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lunes, 20 de enero de 2014

Alimentos para conservar una piel sana y jóven



Al igual que las carnes rojas y ciertas frutas y verduras, las semillas, los pescados y el hígado son alimentos que deben consumirse para conservar una piel sana. Conoce en detalle cada uno de ellos:
• Semillas de girasol: Pueden ayudar a mejorar la piel áspera, seca o escamosa, y ayudan a conservar la impermeabilidad de la piel. Son ideales para combatir la eccema, las zonas secas y la piel generalmente deshidratada. Son ricas en zinc, proteínas, ácidos grasos omega‑6 y vitamina E.
• Semillas de lino: Permiten conservar la tersura y la hidratación de la piel. Además pueden ayudar a reducir la inflamación. Son recomendables para tratar la piel seca y la soriasis. Son ricas en ácidos grasos omega‑3 y omega‑6, y vitamina E.
• Arándanos europeos: Son muy ricos en un grupo de antioxidantes fuertes, que contribuyen a fortalecer los capilares y las fibras de colágeno. Su consumo es ideal para combatir la piel envejecida y deteriorada por el sol.
• Pescado azul: Contiene ácidos grasos omega-3, AEP y ADH, que reducen la inflamación y mejoran la impermeabilidad de la piel. Su consumo es recomendado para tratar la piel seca, la soriasis y la inflamación.
• Ostras: Contienen principalmente zinc y pueden fortalecer la eficacia del sistema inmune y  reducir las infecciones víricas. Su consumo es útil para combatir los herpes y posiblemente algunos casos de soriasis.
• Pavo: Contiene un aminoácido (lisina) que puede reducir el crecimiento de los virus. Su baja alergenicidad es favorable para quienes se someten a una dieta de exclusión. Se recomienda su consumo para la curación de las heridas, las quemaduras, el eccema y los herpes.
• Hígado de vaca: Contiene nutrientes, como la vitamina A, que ayudan a promover la regeneración de la piel. Su consumo es ideal para tratar la soriasis, la curación de las heridas y la reducción de la cicatriz en el acné. 

Alimentos que debes evitar

Las personas con eccema pueden beneficiarse si excluyen la leche y otros productos lácteos de su dieta No deben consumir la mayoría de los quesos, crema, manteca, yogur, crema fresca, queso fresco, chocolate ni otros alimentos que contienen productos lácteos.
Por su parte, las algas son una fuente especialmente rica de yodo, una sustancia que algunos dermatólogos consideran que empeoran algunas afecciones de la piel como e1 acné. Por eso, si existe cierta predisposición al acné, el consumo de algas directamente debe evitarse.
En cuanto a los líquidos, las bebidas alcohólicas tienen un efecto diurético en el cuerpo y pueden provocar deshidratación. A raíz de esto la piel adquiere un aspecto reseco y puede incluso volverse áspera y agrietada. Asimismo, la cafeína presente en el café tiene un efecto diurético sobre el organismo. Beber habitualmente gran cantidad de café puede provocar deshidratación, que se manifiesta en la piel seca y rígida.
Por último, para casos de eccema, los alimentos que contienen yema y clara de huevo, albúmina de huevo y lecitina deben evitarse en lo posible.

miércoles, 8 de enero de 2014

Secretos para eliminar las arrugas del cuello


 
EI cuello es una de las partes más delicadas del cuerpo, por este motivo es necesario dedicarle cuidados especiales que incluyan masajes tonificantes, ejercicios localizados y productos cosméticos adecuados. A nivel estético, la piel del cuello debe recibir igual atención que el rostro, tanto en los tratamientos como en la frecuencia en que se aplican éstos.
En el caso de las cremas cosméticas, existe un modo adecuado para aplicarla en la zona del cuello. Deben aplicarse de un modo distinto en cada porción de la piel, de lo contrario no se logran los mejores resultados para eliminar las arrugas. En el cuello y escote deben aplicarse en forma descendente (de arriba hacia abajo), porque es justamente en esa dirección que están dispuestas las fibras musculares y la circulación sanguínea de las venas. Este movimiento también puede combinarse con otro que vaya del centro hacia los laterales: la mano derecha hacia la izquierda y viceversa, masajeando en forma cruzada. El contacto con la piel debe ser delicado y lento, para trabajar mejor los músculos. Gran parte del resultado que se obtiene con estos movimientos depende del masaje, y no del producto cosmético. 

Cremas para un cuello de estatua

Las cremas son las aliadas indiscutibles de la estética facial, por lo cual deben aprovecharse al máximo, optando siempre por las de mejor calidad. Pueden distinguirse cuatro tipos:
Humectantes: son las cremas que ayudan a que la piel conserve su humedad natural.
Hidratantes: son indispensables para conservar el nivel hídrico de la piel y evitan la resequedad cutánea producen los factores climáticos y ciertos cosméticos. Las más indicadas son las que poseen antioxidantes y pantallas solares.
Rejuvenecedoras: son ideales para retrasar los signos del envejecimiento. Se aplican de noche y a partir de los 35 años se hace indispensable utilizarlas. Las más adecuadas son las que contienen retinol y vitamina C.
Filtros solares: son necesarios para evitar los efectos adversos del sol en la piel. Tanto el escote como el cuello están muy expuestos a los rayos solares y son, además, los que están más predispuestos a las manchas, pecas y envejecimiento en general.

Asimismo, existe un tratamiento muy efectivo que permite recuperar la juventud del cuello. Se denomina exfoliación y consiste en la aplicación de cremas granuladas a través de suaves masajes circulares. Estas cremas actúan raspando muy levemente la piel y retirando impurezas. Si se utiliza diariamente se consigue remover las células muertas y renovar la piel, haciéndola lucir más suave y luminosa. Por otro lado, la exfoliación permite que las cremas y lociones tonificantes se absorban más y mejor, y que eliminen la grasa acumulada en la piel.

viernes, 3 de enero de 2014

12 consejos "anti-edad" para mantenerse siempre jóven



• Si has tenido un problema o una discusión, trata de mantener la cabeza fría. Ten en cuenta que tu enojo no cambiará sustancialmente la situación y, en cambio, puede empeorarla. Suele ser muy efectivo pensar que existen cosas mucho más graves en la vida por las que preocuparse.
• Haz meditación cada mañana al levantarte y antes de acostarte. A veces con poner unos minutos la mente en blanco y respirar de manera profunda y consciente, es suficiente.
• No abuses de los gestos y tics, que no hacen más que dañar la piel, potenciando ciertas arrugas. Aunque nunca te prives de sonreír y reír a carcajadas. Un rostro con arrugas y feliz promueve una vida más larga que una cara tersa y enojada.
• Una buena alimentación, la práctica de deportes y actividades físicas, los recaudos pertinentes ante las largas exposiciones al sol, no fumar y una adecuada hidratación del cutis, contribuirán a preservar joven y sana la piel, evitando su envejecimiento prematuro.
• La normalización de la presión arterial se puede lograr casi en el 100 por ciento de los casos a través de un régimen higiénico‑dietético (comer alimentos sin sal o con muy poca sal y regularizar el peso corporal). También hay que fomentar la actividad física sostenida y abandonar el cigarrillo (La nicotina favorece los aumentos bruscos de presión). Ten en cuenta que, según las estadísticas, los hipotensos viven más tiempo que los individuos normales y, de modo más evidente todavía, que los hipertensos. La baja presión de la sangre conduce a un menor desgaste de los vasos, por lo cual los accidentes cardiovasculares son mucho más escasos en la edad madura y en la vejez.
• Toda persona adulta debe practicar alguna actividad física o deportiva para combatir el sedentarismo y evitar, de ese modo, el aumento de la cantidad de grasa corporal. El tipo de actividad estará siempre condicionado por la situación física de cada persona y, en especial, por la experiencia deportiva que pueda tener. Los más adecuados para edades adultas son marcha, trote, natación, ciclismo, fútbol, voleibol y tenis. Otras actividades útiles son golf, pesca, remo y montañismo. Si no tienes tiempo para practicar cualquiera de las disciplinas mencionadas —algo que de todos modos siempre suena a excusa— camina por lo menos media hora diaria a marcha rápida.
• Todo individuo de cualquier edad debería dejar de fumar. Trata de reemplazar este hábito pernicioso —si lo posees— y tu salud se verá beneficiada.
• Adopta una serie de normas para resolver los trastornos del sueño:
- Mantén durante el día una buena actividad física y psíquica.
- El lugar destinado a dormir debe ser tranquilo y ventilado.
- No cene en forma abundante y después de comer efectúe un breve paseo antes de acostarse, aunque sea por los pasillos de la casa.
- Antes de acostarse es conveniente realizar ejercicios físicos de relajación.
Se sabe que cada diez años de vida, las mujeres engordan un kilo de peso. Lo mismo ocurre con cada embarazo. En los hombres el aumento se produce cada 5 años. Teniendo en cuenta esto, trata de alcanzar o mantener tu propio peso ideal. El principio básico para la prevención de la obesidad es conservar desde el nacimiento, un aporte calórico diario adecuado en función de la edad, el sexo y la actividad de cada individuo. Los alimentos que tiene que reducir una persona con tendencia a engordar son las grasas, los azúcares, las legumbres, los cereales, los frutos secos y las bebidas alcohólicas.
• Aquellas personas que han vivido fecunda y positivamente durante largos períodos de tiempo han respetado sus necesidades superiores de auto renovación, restauración y refresco espiritual, que nacen de la diversión. Por ejemplo, Winston Churchill, encontraba en la pintura la manera perfecta de olvidarse de los problemas del mundo, al menos por un rato. Al genial cineasta Woody Allen, en cambio, le resulta más atractivo tocar el clarinete en un club de la ciudad de Nueva York que asistir a la entrega de los premios Oscar. Cualquiera sea la forma de esparcimiento que elijas, es esencial que satisfaga tu necesidad biológica de distraerte y sentirte feliz.
• Consulta periódicamente al médico para someterte a un chequeo general. Además de todos los exámenes clínicos y el electrocardiograma correspondiente, hay que realizar:
‑ Una radiografía de tórax para ver el tamaño del corazón y el funcionamiento de los pulmones.
‑ Exámenes de laboratorio.
‑ Un electrocardiograma de esfuerzo para detectar precozmente la posible existencia de alteraciones coronarias, incluso antes de que aparezcan los síntomas.

viernes, 1 de noviembre de 2013

El entrenamiento físico a los 30 años


 

La falta de entrenamiento aeróbico produce una pérdida de la capacidad cardiovascular, sobre todo en esta etapa de la vida cuando los efectos de la inactividad se hacen notar. Por eso es importante la continuidad en el entrenamiento, ya que es la única manera de potenciar el corazón y los pulmones. De no ser así, es posible que notes la falta de aire al subir por una escalera o al correr unos metros. El agotamiento físico y el sentirse exhausto son claros signos de una vida sedentaria acarreada con largos años de inactividad deportiva.
La densidad ósea puede permanecer intacta en mujeres físicamente activas y en hombres que realizan trabajos de fuerza que involucran movimientos musculares con cierta intensidad. Pero si permaneces inactivo, es probable que más adelante padezcas de osteoporosis sin poder prevenirla como a esta edad. Por eso es importante que encares un plan regular de ejercicios tanto aeróbicos como de fuerza. Por su parte, los ejercicios con pesas contribuyen a retener el calcio en los huesos manteniendo así un esqueleto saludable. 

Más músculos, menos grasa

Con el correr de los años la fuerza corporal disminuye hasta el punto de la debilidad muscular. Por eso para mantenerla es imprescindible entrenarla, sobre todo en esta etapa de la vida. La transición de la juventud a la edad adulta es la etapa más propicia para conservar las capacidades físicas adquiridas o, en su defecto, para formarlas. Si llevas una actividad física, pues continua con ella; si eres una persona inactiva, comienza cuanto antes a entrenar la fuerza a través de actividades deportivas y ejercicios que involucren el levantamiento de pesas. También las tareas del hogar y los trabajos en el jardín contribuyen a fortalecer la masa muscular.
Por otro lado, para mantener un bajo porcentaje de grasa corporal es preciso mantener un nivel moderado de actividad física y controlar principalmente la ingesta de calorías. A esta edad, un exceso en la comidas se traduce rápidamente en grasa localizada y para quemarla es preciso aumentar cada vez más el tiempo de ejercitación. Una disminución de 100 calorías diarias permite conservar el peso corporal de los 20 años, siempre y cuando el ejercicio físico se mantenga. La inactividad no es recomendada a ninguna edad, pero a los 30 años sus efectos nocivos se potencian notablemente ya que el cuerpo sufre aún más las consecuencias de la falta de movimiento físico e incide negativamente en la salud de las etapas posteriores.

Actividad física para cada etapa de la vida



El buen estado físico no es algo que se da espontáneamente, para conseguirlo es necesario trabajar el cuerpo a lo largo de toda la vida. Si bien es cierto que comenzar a ejercitarse desde la adolescencia es el mejor reaseguro contra las dolencias de la etapa adulta, interrumpir la actividad por un lapso determinado es una forma de perder gradualmente el rendimiento físico obtenido.

Como el envejecimiento es inevitable, lo mejor para cada etapa de la vida es conservar un estado óptimo de salud, al menos desde lo físico y orgánico (y por ende lo mental). Y aunque parezca increíble, nunca es tarde para empezar a mover el cuerpo y disfrutar de los beneficios que devienen de una actividad física habitual. No importa la edad, lo que importa son las ganas de comenzar a hacer algo bueno por el cuerpo.
En el aspecto físico y deportivo, los factores que deben considerarse para cada etapa de la vida son la capacidad cardíaca y pulmonar, la fortaleza de los huesos, la masa y el tono muscular, la grasa corporal, el funcionamiento metabólico y la flexibilidad de los miembros. Entrenando cada uno de estos factores es como una persona consigue mejorar su estado y su capacidad para adaptarse al trabajo físico regular.

El entrenamiento físico a los 20 años

En esta etapa de la vida, el estado del cuerpo es el reflejo de la actividad física y deportiva que recibió durante la niñez y adolescencia. Y aunque no hayas sido un atleta en la pubertad existe la ventaja principal de que el cuerpo aún sigue creciendo y evolucionando en muchos aspectos. Por eso si realizas en forma regular una actividad aeróbica (ciclismo, trote o carrera, natación aeróbic, etc.) mejorarás notablemente tu capacidad cardiovascular fortaleciendo el corazón y aumentando el poder de tus pulmones.
De los 20 a los 30 años es cuando se alcanza la mayor densidad ósea, por eso además de una adecuada alimentación que te asegure una ingesta suficiente de calcio, debes potenciarla a través del ejercicio físico.
Por otra parte, comienza la pérdida gradual de masa muscular que puede revertirse con el entrenamiento de la fuerza por medio de ejercicio con pesas o deportes integrales como el remo, el baloncesto, etc. Asimismo el aumento de masa muscular disminuye el porcentaje de grasa corporal y provoca un incremento en el nivel metabólico (el cuerpo quema más calorías cuando está en reposo).
Por último, la práctica de disciplinas como el Yoga o sesiones de estiramiento (stretching) mejoran notablemente la flexibilidad muscular, quizá ausente por una escasa actividad física durante la adolescencia.

martes, 30 de julio de 2013

Cómo mantenerse vital después de los 40



Llevar una vida sedentaria es una de las mayores contras que puede tener una persona a cualquier edad. Está comprobado que quienes hacen ejercicios conservan mejor la salud y tienen una relación armoniosa con su cuerpo. Hay etapas en las que estar en actividad se torna imprescindible; por ejemplo pasados los 40 años. A partir de ese momento comienza a disminuir la masa ósea, la capacidad pulmonar y la resistencia del cuerpo a la fatiga.
Por eso los ejercicios, sobre todo los pensados para atacar los problemas típicos de esta época de la vida, se convierten en aliados ideales para retrasar el paso del tiempo y brindar bienestar. Sin embargo, no debe realizarse cualquier tipo de gimnasia y tampoco hay que someterse a rutinas agotadoras.
Actualmente existe una terapia corporal diferente denominada "autoconsciente"; es suave y más fácil que la gimnasia tradicional. Se trata de una combinación de dos técnicas. Una consiste en el movimiento corporal prestando atención al delicado mecanismo que se pone en marcha cada vez que nuestro cuerpo ejecuta una acción. La otra consiste en el apoyo. Es decir, usando de reposo, por ejemplo, una pelota mediana de goma en una zona específica, como las cervicales, se efectúa una especie de masaje relajante.
Esta práctica permite prevenir dolencias, porque distiende los músculos y ayuda a mejorar la postura. Forma parte de un camino hacia el conocimiento y el encuentro de uno mismo porque, además, colabora en la toma de conciencia del propio cuerpo y en el equilibrio psicofísico.

Un poco de vida natural

La contaminación ambiental es una realidad que nos afecta a todos y de la cual es imposible escapar. Las personas que viven en las grandes metrópolis sufren diariamente la carencia del aire puro. Esto no sólo genera un malestar físico, sino que además favorece el envejecimiento prematuro. Una solución paleativa (pero no definitiva) es aprovechar los fines de semana para alejarse de las zonas urbanas y trasladarse a lugares saturados de verde, donde la naturaleza todavía no ha sido contaminada y el aire que se respira no es más que oxígeno puro. Aunque esta salida no es viable para todos, algunos optan por llenar su casa o departamento de plantas, generando así un microclima. Otros, en cambio, recurren a los gimnasios a purificar los pulmones a través de la inhalación de oxígeno en tubos. Pero está posibilidad es muy cara y sólo acceden algunos elegidos.
La realidad es que el contacto con la naturaleza, más que una moda es una necesidad imperante para ayudar a los pulmones y a todo nuestro cuerpo. Cuando puedas respirar verdadero aire puro y limpio, házlo profundamente varias veces, inhalándolo por la nariz y exhalándolo por la boca; esta es una oportunidad única y gratuita (al menos por ahora) de darle vida a tu organismo.

jueves, 13 de junio de 2013

El secreto para revertir el paso del tiempo


El paso de los años no es el único factor determinante del envejecimiento, ya que los "hábitos de vida" influyen directamente en el proceso de oxidación del organismo. Este proceso se combate con sustancias antioxidantes, que protegen al organismo de la acción depredadora de elementos tóxicos llamados radicales libres.
Los radicales libres son fragmentos moleculares que se caracterizan por la presencia de uno o varios electrones desapareados. Esta situación irregular provoca que ataquen a otras células, para robarles electrones y restablecer su equilibrio, lo que origina una reacción de oxidación en cadena. De ahí que muchos médicos utilicen la expresión: "el cuerpo no envejece, se oxida".
Determinados desechos orgánicos son producto de: exposiciones del cuerpo a rayos ultravioletas, el humo del cigarrillo, la falta de nutrientes en el organismo (cansancio crónico) y sedentarismo. Una de las formas de detectar la actuación de los radicales libres son las "arrugas".

Lo cierto es que si no consumes alimentos antioxidantes puedes estar expuesta a contraer enfermedades, infecciones y hasta algún tipo de cáncer. Si bien el cuerpo produce los antioxidantes que necesita, para aumentar la capacidad de defensa del cuerpo, es preciso consumir alimentos que los posean.
Muchas veces se exagera el consumo de antioxidantes en la alimentación diaria pero estas sustancias producen un aporte en la salud muy importante ya que previenen varios tipos de cáncer y protegen al corazón de ciertas afecciones, además de contrarrestar el envejecimiento prematuro. Pues el funcionamiento de los antioxidantes es el de proteger al cuerpo de los "radicales libres".

4 factores que promueven la formación de "radicales libres"

• Contaminación ambiental
• Luz ultravioleta
• Las enfermedades
• Tabaquismo

Si no se les da una verdadera importancia, los radicales libres son potencialmente dañinos ya que pueden ocasionar severos daños en el organismo. Para evitar la proliferación de los radicales libres y manejarlos, se necesita consumir más antioxidantes especialmente en etapas de enfermedad o si se está expuesto a la contaminación ambiental durante un periodo muy prolongado.

Los alimentos que poseen "antioxidantes"

Realmente la naturaleza es sabia y muchos alimentos de consumo habitual contienen antioxidantes que ayudan a neutralizar a los radicales libres. Los principales alimentos antioxidantes son:

- Hígado de vaca, yema de huevo.
- Aceite de girasol, de maíz y de soja, brotecitos de alfalfa y lechuga.
- Cítricos como naranja, pomelo y limón. Frutillas, kiwi, fresas y uvas.
- Verduras como tomate, brócoli, coliflor y repollitos de Bruselas.
- Batata (boniato), zanahoria, zapallo, calabaza, espinaca, acelga, berro y papaya y aguacate (palta).
- Pescado azul y mariscos.
- Cereales integrales, nueces  y algunas semillas comestibles.
- Ajo.

*A parte de los alimentos, los antioxidantes pueden ingerirse a través de complementos (cápsulas) pero deben ser en las dosis correctas (prescriptas por un médico) porque el exceso puede provocar serios trastornos. Por ello, es mejor obtenerlos del consumo de frutas y verduras frescas.


 

jueves, 18 de abril de 2013

5 preguntas frecuentes sobre el “envejecimiento”




Estas son las preguntas que muchas mujeres se hacen a la hora de conocer cómo pueden evitar el inevitable paso del tiempo para mantenerse siempre vitales y jóvenes.

¿El hábito de fumar acelera el proceso de envejecimiento?
Las mujeres que tienen el hábito de fumar tienen la piel con menos pigmentación y las arrugas se les marcan muchísimo más. Esto se debe a que la nicotina y el alquitrán, principales elementos nocivos presentes en el tabaco, forman depósitos sobre la epidermis, no permitiéndoles respirar. Esta drástica disminución de oxígeno perjudica la normal circulación en los capilares, promoviendo el proceso de deshidratación. Estos factores frenan la renovación celular, acelerando notoriamente el proceso de envejecimiento de la piel.


¿Qué factores además del cigarrillo deterioran la juventud de la piel y el cuerpo?
La piel se deteriora en forma notoria e inmediata con la falta de descanso adecuado. No sólo se necesita dormir regularmente al menos seis horas cada día, sino que hay que asegurarse que ese descanso sea placentero. Las alteraciones del sueño deben ser controladas, porque además de las consecuencias en la salud epidérmica, afectan considerablemente al sistema nervioso.
También es necesario tomarse las obligaciones con mayor calma y tranquilidad. La piel registra como un mapa las marcas del estrés, las angustias y el exceso de preocupaciones. Para ello nada mejor que encarar un plan de relajación corporal que le permita al organismo liberar el estrés y conciliar un sueño reparador.

¿Llevar una vida sana me asegura un aspecto más juvenil?
Una vida sana basada en una dieta alimenticia balanceada y natural combinada con una actividad física regular y moderada repercute positivamente en todo el organismo y no sólo en el aspecto estético. Sin embargo, a veces es preciso tomar ciertos recaudos respecto a los agentes naturales, como el viento y el frío, ya que atentan directamente contra la piel. Una exposición abierta al frío deshidrata la epidermis, y esta acción es potenciada por el viento, que intensifica las bajas temperaturas y ayuda a que los efectos del frío se aceleren y propaguen. Cubrir sobre todo el rostro, cuello y manos de las temperaturas extremas puede ayudar notablemente a conservar siempre una piel saludable y sin deterioros.

¿Tomar sol produce un envejecimiento precoz?
La consecuencia dermatológica crónica quizá más temida frente a una inadecuada exposición al sol es el denominado “fotoenvejecimiento” o envejecimiento precoz, con consecuencias visibles y graves para la piel: arrugas, sequedad, tono amarillento, manchas, lunares y en algunos cuadros más complejos hasta cáncer de piel. Por eso, es importante conocer los horarios adecuados de exposición ya que existen momentos del día en los cuales cualquier protección es insuficiente, y las radiaciones solares provocan daños de diversos grados y consecuencias. Eso no quiere decir que el sol deba descartarse ya que es uno de los principales formadores de vitamina D en el organismo, además mejora el carácter y promueve el optimismo y la alegría (los pueblos tropicales son el mejor ejemplo de ello). La clave está en tomar poco tiempo, con la protección adecuada y en los horarios permitidos (antes de las 10 de la mañana y después de las 5 de la tarde en verano).

¿Cuál es el secreto para mantener un aspecto siempre joven?
En principio, hay que tratar de mantener la piel siempre limpia y evitar dañarla. Masajearla con frecuencia puede mejorar la circulación, e hidratarla puede ayudar a protegerla contra la contaminación, la suciedad y la deshidratación. El uso de cremas protectoras solares y mantener la piel cubierta cuando quema el sol reduce el riesgo de adquirir un cáncer de piel, especialmente para las personas de piel clara.
Además el consumo regular de determinados alimentos contribuye notablemente a mejorar el estado de salud de la piel, y la protege de las agresiones externas como el viento, el sol y el polvo. Entre los más benéficos se encuentran las paltas, las carnes rojas magras, los cítricos (en todas sus variedades), las batatas y las zanahorias. También las semillas de girasol y lino, los pescados (atún, sardina, salmón y arenque) y el hígado de vaca son alimentos que deben consumirse para conservar una piel sana y jovial.