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miércoles, 27 de septiembre de 2017

Yoga en casa para mejorar la digestión

Disfruta de uno de los tantos beneficios de la práctica del Yoga con cinco posturas para "mejorar la digestión", sentirte bien y aumentar tu nivel de bienestar general. ¡Comienza ya mismo!


jueves, 10 de noviembre de 2016

Combate "trastornos digestivos" de manera natural

A continuación describo una serie de soluciones prácticas para combatir trastornos digestivos habituales. Sin embargo, ante cualquier duda sobre los ingredientes descriptos en cada preparado natural, debes consultar al médico. Asimismo, estas “recetas naturales” no reemplazan ningún tratamiento prescrito por un profesional médico.



¿Cómo prevenir la acidez estomacal?
El ardor de estómago se debe a la subida de ácidos estomacales al esófago. En ocasiones puede ser síntoma de algo serio, pero generalmente sólo implica una molesta sensación; para paliarla, es muy recomendable que abandones tres hábitos muy comunes tras las comidas: tomar café, fumar un cigarrillo y tomarte una pequeña siesta, dado que estas actividades generan ácido o contribuyen que éste suba a la parte baja del esófago.



¿Cómo eliminar los gases del estómago?
 
Los molestos gases en el estómago no tienen por qué amargarte la vida. Si has comido copiosamente y te siente “hinchada”, ponte una bolsa de agua caliente sobre la zona dolorida. Para completar la cura, bebe una infusión de hojas de menta y anís.



¿Cómo agilizar la digestión luego de una comida pesada?
Si has comido en forma abundante y te sientes realmente pesada, no hay nada mejor que beber una infusión de Boldo combinada con Manzanilla. Recuerda beberla tibia y sin azúcar, ya que ésta diluye sus efectos. Evita acostarte inmediatamente; al cabo de una hora te sentirás mucho más liviana.



¿Cómo evitar las digestiones lentas?
Si padeces de digestión lenta debido a un mal funcionamiento del aparato digestivo (ya sea porque has sido operada de vesícula o tienes estómago perezoso) te aconsejo una infusión para después de comer que te ayudará a digerir mejor la comida: prepara medio litro de agua con un puñado de “carqueja” y otro de “quiebra arado” en partes iguales, deja hervir 30 segundos y bebe tibio con 10 gotas de limón. La preparación sirve para dos veces.



¿Cómo revertir la falta de apetito?
La inapetencia suele deberse a la congestión de los conductos digestivos, entre otras causas. Para evitarla, te propongo una tisana que estimula el estómago. Para prepararla mezcla 30 gramos de cada uno de estos elementos: ajenjo, raíz de genciana y corteza de naranja amarga en 1 litro de agua hirviendo. Luego cuela y bebe una taza tibia.



¿Cómo contrarrestar la diarrea estival?
La diarrea es una dolencia común en tiempos veraniegos, principalmente debido a alimentos en mal estado. Para curarla con remedios naturales es muy efectivo tomar de dos a seis tazas diarias de una cocción de arándanos. Se prepara con una cucharada de bayas de arándano por cada taza de agua, se cocina a fuego lento hasta que el agua hierva por 30 segundos, y luego se bebe tibia endulzada con miel.

miércoles, 29 de enero de 2014

Combinación de alimentos para mejorar la silueta



Los alimentos están formados por varios componentes químicos denominados genéricamente nutrientes que incluyen proteínas, almidones y azúcares (carbohidratos), grasas, vitaminas, minerales, fibras y agua. Las proteínas pueden encontrarse en productos animales como carne, pescado, lácteos y huevos. Por su parte, los almidones están presentes en el pan, el arroz, las pastas, los cereales y patatas. Las proteínas y los almidones químicamente son muy distintos y son digeridos por distintas enzimas en el intestino. Las proteínas, además, primero se digieren en ácido, mientras que los almidones se digieren en álcali, que son sustancias totalmente opuestas.
Algunas personas tienen sistemas digestivos incapaces de manejar las combinaciones proteína‑almidón, lo que puede producirles malestares que mejoran mediante la una estratégica combinación de alimentos. Asimismo, las dietas basadas en el principio de la combinación de alimentos (como el caso de la famosa anti-dieta) han demostrado ser muy efectivas en la pérdida de peso, incluso hasta han mejorado notablemente el estado de salud y bienestar general de aquellas personas que las han seguido al pie de la letra. 

Combinación para una buena digestión

El principio básico de la combinación de alimentos consiste en evitar la mezcla de proteínas con almidones en una misma comida. Por lo tanto, cada comida debe combinar proteínas con alimentos "neutros" o almidones con alimentos neutros. Entre los alimentos neutros se incluyen la mayoría de los vegetales (las patatas cocidas son la excepción principal) y las grasas y los aceites puros. Se piensa que de este modo se mejora la digestión y se puede conservar una silueta delgada.
A los fines prácticos, se ha elaborado una pequeña lista de las “combinaciones prohibidas”, es decir, aquellos alimentos que nunca deberían consumirse juntos si se desea una buena digestión:
• Proteína con almidón: Además de los huevos o carnes con patatas, no se debe mezclar la soja con el arroz, garbanzos con pan, alubias con arroz, lentejas con arroz o pan con queso.
• Almidón con almidón: Nunca deben ir juntas las patatas con arroz,  el arroz con avena, la banana con copos de trigo. También el pan con castañas y los boniatos con castañas.
• Proteína con proteína: Evitar lentejas con pollo, garbanzos con queso, leche con huevos y porotos con almendras.
• Ácido con almidón: Evitar el pomelo con banana, limón con patata, vinagre con arroz, naranja con pan y piñas con castañas.
• Grasas con azucares: No mezclar la manteca con la miel, la palta (aguacate) con los dátiles, el aceite con el melón, el coco con uva y las almendras con miel. 

Consejos a la hora de comer

Con práctica y experiencia surgirán varias ideas para combinar los alimentos. Pero las siguientes sugerencias pueden ser de utilidad cuando se inicia una dieta basada en la combinación de alimentos:
• Carne o pescado con ensalada o vegetales (excepto patatas).
• Pastas con una salsa de tomate sin carne, y ensalada.
• Arroz al curry con verduras salteadas o ensalada mixta.
• Patata asada, guiso de verduras y ensalada.
• Guiso de carne con vegetales crudos.
• Sándwich de palta con tomate, lechuga y mayonesa liviana.

martes, 28 de enero de 2014

Cómo alimentarse para ahorrar energía corporal



El cansancio que registra la mayoría de las personas después de comer está íntimamente relacionado con el sistema inmunológico: el cuerpo reacciona ante la comida inadecuada como ante una lesión. Si se produce un corte en un brazo, las bacterias entrarán en la herida; el cuerpo combatirá las bacterias que no conoce y enviará un batallón de glóbulos blancos. Finalmente perecen en la lucha y se convierten en pus. Durante el combate, el cuerpo libera una sustancia mensajera que entra en el cerebro, produciendo un estado de cansancio.
Por consiguiente, en cuanto los glóbulos blancos luchan contra un intruso, las sustancias mensajeras producen cansancio en los seres humanos porque la energía que juntan sirve para la lucha de los glóbulos blancos y no para trabajar con energía y vitalidad. Lo mismo sucede al ingerir sustancias de alimentos que el cuerpo no puede digerir con facilidad. 

La digestión: Un proceso que resta energía

La comida es un elemento extraño para el cuerpo ya que ingresa del exterior y debe descomponerse químicamente para poder ser aprovechado por nuestro metabolismo. Esto es reconocido por el intestino,  donde se le presenta batalla a los alimentos. Este proceso se conoce con el nombre de leucocitosis digestiva: los glóbulos blancos se alojan en la pared intestinal y luchan con las moléculas de los alimentos que son extrañas al sistema inmunológico, liberando una sustancia: la interleuquina ‑4.
Este proceso agotador para el organismo produce un consiguiente cansancio, que se manifiesta con somnolencia y ganas de dormir luego de comer. Sin embargo, no se puede luchar constantemente contra la comida como contra un cuerpo extraño. Nuestro sistema inmunológico se acostumbrará y reconocerá las nuevas moléculas que llegan con los comestibles. Pero para ello necesitará unos 100.000 años para lograrlo. La solución: elegir alimentos que se digieran con facilidad, evitando atracones y combinaciones poco propicias para nuestro aparato digestivo. 

Alimentos para mantenerse despiertos

La alimentación de nuestros antepasados más lejanos revela porque podían mantenerse siempre frescos, despabilados y con energía. En los orígenes del hombre, la alimentación consistía principalmente en el consumo de frutas (hasta un 80% de la dieta total). Las frutas son principalmente ricas en vitaminas, minerales, azúcares y agua, lo que permite una digestión ligera y por consiguiente un ahorro de energía importante a la hora de la digestión. Pero, en la actualidad la nutrición ha avanzado al punto de incorporar otros nutrientes y en un mayor porcentaje (como las proteínas, las grasas y los almidones), lo que requiere un mayor esfuerzo por parte del organismo.
Sin embargo, aumentar considerablemente el consumo de frutas (y también verduras crudas o precocidas) puede significar un cambio notable en cuanto al comportamiento del cuerpo durante la digestión. Las frutas se digieren en poco tiempo, lo que permiten que la energía corporal pueda utilizarse para el resto de las funciones corporales.

jueves, 17 de octubre de 2013

Optimiza el funcionamiento digestivo de tu cuerpo



Comer en exceso es un mal hábito que la mayoría de las personas cometen, pero esto no sólo produce un sobrepeso sino que afecta el normal funcionamiento del estómago, intestino, hígado y páncreas. El exceso de comida frecuente trae como primera consecuencia el agrandamiento del estómago lo que genera un circulo vicioso: cada vez se come más y por ende se engorda más. Con kilos de más el cuerpo siente pesadez, falta de movilidad, dolores de espalda y cintura, y una menor resistencia física. Para reducir el tamaño del estómago hay que tener en cuenta los siguientes lineamientos básicos:
• Comer despacio.
• Masticar bien los alimentos.
• Consumir alimentos fáciles de digerir. Evitar las carnes con muchos nervios o las verduras muy fibrosas.
• Evitar las bebidas gaseosas y los alimentos que producen gases.
• Tratar de comer siempre a las mismas horas con igual cantidad de alimentos por vez.
• Dividir los alimentos en 6 comidas diarias en vez de cuatro, agregando una colación a media mañana y media tarde.
• Adecuar la cantidad de alimentos a la actividad física que se realiza.
• Beber líquidos frescos periódicamente. Además de producir sensación de saciedad contraen el estómago produciendo a la larga una reducción del mismo.
• Evitar beber líquidos calientes, siempre deben consumirse tibios.
• Estos consejos te ayudarán a reeducar tu estómago y a adquirir hábitos saludables para aplicarlos como parte de un nuevo estilo de vida: más sano y libre de toxinas. 

Intestinos en forma, sinónimo de cuerpo liviano

Un correcto funcionamiento intestinal es indispensable para mantener el peso y conservar la salud. Pues aquello que no se elimina se acumula, y por ende termina intoxicando al organismo. Para normalizar este órgano es preciso ir de cuerpo las veces necesarias por día para evitar la acumulación de desechos tóxicos. Y como todas las cosas, existen consejos útiles para lograr que eso suceda:
• Masticar bien los alimentos.
• Comer de manera regular, en los mismos horarios y con la misma cantidad de comida.
• Beber mucho agua diariamente.
• Consumir mucha fibra (presentes en las frutas, verduras y cereales integrales).
• Realizar ejercicios abdominales al levantarse.
• Tratar de ir de cuerpo una vez al día, a la misma hora y si es posible después de levantarse.
• Desayunar jugo de naranjas (antes que otra cosa), pan integral  con queso y leche desnatada.
• Debes transformar estos consejos en hábitos cotidianos hasta conseguir un “intestino en forma”. Aunque jamás deberías abandonarlos si deseas un organismo limpio y puro de por vida.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Yogur: Aliado de la digestión


 
El yogur ha sido calificado como un alimento saludable muy valioso, pero además de eso, el yogur es una rica fuente de Calcio y Fósforo, contiene vitamina B2 y B12 que ayudan al sistema nervioso, a liberar la energía de los alimentos en el organismo, a recuperar la flora intestinal y fortalecer el sistema inmunológico. Además, elimina el mal aliento, la diarrea, el estreñimiento, regularizando la digestión de los alimentos.
Este derivado de la leche es una alternativa nutritiva a los postres helados pesados y a las natas (cremas). Al poseer Calcio y Fósforo cuida los dientes y los huesos previniendo caries y osteoporosis. Si bien el yogur atraviesa diversos procesos de pasteurización, no deja de ser un alimento natural.

Beneficios y aportes terapéuticos

La ingesta de yogur natural evita la proliferación de bacterias dañinas en el intestino delgado cuidándolo de padecer infecciones. El mal aliento, relacionado con los problemas digestivos, puede ser muy bien tratado y hasta eliminado con el consumo de yogur.
La ingesta de antibióticos destruyen las bacterias intestinales necesarias para su buen funcionamiento, pero la incorporación de yogur a la dieta logra restablecer su continuidad. También es muy benéfico para las personas que padecen continuas diarreas impidiendo así el riesgo de padecer colon irritable y la candidiasis.
Por otra parte, el yogur mejora la calidad de la piel y reacomoda el nivel de bacterias del intestino grueso previniendo el cáncer de colon.
Numerosas investigaciones han determinado que el consumo de yogures naturales o caseros que contienen cultivos, son sumamente benéficos para la salud digestiva. Además, los yogures que contienen en su composición fibra soluble ayudan a reducir los niveles de colesterol. Por eso, nada mejor que consumir regularmente un riquísimo yogur acompañado de frutas y miel para cuidar la salud del aparato digestivo.

lunes, 15 de julio de 2013

Intolerancia alimentaria: ¿Una causa más del sobrepeso?




La intolerancia del organismo a ciertos alimentos se manifiesta a través de diferentes reacciones que presuponen un sorprendente aumento de peso en determinadas personas. Lo cierto es que nuestro sistema inmunológico está dispuesto a reaccionar ante cualquier elemento extraño, como las bacterias y los virus, y también tiende a manifestarse de manera adversa frente a los nutrientes que el organismo no digiere por completo.
Existen una serie de síntomas o signos que constituyen claras pruebas de intolerancia alimentaria como prurito, cólicos, malestar digestivo, entre otros. Además, se considera que las reacciones inmunológicas provocadas por la intolerancia alimentaria constituyen la base de varias afecciones, entre ellas el eccema, la sinusitis, la migraña, la artritis reumatoidea y el aumento de peso. Muchas personas logran bajar de peso y perciben una mejoría generalizada de la salud una vez que han identificando y eliminando de la dieta los alimentos problemáticos. Si los síntomas sugieren que puedes padecer intolerancia ali­mentaria, debes tratar de identificar el alimento que pueda ser la causa del problema. En algunos casos el alimento causante puede aparecer como obvio, pero si no es así, debes consultar al médico para realizarte las pruebas necesarias que determinen con exactitud qué alimentos no toleras.

Kilos de más, alimentos de menos

En algunas personas, los restos de alimentos no digeridos o digeridos en forma incompleta se suelen filtrar hacia la sangre a través de la pared intestinal y, al ponerse en contacto con el sistema inmunológico, disparan una reacción. Uno de los efectos de esta reacción es la retención de líquidos, lo que deriva en un inevitable aumento de peso. Los alimentos que pueden provocar problemas dependen de cada persona en particular. Algunas son sensibles a las proteínas de la leche de vaca y sus derivados, mientras que otras pueden reaccionar a los cereales o a las frutas cítricas.
Existen una serie de alimentos que pueden disparar la sensibilidad en individuos susceptibles. El trigo y los alimentos que lo contienen se cuentan entre los casos más frecuentes de intolerancia alimentaria. Las frutas cítricas y la leche vacuna producen sensibilidad en muchas personas. También el huevo, el tomate y las pastas pueden generar intolerancia.

Diferentes causas para un mismo problema

La intolerancia alimentaria se puede desarrollar desde los primeros meses de vida. La incorporación de alimentos en la dieta de los bebes, cuando el tracto intestinal y el sistema inmunológico aún no han madurado lo suficiente, suele provocar sensibilidad. En este sentido, se ha demostrado que los bebés amamantados tienen menos probabilidades de sufrir intolerancia alimentaria.

Por otro lado, parece que determinadas intolerancias alimentarias se deben a que cada día ingerimos más comidas con componentes que aún nuestro cuerpo no puede asimilar por completo. Por ejemplo, aunque hemos cultivado y consumido trigo durante miles de años, el trigo que ahora comemos es muy diferente que el de tiempos pasados. Con la leche pasa algo similar, ya que antes el hombre consumía fundamentalmente leche de cabra y de oveja, y no leche de vaca como lo hace en la actualidad.

Finalmente, los hábitos alimenticios o ciertas deficiencias orgánicas pueden causar intolerancia. Una masticación inadecuada o la falta de ácido estomacal o enzimas digestivas, puede provocar una mala digestión, mientras que un desequilibrio en los organismos de los intestinos pueden filtrar las partículas que no se digieren con normalidad.

domingo, 9 de junio de 2013

Guía práctica para renovar el organismo





Existen una serie de métodos prácticos y efectivos que pueden utilizarse para corregir el funcionamiento de algunos órganos que han quedado intoxicados por años de mala alimentación, exceso de peso corporal, tabaco, alcohol y la ingesta de demasiadas grasas, sumado a un estado de sedentarismo total.
Estos métodos son concebidos como guías o consejos prácticos de reeducación fisiológica y consideran que, como consecuencia directa de los malos hábitos que llevan las personas durante mucho tiempo, ciertos órganos del cuerpo ya no funcionan adecuadamente e inciden en la vitalidad y energía de todo el cuerpo, además del aspecto estético y la salud en general. Muchos problemas de fatiga crónica, sobrepeso constante, estrés y ansiedad son producto de una falta de educación fisiológica; para ello es necesario considerar a la alimentación sana, la actividad física regular y el descanso adecuado como pilares fundamentales para conseguir un óptimo estado de salud o buena forma física.

Las claves para evitar los excesos de comida

Comer en exceso es un mal hábito que la mayoría de las personas cometen, pero esto no sólo produce un sobrepeso sino que afecta el normal funcionamiento del estómago, intestino, hígado y páncreas. El exceso de comida frecuente trae como primera consecuencia el agrandamiento del estómago lo que genera un circulo vicioso: cada vez se come más y por ende se engorda más. Con kilos de más el cuerpo siente pesadez, falta de movilidad, dolores de espalda y cintura, y una menor resistencia física. Para que el estómago vuelva a la normalidad y el hambre voraz desaparezca hay que tener en cuenta los siguientes lineamientos básicos:

  • Comer despacio y masticar bien los alimentos.
  • Consumir alimentos fáciles de digerir. Evitar las carnes con muchos nervios o las verduras muy fibrosas.
  • Evitar las bebidas gaseosas y los alimentos que producen gases.
  • Tratar de comer siempre a las mismas horas con igual cantidad de alimentos por vez.
  • Dividir los alimentos en 6 comidas diarias en vez de cuatro, agregando una colación a media mañana y media tarde.
  • Adecuar la cantidad de alimentos a la actividad física que se realiza.
  • Beber líquidos frescos y fríos periódicamente. Además de producir sensación de saciedad contraen el estómago produciendo a la larga una reducción del mismo.
  • Evitar beber líquidos calientes, siempre deben consumirse tibios.

*Estos consejos te ayudarán a reeducar tu estómago y a adquirir hábitos saludables para aplicarlos como parte de un nuevo estilo de vida: más sano y libre de toxinas. 

Intestinos en forma para un cuerpo nuevo 

Un correcto funcionamiento intestinal es indispensable para mantener el peso y conservar la salud. Pues aquello que no se elimina se acumula, y por ende termina intoxicando al organismo. Para normalizar este órgano es preciso ir de cuerpo las veces necesarias por día para evitar la acumulación de desechos tóxicos. Y como todas las cosas, existen consejos útiles para lograr que eso suceda:

  • Masticar bien los alimentos.
  • Comer de manera regular, en los mismos horarios y con la misma cantidad de comida.
  • Beber mucho agua diariamente.
  • Consumir mucha fibra (presentes en las frutas, verduras y cereales integrales).
  • Realizar ejercicios abdominales al levantarse.
  • Tratar de ir de cuerpo una vez al día, a la misma hora y si es posible después de levantarse.
  • Desayunar jugo de naranjas (antes que otra cosa), pan integral  tostado con queso y leche descremada.

*Debes transformar estos consejos en hábitos cotidianos hasta conseguir un “intestino en forma”. Aunque jamás deberías abandonarlos si deseas un organismo limpio y puro de por vida.