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sábado, 7 de octubre de 2017
Yoga en casa para aliviar la depresión
Uno de los muchos beneficios que se derivan de la práctica regular de
Yoga es aliviar los estados depresivos y calmar la ansiedad. Para ello
nada mejor que seguir cada mañana la rutina "wake up" que propone 5
posturas o asanas para levantar el ánimo y sentirse mejor... ¡Comienza a practicarla ya mismo!
jueves, 13 de marzo de 2014
Actitud constructiva para evitar la depresión
Así, es
estrés se define como la reacción de un organismo vital ante demandas internas
y/o externas que opera a través de un mecanismo que nos pone en alerta ante
situaciones a resolver y nos otorga el impulso para enfrentarlas. Además, el
estrés es muy subjetivo y por eso no se puede generalizar, ya que la forma de
reacción varía de acuerdo a la personalidad de cada individuo. De la mayor o
menor predisposición, actitud y capacidad de cada uno dependerá que el
resultado final sea un aprendizaje constructivo o se convierta en una situación
estresante. A veces una persona puede entrar en crisis por un pequeño
acontecimiento doméstico y otras veces, un gran evento como la pérdida de un
ser querido, se transforma en disparador que imprime un giro positivo a la
existencia.
De la crisis al estrés
Las
causas de una situación de estrés o crisis no se refieren sólo a hechos
presentes, vivencias del pasado o la proyección de acontecimientos futuros.
También pueden incidir las relaciones personales, familiares y sociales
independientemente del momento donde se desarrollen. En algunos casos, una
situación cotidiana y rutinaria puede generar un episodio de estrés en
individuos con una personalidad débil o un carácter inestable. Al no poder
sortear con éxito un problema, el cuerpo se manifiesta a través de un estado
patológico o de enfermedad. De esa forma, las consecuencias del estrés
patológico pueden ser pasajeras o instalarse por largos períodos de tiempo,
afectando tanto la estructura física (indigestiones, contracturas, etc.) como psicológica
(depresión, ansiedad, etc.).
Por
otro lado, si el estrés es breve y además positivo, corno ocurre en una
relación amorosa o en los eventos deportivos, se experimenta una sensación de
euforia estimulada por la propia actividad, la cual una vez concluida
voluntariamente otorga al cuerpo la posibilidad de descansar y reponerse. En
cambio, cuando el individuo pierde el control sobre la actividad y se prolonga
en el tiempo, no permitiendo que su cuerpo y mente reposen, comienzan a
aparecer síntomas de una posible enfermedad orgánica y/o mental.
lunes, 3 de febrero de 2014
Cómo fortalecer el organismo para evitar la depresión
Lo
cierto es que todos, en mayor o menor medida, llevamos en nuestra mente una
bomba de relojería que puede estallar si sen encuentra bajo una presión
incontrolable. Para ello, es necesario generar medios y condiciones que apunten
principalmente a conservar un estado de ánimo equilibrado. Debemos prevenirnos
para no caer en la tristeza patológica, pues luego es muy difícil salir de
ella. En este sentido es sumamente importante hacer todo lo necesario para
poder superar las situaciones y circunstancias traumáticas o frustrantes a las
que nos pueda someter el medio ambiente y la existencia. La paciencia, la
razón, la equidad y la serenidad son los pilares que sostienen la firmeza
física y mental, y nos previenen de una potencial depresión.
Los mejores consejos anti-depresivos
La
práctica regular de disciplinas psicofísicas y psicomentales (estiramiento
físico, meditación, relajación, respiración, etc.), los enfoques correctos, las
actitudes adecuadas, el establecimiento de una firme convicción, la aceptación
saludable del propio ser, la prevención de conflictos anímicos innecesarios, el
desarrollo de relaciones humanas óptimas, el hallazgo de una razón de ser, el
conocimiento interior y el estímulo creativo, nos previenen contra los estados
depresivos y, cuando surgen la tristeza, la angustia y el desgano, nos ayudan a
superarlos con creces.
La
persona deprimida que no se puede ayudar a sí misma debe recurrir a un
especialista. Por su parte, el hatha‑yoga o yoga psicofisiológico es una herramienta
fantástica para combatir la depresión, y además muy recomendada por psiquiatras
y psicólogos. Asimismo, para revertir los estados depresivos son de gran ayuda
las siguientes terapias: psicoterapia profunda, terapia de apoyo, diálogo
terapéutico, entrenamiento autógeno y, si el especialista lo considera oportuno
y con carácter de ayuda transitoria, un antidepresivo. También, por supuesto,
el tratamiento psicoanalítico, ya sea de una u otra vertiente.
El
esfuerzo y la lucha para evitar las recaídas frente a momentos de tensión debe
centrarse en el estímulo armónico de los elementos autorreguladores de nuestro
organismo, potenciando así nuestras energías a favor de una actitud madura y
equilibrada. Aunque todos dependamos de la herencia, la educación, el ambiente
y el entorno, la bioquímica, la historia personal y demás factores externos e
internos, podemos ser los constructores de nuestra propia capacidad mental y
confiar ciegamente en nuestra inteligencia racional y emocional.
sábado, 1 de febrero de 2014
Las principales causas de la fatiga
Por otra parte, el cansancio crónico puede ser síntoma del síndrome
premenstrual o una manifestación del comienzo de la menopausia; ambos estados
fisiológicos se relacionan con un desequilibrio hormonal. También, en la fatiga
pueden intervenir otros tipos de desequilibrio hormonal, como el hipotiroidismo
(insuficiencia de hormonas de la glándula tiroides), o la enfermedad de
Addison, que casi siempre se acompaña de oscurecimiento de la piel y que consiste
en un mal funcionamiento de las glándulas suprarrenales, las cuales dejan de
segregar suficiente hidrocortisona y aldosterona. Sin embargo, ambos trastornos
son de fácil tratamiento.
Otra causa de la fatiga suele ser las alteraciones químicas que produce
en la sangre la hiperventilación, un trastorno que consiste en una respiración
superficial y acelerada. La hiperventilación también es difícil de diagnosticar
y está asociado con los estados de estrés, pero su tratamiento es bastante
sencillo: enseñar a los pacientes de manera lenta y profunda (así también se
consiguen expulsar las tensiones).
Trastornos emocionales: Una causa más de la fatiga
Las personas que viven en una situación intolerable e irritante pueden
reprimir constantemente su enojo, para lo cual dedican gran parte de sus
fuerzas y energía, agotando las reservas para enfrentar otras situaciones. Este
trastorno es más común entre las mujeres, sobre todo si en su matrimonio o en
su trabajo no pueden hacer uso pleno de su capacidad o no reciben
reconocimiento por su labor. En tales circunstancias, es posible que la mujer
pierda la confianza en sí misma y caiga en una depresión, uno de cuyos síntomas
es la fatiga constante. Para esos casos se aconseja el entrenamiento asertivo,
o bien, una terapia de grupo con mujeres que enfrentan problemas similares;
dicha terapia les permite dar expresión a sus sentimientos y tener una opinión
más positiva de sí mismas y de su situación.
Por otro lado, la depresión puede deberse a otros problemas cotidianos
que aquejan a muchas personas, como el desempleo, las carencias económicas y la
mala calidad de vida, manifestándose con un cansancio crónico. Estos casos
exigen un gran esfuerzo por parte del terapeuta, ya que es preciso identificar
la verdadera causa del trastorno y combatirla a tiempo. Además, la
manifestación de fatiga puede presentarse en personas que gozan de una buena
salud general, pero que por motivos propios consideran que la vida pierde
sentido para ellas. En una situación de este tipo, la ayuda profesional y el
afecto del entorno familiar es imprescindible para recuperarse.
lunes, 13 de enero de 2014
¡Dile adiós al estrés malo!
Es
asombroso como se logra vivir bien aun en tiempos casi caóticos, y el secreto
está en enfrentar las tormentas, colocarse en el medio de ellas, en el propio
ojo de la tormenta, y seguir planeando. La
fuerza obtenida por no haberse venido abajo proporcionará una doble
satisfacción: por un lado el éxito de haber resuelto exitosamente una
determinado problema, y por el otro, la experiencia necesaria para afrontar
nuevamente similares situaciones. De esta forma es como se construye una
excelente protección para tiempos difíciles.
Consejos para
potenciar el estrés positivo
• No
hay que poner toda la energía en una sola actividad. El trabajo no debe ser el
único motivo gratificante de 1a vida. Si así es, de seguro aparecerán los
síntomas tan temidos: ansiedad extrema, cefaleas, irritación, problemas
musculares, etcétera.
•
Practicar aunque más no sea un hobby, una actividad recreativa de una hora o
poco más por día, es muy importante para que el estrés bueno no se convierta en
malo. Disciplinarse, hacerse un espacio de una hora para escuchar música, para
ver un video, ir a nadar, o simplemente correr por la noche, después de un
agobiante clima de trabajo, es altamente efectivo para conseguir un equilibrio
saludable en el nivel de estrés.
•
Consumir los alimentos adecuados para combatir el estrés malo, como los
antioxidantes. Los más recomendados son: pan integral, pescado, frutos secos,
yogur descremado, todo tipo de frutas y verduras. Los hidratos de carbono
siempre tienen que incluirse en la dieta diaria, ya que proporcionan la energía
necesaria para soportar días arduos de trabajo. Los más característicos son los
cereales integrales (arroz, trigo, cebada y maíz) y las pastas. A su vez,
restringir el consumo de alimentos excitantes como el café, té común, alcohol,
tabaco y sal.
• Recrear la vista y distender la mente cuando se
está mucho tiempo en un mismo lugar (como en la oficina), o bajo largos
períodos de concentración. Es recomendable salir a dar un paseo al aire libre,
caminar unos minutos por un parque o plaza, o simplemente cambiar la postura
corporal.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Tips para renovar la "energía interior"
• El aislamiento social es una de las causas de la depresión. Para
revertirlo nada mejor que reunirse con amigos o compañeros que compartan gustos
afines con nosotros. Así podremos descubrir alguna pasión por algo y poner en
ella todo nuestro interés.
• Durante el sueño se pueden condicionar nuestros estados de ánimo del
día siguiente. Por eso es preciso acostarse sin llevar las preocupaciones o los
temores a la cama. Una buena práctica consiste en acostarse luego de recrear y
distender la mente con algún juego didáctico o un libro de cuentos. Debemos
acostumbrarnos a no ver las noticias por televisión durante la noche: las
muertes, guerras, catástrofes y todo tipo de acontecimientos terribles son los
primeros enemigos de un sueño reparador.
• Está demostrado que ciertos aparatos generan más estrés que placer.
Tal es el caso de la computadora y su uso para navegar por Internet. Es preciso
moderar su uso y establecer una diferencia entre el trabajo profesional y el
placer o entretenimiento. De lo contrario podemos sufrir un agotamiento mental
ya que en realidad nunca dejamos de trabajar completamente. También es bueno
dejar la computadora por un rato y dar un paseo por la plaza o el parque;
respirar aire puro no sólo beneficias nuestros pulmones sino también contribuye
a despejar la mente de las preocupaciones y tensiones.
• El ritmo de vida actual nos somete constantemente a situaciones de
tensión y nerviosismo. El tránsito, las noticias, los lugares comerciales y
todo aquello que tenga que ver con vivir en una gran ciudad, produce un estado
latente de estrés que puede explotar en cualquier momento. Por eso es preciso
canalizar la ansiedad y la agresividad a través de tareas que permitan
desenchufarnos definitivamente de la rutina cotidiana. Nada mejor que llevar a
cabo alguna actividad física o deportiva, potenciar las actividades sexuales
(siempre que produzcan gratificación) o practicar alguna disciplina oriental
como el Yoga o Tai-Chi (que permiten un rejuvenecimiento total de la mente).
lunes, 4 de noviembre de 2013
Actividad física contra la depresión
Tratar
los bajones anímicos y los estados depresivos a través del ejercicio físico es
una manera natural de revertir una situación que a veces no encuentra una salida
viable. El ejercicio físico también es útil para tratar problemas de ansiedad y
de carácter que están íntimamente ligados con la personalidad del individuo y
su forma de ver y vivir el mundo y todo lo que lo rodea.
Cuando
una persona lleva a cabo una actividad física libera una importante cantidad de
sustancias químicas en su cuerpo que actúa favorablemente sobre su estado de
ánimo. De acuerdo a los resultados de los estudios realizados al respecto, la
persona que se somete regularmente a un plan de ejercicios físicos (ya sean
aeróbicos o de fuerza) experimenta de inmediato una sensación de bienestar y
plenitud tanto física como mental. Esto sucede porque una actividad saludable
vigoriza y distrae la mente de los problemas estresantes que se presentan diariamente.
Las mejores razones para mover el cuerpo
El
entrenamiento físico genera el espacio necesario para olvidarse al menos por un
tiempo de los problemas cotidianos. Por eso la práctica regular es tan
importante, porque de esta manera la mente encuentra la vía de escape a todas
las preocupaciones a través del trabajo corporal. Los ejercicios físicos no
solucionan los problemas, simplemente ayudan a la persona a tomar una actitud
coherente y serena frente a ellos.
A veces
no es necesario dedicar largas horas a un entrenamiento intensivo para alcanzar
un determinado nivel de fuerza y poder mental, tan sólo unos minutos diarios de
actividad leve o moderada son suficientes para recibir los cimientos de la
calma y la actitud positiva. Además el ejercicio incrementa el autoestima y
genera una imagen de sí mismos ganadora y exitosa que permite tener un absoluto
control sobre los sucesos. Así frente a un fracaso o una situación inesperada
la reacción inmediata es tan firme y contundente que no da lugar a decaer o
deprimirse.
Cuanto
mayor es el tiempo de dedicación a la actividad física, mayores son los deseos
de continuar. Esta necesidad de trabajar el cuerpo genera en sí una especie de
adicción positiva a la práctica saludable. Sin embargo, el secreto está en saber
darle el lugar que se merece el ejercicio, sin llegar a caer en excesos o
prácticas inadecuadas.
martes, 1 de octubre de 2013
Cómo revertir la "ansiedad por comer"
Los
estados de ansiedad y estrés son inevitables, pero lo importante es saber
enfrentarlos sin perjudicar al organismo. Lo primero que debes tener en cuenta
es que las emociones se pueden canalizar por otra vía que no sea la comida. La
actividad física es ideal para liberar tensiones de todo tipo, y puedes
practicarla solo o en grupo, bajo techo o al aire libre; en definitiva, de la
forma que más te guste. Y los beneficios son dobles: además de controlar la
ansiedad consigues bajar de peso.
En
segundo lugar, es necesario cambiar algunos hábitos a la hora de comer. Las
malas costumbres alimentarias son en parte responsables de las actitudes que
uno toma frente a la comida en un estado de ansiedad. Saber qué y cuándo comer
es una forma de evitar atracones innecesarios y poco felices que terminan
echando por la borda todo esfuerzo por bajar de peso o mantener la línea.
Finalmente,
una predisposición positiva frente a los acontecimientos que te presenta la
vida día a día es una manera segura de evitar estados de ansiedad
incontrolables. Así, cuando sientas la necesidad de comer algo extra, pues date
el gusto, quizá tu cuerpo necesite reponer energía. Pero nunca ahogues tus
penas en un plato de comida, ya que ésta es una forma negativa y nociva de ver
y hacer las cosas.
Ansiedad
por comer: Las mejores estrategias alimentarias
A la hora de organizar una dieta sana, existen
una serie de factores que debes tener en cuenta y que en realidad pueden
jugarte en contra: el trabajo, los problemas emocionales y, sobre todo, la
"ansiedad".
Es necesario que tengas en cuenta que la "ansiedad" es un estado emocional propio de los seres humanos; sin embargo, cuando supera ciertos niveles genera un trastorno que puede paralizarte de una manera agobiante y obsesiva desembocando en conductas nocivas como los atracones de comida. La solución consiste en determinar el origen emocional del problema al mismo tiempo que se establecen estrategias para controlar el hábito de comer compulsivamente.
Es necesario que tengas en cuenta que la "ansiedad" es un estado emocional propio de los seres humanos; sin embargo, cuando supera ciertos niveles genera un trastorno que puede paralizarte de una manera agobiante y obsesiva desembocando en conductas nocivas como los atracones de comida. La solución consiste en determinar el origen emocional del problema al mismo tiempo que se establecen estrategias para controlar el hábito de comer compulsivamente.
Como primera medida debes tratar de
organizarte de una manera que consigas establecer horarios para trabajar, comer
y descansar; por ejemplo, si trabajas muchas horas y regresas a tu casa con
mucho apetito, debes tratar de consumir algún alimento en el trabajo para
evitar permanecer tanto tiempo con el estómago vacío. Asimismo, no debes descuidarte
consumiendo golosinas, pasteles o chocolates, y siempre tratando de elegir
alimentos con poca grasa.
Alimentos permitidos
Si una
situación de ansiedad te apremia, existen ciertos alimentos que puedes consumir
sin problema y que te ayudarán a controlar transitoriamente tu estado:
• Las frutas como la manzana, la banana, los
cítricos, etc.
• El tomate fresco, en ensalada o zumo.
• La lechuga; se puede consumir sola o
acompañar con otras verduras.
• Las gelatinas dietéticas, ya que son bajas
en calorías y el organismo resuelve el problema de la ansiedad.
• La zanahoria, se puede consumir cruda
(rallada) como colación en cualquier momento del día. Además es ideal para
incluirla en ensaladas, ya que da volumen a las mismas.
• Los yogures son ricos y variados, además
aportan calcio al organismo.
Comer sano no resuelve de raíz un problema de
ansiedad, sino más bien de peso. Con los alimentos descritos anteriormente te
asegurarás mantener la línea pero no revertir tu estado de ansiedad. Es preciso
que busques la solución examinando profundamente tus emociones y tus actitudes
frente a determinadas situaciones personales, laborales, familiares y sociales.
Sólo así conseguirás olvidarte de los deseos compulsivos por comer.
Comer para canalizar las emociones
Existe un importante grupo de personas que come de manera compulsiva a causa de sus problemas emocionales. Las situaciones de estrés, ansiedad, depresión o autoestima baja encuentran una salida poco eficaz en la comida, sobre todo cuando se dan de manera continua.
Los atracones de comida no sólo no
contribuyen a mejorar un estado de ansiedad, sino que lo agravan a través de un
sentimiento de culpa posterior. Así es como comienza el famoso circulo vicioso
de la “ansiedad por comer”, que poco tiene que ver con cuestiones fisiológicas
u orgánicas.
Lo
curioso del caso es que aquellos que ahogan sus penas en la comida optan por
alimentos “pesados” como patatas fritas, chocolates, masas dulces, golosinas y
helados, entre otros. El resultado es un inminente sobrepeso que si no llega a
controlarse a tiempo se transforma en una preocupante obesidad. Finalmente, la
denominada “comida basura” se transforma en el aliado inseparable de los
ansiosos.
Si eres
una persona que canaliza sus temores y ansiedades a través de la comida y has
conseguido aumentar de peso, debes tener en cuenta dos cosas: primero tienes
que aprender a manejar los sentimientos y segundo debes modificar tus hábitos
alimenticios para recuperar tu figura.
Sentimientos insatisfechos
La
forma más rápida, cómoda y frecuente de tapar situaciones de angustia consiste
en llenar la sensación de vacío con la comida. Detrás de los sentimientos
negativos que generan la ansiedad por comer se esconde una autoestima baja y
una imagen de sí mismos nada alentadora. Reforzar esta imagen y elevar el
autoestima son la clave para modificar el hábito de comer desaforadamente. A
veces es necesario buscar el apoyo en amigos, la familia, o si la situación lo
requiere, en una consulta al terapeuta.
El
estado de vulnerabilidad emocional cuya inmediata solución se encuentra en el
acto de comer, puede ser el resultado de un aprendizaje inconsciente de
determinadas actitudes que tienen los padres frente a los hijos: cuando un bebé
llora la mamá le da de comer para que se calme, cuando un niño se lastima el
mejor aliciente es una golosina, y así continúa la lista de acontecimientos que
encuentran consuelo en la comida. De esta forma es cómo muchas personas
aprendieron a encontrar una respuesta poco propicia a sus problemas cotidianos.
Ansiedad
por comer: Las situaciones de alerta
Es
importante que cada uno analice cuáles son las situaciones más peligrosas que
desembocan en una irrefrenable ansiedad por comer. Éstas pueden estar
relacionadas con aspectos internos como emociones, actitudes y pensamientos, o
aspectos externos como problemas de comunicación e interrelación con las demás
personas. Identificar la causa del problema es clave para poder enfrentarlo y
tomar medidas para erradicarlo de manera definitiva.
En general, comer en exceso encuentra un explicación en cinco situaciones de
estrés: ansiedad o nervios, soledad, tensión, aburrimiento y preocupación por
la dieta. Al mismo tiempo que se intenta descubrir el origen del problema, es
necesario atacar de pleno las consecuencias inmediatas que genera, como por
ejemplo el sobrepeso. Esto permite romper con el círculo vicioso que se
establece entre la ansiedad por comer y la gordura: estás ansioso y comes de
manera compulsiva, te ves con sobrepeso y te deprimes, vuelves a comer en
exceso, y así sucesivamente.
viernes, 9 de agosto de 2013
Método práctico para vencer "fobias"
Se debe
tener en cuenta que estas técnicas no son recomendables para personas que beben
alcohol o toman tranquilizantes bajo prescripción médica. A su vez, los que
padecen enfermedades como colitis, problemas cardíacos, úlceras o asma deben consultar
al médico antes de realizar el método descripto.
El método por etapas
1º etapa: Lo primero que se debe hacer es anotar lo
que más se teme, por ejemplo: “odio los espacios abiertos y siento que me quedo
sin aire”. En el caso de poseer varios temores a distintas cosas, se debe dar
un valor a cada uno de ellos:
• 0: Cosas
posibles de enfrentar
• 2: Cosas
que se pueden tolerar sin muchas dificultades.
• 4: Cosas
que se prefiere evitar.
• 6: Cosas
que hacen perder la energía innecesariamente por evadirlas.
• 8: Cosas
que se evitan a toda costa.
Se debe
contar con alguien que ayude a dar ánimo para superar las pruebas. Esta persona
sirve de “apoyo” para salir adelante y puede ser un familiar, amigo, vecino,
conocido, compañero de trabajo, etc.
2º etapa: Anotar lo que se quiere lograr reservando un
espacio de dos horas diarias para la exposición.
3º etapa: Exponerse al objeto o situación que se teme.
Luego de la exposición, anotar el grado de ansiedad y temor basándose en la
siguiente escala:
• Ninguno:
0
• Leve:
25
• Moderado:
50
• Intenso:
75
• Sobrecogedor:
100
Anotar
lo que se espera lograr en la próxima exposición.
4º etapa: Anotar las reacciones que causa la fobia
como por ejemplo: gritar, salir corriendo, temblor, parálisis, etc. Cuando se
manifiesta la fobia leer lo anotado para que ayude a calmarse.
5º etapa: Para el momento de la reacción ante la
fobia, elegir tres de todas estas tácticas:
• Respirar
despacio y profundamente.
• Contraer
y relajar los músculos si hay tensión.
• En
vez de esperar lo peor pensar que las cosas suelen resultar mejor de lo que se
teme.
• Permanecer
expuesto y soportar el miedo.
• Si
dan ganar de huir, permanecer allí para superarlo.
• Alejar
el miedo imaginando una situación relajante.
• Si
las reacciones a la fobia dan miedo cambiar su significado como por ejemplo:
“Estoy mareado porque me acabo de levantar”.
• A
pesar que se vive un mal momento, pensar que terminará pronto y vendrá el
alivio.
• Reflexionar
que el fin llegará.
Una vez
hecha la elección imaginar una situación poniendo en práctica las tácticas.
Anotar lo que sucede durante y después del ejercicio. Con mucha perseverancia,
poco a poco se superará la fobia que se padece.
*Importante: Bajo ningún aspecto este método reemplaza el
tratamiento prescripto por un profesional médico o terapéutico. Sólo sirve como
una alternativa para mejorar los estados de ansiedad que se derivan de las
denominadas “fobias” o “ataques de pánico”.
lunes, 29 de julio de 2013
Más energía para enfrentar el día
Aquí enumero una serie de reglas
básicas que podrán aumentar nuestra energía de manera considerable a la vez que
evitan el estrés:
• Cada vez que se pueda y a cualquier hora del día, respirar
profundamente aire puro.
• Acostarse temprano todas las noches (entre las 10:00 y 11:00 hs. de
la noche). Dos horas de sueño profundo antes de medianoche, valen más que
cuatro horas después.
• Asearse bien antes de ir a la cama para eliminar así todo el polvo y
la suciedad que se han acumulado durante el día. Esto permite dormir más
profundamente.
• Relajar todos los músculos del cuerpo al meterse en la cama. Es
preciso aprender a languidecer y evitar toda rigidez. Después de esto procurar
dejar la mente en blanco librándola de preocupaciones, temores y ansiedades. A
la cama se va a descansar y no a recordar y preocuparse.
• Antes de dormirse, tener en mente el ideal de vida que se persigue.
Se debe saturar la imaginación con pensamientos agradables.
• Tratar de que en la habitación donde se duerme siempre circule el
aire, sobre todo puro y fresco.
• Siempre al despertarse a buena hora, saltar de la cama
inmediatamente. No dar vueltas, desperezarse o vacilar ya que esto contribuye a
debilitar la fuerza de voluntad y comenzar el día desganado. Al principio esto
requiere de un gran esfuerzo pero luego es fácil acostumbrarse.
martes, 25 de junio de 2013
Dieta Antidepresiva: Para cambiar el ánimo
Cuando sufrimos circunstancialmente de una leve depresión nos negamos a probar bocado, o por el contrario, comemos por demás para compensar nuestro estado. Pero actuando de una forma u otra, no lograremos elevar la vitalidad ni evitar esa sensación de ansiedad que acompaña a los estados depresivos.
La eliminación de toxinas y el aporte de energía nos ayudarán a recuperar el equilibrio psicosomático y a reforzar una actitud mental positiva. Nada mejor para ello que seguir, durante una o dos semanas (repitiendo el esquema de los primeros siete días), un régimen basado en hortalizas, frutas y verduras como el que propongo a continuación:
Primer día
Desayuno: dos rebanadas de pan integral con mermelada y margarina, acompañadas de una infusión de menta y zumo natural de frutas a discreción.
Almuerzo: ensalada, paella de verduras y trigo integral, queso fresco.
Cena: tortilla de verduras con perejil, yogur y fruta.
Segundo día
Desayuno: dos rebanadas de pan integral tostado, infusión de toronjil y jugo de hortalizas.
Almuerzo: ensalada, guisado de carne de soja, fruta.
Cena: sopa de verduras, yogur y fruta.
Tercer día
Desayuno: jugo de hortalizas (zanahoria, tomate, apio, etc., o mezcla de ambas), con infusión de menta y fruta a discreción, además de dos rebanadas de pan tostado.
Almuerzo: ensalada, pescado hervido y fruta.
Cena: espárragos con mayonesa, fruta.
Cuarto día
Desayuno: pan tostado, jugo de frutas, infusión de canela.
Almuerzo: lentejas, guisado de carne de soja, frutas.
Cena: croquetas de verduras (espinacas y zanahorias), fruta y yogur.
Quinto día
Desayuno: infusión de manzanilla, pan tostado, zumo de frutas.
Almuerzo: verduras hervidas, tortilla de papas (con cebolla y pimienta), fruta.
Cena: crema de zanahorias, queso fresco, fruta.
Sexto día
Desayuno: pan tostado, infusión de romero, zumo de hortalizas.
Almuerzo: ensalada, soufflé de champiñones, queso fresco.
Cena: crema de puerros, fruta y yogur.
Séptimo día
Desayuno: zumo de frutas, infusión de salvia, pan tostado.
Almuerzo: Pescado hervido, yogur, fruta.
Cena: alcachofas al horno, queso fresco, fruta.
*Recomendaciones: No se trata de una dieta para bajar de peso, ni estrictamente vegetariana. Si te quedas con hambre, aumenta la cantidad de comida, pero nunca al extremo de quedar absolutamente saciado. Tampoco te reprimas si sientes deseos de comer carne, siempre que la consumas con moderación durante el tiempo (no más de 2 semanas) en que te sometas a este régimen. Antes de comenzar esta dieta genérica consulta al doctor.
jueves, 25 de abril de 2013
5 preguntas frecuentes sobre la "fatiga crónica"
Estas son las preguntas que muchas mujeres se hacen a la
hora de conocer cómo pueden contrarrestar una dolencia que parece no tener
solución: la fatiga crónica.
¿Cuáles son las causas por las que se produce el síndrome
de “fatiga crónica”?
Las causas pueden ser muchas y aún no están del todo determinadas. Episodios que desencadenan estrés pueden provocar fatiga crónica: desde la muerte de un ser querido hasta una separación de pareja. En otros aspectos, desórdenes alimenticios en los que interviene la falta de Hierro o el exceso de azúcares. Otros trastornos que hacen notar cansancio están relacionados con un mal funcionamiento de las glándulas tiroideas o suprarrenales y, por lo general, se detectan en la persona cuando duerme más de lo habitual. También es muy frecuente la causa del estrés, al percibir signos de respiración lenta o acelerada incluso en estado de reposo. También las mujeres sedentarias suelen padecer fatiga crónica, lo que relaciona a esta dolencia con la falta de actividad física y recreativa.
¿La “fatiga crónica” es una dolencia típicamente
femenina?
Para nada, tanto mujeres como hombres pueden presentar signos de “fatiga crónica”. El cansancio persistente, el desgano y la falta de voluntad para hacer cosas pueden predecir que algo no está bien. Aunque se ha tipificado más en mujeres que en hombres debido a que en principio se presenta mayoritariamente más en las mujeres. Quizá esto se deba a que la mujer, por el rol que cumple (ama de casa, mamá, profesional exigente), necesite estar siempre alerta y ante cualquier disminución de su energía diaria se preocupe y termine realizando una consulta con un profesional de la salud
¿Si sospecho que padezco de fatiga crónica, qué debo
hacer?
En principio debes realizar una consulta con un médico clínico. Diagnosticar el síndrome de fatiga crónica no es nada fácil, y quizá en el estudio intervengan diferentes profesionales, incluso psicólogos. Pero no hay porque alarmarse ya que existen soluciones prácticas que tienden a revertir una situación de fatiga general más allá de sus causas precisas. En este sentido se ha descubierto que el estilo de vida también influye de algún modo en nuestro nivel de energía corporal y nuestro estado de ánimo y predisposición para hacer las cosas. Quien lleva una vida sumida en las preocupaciones, las tensiones y el estrés, de seguro que terminará con un cansancio persistente difícil de revertir. Por el contrario, mover el cuerpo y recrear la mente pueden ser dos armas muy eficaces contra la fatiga crónica.
¿Qué medidas puedo tomar para mejorar un aparente estado
de fatiga crónica?
Existen una serie de medidas efectivas para contrarrestar el excesivo cansancio, aunque si la situación avanza es necesaria la consulta al médico. Para ello debés tener en cuenta los siguientes puntos:
- Trata en lo posible de dormir lo que tu cuerpo te requiera, siempre dentro de los cánones normales de sueño (no más de 8 horas por noche).
- Aprende a expresar lo que sientes, sin llenarte de rencores o acumular problemas sin sentido alguno.
- No comas demasiado a la hora en el almuerzo o antes de acostarte. Busca un régimen alimenticio equilibrado. Evita el consumo excesivo de azúcar y café, ya que altera el sueño y los nervios.
- Si dispones de algún momento libre, no lo utilices sólo para dormir sino también para realizar alguna actividad recreativa.
- Realiza dos o tres veces a la semana actividad física en la cual utilices todo el cuerpo. Las ideales son la natación, ciclismo, footing (trote), etc.
- Si percibes que tu cansancio es temporal, realiza sesiones de masajes de relajación y tonificantes.
- Si la fatiga es física es recomendable el uso de "aceites esenciales" que actúan como estimulantes. Entre los más conocidos está el de pimienta negra, romero y limón.
- Busca un análisis especial como el de la psicoterapia para liberar problemas ocultos, asimilar tu vida y llegar a concretar tus metas
¿La “fatiga mental” está relacionada con la “fatiga
crónica”?
En principio no, aunque se trate de estados similares pero en diferentes planos, pues la fatiga crónica compromete todo el cuerpo. En cambio, la fatiga mental es el nombre que genéricamente recibe el agotamiento, la saturación y disminución de la atención; una de las capacidades centrales de nuestro cerebro. De ahí que el término "cansancio mental" esté mal empleado, pues el cerebro no sólo no se cansa, sino que cuanto más se usa mejor funciona, al contrario de lo que muchas personas creen. Más aún, lo peor que podemos hacer con nuestro cerebro es no usarlo. El "entrenamiento mental" consiste precisamente en promover la actividad mental y potenciar la atención. De esta manera los pensamientos creativos fluyen y liberan las tensiones acumuladas en la mente, generando al mismo tiempo un estado de bienestar mental.
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