lunes, 31 de marzo de 2014

Como prevenir los "dolores musculares"



Siguiendo algunas reglas básicas a la hora de hacer un trabajo físico o ejercicio, es posible proteger a los músculos y evitar el dolor. En principio, antes de comenzar con una actividad física es necesario llevar a cabo un calentamiento con algo de ejercicio ligero integral; así se consigue aumentar la irrigación muscular, ya que los dolores y la rigidez muscular se dan más si los músculos están fríos. Una vez que el cuerpo está caliente, deben estirarse todos los grupos musculares importantes. Al finalizar la sesión del entrenamiento físico, es preciso enfriar los músculos poco a poco disminuyendo la intensidad del ejercicio; luego deben estirarse nuevamente.
Por otro lado, el estilo de vida puede influir notablemente en la propensión a la rigidez muscular. A veces es necesario descansar para equilibrar el ejercicio que ayuda a evitar problemas musculares y sus causas, como dolor de hombros y espalda, fibromialgia, calambres, molestias en las piernas y cefaleas tensionales. Es importante mantener una buena postura para que ningún grupo muscular permanezca tenso mucho tiempo, y así evitar dolores y rigidez. Dos de las formas más importantes de hacerlo es mantener la cabeza alineada con la columna y no encorvar los hombros.
Asimismo, una dieta saludable proporciona los nutrientes que necesitan los músculos para funcionar bien y recuperarse rápidamente de la distensión. Nunca deben faltar los alimentos ricos en aminoácidos, calcio, magnesio, potasio, selenio, vitaminas B y C y flavonoides. También es importante controlar los estados de estrés, ya que se así se puede prevenir la tensión muscular y la fibromialgia causadas por éste. 

Descanso y ejercicio: Las primeras medidas

El aspecto más importante para tratar los dolores musculares es proteger a los músculos contra daños mayores mientras se cura el tejido afectado. Relajar los músculos favorece el alivio de los síntomas y permite que el tejido lesionado cicatrice más rápido. En este sentido, el descanso y el ejercicio juegan un papel muy importante en la recuperación del dolor y la lesión:
Descanso: Descansar los músculos tensos y doloridos por uso excesivo o distensión. Luego retomar la actividad normal después de 2 o 3 días (la inactividad prolongada no es aconsejable porque puede acortar las fibras musculares). Debe reanudarse gradualmente el ejercicio cotidiano..
Ejercicio: Después de unos días de descanso, estirar suavemente los músculos tensos. A1 principio hay que dedicar unos 5 minutos al ejercicio. Se repite varias veces, haciendo cada día un poco más de actividad, pero suspendiéndola si aparece el dolor. Después de varios días, semanas o meses, según el problema, se deberían poder estirar los músculos completamente. Las personas con tensión y dolor crónico en el hombro y la espalda pueden tardar meses en estirarse del todo.

Lo que debes saber sobre los "dolores musculares"



Generalmente, la rigidez y el dolor de los músculos esqueléticos (que controlan el movimiento del cuerpo) se deben a situaciones de distensión, calambres o lesiones. A través de un mecanismo reflejo, que evita un mayor daño, los músculos doloridos pueden permanecer en estado de tensión prolongada o espasmo, limitando así la movilidad y el trabajo natural de los mismos.
La tensión puede manifestarse como reacción al dolor o lesión en una parte del cuerpo. Si ciertos grupos de fibras musculares están muy tensos, pueden percibirse filamentos duros y rígidos debajo de la piel, los cuales son frecuentes en el extremo de los músculos de los hombros. A veces aparecen protuberancias sensibles (nódulos fibrosíticos) en músculos de la espalda, el cuello o los hombros.
En definitiva, la tensión obstaculiza la circulación sanguínea local, impidiendo la curación de la lesión. También libera sustancias químicas llamadas citoquinas y prostaglandinas, responsables del dolor. Si la tensión muscular es reacción a un nervio comprimido (como en ciertos dolores de espalda), la tensión extra comprime el nervio e incrementa el dolor. 

Factores que producen dolor y rigidez muscular

• Estrés, ansiedad o depresión
• Exposición al aire frío, como en una corriente
• Falta de nutrientes, sobre todo minerales
• Intolerancia alimentaria
• Calambres
• Síndrome de fatiga crónica
• Cefaleas tensionales
• Lesión por esfuerzo repetido
• Postura incorrecta 

Del dolor a la enfermedad

La fibromialgia es una enfermedad que consiste en dolores musculares generalizados, rigidez matutina y sensibilidad en puntos donde el músculo se une a un hueso. Se cree que cada músculo esquelético tiene un punto inductor, y ese tipo de sensibilidad puede derivarse de algún daño sobre ese músculo o el tejido conectivo protector. Para un diagnóstico certero de fibromialgia, por lo menos 11 de 18 puntos deben ser sensibles.
Las personas que padecen fibromialgia habitualmente padecen de estados de insomnio y su sueño es muy liviano, son propensas a deprimirse, sufrir cefalea, dolor menstrual, molestias en las piernas y el síndrome de Raynaud. Al parecer, los síntomas de fibromialgia y de fatiga crónica tienen muchos aspectos en común, pero las causas de la fibromialgia aún no están del todo claras.

viernes, 28 de marzo de 2014

Trabajar el cuerpo para vivir mejor



A medida que se modifica el concepto sobre nuestra imagen corporal , también crecen las expectativas con respecto a nosotros mismo y a nuestros objetivos. Es decir que a partir de un cambio externo, existen más posibilidades de darnos cuenta de que podemos obtener más cosas de las que tenemos, y más allá del aspecto material. Comenzamos a sentir la sensación de tener el control sobre nuestra propia vida y a ver que es posible modificar tal o cual situación. Por lo tanto tenemos más energías para encarar una búsqueda laboral, pedir un aumento de salario o retomar algún estudio que hemos dejado de lado.

Los efectos psicológicos del entrenamiento físico actúan en nosotros de una forma casi mágica: demuestran que es posible conquistar el propio cuerpo y que es posible hacer lo mismo con la vida personal. Asimismo, la actividad física modifica positivamente la manera de relacionarnos con los demás y, por lo tanto, podemos conseguir vínculos más sólidos en los que podamos interactuar con total comodidad. Todos estos cambios internos, sin dudas abren las puertas a mejores oportunidades personales, debido a que aprendemos a relacionarnos con los demás, con nosotros mismos y con el nuestro entorno de manera positiva y optimista. 

Combatir el estrés y vivir más

Las preocupaciones, el estrés y las tensiones cotidianas se acumulan paulatinamente en diferentes lugares del cuerpo y de la mente, manifestándose en forma de pensamientos negativos, ideas irracionales, contracturas, dolores musculares, dolor de espalda y otras afecciones que no nos molestan, sino que además nos absorben una valiosa energía.

En cambio, cuando dedicamos unos minutos diarios a nosotros, dejamos de lado el estrés y cultivamos una actitud diferente frente a los problemas. Pues la ejercitación física es en sí misma una forma de liberar tensiones y nos ofrece la posibilidad de detener parcialmente los pensamientos, ya que nos obliga a concentrar todo nuestro esfuerzo físico y mental sobre los ejercicios. Por otra parte, la reacción química que se produce, a través de la liberación de endorfinas, nos provee una sensación de bienestar tanto psíquica como física.

Por otra parte, el entrenamiento físico adecuado nos permite desarrollar y modelar los músculos caídos, mejorando nuestro tono muscular y nuestra imagen corporal total. Si a esto le añadimos el aumento de la energía, la densidad ósea y la mejora en la postura, obtenemos un cuerpo revitalizado y atractivo. Así, podemos conservarnos jóvenes y saludables por más tiempo, con una fuerza y un poder interior ampliamente positivo.

Cuerpo activo: El mejor estímulo mental



La mayoría de las personas desean verse y sentirse bien, aunque muy pocas hacen todo lo necesario para alcanzar ese objetivo. En general, esta realidad se debe a la ausencia del factor más importante en la búsqueda de un cuerpo aceptable: la motivación. Todos reconocemos que la motivación permite conseguir cosas que en principio parecen imposibles, pero las ganas y la decisión de lograrlo, junto a la constancia y al trabajo pueden hacer realidad cada meta que nos proponemos. Por lo tanto, si la intención es comenzar a dedicarle un poco de tiempo a la imagen corporal, y a estar mejor con uno mismo, el primer paso es motivarse y comenzar alguna actividad física para cumplir con los objetivos planteados.
Por otra parte, una decisión como ésta no sólo trae beneficios para la silueta y la salud, sino además refuerza nuestro autoestima y la confianza en nosotros mismos; es decir, produce el estímulo mental necesario para alcanzar la plenitud total. Parece increíble que primero necesitemos motivarnos mentalmente para trabajar el cuerpo, y luego obtener un nuevo estímulo que nos permita sentirnos bien de verdad. 

Más ejercicio para un mayor autoestima

Las actividades físicas no sólo permiten perder algunos kilos de más y modelar el cuerpo, sino que también contribuyen en otros aspectos tan importantes como la autoestima y la propia valoración como ser humano. El concepto que tenemos de nosotros mismos se ve positivamente modificado cuando se comienza a practicar algún deporte con constancia y dedicación, ya que la imagen exterior comienza a verse diferente. Muchas veces enfrentamos el espejo y pensamos que la imagen reflejada en él no es el reflejo de lo que realmente somos en nuestro interior. Por eso debemos cambiar esa imagen externa por otra más sólida y esbelta, que nos denote seguridad y confianza en nosotros mismos.
Cuando no estamos en forma estamos incómodos con nuestro cuerpo, el mismo nos está representando mal y poniendo de manifiesto que faltan fuerzas para atreverse al cambio y que existe una evidente falta de control interno. En este marco, animarse a dedicar un poco de tiempo, no sólo a nuestro cuerpo sino también a nuestra salud, y mantener la constancia hasta comenzar a ver los resultados, ayudará a ver que nuestro cuerpo no es un obstáculo y que puede servir como manifestación de la fuerza y de la voluntad internas, convirtiéndose en un auténtico reflejo de vitalidad y empeño. Todos estos aspectos positivos contribuyen a elevar notablemente la autoestima y nos ayudan a valorar nuestras capacidades físicas y mentales.

Aguas con Hierro y su función en el organismo



Las denominadas aguas ferruginosas se destacan por su mayor contenido de hierro y tienen efectos estimulantes sobre el sistema nervioso, pero su acción más característica afecta sobre todo a la producción de la sangre. Se usan principalmente para prevenir los estados de anemia y reconstituir la calidad sanguínea. Al igual que las aguas sulfuradas, las enriquecidas en hierro pueden considerarse aguas mineromedicinales por sus propiedades terapéuticas.
Por su parte, las aguas minerales naturales sólo cumplen una acción favorable y complementaria de las funciones fisiológicas, pero sin llegar a tener propiedades curativas. En general, se recomienda beber las aguas medicinales directamente del manantial y bajo tratamiento médico. De esa manera no pierden sus características físicas con el traslado y, por tanto, preservan intactos sus efectos curativos. En cambio, las aguas naturales pueden consumirse embotelladas sin ningún problema. 

Para consumir con discreción

Las aguas debilitadas en minerales están contraindicadas para los que padecen nefropatías crónicas, insuficiencias renales, e incluso para los que tienen ciertas alteraciones en las vías urinarias. Tampoco deben administrarse a los cardíacos descompensados ni a los hipertensos. Igualmente, son poco recomendables para los enfermos del hígado o para ciertas afecciones del aparato digestivo en las que esté dificultado el tránsito. Dada su abundante y rápida eliminación por las vías urinarias, sólo pueden consumir estas aguas las personas que poseen un buen funcionamiento del aparato renal.
En términos generales, todas las aguas conllevan un ínfimo riesgo para el que la consume. Y en esta apreciación están incluidas las embotelladas, las de manantial, las desionizadas o desmineralizadas, la de filtros de carbón y las tratadas con ozono. La única agua ciento por ciento segura es la destilada. Destilar el agua implica vaporizarla sometiéndola a ebullición. Al evaporarse, quedan abajo las bacterias, virus, minerales y cualquier grado de contaminación, así fueran heces, pues esos estratos no se elevan, sólo el vapor. El vapor se traslada a una cámara o recipiente donde se torna líquida y ya es simplemente pura.
Así y todo, la bebida por excelencia es el agua, después los jugos totalmente naturales de frutas y verduras (sin agua, sal ni azúcar o envasados con conservantes). Todo el resto de líquidos no sustituyen ni son necesarios ya que son artificiales y tóxicos.

Aguas minerales para dientes y huesos fuertes



Las aguas que contienen una moderada cantidad de flúor y silicio son ideales para conservar la salud y fortaleza de los dientes y los huesos. En cuanto al flúor, nadie discute ya que la incidencia de las caries dentales ha bajado desde que se ha aumentado su concentración en los suministros de agua. El silicio es un elemento esencial en la formación de los huesos y del tejido conjuntivo. Algunos estudios realizados en laboratorio sugieren que la carencia de silicio puede jugar un papel importante en la patología de la arteriosclerosis, pero el agua no proporciona más que una parte del aporte diario que necesita el cuerpo.
Las distintas sustancias minerales se encuentran en el agua combinadas entre sí y en función de ello producen uno u otro efecto sobre el organismo. Así, las aguas bicarbonatadas, la mayoría de las cuales son gaseosas, tienen ácido carbónico y bicarbonatos. Según los otros componentes que incluyan pueden ser carbónicas, bicarbonato sódicas y bicarbonato cálcicas. Suelen tener efectos alcalinos y neutralizantes de la acidez gástrica, tonificando la mucosa digestiva. Por esta razón están recomendadas para algunas afecciones del aparato digestivo como las dispepsias y la acidez de estómago. 

Aguas más digeribles

Las aguas poco mineralizadas son rápidamente absorbidas por el organismo, sobre todo a través del intestino, y eliminadas en poco tiempo. Por tanto su ingestión va acompañada de una abundante diuresis (eliminación de orina), mucho más intensa que la que provoca el agua potable común. A su vez, las aguas débilmente mineralizadas facilitan la circulación, a través de las vías urinarias y biliares, de determinados cálculos de uratos, oxalatos, fosfatos, etc. Según el tipo de cálculo renal que una persona padezca, podrá beber uno u otro tipo de agua.
Así, las personas que tienen piedras de oxalato cálcico han de beber aguas con pocas sales minerales, y sin gas. En cambio, cuando se trata de cálculos de ácido úrico, el agua ha de ser levemente alcalina. También se utilizan aguas débilmente mineralizadas en las inflamaciones de las vías urinarias. En todos los casos, la supervisión del médico es indispensable, y será finalmente el profesional quien determine qué conviene beber.

Consideraciones sobre las "aguas minerales"



Frecuentemente las denominadas “aguas minerales” se consumen como reemplazo del agua de canilla, ya sea por desconfianza a su potabilidad o para evitar un sabor u olor desagradables. Pero en realidad, todas las aguas contienen sustancias minerales disueltas como el calcio, el magnesio, el sodio, el potasio, el cinc, el cromo, el flúor, el silicio y el litio, entre otras. De hecho, una parte importante de las sales minerales que necesita nuestro organismo para subsistir, las obtiene a través del agua. Así, un agua puede determinarse como buena o mala para la salud si su composición se adapta a las necesidades de cada organismo en particular, aunque todas cumplen la misma función central: reponer los líquidos que el cuerpo pierde a través de la orina y la sudoración.
Por su parte, existen aguas minerales que se presentan como bebidas médicas. Tal es el caso de las aguas sulfuradas, que contienen una cantidad más avanzada de azufre en estado de sulfuro. Esta agua poseen efectos antiinflamatorios sobre los cartílagos, articulaciones, arterias y sobre todo los bronquios. Las sulfatadas, por su parte, son las que mantienen una mayor protección de sulfatos y se subdividen en sulfatadas sódicas, magnésicas y cálcicas. Este tipo de aguas tienen fundamentalmente un efecto purgante sobre el organismo. Tanto unas como otras deben beberse bajo prescripción médica, ya que su exceso puede provocar problemas de salud. 

Aguas enriquecidas: Algunas buenas, otras no tanto 

El agua enriquecida con calcio es muy buena para los tejidos nerviosos, pues es considerado un mineral indispensable para el organismo. No sólo se halla presente en el esqueleto, sino que también el calcio actúa en la coagulación de la sangre y en el funcionamiento normal de los tejidos nerviosos, entre otros. Pero un exceso de calcio puede resultar también perjudicial, provocando a veces la formación de piedras de riñón. Por eso, el consumo de este tipo de agua enriquecida debe equilibrarse con el consumo total de calcio a través de la dieta. Si la alimentación provee todo el calcio que el cuerpo necesita, el consumo de agua con calcio no es recomendable.
Por otro lado, el agua enriquecida con sodio debe consumirse con suma discreción. En la actualidad ya ha quedado establecida la relación causal entre una cantidad excesiva de sodio y los trastornos de presión arterial elevada (hipertensión). Por lo general, la concentración de esta sustancia en el agua sólo resulta problemática para las personas que, por vivir en climas cálidos, deben tomar muchos líquidos y generalmente aguas con excesiva cantidad de sodio.

Actividad física y calidad de vida



La actividad física puede mejorar la calidad de vida de las personas de todas las edades en muchos aspectos.  Los estilos de vida activos proporcionan a las personas adultas continuas oportunidades de hacer nuevos amigos, mantener los vínculos sociales y relacionarse con personas de todas las edades.  La mejora de la flexibilidad, el equilibrio y el tono muscular pueden ayudar a prevenir las caídas, que son una causa importante de discapacidad entre las personas de edad.  Asimismo mantener el cuerpo en forma es un requisito indispensable para conservar la lucidez y creatividad mental. La actividad física también contribuye en gran medida al tratamiento de algunos problemas relacionados con el estrés, como la ansiedad o depresión.
Las sesiones de entrenamiento físico organizadas, adaptadas a la condición física de cada uno, o un simple paseo por el parque pueden brindar oportunidades para hacer nuevos amigos y para mantener los vínculos con la comunidad, contrarrestando así los sentimientos de soledad y de exclusión social.  La actividad física también puede ayudar a mejorar los niveles de confianza en uno mismo y la autoestima, factores que constituyen la base del bienestar psicológico. 

Nunca es tarde para empezar

Los efectos de la inactividad prolongada o sedentarismo se hacen notar a partir de los 25 años de edad: los músculos del cuerpo tienden a aplanarse, a perder fuerza y a endurecerse si no se los trabaja correcta y periódicamente; lo mismo ocurre con la flexibilidad, hay que ejercitarla si no queremos perderla. Todo esto nos demuestra hasta qué punto una vida sedentaria influye de manera negativa en nuestra calidad de vida. Sin embargo, los beneficios de la actividad física pueden disfrutarse incluso si la práctica regular comienza en una etapa tardía de la vida.  Si bien mantenerse activos desde la juventud puede ayudar a prevenir muchas enfermedades, el movimiento y la actividad regulares también ayudan a aliviar la discapacidad y el dolor asociados con enfermedades comunes entre las personas de edad, como  la  artritis,  la   osteoporosis y la hipertensión.
Lo ideal es tomar la decisión de empezar a mover el cuerpo, de forma gradual y sin grandes esfuerzos. Así el cuerpo se acostumbra poco a poco a recibir los beneficios que se derivan del entrenamiento físico diario. Desde un punto de vista práctico, lo primero es elegir una actividad aeróbica para mantener entrenado el sistema cardiovascular y disminuir la grasa corporal. Luego se adapta la actividad a unos 20 o 30 minutos diarios. Se puede optar por ciclismo, natación, caminata, trote o baile. Si el tiempo para realizar las actividades no es el indicado, sólo se debe buscar un momento libre y dedicar aunque sea unos pocos minutos varias veces al día hasta completar el tiempo total. Luego se sumarán ejercicios de fuerza junto con sesiones de estiramiento y relajación corporal.

jueves, 27 de marzo de 2014

Cuerpo perfecto con 30 minutos de actividad por día



Está demostrado que la actividad física mejora la salud y la calidad de vida. La práctica regular de cualquier actividad física moderada junto con buenos hábitos alimentarios pueden ayudar a evitar o retardar la manifestación de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, la osteoporosis, el cáncer de colon y las complicaciones de salud asociadas con el sobrepeso y la obesidad. Los beneficios, sin embargo, van mucho más allá de la prevención de enfermedades. Un estilo de vida activo también mejora el estado de ánimo, estimula la agilidad mental, alivia la depresión y facilita el tratamiento del estrés. A largo plazo, la actividad física puede mejorar la autoestima y aumentar la interacción e integración social. Y ni hablar de sus efectos sobre la estética corporal; el ejercicio físico actúa directamente sobre la silueta, tonificando los músculos y quemando la grasa acumulada.
La actividad física no necesita ser ardua para ser beneficiosa. Para un adulto promedio con vida sedentaria, 30 minutos de actividad física de intensidad moderada, todos o casi todo los días, es suficiente para obtener beneficios saludables. Más aún, esos 30 minutos pueden acumularse durante el transcurso del día en episodios pequeños de actividad o ejercicio. No es necesario practicar deportes vigorosos, pertenecer a un gimnasio costoso o adquirir equipo especial para lograr resultados positivos de salud. 

Actividad física a toda hora

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la actividad física como “la suma de los movimientos que forman parte de la vida diaria, incluyendo el trabajo, la recreación, el ejercicio y las actividades deportivas”. En realidad, la actividad física es un término amplio que abarca actividades que varían en intensidad desde subir las escaleras regularmente, bailar y caminar, hasta correr, andar en bicicleta y practicar deportes. Una actividad física moderada puede llevarse acabo por cualquier persona, sin costo alguno y, además, acomodarse a la rutina cotidiana. La actividad física puede ser incorporada de diferentes forma a lo largo del día. Sólo se necesita encontrar el momento justo para mover el cuerpo. Entre las maneras prácticas de sumar minutos de actividad física diariamente pueden destacarse las siguientes:

• Utilizar transportes sin motor como la bicicleta. Aunque para trasladarse de un lugar a otro, la mejor opción es caminar.
• Tomar escaleras, en lugar de esperar por el ascensor.
• Caminar suavemente después del almuerzo o enérgicamente durante los ratos libres.
• Aumentar la intensidad de las labores domésticas.
• Participar de actividades recreativas o deportivas realizadas en la comunidad.
• Bailar cualquier ritmo musical, pero con diversión y desenfado.

15 tips para conservar el "peso ideal"



Conservar un peso corporal aceptable y evitar los kilos de más suele ser mucho más sencillo de lo que realmente parece. Para ello sólo es necesario tener en cuenta algunos consejos respecto a la alimentación diaria. Así, cada vez que subas a la balanza, lo harás sin miedo y con la tranquilidad de que aún no has perdido la línea. Aquí van los consejos:

• Bebe unos 2 litros de agua por día, preferentemente lejos las comidas. De esta manera eliminas las toxinas acumuladas y repones líquidos.
• Trata de no “pellizcar” bocados de comida durante el día, porque así ingieres más calorías de las necesa­rias. Respeta siempre las comidas principales y las colaciones.
• Incorpora lácteos descremados. La leche y el yogur descremado poseen la mitad de grasa que la versión entera.
• Modera al máximo el consumo de bebidas alcohólicas y carbonatadas (gaseosas). Recuerda además que la cerveza sin alcohol también posee una importante cantidad de calorías.
• Reemplaza el azúcar blanco por edulcorante sin aspartamo. Las infusiones sin leche y con edulcorante no aportan calorías extras a la dieta diaria.
• Por su elevado contenido calórico, algunas verduras debes consumirlas en pequeñas cantidades, como las habas, los porotos y los alcauciles.
• Consume verduras crudas de hojas verdes en abundancia. Son ricas en vitaminas y minerales y sobre todo “no engordan”.
• Consume las variedades integrales de los cereales y el pan. Por ejemplo, el pan integral es bueno para evitar el estreñimiento.
• Consume variedad de frutas y cuida de no excederte con algunas de ellas. Las uvas, los higos y las bananas son especialmente abundantes en calorías, por lo que un consumo excesivo de éstas puede generarte un sobrepeso.
• Escoge los pescados que contienen menos grasa. Por ejemplo, la merluza engorda menos que las sardinas.
• No abuses del té ni del café (no más de dos tazas por día). Estas bebidas no aportan ningún nutriente esencial y suelen alterar el sistema nervioso. Reemplázalas por infusiones de manzanilla, boldo, menta o anís.
• El queso es un derivado lácteo sabroso pero muy rico en grasa. Por eso debes elegir las variedades magras o semigrasas. Evita consumir quesos duros y de color amarillo.
• Los huevos hervidos se digieren len­tamente y sacian el apetito, pero por su contenido de colesterol no debes consumir más de cuatro por semana. También son ideales prepararlos escalfados (tipo poché).
• Consume aceites vegetales con suma discreción. Recuerda que 100 gramos del de Oliva tienen 897 calorías.
• Condimenta los alimentos con jugo de limón, vinagre, mostaza, hierbas aro­máticas y ajo. Poca sal y nada de preparados como la mayonesa y el ketchup.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Las variedades de vinagre más utilizadas



Vinagre de vino (tinto y blanco):  Es ideal para aquellos que disfrutan del sabor tradicional del vinagre. Las variedades entre vino tinto y blanco son muy similares, aunque en la cocina se emplean para diferentes preparados. El vinagre blanco es el más común de todos y se emplea principalmente para acompañar ensaladas de verduras crudas y cocidas. Por su parte, el vinagre de vino tinto es ideal para condimentar alimentos un poco insípidos, como por ejemplo los champiñones.
Vinagre de manzana: Este tipo de vinagre es apropiado para cocinar un besugo a la sidra o condimentar la más sana y suave ensalada. Es un vinagre menos ácido que el resto por lo que es recomendado para personas con problemas intestinales. Su sabor característico de la manzana y similar a la sidra (pero mucho menos dulce) permite que pueda emplearse en la cocina en una mayor proporción que las otras variedades de vinagre. Es ideal para acompañar platos agridulces.
Vinagre balsámico: Se lo conoce con el nombre de aceto balsámico y se elabora a partir del mosto de las uvas (zumo concentrado y sin fermentar). Su sabor es único y es el más suave y dulce de todos los vinagres. Su exquisitez lo hacen el vinagre más cotizado. Es un aliado excelente en la preparación de platos frescos: una ensalada de mariscos y casi todas las demás se realzan con unas gotas de vinagre balsámico.
Vinagres aromatizados (a la menta, al romero, al estragón, al ajo, etc.): Surgen a partir de la combinación del vinagre de vino blanco con ciertas hierbas aromatizantes. La preparación de vinagres aromatizados es muy sencilla: debe calentarse éste ligeramente, agregarse a una botella con la hierba seleccionada, tapar el recipiente y conservar la mezcla en la heladera por dos semanas antes de su uso.
El empleo en la cocina es variado; por ejemplo, el vinagre a la menta es excelente para las ensaladas de hongos con escarola, de tomate con queso, de calabacines con ajíes, de platos ahumados, etc. Por su parte, el vinagre al estragón es un estupendo condimento para pescados, espárragos; aromatiza una salsa berlinesa o una ensalada de legumbres. Las variedades de romero y espliego son únicas para preparar una lengua a la vinagreta, aliñar aceitunas y adobar carnes. El vinagre combinado con ajos macerados resalta el sabor en todas aquellas preparaciones en las que el ajo es el indispensable, como una ensalada de escarola, ajíes en vinagre, pollo y pescados asados.

Vinagre: El condimento que nunca debe faltar



El vinagre es un condimento milenario que se lo conoce desde hace más de 4000 años. La palabra vinagre significa vino ácido, y esto es el vinagre de vino, que se obtiene mediante la fermentación del vino fresco. Siguiendo el mismo proceso, el vinagre de malta se obtiene a partir de la bebida del mismo nombre, el vinagre de sidra de la sidra y los vinagres chinos y japoneses del arroz fermentado. En términos generales, el vinagre es producido a partir de cualquier alimento que pueda ser fermentado para elaborar alcohol. Debe contener entre 4 y 12 por ciento de ácido acético, y son más ácidos cuanto más ácido acético contengan.
El vinagre contiene casi exclusivamente agua. Carece de proteínas, grasas, vitaminas y tienen una pequeña cantidad de carbohidratos y un aporte de dos calorías por cucharada. El “ácido gustoso”, tal y como se lo denominaba en el siglo XVI, ha sufrido muchas transformaciones. Y aunque los encurtidos de vinagre todavía acompañan muchos alimentos grasos como el cerdo asado frío, el carácter del vinagre se ha ido moderando gracias al empleo del vinagre de vino (más suave que el de malta), la menor cantidad de vinagre utilizada en los aliños y el incremento de aceite en la preparación actual de muchos condimentos. 

Cocina y vinagre: Aliados inseparables

El vinagre es un condimento esencial para la preparación de vinagretas, salsas frías como la mayonesa, y calientes como la mantequilla blanca, preparadas a base de reducción.  Es también muy utilizado para el desglosado en la preparación final de las salsas propias de las carnes y los pescados. Se lo considera un elemento imprescindible para las maceraciones, marinadas y preparaciones agridulces usadas frecuentemente en la cocina china. También es útil para envasados de conservas y encurtidos, y en ocasiones, como ingrediente principal de algunas preparaciones.
Además de su papel en los aliños de ensaladas, el vinagre puede utilizarse en vez del zumo de limón en las salsas holandesa, mayonesa y bearnesa y es esencial en las de menta y raiforte. También se emplea en forma reducida y controlada para mejorar el sabor de algunos guisos. Los ejemplos del uso del vinagre en la preparación de recetas están a la orden del día: unas gotas de vinagre realzan una salsa dulce; un poco de vinagre añadido al agua de cocción transforman el sabor de los huevos escalfados en único; unas verduras cocidas aliñadas con vinagre tienen otro aroma, mientras que unas gotas de vinagre en el pescado asado con papas es irresistible al paladar.

martes, 25 de marzo de 2014

Sortear los obstáculos: El desafío para alcanzar el éxito



Cumplir con un objetivo puede generarnos más dificultades de las que estamos dispuestos a enfrentar. Sin embargo, en cada cosa que hacemos podemos encontrar obstáculos o situaciones imprevistas, que en principio pueden impedirnos alcanzar nuestras metas con éxito. Por eso, es importante aceptar de manera constructiva los problemas y tomarlos como desafíos y oportunidades para crecer. Siempre debemos adoptar una actitud de confianza basada en que siempre ocurrirá lo mejor para nosotros, aun cuando en primera instancia parezca lo contrario.

Es sumamente importante considerar que los problemas siempre encierran en sí mismos una puerta de salida para resolverlos, sólo debemos descubrirla. Para ello, existen herramientas muy útiles que podemos utilizar cada vez que se nos presenta un obstáculo. En primer término, es necesario promover los sentimientos positivos como la alegría, confianza, solidaridad, generosidad y satisfacción, ya que con ellos podemos crear un entorno favorable que nos libere el camino hacia los sueños que deseamos concretar. Por otro lado, podemos aprender con la idea de que no somos el centro de la tierra. Mirar alrededor nuestro es importante para reconocer que las cosas no nos pasan sólo a nosotros; las personas “exitosas” también sufren las mismas adversidades, pero con una diferencia sustancial: las asumen, deciden prestarles menos atención y lo intentan todo porque están seguros de lo que desean. 

Confianza en uno mismo: La clave para crecer

El primer paso para alcanzar el éxito es la confianza en uno mismo. Lo importante es aprender de los errores cometidos y sentirse satisfecho con los aciertos y las decisiones tomadas. Pues si cada uno de nosotros no confía en lo que hace para llegar a una meta, de nada sirve intentarlo. La confianza es algo que se cultiva y que se adquiere desde la seguridad y la convicción de nuestros pensamientos y nuestros modos de actuar frente a las situaciones cotidianas. 
El mejor modo de encaminarnos hacia nuestros logros y crecer como personas consiste en establecer objetivos claros y metas bien definidas, con la confianza puesta en que vamos a alcanzarlas. Lego debemos comprometernos con ese objetivo para trabajar con entusiasmo hacia su obtención. Cada uno de nosotros es protagonista de su propia vida, y nuestra intervención en cada acto es el factor decisivo para determinar hasta donde queremos llegar día a día. y en el que nuestra intervención y cada uno de nuestros actos son modificadores, día a día, de lo que sucede. El secreto para llegar al éxito consiste pues en orientar todo nuestro esfuerzo mental, emocional y físico hacia la meta que nos hemos propuesto, pero, por sobre toda las cosas, con la confianza en que somos capaces de hacer el intento.

Ejercicios que pueden cambiar tu vida



La práctica continua de ciertos ejercicios mentales pueden cambiar radicalmente tu manera de pensar. De esa forma puedes generar situaciones favorables para tu entorno laboral, social o familiar. Cada uno de nosotros es responsable de atraer el éxito y la suerte, pues estas no son características innatas de unos pocos privilegiados. Con perseverancia y empeño pueden conseguirse cosas increíbles. Aplica las siguientes claves a tu vida cotidiana, y muy pronto tus metas se harán realidad:

Define objetivos claros: Para dirigirte hacia aquello que deseas obtener, el primer paso es tenerlo claramente definido. Por eso debes definir tus objetivos de vida, como por ejemplo: establecer una relación de pareja, modificar algún aspecto de su personalidad, cambiar de empleo, mejorar su estado físico o mental. Asimismo, debes establecer prioridades seleccionando primeramente un objetivo de realización posible en el mediano plazo. Luego sigue con los demás.
Relaja todo tu cuerpo: Sitúate en un espacio que te resulte agradable en un momento en que te sientas realmente tranquilo y distendido.  Olvídate de la televisión y desconecta los teléfonos. Ponte cómodo, sentado o acostado, y comienza a relajarte completamente: afloja todas las partes del cuerpo comenza por los pies y finalizando en la cabeza. Libera la tensión y respira profunda y lentamente; realiza respiraciones abdominales, hinchando el vientre y aflojando. Cuente de manera descendente de 10 a 1 hasta lograr una relajación total. Este estado promueve la creatividad mental y te permite encontrar situaciones favorables para tu vida.
Cultiva la imaginación: Cuando hayas logrado un estado de relajación profunda, comienza a imaginar aquello que deseas, tal como te gustaría que sucediese. Imagina el lugar, los hechos, las personas que intervienen y todos los detalles que se te ocurran. Deja volar tu imaginación todo el tiempo que desees. Esta es una experiencia placentera, como los sueños, donde el deseo se torna real y la suerte invade tu mente, predisponiéndote al éxito.
Revive los pensamientos positivos: Luego de esta experiencia imaginativa durante el proceso de relajación, intenta revivir dicha escena mental todas las veces que puedas: en momentos de tranquilidad, antes de dormir, durante un viaje o en el receso de trabajo. Esta repetición mental posibilita que la idea vaya formando parte de tu vida. Recuerda que las afirmaciones mentales son altamente positivas: cuando imaginas que ya has obtenido lo que deseabas o que sin dudas vas a conseguirlo, estas achicando la distancia hacia tu meta.

lunes, 24 de marzo de 2014

Claves para promover situaciones favorables y exitosas



Existen determinadas situaciones que favorecen el éxito en la concreción de ciertos objetivos de vida, y al mismo tiempo, circunstancias adversas que pueden entorpecer o dificultar el alcance de estos mismos objetivos. Pero, como en todos los aspectos de la vida, depende de cada uno de nosotros la creación de un entorno positivo para obtener el éxito en cada cosa que nos proponemos conseguir. También, tiene mucho que ver nuestra personalidad y nuestra manera de ver el mundo; así, existen personas que pese a todas las dificultades que se les presentan logran sus metas, mientras que para otras quizá son inalcanzables.
Aunque parezca sorprendente, los “exitosos” tienen una filosofía de vida muy clara y firme (de manera consciente o inconsciente), que les permite estar seguros de lo que quieren y elaborar las mejores estrategias para alcanzarlo. Además definen siempre sus objetivos de manera precisa, distinguen las oportunidades y saben aprovecharlas, realizan un intenso trabajo con ellos mismos y pelean por conservar una actitud positiva en el presente para encarar el futuro. Por otra parte cultivan su capacidad de superación frente a los fracasos y confían plenamente en el curso natural y la capacidad proveedora de la vida. Promover el éxito es en cierto sentido aceptar los desafíos, enfrentar los nuevos y adoptar la mejor predisposición a las sorpresas.
La persona exitosa no es privilegiada, es inteligente y sabe emplear su inteligencia en su propio beneficio. Todos podemos generar situaciones de éxito, sólo necesitamos emplear esa fuerza superior que se encuentra en el interior de cada uno de nosotros, una energía que permanece por lo general adormecida y sólo utilizamos en momentos críticos. 

Pensamiento positivo: El camino del éxito

Las ideas, pensamientos y predisposiciones positivas atraen con mayor facilidad situaciones favorables, ya sea en el contexto laboral, social, familiar o personal. Asimismo, existe el polo opuesto; los sentimientos y pensamientos negativos son el principal limitante para alcanzar el éxito. Por eso, es necesario seguir ciertas pautas generales para transformar sueños imposibles en metas alcanzables:
• Programarse positivamente: Repetir continuamente pensamientos positivos y alentadores suele ser el principal recurso para cambiar la manera de pensar y ver las cosas. Es muy buena práctica repetir todas las mañanas las siguientes frases: “yo puedo hacerlo”, “hoy voy a lograrlo”, “es un día maravilloso, puedo conseguir todo lo que me proponga”. En este sentido es importante estar realmente convencido de lo que uno se dice a sí mismo, de lo contrario, las palabras no ejercen ningún poder sobre nosotros.
• Alimentar el autoestima: Una persona exitosa es sobre todo una persona con autoestima alto. Valorarse a sí mismos, y no considerarse inferior a los demás, es la llave para abrir el cofre de la felicidad y el bienestar mental. Pensar que somos competentes o merecedores de mejor suerte es el primer paso para alcanzar un objetivo y, sobre todo, para que todos crean en nosotros.
• Transformar los fracasos: La vida está llena de traspiés, sin embargo, cada uno de ellos puede convertirse en la base de un éxito seguro. Cuando algo no sale como teníamos previsto, debemos avanzar y sobrepasar el momento, mirando siempre hacia delante y nunca hacia atrás. Ver el aspecto simpático de muchas situaciones, incluso reírnos de nosotros mismos, nos permite relajarnos para poder percibirlas de otra manera.

Rosa de jardín: Aliada de la cosmética actual



El rosal castellano es una de las variedades de rosas más populares, ya que se encuentra en la mayoría de los jardines hogareños. Su nombre científico es rosa gallica y crece en los mismos lugares que la rosa silvestre. A diferencia de esta última, la famosa rosa de jardín es de menor tamaño con ramas rectas y provistas de aguijones más grandes. Las flores suelen ser solitarias y muy grandes (hasta 9 cm de diámetro), y de varios colores, con predominio del rosa y púrpura. El fruto es muy peloso y, al igual que la rosa silvestre, no es comestible directamente.
El proceso de recolección y conservación de las diferentes partes de la planta es clave para la preparación de los diferentes productos de cosmética. Las raíces deben recogerse a principio de primavera, mientras que las hojas ya bien entrada esta estación. Los pétalos antes de abrirse la flor deberán secarse sobre una tela al aire libre y guardarse en recipientes herméticos en lugares secos. 

Preparados naturales con rosas

Los cosméticos caseros elaborados con pétalos de rosa son muy fáciles de preparar, además de efectivos y sumamente económicos. A continuación te ofrecemos algunas recetas naturales que puedes utilizar diariamente para el cuidado de tu piel:
Aplicación de rosas para ojeras: Coloca un puñado de pétalos de rosas en un pequeño frasco, llénalo con aceite de almendras dulces (que puedes adquirir en farmacias) y déjalo reposar al menos un día. Luego filtra el aceite y aplica el preparado diariamente con un algodón alrededor de tus ojos. Este remedio es excelente para suavizar las ojeras.
Loción vigorizante para cutis: Cocina a fuego lento un puñado de pétalos de rosas aromáticos en medio litro de agua. Cuela el líquido una vez frío en un recipiente con tapa. Consérvalo en la heladera y utilízalo en un par de días, ya que después de una semana se hecha a perder. Esta loción de rosas es ideal para el cuidado del rostro y la prevención de arrugas prematuras.
Baño de limpieza profunda: Para tonificar la piel, limpiar los poros y estimular la irrigación sanguínea, tómate un baño de vapor facial. Para su preparación, coloca dos puñados de pétalos de rosas muy aromáticos en una fuente con cierta profundidad y vierte encima dos litros de agua hirviendo. Inclina la cabeza sobre la fuente y cúbretela con una toalla. Permanece en esta posición durante 7 minutos. Luego seca tu rostro y aplícate una loción facial y crema humectante.
Tónico corporal refrescante: Coloca tres puñados de pétalos de rosas en una botella de boca ancha y llénala con vinagre de manzana de buena calidad. Cierra herméticamente la botella y exponla dos días al sol. Transcurrido ese tiempo, filtra el líquido a través de un paño de lino en una botella oscura. Guárdala en un lugar fresco y oscuro. Cada vez que terminas de bañarte, frotar todo tu cuerpo con este tónico, de forma que consigas un efecto refrescante y reparador.

viernes, 21 de marzo de 2014

Rosas: Flores que mejoran el aspecto



Las flores de rosas son las más populares y valoradas en todo el mundo. Su particular belleza y sus especiales características permiten diversas aplicaciones, desde la jardinería hasta el uso medicinal. También constituyen excelentes adornos para ambientes de interior y suelen constituirse en el regalo más especial que una mujer anhela recibir de un hombre. Desde el punto de vista de la estética, las flores de rosa poseen sustancias que las hacen verdaderamente benéficas para la piel; por esta razón, desde tiempos remotos, se las utiliza en la preparación de productos de belleza.
Sólo con pétalos frescos extraídos de las variedades más comunes de rosa, ­es posible elaborar algunos productos para los cuidados de belleza cotidianos. También se puede recurrir a productos terminados para elaborar preparaciones más concentradas. Por ejemplo, el aceite esencial de rosas que se emplea sobre todo en la industria del perfume, tiene un costo muy alto, aunque con cuatro gotas de la variedad natural (no sintética) se puede transformar un litro de agua en agua de rosas. Este preparado constituye un líquido exquisito para quitar el maquillaje, combatir arrugas, ojeras y ciertas enfermedades de la piel. 

Rosal silvestre: Una variedad multiuso

El rosal silvestre se conoce con el nombre de escaramujo o agavanzo, aunque su nombre científico es rosa canina. Pertenece a la familia de los rosáceos y se encuentra principalmente en bosques, setos y a la orilla de los caminos. Es un arbusto perenne de hasta dos metros de altura, con flores solitarias o agrupadas en corimbos de cuatro, de color rosa o blanco. El fruto recibe el nombre de escaramujo, suele medir hasta dos centímetros y es de un color rojo intenso. A veces en sus ramos aparecen unas protuberancias que la misma planta origina para alojar las larvas de los insectos. Estas formaciones se llaman bedegares y se las emplea con fines medicinales.
Entre sus múltiples aplicaciones pueden destacarse sus propiedades medicinales, culinarias y cosméticas. Se preparan excelentes infusiones digestivas para después de las comidas con pétalos secos remojados durante 5 minutos en agua caliente. También la cocción de 70 gramos de hojas secas por litro de agua o de unos 60 gramos de raíz por litro de agua, se emplea como un efectivo laxante natural. Por otro lado, si se dejan hervir los escaramujos a razón de 25 gramos por litro de agua hasta reducir la mezcla a un tercio, cortan los procesos de diarrea.
En la cocina, a parte de la mermelada realizada con la pasta de escaramujo, pueden confitarse los pétalos de la rosa silvestre para decorar tartas. Mezclados con miel o azúcar, también se pueden preparar estupendas gelatinas. En cuanto a la cosmética casera, la infusión de pétalos de rosas es un estupendo astringente y tónico para la piel. Se utiliza principalmente en aquellas personas que poseen una piel demasiado grasa. La presencia de taninos en esta flor cierra los poros y tonifica la piel. Además es un fantástico remedio contra el acné juvenil y, utilizada en los baños, vigoriza la piel de todo el cuerpo.

Potencia tu sistema inmunológico y previene enfermedades



Aumentar las defensas naturales del organismo es la manera más eficaz de prevenir gripes, resfríos y alergias, sobre todo en las épocas de cambios climáticos. Para ello no es necesario recurrir a fórmulas mágicas, tan sólo debes seguir algunas pautas saludables para mejorar tu calidad de vida. Asimismo, algunas terapias alternativas ofrecen soluciones prácticas y naturales para fortalecer el sistema inmunológico y prevenir las enfermedades propias de los estados de debilidad.
La Fitoterapia es una herramienta que emplean muchos médicos naturistas (e incluso clínicos) para solucionar problemas de todo tipo. Consiste en la utilización de determinadas hierbas o plantas con fines terapéuticos. En este sentido, aparecen dos alternativas frentes a los problemas de “bajas defensas”. En primer lugar, la equinácea es una planta que incrementa la producción de células y la acción antivirósica directa evitando así la propagación de bacterias. Por su parte, el astrágulus es una planta medicinal muy buena para prevenir resfríos comunes. Además es muy efectiva para mejorar los sistemas inmunitarios debilitados por sustancias químicas o radiaciones. Puedes consumirlas en infusión, de dos a tres veces por día, pero siempre con la supervisión de un médico naturista. 

Factores nutritivos para elevar tus defensas

La falta de nutrientes esenciales en la alimentación diaria es una causa habitual de la incapacidad del sistema inmunológico para hacer frente a las enfermedades relacionadas con virus y bacterias. Por eso es importante que ingieras una amplia variedad de vitaminas y minerales, además de otras sustancias. Por ejemplo, la vitamina A de la leche y sus derivados desarrollan una protección natural frente a los microorganismos. Por su parte, los carotenos presentes en zanahorias y calaba­zas poseen antioxidantes y protegen el organismo de los efectos que producen el estrés y la radiaciones del medio ambiente.
Asimismo, la vitamina C que posee la naranja, el limón y el kiwi, estimula la acción antivirósica y antibacteriana y es imprescindible para contrarrestar las infecciones. También es importante que consumas abundante frutos secos como  nueces y almendras (ya que son ricos en vitamina E), legumbres (porque aportan hierro) y todo tipo de cereales y panes integrales (importantes fuentes de minerales y vitaminas que refuerzan el sistema inmunológico). 

Medidas para incrementar la energía del organismo

Modificar determinados hábitos relacionados principalmente con tu estilo de vida, te permite reforzar las defensas del organismo y aumentar la energía de tu cuerpo. Para ello, es preciso que consideres las siguientes medidas:
• Consume alimentos frescos y naturales como frutas, verduras, cereales integrales (pan, pastas y granos), legumbres y frutos secos. A la vez, limita el consumo de grasas (sobre todo de origen animal) y azúcares refinados. Conviene que consumas miel de abejas en poca cantidad.
• Bebe al menos ochos vasos de agua natural por día. De esta manera consigues depurar el organismo y eliminar las toxinas acumuladas.
• Evita el cigarrillo y restringe el consumo de bebidas alcohólicas. El tabaco y el alcohol sólo le restan energía a tu cuerpo y generan un campo propicio para enfermedades virósicas.
• Realiza al menos treinta minutos de ejercicio físico por día. Esta práctica es clave para fortalecer tu organismo y prevenir así todo tipo de trastornos de salud. Llevar a cabo alguna actividad física por la noche favorecerá el descanso nocturno y le permitirá a tu cuerpo comenzar un nuevo día totalmente despejado.
• Promueve un estado emocional positivo. La risa es un remedio infalible contra todo tipo de dolencias y además aumenta la resistencia natural del organismo. Deja de lado las preocupaciones e intenta vivir la vida de una forma más desenfadada.