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viernes, 21 de marzo de 2014

Expresa lo que sientes y vive sin culpas



Para disfrutar de la vida en plenitud es necesario alcanzar una óptima salud mental, además de intentar conservar un equilibrio emocional sano y coherente. La medicina actual y la psicología ponen a nuestro alcance tratamientos que pueden prevenir, mejorar y curar cualquier tipo de enfermedad relacionada con nuestra mente, sin embargo ciertas creencias sociales y culturales alejan cada vez a las personas de los psicólogos y psiquiatras. Es preciso entender que las patologías o enfermedades mentales, muchas veces  involucran malos funcionamientos biológicos que necesitan una urgente atención profesional. 
Un individuo que manifiesta alguna dolencia que compromete su salud mental, necesita ayuda no sólo para combatir la enfermedad, sino también para hacerle frente a los problemas cotidianos. Muchos psiquiatras consideran que los elementos fundamentales de una buena salud mental son la autoestima y la capacidad de sentir compasión por otras personas. Asimismo, se ha demostrado que grado de optimismo, seguridad y ánimo, se encuentran totalmente vinculados  con nuestra autoestima, lo que a su vez refleja el nivel de vigor y plenitud (tanto física como mental) de cada uno de nosotros.
Por el contrario, los malos pensamientos y los sentimientos reprimidos no hacen más que alterar nuestras emociones y terminan siempre afectando nuestra salud mental. Para ello, existen medidas que ayudan a prevenir potenciales enfermedades mentales (depresión, ansiedad, etc.); como por ejemplo, la “purificación mental”. 

Conservar lo bueno y desechar lo malo

La “purificación mental” es una técnica muy sencilla que consiste en llevar a cabo ejercicios mentales para promover el optimismo y los pensamientos positivos desechando los sentimientos negativos y las actitudes pesimistas. Además, al purificar la mente se crea un campo favorable para reforzar la imagen que cada uno tiene de sí mismo, elevando la autoestima y potenciando los aspectos más productivos de nuestra propia personalidad. La autoestima es fundamental para que todo ser humano desarrolle al máximo sus capacidades y pueda alcanzar el máximo grado de plenitud física y mental.
En general, las personas con una baja autoestima actúan en sus vidas como inútiles, dependientes, fracasadas y con un miedo exacerbado; estos factores, conducen muchas veces a desconectarse de la realidad, y en otros casos, a presentar síntomas depresivos importantes, lo que genera serios problemas personales, familiares y sociales.
Para cultivar una autoestima a “prueba de todo” es necesario fomentar una personalidad firme y convincente, libre de todo tipo de contaminación mental. Esto es, defender las ideas propias y hacerse cargo de las consecuencias en caso de enfrentamientos con otras personas. Defender una postura y fomentar una visión optimista de los problemas es fundamental para ganar confianza en un mismo y conservar una salud mental fuerte y pura.

miércoles, 29 de enero de 2014

Chi Kung: Ejercicios para una personalidad firme



El Chi Kung es una disciplina oriental milenaria que propone sencillos ejercicios para conservar un temple de acero, con la mente despejada y el cuerpo lleno de vitalidad. Son ideales para comenzar el día con los pies bien asentados sobre el piso, de manera que no haya lugar a titubeos e imprecisiones ante el primer traspié. Los movimientos matinales que propone el Chi Kung son sencillos pero poderosos: potencian la concentración mental, promueven la creatividad, incrementan la energía corporal y fortalecen el carácter para enfrentar con éxito las presiones cotidianas.
En general, los ejercicios de Ci Kung pueden llevarse a cabo sin ningún problema, aunque sus efectos sobre el organismo deben considerarse altamente poderosos. En este sentido, si padeces de algún problema en el pecho, debes realizar los movimientos con mucha precaución. Ante un problema de presión sanguínea o corazón, no debes contener la respiración. No obstante, de existir algún inconveniente, por pequeño que sea, debes consultar con el médico antes de iniciar la sesión de ejercicios.

Postura básica inicial

Todos los ejercicios de Chi Kung parten de una misma postura, que se utiliza principalmente para alinear los órganos internos favoreciendo la concentración y toma de conciencia de todo el cuerpo. Los pasos para adoptarla son los siguientes:
Primero colócate de pie (descalzo) a una distancia aproximada a la de los hombros. Trata de encontrar tu equilibrio natural, de manera que el cuerpo permanezca erguido sin inclinarse hacia atrás o hacia delante. Relaja los pies en las zonas que hacen contacto con el suelo, como el talón, los dedos y la cara externa de la planta. Al mismo tiempo relaja las rodillas sobre los pies, la parte inferior de la espalda (cintura), el estómago y los músculos de la cola. También relaja y arquea los hombros ligeramente hacia delante, de manera tal que el pecho adopte una suave posición cóncava (hacia adentro).
A continuación, imagina que la parte superior de tu cabeza está sujeta por el pelo al techo. Siente que tu cabeza flota libremente mientras relajas la lengua, la boca y la mandíbula. Permanece en esta posición durante unos minutos, con los brazos y las manos sueltas colgando a los costados del cuerpo, completamente relajados. Una vez que te has relajado debes intentar concentrar tu mente en los cinco elementos básicos: para la tierra piensa en el peso y tus firmeza sobre el suelo; para el agua imagina tu cuerpo suelto y fluido; para el aire evoca sensaciones de ligereza y transparencia; para el fuego imagina chispas y calor, y para el espacio visualiza mentalmente la capacidad de respiración de tus pulmones. Recuerda que durante los ejercicios de Chi Kung debes conservar la mente tranquila y libre de malos pensamientos, de manera que puedas hacer los movimientos con la máxima precisión.
 

jueves, 2 de enero de 2014

Cómo potenciar las relaciones personales



La base de una relación personal es la interacción. La interacción no es más ni menos que el arte de saber escuchar y ser escuchado, sólo así puede sobrevivir sanamente una relación con otra persona (ya sea amigo, pareja o familiar). Y aunque muchas veces nos cuesta escuchar al otro, también somos víctimas de los oídos sordos de aquellos que nos rodean. El resultado es más que previsible: con el tiempo nos quedamos totalmente solos. Para revertir esta situación es preciso actuar a tiempo adquiriendo la habilidad necesaria para que los demás nos escuchen, al mismo tiempo que cultivamos una personalidad serena y tranquila que nos permita aprender a escuchar al otro.
En muchas ocasiones creemos estar escuchando al otro, pero lo que en realidad estamos haciendo es emitir juicios sobre lo que está diciendo o analizar internamente su comportamiento. Como contrapartida, a veces quien nos escucha refleja en su mirada el mismo comportamiento, y a nosotros nos invade esa extraña sensación de haber estado "hablando con una pared". Y aunque muchos crean que escuchar y ser escuchado es una cuestión natural, hacerlo conscientemente respetando al otro y haciéndonos respetar, es una actividad que requiere de tiempo y práctica. Sólo así conseguiremos potenciar nuestras relaciones personales. 

Aprender a considerar a los demás

Cuidar nuestras relaciones personales es un verdadero arte, que quién lo aprende jamás se queda solo. Para ello nada mejor que prestar especial atención a los siguientes consejos, que nos permitirán perfeccionar la actitud que adoptamos cuando una persona requiere de nuestra atención y consideración:
Desechar los prejuicios: En ocasiones reaccionamos de forma automática sin llegar a escuchar del todo al otro. Por ejemplo, decimos: "esto está bien, esto es correcto, esto no me gusta". Estas opiniones fugaces son tan definitivas, que sólo incrementan la cuota de culpabilidad en quien nos cuenta sus problemas.
Decir las cosas sin herir sentimientos: Los especialistas aconsejan no tener miedo de mostrarnos algo duros cuando sea necesario, aunque sin llegar a generar odio. Siempre una actitud comprensiva y cálida podrá aliviar la tensión en el momento de una interacción, aunque en ocasiones no ayudará al otro a modificar su estado de ánimo y cambiar su predisposición frente a las cosas.
• Adoptar un actitud receptiva: Para escuchar bien a alguien debemos crear una situación propicia que aliente a la persona deprimida a expresar su malestar sin ningún impedimento ni respuestas apresuradas que lo dispersen de su exposición. Debemos ser pacientes, pues siempre existe el turno para contestar.
Ser objetivos y saber tomar distancia: De ser posible, debemos evitar que nuestra comprensión y sensibilidad nos haga perder la cabeza. El desafío de toda relación personal sana es aprender a ayudar al otro sin debilitarnos con sus propios problemas, aunque se trate de situaciones sumamente complejas.

martes, 19 de noviembre de 2013

Claves para construir la mejor personalidad (3ª parte)



Aprende a ayudar a los demás
E1 resfrío, el dolor de cabeza crónico, de espalda, de estómago, el asma y la artritis son algunos de los problemas que pueden aliviar­se por el simple hecho de brin­dar una mano a quienes la ne­cesiten. El ayudar a los demás produce una sensación de bie­nestar. Tal como sucede con quienes practican un deporte regularmente, las personas que brindan ayuda en forma regular pueden llegar a experimentar un flujo de endorfinas (químicos del cerebro que levantan el ánimo y equilibran el sistema inmunitario).
El responsable de la motivación para ayudar es el altruismo. Pero algunas personas tienen más oportunidades de desarrollarlo que otras. El altruismo es como un músculo, si no se usa, se atrofia. Si desea aprender a utilizarlo, presta atención a los siguientes consejos:
• Para lograr un mayor beneficio, establece un contacto directo con la persona a quien deseas ayudar. Esto es mejor para la salud que brindar ayuda económica a través de una entidad, es decir, sin comunicarse cara a cara con la otra persona. Los beneficios más significativos se logran ayudando a personas desconocidas. Evita brindar ayuda por obligación o por sentirte culpable de algo.
• No te dejes abrumar por los resultados, debes concentrar todos tus esfuerzos en la alegría de ayudar a otros, más que en el éxito de tu propia acción.
• Acepta tus limitaciones y fije tu propia forma de trabajar, pero sin sentir presiones. 

Cultiva diferentes facetas de tu personalidad
Los psicólogos han descubierto que quienes presentan una mayor cantidad de facetas dentro de su personalidad son más saludables físicamente. La razón es concreta: cuando una de sus facetas está herida o bajo un estado de estrés, estas personas tienen otras facetas a las cuales pueden recurrir y, por consiguiente, ofrecen una mayor resistencia a los problemas de la vida. Esto implica contar con una mayor cantidad de recursos para enfrentar los problemas sin que ello signifique una manipulación de los sentimientos.
Para aprender a desarrollar una personalidad con muchas facetas o aptitudes, lleva a cabo el siguiente ejercicio:
• Escribe una lista de tus actividades, relaciones con las demás personas, identidades y papeles que desempeñan en tu vida cotidiana.
• Observa si cada una de estas cosas se encuentra totalmente ligada a una faceta diferente. De no ser así, establece estrategias para separar unas de otras.
• Identifica facetas que hayas descuidado y busca alguna manera de revivirlas. Por ejemplo, si eres amante de la práctica deportiva pero ya las abandonado, inscríbete en un club y comienza de nuevo a desarrollar tus aptitudes. Con el tiempo verás que tu faceta de deportista y competitivo estaba latente. Lo mismo sucede con otros espacios, como el artístico, el pensativo, el recreativo, etc., para cada uno de ellos puedes desarrollar una faceta diferente dentro de tu propia personalidad.

Claves para construir la mejor personalidad (2ª parte)



Potencia la vocación, el autocontrol y el desafío
Generalmente, las personas que se mantienen sanas y firmes a pesar de las situaciones de estrés, son quienes poseen un alto sentido de la "vocación”, "autocontrol" y "desafío ". La fortaleza de estas personas los ayuda a mantenerse alejados de los resfríos y otras enfermedades. Las personas fuertes se dedican firmemente a sus asuntos y a sus relaciones personales, a pesar de todos los percances se le puedan presentar. Cuando el estrés los amenaza, logran controlarlo y casi nunca se rinden ante él con sensaciones de impotencia. No escapan a los cambios de la vida: enfrentan los desafíos con orgullo.
Para desarrollar este tipo de fortaleza, elabora un plan de acción para ponerlo en práctica frente a situaciones de estrés teniendo siempre en cuenta las siguientes técnicas:
Primero pon atención en el hecho. Busca una palabra, frase o imagen que represente las emociones y las sensaciones físicas que experimentas. Utiliza esto como un método que te permita tomar conciencia del problema estresante con mayor profundidad.
Luego reconstruye el hecho y evalúa todas las alternativas:¿Qué tendría que haber ocurrido para que las cosas salieran mejor o peor? Al pensar en cómo podrían haber salido peor o, por el contrario, en qué tendría que haber hecho para que salieran mejor, puede ser que descubras que tu impotencia ante esa situación no era tan grande como creías. Así, podrás comenzar a reconocer qué es lo que debes hacer para reafirmar el control ante cada nueva situación.

Actúa frente a las injusticias
Si uno permanece pasivo ante situaciones de injusticia o desigualdad, el sistema inmunitario sufre tanto como el espíritu. Por el contrario, hacer valer un derecho constituye un rasgo con capacidad inmunitaria. Los científicos han demostrado que el hecho de hacerse valer puede prevenir disfunciones del sistema inmunitario y, de esa forma, ofrecer una mejor protección contra la artritis reumatoide, el lupus y cualquier otra enfermedad relacionada con un mal funcionamiento de este sistema. Para desarrollar la capacidad de actuar frente a las injusticias sigue estos pasos:
• Expresa tus necesidades con claridad y en forma directa. La persona que se hace valer sabe decir "no" a lo que no desea hacer, y no tiene problemas en pedir favores cuando las circunstancias lo requieren.
• Cuando te enfades, no le eches la culpa a los demás. Deja en claro tus derechos y necesidades, pero evita acusaciones sin sentido. Es preferible comunicar los sentimientos claramente que analizar las faltas de los demás.
• Habla siempre en primera persona (“me sentí muy mal por tu actitud”) y no en segunda ("siempre me retas"). Con la primera persona uno afirma sus necesidades, mientras que con la segunda, tiende a culpar a los demás.
• Identifica las situaciones de tu vida en las que se requiera hacerte valer para lograr resultados significativos, y actúa con convicción para poder llevar a cabo tus propósitos.

Claves para construir la mejor personalidad (1ª parte)

 
Los rasgos de la personalidad inciden directamente en el estado de salud, sobre todo en trastornos relacionados con el estrés, la ansiedad y los problemas digestivos. A diferencia de lo que la mayoría cree, todos podemos construir una personalidad sólida que nos permita mantenernos saludables física y mentalmente. Sólo es necesario seguir las siguientes claves:

Presta atención, conéctate y exprésate
Los individuos con per­sonalidad firme y arrolladora "prestan atención" a su cuer­po y a sus emociones, "conectan" su estado físico y mental a circunstancias del pasado y del presente, y "ex­presan" abiertamente sus ne­cesidades y sus sentimien­tos. Estudios realizados han revelado que quienes poseen este tipo de personalidad, re­ducen sus tensiones interio­res y gozan de una salud mejor que la de los demás indi­viduos. Una personalidad sólida parece ayudar, además, a prevenir el asma, la hipertensión y la artritis reumatoide.
Un método para desarrollar una personalidad de este tipo consiste en aprender una técnica de relajación que te ayude a tomar más conciencia de tu cuerpo:
• Siéntate o recuéstate en una posición cómoda y respira profundamente.
• Concéntrate en la parte superior de tu cabeza, luego centra la atención en alguna otra parte clave de tu cuerpo, después en otra, y así sucesivamente.
• Busca las zonas de tensión, luego trata de relajarlas, una por vez: los ojos, la mandíbula, el cuello, los hombros, los brazos, las manos, el pecho, la espalda, el abdomen, la pelvis, las piernas, etc. No esperes sentirte bien inmediatamente y recuerda que a medida que mejores la técnica, lograrás una profunda sensación de relajación y un posterior dominio de todo tu cuerpo y tus emociones.

Confía en tus experiencias
El solo hecho de expresar (ya sea oralmente o por escrito) las vivencias desagradables, contribuye a conservar la salud. Quienes realizan esto aumentan la actividad de las "células T", las cuales cumplen una función crítica en la defensa del organismo ante las infecciones y el cáncer. Desahogarse es un arma eficaz contra los malos pensamientos y además genera beneficios tanto psicológicos como corporales. Para aprender a hacerlo, sigue estas instrucciones:
• Escribe sobre las experiencias más tristes o traumáticas de tu vida. No te preocupes por la ortografía ni por las reglas gramaticales. Déjate llevar hasta lo más profundo de las emociones y pensamientos relacionados con esas experiencias. Escribe sobre lo que pasó, sobre cómo te sentiste en ese momento y sobre cómo te sientes ahora al respecto.
• Realiza esto veinte minutos diarios durante cinco días. Al principio, te sentirás aún peor: enfrentarte a hechos traumáticos muchas veces despierta sentimientos de dolor y furia, pero estas emociones finalmente desaparecen. Al tercer o cuarto día, verás las cosas con más claridad y, de seguro, pasarás de la ansiedad y el enojo, a la aceptación y el entendimiento.
• El beneficio de esto será la liberación de la mente y del corazón. Si escribes con regularidad sobre tus problemas y sobre las tensiones que experimentas en tu vida cotidiana, es probable que disminuyas el riesgo de padecer dolencias relacionadas con el estrés.

viernes, 4 de octubre de 2013

Los deportes de acuerdo a la personalidad (2ª parte)



Personalidad analítica
Las personas analíticas buscan en todo momento descubrir las verdaderas razones que se esconden detrás de los acontecimientos que se le presentan en la vida. Tienen un perspectiva global de las cosas e intentan en todo momento establecer conexiones entre una situación y otra. Piensan en el futuro, son organizados y les gusta mantener el orden y la disciplina.
En el aspecto deportivo, la persona analítica prefiere siempre aquellas actividades que le permitan cumplir con un objetivo a largo plazo, como pueden ser el maratón o las carreras de bicicletas. Como son líderes por naturaleza, el dominio de una habilidad deportiva los hace sentir competentes y capaces de lograr cosas por sí mismos. Aunque de aspecto tranquilo y sereno, los analíticos nunca dejan de lado la competencia e intentan averiguar todo sobre una actividad física, de esa manera pueden evaluar mejor los objetivos que se plantean alcanzar.
Los deportes ideales para individuos con personalidad analítica son todos los que involucran la estrategia como parte de su práctica, como por ejemplo: escalar montañas, buceo, esgrima, ciclismo, patinaje sobre hielo, artes marciales, danza artística y gimnasia aeróbica. En el plano del entrenamiento mental se inclinan por el ajedrez.

Personalidad sensible
Las personas sensibles son reflexivas y piensan mucho antes de actuar. Se llenan de energía a través de sus pensamientos y emociones. Están continuamente pendientes de cómo se siente su cuerpo, y ante el menor indicio de estrés o agotamiento mental, presentan dolor de cabeza o de estómago. Para los sensibles, la competencia sólo existe en el interior de uno mismo, por eso le huyen a los deportes que se practican en grupo. Aunque encuentran placer cuando hacen actividades recreativas que les permiten sentir el movimiento del cuerpo como la gimnasia  artística o el patinaje sobre hielo.
Amantes de los deportes individuales, la personalidad sensible se identifica con el remo, la natación y la caminata o trote. También el esquí y la danza pueden convertirse en excelentes alternativas, y las disciplinas como el yoga, tai-chi y stretching les permiten a las personas sensibles encontrarse consigo misma. Los ejercicios que requieren de una introspección mental son ideales para alcanzar la profundidad necesaria entre los sentimientos y el mundo exterior.

Los deportes de acuerdo a la personalidad (1ª parte)


 
La personalidad de un individuo determina su forma de actuar, pensar y decidir. También influye en el ánimo personal y su conducta frente a los demás y sobre todo condiciona el gusto sobre sus actividades, incluyendo las deportivas o físicas. Para ello se ha determinado, de acuerdo a los perfiles psicológicos de la personalidad, una lista de sugerencias respecto a las actividades más propicias para cada tipo de carácter.
De acuerdo a como consideres tu personalidad es cómo podrás decidirte por tal o cual actividad. Asimismo, recuerda que independientemente de cómo eres, mover el cuerpo siempre es beneficioso para conservar la salud tanto física como mental.

Personalidad visionaria
En general, son personas que tienen un especial interés por la actividad deportiva ya que obtienen numerosos beneficios físicos, mentales y espirituales. Los visionarios se caracterizan por apreciar lo que otros no ven, por eso no sólo entrenan para quemar grasas o cuidar su silueta, sino también para alcanzar un estado de bienestar, combatir el estrés y sentirse realizados. Son competitivos y se aburren fácilmente, por eso deben optar por más de una actividad.
Las actividades completas que involucran más de un deporte son las más atractivas para una personalidad visionaria, como por ejemplo el triatlón (carrera, ciclismo y natación). También resultan interesantes los deportes que requieren de una técnica precisa como el golf o tenis. Otras actividades para visionarios son la navegación a vela, escaladas en montañas (trekking) y paracaidismo. Como ejercicio físico, el método Pilates es el más recomendado por la energía y concentración que produce en quien lo practica.

Personalidad emprendedora
Los emprendedores son personas que ponen el esfuerzo necesario para conseguir todo lo que se proponen. Caracterizados por su energía y determinación tratan de obtener resultados inmediatos. Su defecto es la impaciencia y en general siempre piensan en el presente sin reparar en lo que vendrá. El emprendedor siempre busca algo nuevo para hacer, por eso se aburre fácilmente con la rutina.
Las actividades que mejor le sientan a una personalidad emprendedora son aquellas que producen un estímulo constante y alientan el espíritu de la competencia. La gimnasia aeróbica en grupo es el mejor ejemplo: es divertida, creativa y exige superarse a sí mismo frente a los demás. Como variedades puede considerarse otras actividades aeróbicas de alto impacto como el spinning, steps, aerobox y acuaeróbic.
Otra alternativa consiste en hacer ejercicio con un entrenador personal para sentir de cerca el aliento de superarse día a día a través del esfuerzo y la constancia. Además este tipo de entrenamientos están diseñados a medida, lo que evita que una persona emprendedora se aburra con facilidad.
Finalmente los deportes en grupo como el hockey y el ciclismo de alta competencia son interesantes propuestas para iniciarse en la actividad deportiva.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Estimula la salud mental a través del cuerpo



El trabajo corporal, cuando la mente es aplicada de ma­nera adecuada, no sólo favorece la fisiología, sino también, y mu­cho, la mente misma y la psique. Toda actividad física puede con­vertirse en un método de integración de la unidad psicosomática, el acrecentamiento de la conciencia, la disciplina de la mente y la estabilización del carácter; pero se requiere, siempre y en cualquier caso, una actitud correcta.
Hay que enfocar, con atención plena y despierta, aquello que se está haciendo de momento en momento, evitando las divagaciones mentales y distracciones, afinando la conciencia y la capacidad de percibir. Entonces se obtienen muchas más implicaciones que las puramente fisiológicas. Por ejemplo, la práctica del Tai‑Chi, la expresión corporal, el Chi Kung (Qi Gong), el Aikido, el Kendo y otras, favorecen la sincronización mente‑cuerpo, estimulan la atención y desarrollan la capacidad de percepción. Pero de todas las técnicas de control psicosomático, ninguna tan verificada, comprobada y ensayada como el Hatha‑Yoga o yoga psicofisiológico que, además, es el método que mejor se ha adaptado al mundo occidental, demostrando ser el más practicado.

Trabajo corporal, armonía mental


La aplicación de las técnicas de yoga físico favorece la mente y es una fuente no sólo de salud física, sino también de salud mental. Además de favorecer al cuerpo, influye sobre:
• El carácter, disciplinándolo, y estimulando la voluntad y el autodominio;
• El centro mental y sus facultades, activando la concentración, la atención mental, la memoria y otras;
• La conciencia, intensificándola y acrecentándola;
• El comportamiento, haciéndolo más estable y armónico.
Las técnicas del yoga como métodos de relajación son incomparables. Es una ciencia de la salud total, que incluye siempre el centro psicomental. También el yoga cumple una misión tanto curativa como preventiva a lo largo de muchos miles de años y es aplicado a muchos millones de seres.
La práctica del Hatha‑Yoga es un verdadero ansiolítico: seda el sistema nervioso, armoniza la mente, favorece la circulación de energías e induce a la relajación profunda. Es un método de alta eficacia para combatir todos los tipos de ansiedad y agitación.

jueves, 27 de junio de 2013

Estrés femenino: ¿Sólo una cuestión hormonal?



Las actitudes de una persona frente a situaciones de estrés o presión no sólo están condicionadas por el carácter, la predisposición o la personalidad, sino también por el sexo. Al parecer, estudios científicos realizados en la Universidad de California han revelado que las mujeres están mejor preparadas para darle batalla al estrés. En cambio, los hombres son quienes demuestran una mayor fragilidad frente a los momentos difíciles. Por su parte, las mujeres que padecen estrés tienden a buscar contacto social en lugar de adoptar una actitud ofensiva o retraída. Esta forma de actuar en realidad está condicionada por una revolucionaria hormona: la oxitocina. Al parecer, cuando sobreviene un inminente estado de estrés, está hormona genera en la mujer una sensación totalmente diferente a la de un hombre, y la lleva a resguardarse bajo su grupo o entorno social.

Asimismo, las actitudes de enojo y furia provocadas por la tensión, y que van desde la agresión hasta la huida, dependiendo de cómo se perciba una situación desencadenante, han sido relacionadas con diversos problemas de salud y adicción, como la hipertensión y el alcoholismo. Tras recabar información biológica y de conducta sobre animales y seres humanos, los investigadores descubrieron un patrón de conducta descrito como "protección y amistad", que emplean las mujeres para hacer frente a1 estrés. Este patrón demuestra que las hembras, tanto en animales como seres humanos, responden a las situaciones estresantes con una actitud protectora frente a su entorno (sobre todo crías o hijos) y buscan fortalecerse con el apoyo en sus pares. Según el estudio, los métodos para desarrollar este contacto van desde conversaciones telefónicas con familiares y amigos, a pedidos de ayuda u orientación en grupos u organizaciones especializadas en el tema.

Las hormonas y los cambios de actitud

Los investigadores han llegado a la conclusión de que la hormona oxitocina es en cierta forma la base biológica de la conducta femenina. Al igual que la adrenalina, la oxitocina es producida por los organismos de ambos sexos cuando se enfrentan a una situación estresante. La diferencia está en que se amplifica su efecto por la hormona femenina estrógeno, y en cambio, parece ser inhibida por las hormonas masculinas.
Además, la oxitocina y sus implicaciones en los comportamientos femeninos, pareciera estar ligada al hecho de preservar y proteger la especie, una disposición suprema y genética que distinguiría a las hembras del reino animal, incluidas las humanas. Durante los conflictos bélicos se ha podido observar que las mujeres dejan de ovular y menstruar. Esa señal hormonal ha sido interpretada como un mecanismo natural de no traer hijos al mundo en tiempos difíciles. Por su parte, los estudios indican que tanto animales como personas con altos niveles de oxitocina son más calmados, más relajados, más sociales y menos ansiosos.

Respuestas de acuerdo al sexo


Las diferentes maneras en que se manifiestan las respuestas a los problemas podrían ayudar a determinar la causa por la cual los hombres son más vulnerables a los efectos dañinos del estrés. Sin embargo, una buena parte de esa respuesta puede encontrarse en que la mayoría de las mujeres elaboran una especie de protección y amistad que, de muchas maneras, puede protegerlas ante la tensión. Eso de alguna forma también explicaría porque las mujeres tienen una mayor perspectiva de vida que los hombres.