jueves, 10 de octubre de 2013

Conserva tus ojos siempre saludables




Siendo tan importante la visión para el ser humano, muchas veces, no le prestamos la debida atención para conservarla sana y fuerte. Por otra parte, se conocen variados métodos para cuidar la nariz, la boca y los oídos pero no en igual medida para mantener la salud de los ojos en buen estado. Por eso, a continuación te propongo unos baños y colirios naturales para prevenir enfermedades frecuentes que afectan los ojos.


Cocción de semillas de hinojo 

Es útil para realizar lavados oculares y para combatir los puntos negros o “moscas” en los ojos.
Ingredientes: 1 cucharadita de semillas de hinojo y agua destilada.
Preparación: 
1. Cocinar durante 3’ el hinojo en el agua destilada.
2. Dejar reposar durante 10’.
3. Colar y llenar un vasito de forma estrecha.
4. Hacer los lavados oculares 3 veces al día y colocar unas gotitas en el ojo al levantarse y antes de acostarse.

Baño ocular de manzanilla 

Es ideal para la conjuntivitis y los orzuelos.
Ingredientes: 1 pizca de manzanilla y 1 un vaso de agua.
Preparación:
1. Llenar un vasito de jerez o bañerita para ojos con una infusión de manzanilla tibia casi fría.
2. Colocar la boca del vasito o la bañerita en la cavidad del ojo y llevar la cabeza hacia atrás sin que se mueva.
3. Abrir el ojo y dejar que la infusión penetre dentro del mismo durante 1’ girando el ojo hacia todas direcciones.

Ejercita tus ojos 

Una muy buena técnica para limpiar y mejorar el estado de tus ojos es ponerse frente al espejo y mirándose el iris, hacer girar los ojos. Además se debe parpadear mientras se respira profundamente antes de cada movimiento de ojos. Esto realzará tus ojos y los embellecerá.

4 ejercicios para fortalecer la espalda


Debes llevar a cabo los ejercicios de tres a cuatro veces por semana para conseguir un óptimo fortalecimiento de los músculos que componen la espalda. Realiza 2 a 3 series de 10 o 12 repeticiones por cada ejercicio. Luego de unas semanas puedes aumentar hasta 18 repeticiones por serie. En poco tiempo tu espalda estará fuerte y resistente.

A la hora de hacer los ejercicios ten en cuenta:

• La respiración debe ser profunda y consciente, inspirando (ingresando) aire por la nariz y espirando (expulsando) por la boca.
• Los movimientos de los ejercicios deben ser pausados y bien realizados (tal como se describen en los gráficos), movimientos bruscos e imprecisos perjudican el efecto benéfico de los ejercicios.
• Antes de comenzar con los ejercicios del plan se deben realizar algunos movimientos de piernas y brazos para que el cuerpo entre en calor y se eviten lesiones musculares.
• Después de hacer los ejercicios debes darte una ducha fría; en caso de que no la toleres, luego del baño caliente o tibio, pásate una esponja de agua fría por todo el cuerpo. El agua fría cierra los poros evitando la pérdida de energía corporal y tonifica los músculos.
• Si padeces algún problema de salud debes consultar con un médico antes de hacer cualquier ejercicio.

El workout


1. Parte superior de la espalda: De pie tratando de tocar con las manos la punta de los pies nos elevamos hasta quedar derechos estirando levemente los brazos hacia atrás mientras inhalamos el aire por la nariz. Volvemos lentamente a la posición inicial exhalando el aire por la boca mientras tratamos cada vez de lograr mayor flexibilidad. Luego repetimos el movimiento.
2. Parte inferior de la espalda: Acostados sobre el piso boca abajo, con los brazos a los costados (tal como se ve en el dibujo), tratamos de extendernos lo más que podemos hacia atrás despegando los brazos y el torso del piso. Debemos comenzar sin mucho esfuerzo, la flexibilidad se va adquiriendo con el tiempo.
3. Parte media de la espalda: En la posición de burro (tal como muestra el gráfico en la parte superior) estiramos ambas piernas a la vez para quedar con los brazos rectos y el cuerpo boca abajo paralelo al piso mientras inhalamos el aire por la nariz. Volvemos a la posición inicial encogiendo las piernas y exhalando el aire por la boca.
4. Toda la espalda: Con el cuerpo semiencogido con los brazos estirados y las piernas sobre el piso con la cabeza mirando hacia abajo, sumergirse hacia adelante con el torso mientras se estira el cuerpo y flexionan los brazos. Luego estirar los brazos mientras se balancea el torso hacia adelante sin mover las piernas. Volvemos a la posición original.


12 pasos para alcanzar tus metas



1. PROYECTAR A CORTO PLAZO: Proponerse en un principio metas cortas y puntuales para evitar la dispersión y el desánimo ante una tarea muy ardua. Ejemplo: seleccionar un objetivo modesto y puntual, y experimentar durante dos semanas. Una vez transcurrido ese lapso observar los resultados.

2. DISFRUTAR DE LOS LOGROS: Concentrarse en cada paso. No debemos dejarnos abrumar por la tarea a realizar, sino vivir con alegría la concreción de los pequeños logros que nos conducirán finalmente a lo que aspiramos.

3. SUPERAR LOS PROBLEMAS: Frente a un inconveniente debemos recordar que los obstáculos son parte del camino y no su fin.

4. DESTERRAR FRASES DESALENTADORAS: Examinar nuestro lenguaje y verificar si tendemos a las expresiones negativas o totalizadoras, que no dejan espacio a caminos alternativos. Ejemplo: "es inevitable", "no puedo hacer esto", "siempre me pasa a mí", etc.

5. UTILIZAR LENGUAJE OPTIMISTA: En relación con el ítem anterior, proponernos emplear frases afirmativas, que impliquen acciones positivas.

6. EMPRENDER AQUELLO QUE REALMENTE SE DESEA: Aprender a reconocer nuestros verdaderos deseos, desechando pensamientos y conductas que puedan interferir en la consecución de los mismos.

7. VISUALIZAR CREATIVAMENTE LA META: Poner en marcha nuestra imaginación, visualizando en nuestra mente lo que anhelamos, de modo que cada vez el objetivo tome más cuerpo.

8. SIMPLIFICAR ECAMINO: Luego de identificar la meta, analizar el contexto en el que actuamos y seleccionar los pasos más adecuados para la realización de la tarea propuesta. Ejemplo: si deseamos comenzar una dieta, evitemos inicialmente reuniones y compras que podrían hacernos claudicar.

9. RECONOCER LOS TIEMPOS INDIVIDUALES: Conocer y respetar nuestros tiempos. Es conveniente evitar la comparación con los demás, pues cada persona es un ser individual con necesidades y ritmos determinados para obtener sus logros.

10. ANTES DE ABANDONAR TODO, PEDIR AYUDA: Si nos sentimos frenados en nuestros propósitos no dudemos en solicitar apoyo de quienes nos rodean.

11. INVALIDAR LOS PRETEXTOS: Estar atento a las excusas. La falta de voluntad frecuentemente nos conduce a poner pretextos para no realizar lo que deseamos. Es importante vigilar esta tendencia y evitarla.

12. SI ES NECESARIO, CAMBIAR EL RUMBO: Permitir la reflexión y el cambio. Cuando progresamos hacia la meta podemos llegar a descubrir que nuestra idea originaria no se ajustaba demasiado a la realidad. No dudemos en modificar nuestros propósitos iniciales, pues la flexibilidad no significa fracaso.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Determina tu estado físico actual


El agotamiento físico y la fatiga en situaciones cotidianas es un claro síntoma de que tu estado físico está decreciendo. Si estás fuera de forma, es muy común que te sientas exhausta antes de acostarte, que debas apoyarte cuando permaneces parada, o que te cueste mucho levantarte a la mañana.
Para conocer tu condición física actual existen pruebas que son muy sencillas de llevar a cabo, tan sólo intenta terminar cada una de ellas, de lo contrario será necesario realizarte un chequeo médico general antes de iniciar un plan de ejercicios.

1. Sistema cardiovascular (corazón y pulmones)
Sube tres pisos de un edificio por la escalera, subiendo los escalones de tres en tres y sin descansar. Si al llegar jadeas desesperadamente, tu nivel pulmonar anda por el piso. Si cambias de color (te pones pálida), es posible que padezcas alguna fatiga cardiaca; de ser así, debes consultar a un médico cuanto antes.

2. Condición de la columna vertebral
La postura del cuerpo tiende a cambiar con la inactividad, por eso es preciso conocer como se encuentra tu columna vertebral. Apóyate contra el marco de una puerta. Necesitarás una persona que observe si tu línea dorsal (cabeza, espalda, parte baja de los riñones, piernas y talones) está en contacto con el marco de la puerta; de lo contrario debes iniciar una sesión de ejercicios posturales.

3. Flexibilidad muscular
La agilidad corporal y la flexibilidad de los músculos es algo que se pierde muy rápidamente si dejas de hacer actividad física. Comprueba cómo se encuentra con el siguiente ejercicio: levanta la pierna derecha hacia adelante y luego la izquierda, tan alto como puedas. Agáchate flexionando las rodillas para que tu cola toque los talones sin dificultad. Si no puedes, tu flexibilidad es deplorable.

4. Equilibrio corporal
La falta de actividad hace que con el tiempo pierdas equilibrio y coordinación. Para saberlo colócate de pie con las piernas separadas, tendrás que inclinar el tronco hacia adelante doblando las rodillas. Con un dedo traza en el suelo una circunferencia imaginaria, incorpórate y corre durante cinco segundos. Una vez que te detengas, párate de puntas y extiende los brazos hacia adelante. Permanece así durante 20 segundos con los ojos bien cerrados. Si sientes que te vas de lado, esto supone una condición física muy deficiente.

5. Fuerza y resistencia de los músculos inferiores (piernas y caderas)
Comprueba el estado de tus miembros inferiores con el siguiente ejercicio: En cuclillas con las rodillas ligeramente separadas, levántate con un solo impulso sin utilizar los pies. Si te resulta imposible, necesitarás ejercitarte con urgencia.

6. Fuerza y resistencia de los músculos abdominales
La fuerza abdominal denota una buena condición física. Para saberlo cuélgate de una barra transversal. Si no puedes levantar las piernas horizontalmente, tus músculos abdominales están más blandos que una gelatina.

7. Fuerza y resistencia de los músculos superiores (tórax, hombros y brazos)
Finalmente comprueba el estado de tu caja torácica: colócate boca abajo en el suelo con los brazos flexionados al lado del tórax. Tienes que levantar el cuerpo estirando los brazos para luego regresar a la posición inicial. Si no puedes hacerlo cinco veces seguidas, es que tus pectorales y brazos están muy poco desarrollados, o demasiado flácidos.




Alimentación, nutrición y dieta



Lo que ingerimos a diario a través de los alimentos y las bebidas es lo que determina nuestra calidad de vida, nuestro estado de bienestar y nuestro peso corporal. No sólo el equilibrio entre las calorías que consumimos y las que gastamos contribuye a mantenerse sano y en peso, sino también cada proceso englobados en los conceptos de alimentación, nutrición y dieta. Para ello es preciso conocer en detalle la definición de cada uno:

ALIMENTACIÓN
Forma de proporcionar al organismo los alimentos indispensables. La alimentación tiene una doble función:
• Proporcionar al cuerpo los nutrientes necesarios para la generación y reconstrucción de células y  tejidos.
• Suministrar energía para el movimiento, mantenimiento de la temperatura corporal y restantes funciones vitales.

Una alimentación saludable debe ser equilibrada e incluir todos los nutrientes que el cuerpo necesita para cumplir sus funciones biológicas y mantenerse sano. Los nutrientes se dividen en: Macronutrientes (hidratos de carbono, grasas y proteínas) y Micronutrientes (vitaminas y minerales). El agua y la fibra alimentaria también se consideran elementos indispensables en la alimentación diaria.
Debemos tener cuidado, porque nuestra alimentación depende de muchos factores que no tienen nada que ver con una buena alimentación como son, sobre todo, los gustos personales, ya que a veces nos pueden apetecer alimentos que no son los adecuados, dando esto lugar a una alimentación desequilibrada y carente de los nutrientes necesarios para nuestro bienestar. Si influimos conscientemente en nuestra alimentación podemos mejorar la nutrición y obtener grandes beneficios para la salud de nuestro cuerpo.


NUTRICIÓN
Conjunto de procesos mediante los cuales los seres vivos transforman los alimentos del organismo para que los nutrientes cumplan sus funciones. El proceso de nutrición incluye 4 pasos: Ingestión, Digestión, Absorción y Metabolismo.
La nutrición consiste en asimilar todos los alimentos que hemos tomado y extraer de ellos los nutrientes necesarios para la renovación de las células muertas y para obtener la energía necesaria para respirar, desplazarse, mantener la temperatura corporal, etc.


DIETA
La dieta consiste en saber elegir y combinar los alimentos de forma que todos los días tomemos la cantidad suficiente y necesaria de proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales,  y por ende, no tener deficiencias nutricionales.

Aunque hemos distinguido estos 3 conceptos, no podemos olvidar que los tres están íntimamente relacionados, ya que lo primero que debemos hacer es elegir unos alimentos que contengan los nutrientes adecuados y en cantidades suficientes para que la nutrición sea correcta y no tengamos carencias o excesos nutricionales, pues de esto va a depender el que nos sintamos bien o no tan bien como deseamos.

El desayuno: La primera comida del día



El desayuno es la comida más importante del día. Un buen desayuno es una de las bases de una alimentación  y una salud adecuadas, al punto de que hasta reduce el riesgo de desarrollar diabetes. Los estudios demuestran que las personas que suprimen esa importante primera comida del día sufren alteraciones en su estado de ánimo, su memoria y sus niveles de energía, y es más probable que suban de peso.

¿En qué consiste un buen desayuno? 

El desayuno debe representar entre el 20% y el 25% de las calorías que ingieres durante el día, y es importante que esté bien balanceado para que recibas los nutrientes esenciales. Un buen desayuno debe incluir:
  • Pan o cereales, de preferencia integrales. Además de la fibra que contienen, le proporcionan al cuerpo carbohidratos, que aportan energía, vitaminas y minerales.
  • Productos lácteos. Como leche o yogur (de preferencia bajos en grasa o desgrasados), que contienen proteínas, calcio y vitaminas.
  • Frutas o jugo de frutas. Le aportan al cuerpo carbohidratos, agua, vitaminas y minerales. La fruta en sí y el jugo con pulpa también aportan fibra.
  • Otros productos. Puedes incluir una bebida estimulante, como café o té; productos derivados de la carne, como el jamón en pequeñas cantidades, o huevos (puedes elegir comer las claras únicamente si deseas) que contienen las proteínas que construyen los tejidos y las células; también puedes incluir en pequeñas cantidades queso (bajo en grasa o desgrasado), mantequilla o margarina.
¿Por qué es necesario un buen desayuno? 

Sobran las razones y entre ellas están:
  • Mantiene un estado nutricional correcto. Si no desayunas o no lo haces adecuadamente, es difícil que completes los requerimientos de energía, calcio y otros elementos nutritivos en las demás comidas. Un buen desayuno contribuye significativamente al consumo diario de vitaminas y minerales. Si incluyes pan o cereales integrales en el desayuno, el consumo de grasa durante el día suele ser menor.
  • Mejora el rendimiento intelectual y físico. Si suprimes el desayuno, pones en marcha en tu organismo un mecanismo que altera el nivel aceptable de azúcar en la sangre. Esos cambios alteran la conducta e influyen de modo negativo en el rendimiento físico e intelectual.
  • Ayuda a bajar de peso o a controlarlo. Al mantener tu estómago lleno hasta la próxima comida, evita que comas de más. Además, no te tienta a “picar” rosquillas, dulces, refrescos o golosinas de cualquier tipo, que siempre aportan calorías extra.
  • Ayuda al tránsito intestinal y mejora los niveles de colesterol. Eso se debe al contenido de fibra de los cereales integrales y las frutas.

Textos: vidaysalud.com

martes, 8 de octubre de 2013

El Eucalipto y sus propiedades curativas



Originario de Australia, este antiquísimo árbol es sin duda, uno de los mejores remedios naturales contra la fiebre y el virus de la gripe. Los aceites esenciales de las distintas especies de eucalipto poseen propiedades medicinales variadas pero todos son antisépticos.

Acción terapéutica

Además de ser de sabor amargo y picante, el eucalipto posee propiedades medicinales muy importantes como:
• Antiséptico
• Antifebril
• Expectorante
• Reductor del nivel de azúcar en sangre
• Elimina lombrices del intestino

Partes medicinales

Las partes útiles del eucalipto son las hojas que pueden usarse frescas o secas. Sus hojas en emplastos ayudan a cicatrizar heridas y a disminuir las inflamaciones. En el caso del aceite esencial, tiene un alto poder antiséptico y es muy usado para combatir diversas infecciones como la fiebre escarlata, la gripe, las paperas, y la fiebre tifoidea.

Métodos de aplicación

Entre los más conocidos y efectivos se destacan: 
Hojas
Inhalaciones: vertiendo agua en algunas hojas, inhalar el vapor para aliviar las afecciones del pecho como catarros. 
Aceite esencial
Compresas: se utilizan para las inflamaciones, las articulaciones doloridas y las quemaduras.
Masajes:  en acompañamiento con el aceite de almendras es útil para los catarros, la bronquitis, el asma, la gripe y los dolores reumáticos.
Inhalaciones: añadiendo 10 gotitas de aceite en agua caliente para las infecciones del pecho.
Aceite: en conjunto con el aceite de girasol se emplea para las aftas y el herpes.

Los mejores ejercicios para fortalecer el cuello



Los ejercicios correctivos son aquellos que se emplean para fortalecer una determinada zona muscular y mejorar la postura corporal. Por eso es importante encarar un plan de gimnasia correctiva para enseñarle al cuerpo cómo debe moverse y evitar así lesiones o dolores.
A continuación te propongo 5 movimientos estupendos que te ayudarán a aliviar las tensiones del cuello. Todos los ejercicios descriptos pueden practicarse diariamente y es importante no olvidar la respiración. Asimismo es necesario relajar totalmente el cuello y realizar los movimientos de manera controlada para evitar lesiones u efectos contraproducentes. Si el dolor ya se instaló, lo mejor es consultar al médico antes de llevar a cabo los ejercicios.

1) Elevación de cabeza y cuello: Acostados boca arriba, con las piernas flexionadas y los brazos ubicados con las manos entrelazadas detrás de la nuca. Levantar la cabeza tratando de tocar la pera en el tórax, mantener la posición durante unos segundos y luego relajar. Este movimiento permite extender las vértebras cervicales.
2) Inclinación lateral de cabeza: Desde la posición de pie, con la columna bien erguida, inclinar la cabeza lentamente hacia un hombro y con la mano del mismo lado, realizar una suave presión para lograr un mayor estiramiento y relajación. Realizar el ejercicio con ambos lados.
3) Giro de cabeza: Inclina la cabeza hacia adelante cuanto puedas, lentamente dóblala hacia la derecha, entonces hacia atrás al lado izquierdo y luego de frente otra vez. Haz este movimiento circular en forma lenta hasta adquirir cierta práctica. Luego aumenta la fuerza del movimiento, pero sin lesionarte.
4) Giro de hombros: Desde la posición de pie, con la cabeza erguida en prolongación con la línea de la columna, realizar movimientos circulares hacia atrás y hacia adelante con los hombros. Muchas veces, una tensión en hombros puede producir dolor en la nuca y la cabeza por una mala irrigación sanguínea.
5) Inclinación frontal de la cabeza: Desde la posición de pie, inclinar la cabeza mirando al piso y colocar ambas manos detrás de la cabeza. De esta forma, empujar con la cabeza hacia arriba y en oposición las manos hacen fuerza hacia abajo. Al realizar la presión, tratar de sentir el estiramiento de la nuca y luego relajar.