no se termina en la relajación ni en el manejo de los tonos corporales: la danza produce alegría. Reduce el margen de error entre la realidad del propio cuerpo y la percepción que cada uno tiene de él. De esa forma se aprende a corregir y equilibrar la realidad corporal (en quietud o en movimiento) y comenzar una exploración creativa capaz de manifestar todas las emociones que nuestra realidad personal y única despierta en nosotros mismos.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Gym Jazz: Para entrenar con ritmo



El gym jazz es una actividad aeróbica divertida que le proporciona al cuerpo fuerza, flexibilidad y resistencia. Además estimula el riego sanguíneo y la oxigenación de los tejidos, otorga un alto grado de resistencia muscular ante esfuerzos sostenidos y es muy útil para mejorar el sentido del equilibrio. Está íntimamente relacionada con el aeróbic y brinda una imagen corporal armoniosa, tanto en movimiento como en reposo.
Los ejercicios del gym jazz se hacen siempre con música (generalmente de jazz o rock), lo que permite mantener movimientos rápidos, continuos y a una velocidad adecuada. Cada movimiento exige mucho oxígeno para producir energía, lo que incide positivamente sobre el sistema cardiovascular al mismo tiempo que permite quemar una gran cantidad de calorías. Por eso es una actividad muy recomendada para eliminar grasa. 

Principales beneficios

• Aumenta la vigorosidad y resistencia del cuerpo, al mismo tiempo que actúa en forma positiva sobre la mente: el cansancio que genera relaja y brinda sensación de bienestar.
• Fortalece los músculos y las articulaciones, mejora su elasticidad y resistencia. La efectiva coordinación de movimientos influye notablemente en la actitud corporal y en el equilibrio.
• Aumenta la capacidad pulmonar y favorece el intercambio de oxígeno. Mejora el trabajo del corazón, aumenta su capacidad de contracción y rendimiento.
• Al incrementar el consumo calórico, contribuye a perder peso.
• Favorece la eliminación de toxinas mediante la transpiración.
• Otorga un aspecto más juvenil porque mejora el riego cerebral, tonifica y endurece los músculos y oxigena la piel y los tejidos. 

Recomendaciones generales

Una buena sesión comienza con un calentamiento (estiramiento de músculos, flexiones, trote y carrera corta), sigue con treinta minutos de ejercicios y movimientos sostenidos (de acuerdo a la coreografía dictada por el instructor) y termina con otros diez de relajación y enfriamiento. Sin embargo es bueno tener presente los siguientes puntos para aprovechar al máximo los beneficios del gym jazz:
• Nunca comiences el programa sin haber hecho un precalentamiento muscular .
• Lleva a cabo las sesiones de manera lenta y suave, y aumenta progresivamente la intensidad y velocidad de sus movimientos.
• Regula tu desgaste de energía para evitar desfallecer al final de la sesión.
• Controla el nivel de esfuerzos a través de las pulsaciones. Si no puedes seguir el ritmo o te equivocas, no te detengas: haz cualquier cosa hasta que logres retomar el nivel.
• Ante cualquier duda, consulta con tu instructor, o si consideras inapropiada para tu salud la práctica de esta actividad puedes consultar directamente con tu médico de cabecera.
• No termines bruscamente la sesión: relájate, estírate y respira de manera profunda, pausada y consciente.