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miércoles, 8 de enero de 2014

Secretos para eliminar las arrugas del cuello


 
EI cuello es una de las partes más delicadas del cuerpo, por este motivo es necesario dedicarle cuidados especiales que incluyan masajes tonificantes, ejercicios localizados y productos cosméticos adecuados. A nivel estético, la piel del cuello debe recibir igual atención que el rostro, tanto en los tratamientos como en la frecuencia en que se aplican éstos.
En el caso de las cremas cosméticas, existe un modo adecuado para aplicarla en la zona del cuello. Deben aplicarse de un modo distinto en cada porción de la piel, de lo contrario no se logran los mejores resultados para eliminar las arrugas. En el cuello y escote deben aplicarse en forma descendente (de arriba hacia abajo), porque es justamente en esa dirección que están dispuestas las fibras musculares y la circulación sanguínea de las venas. Este movimiento también puede combinarse con otro que vaya del centro hacia los laterales: la mano derecha hacia la izquierda y viceversa, masajeando en forma cruzada. El contacto con la piel debe ser delicado y lento, para trabajar mejor los músculos. Gran parte del resultado que se obtiene con estos movimientos depende del masaje, y no del producto cosmético. 

Cremas para un cuello de estatua

Las cremas son las aliadas indiscutibles de la estética facial, por lo cual deben aprovecharse al máximo, optando siempre por las de mejor calidad. Pueden distinguirse cuatro tipos:
Humectantes: son las cremas que ayudan a que la piel conserve su humedad natural.
Hidratantes: son indispensables para conservar el nivel hídrico de la piel y evitan la resequedad cutánea producen los factores climáticos y ciertos cosméticos. Las más indicadas son las que poseen antioxidantes y pantallas solares.
Rejuvenecedoras: son ideales para retrasar los signos del envejecimiento. Se aplican de noche y a partir de los 35 años se hace indispensable utilizarlas. Las más adecuadas son las que contienen retinol y vitamina C.
Filtros solares: son necesarios para evitar los efectos adversos del sol en la piel. Tanto el escote como el cuello están muy expuestos a los rayos solares y son, además, los que están más predispuestos a las manchas, pecas y envejecimiento en general.

Asimismo, existe un tratamiento muy efectivo que permite recuperar la juventud del cuello. Se denomina exfoliación y consiste en la aplicación de cremas granuladas a través de suaves masajes circulares. Estas cremas actúan raspando muy levemente la piel y retirando impurezas. Si se utiliza diariamente se consigue remover las células muertas y renovar la piel, haciéndola lucir más suave y luminosa. Por otro lado, la exfoliación permite que las cremas y lociones tonificantes se absorban más y mejor, y que eliminen la grasa acumulada en la piel.

viernes, 3 de enero de 2014

12 consejos "anti-edad" para mantenerse siempre jóven



• Si has tenido un problema o una discusión, trata de mantener la cabeza fría. Ten en cuenta que tu enojo no cambiará sustancialmente la situación y, en cambio, puede empeorarla. Suele ser muy efectivo pensar que existen cosas mucho más graves en la vida por las que preocuparse.
• Haz meditación cada mañana al levantarte y antes de acostarte. A veces con poner unos minutos la mente en blanco y respirar de manera profunda y consciente, es suficiente.
• No abuses de los gestos y tics, que no hacen más que dañar la piel, potenciando ciertas arrugas. Aunque nunca te prives de sonreír y reír a carcajadas. Un rostro con arrugas y feliz promueve una vida más larga que una cara tersa y enojada.
• Una buena alimentación, la práctica de deportes y actividades físicas, los recaudos pertinentes ante las largas exposiciones al sol, no fumar y una adecuada hidratación del cutis, contribuirán a preservar joven y sana la piel, evitando su envejecimiento prematuro.
• La normalización de la presión arterial se puede lograr casi en el 100 por ciento de los casos a través de un régimen higiénico‑dietético (comer alimentos sin sal o con muy poca sal y regularizar el peso corporal). También hay que fomentar la actividad física sostenida y abandonar el cigarrillo (La nicotina favorece los aumentos bruscos de presión). Ten en cuenta que, según las estadísticas, los hipotensos viven más tiempo que los individuos normales y, de modo más evidente todavía, que los hipertensos. La baja presión de la sangre conduce a un menor desgaste de los vasos, por lo cual los accidentes cardiovasculares son mucho más escasos en la edad madura y en la vejez.
• Toda persona adulta debe practicar alguna actividad física o deportiva para combatir el sedentarismo y evitar, de ese modo, el aumento de la cantidad de grasa corporal. El tipo de actividad estará siempre condicionado por la situación física de cada persona y, en especial, por la experiencia deportiva que pueda tener. Los más adecuados para edades adultas son marcha, trote, natación, ciclismo, fútbol, voleibol y tenis. Otras actividades útiles son golf, pesca, remo y montañismo. Si no tienes tiempo para practicar cualquiera de las disciplinas mencionadas —algo que de todos modos siempre suena a excusa— camina por lo menos media hora diaria a marcha rápida.
• Todo individuo de cualquier edad debería dejar de fumar. Trata de reemplazar este hábito pernicioso —si lo posees— y tu salud se verá beneficiada.
• Adopta una serie de normas para resolver los trastornos del sueño:
- Mantén durante el día una buena actividad física y psíquica.
- El lugar destinado a dormir debe ser tranquilo y ventilado.
- No cene en forma abundante y después de comer efectúe un breve paseo antes de acostarse, aunque sea por los pasillos de la casa.
- Antes de acostarse es conveniente realizar ejercicios físicos de relajación.
Se sabe que cada diez años de vida, las mujeres engordan un kilo de peso. Lo mismo ocurre con cada embarazo. En los hombres el aumento se produce cada 5 años. Teniendo en cuenta esto, trata de alcanzar o mantener tu propio peso ideal. El principio básico para la prevención de la obesidad es conservar desde el nacimiento, un aporte calórico diario adecuado en función de la edad, el sexo y la actividad de cada individuo. Los alimentos que tiene que reducir una persona con tendencia a engordar son las grasas, los azúcares, las legumbres, los cereales, los frutos secos y las bebidas alcohólicas.
• Aquellas personas que han vivido fecunda y positivamente durante largos períodos de tiempo han respetado sus necesidades superiores de auto renovación, restauración y refresco espiritual, que nacen de la diversión. Por ejemplo, Winston Churchill, encontraba en la pintura la manera perfecta de olvidarse de los problemas del mundo, al menos por un rato. Al genial cineasta Woody Allen, en cambio, le resulta más atractivo tocar el clarinete en un club de la ciudad de Nueva York que asistir a la entrega de los premios Oscar. Cualquiera sea la forma de esparcimiento que elijas, es esencial que satisfaga tu necesidad biológica de distraerte y sentirte feliz.
• Consulta periódicamente al médico para someterte a un chequeo general. Además de todos los exámenes clínicos y el electrocardiograma correspondiente, hay que realizar:
‑ Una radiografía de tórax para ver el tamaño del corazón y el funcionamiento de los pulmones.
‑ Exámenes de laboratorio.
‑ Un electrocardiograma de esfuerzo para detectar precozmente la posible existencia de alteraciones coronarias, incluso antes de que aparezcan los síntomas.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Hábitos de vida que promueven el envejecimiento



A medida que el tiempo avanza, la salud de nuestro cuerpo se hace más frágil y requiere de mayores cuidados. A partir de determinada edad, sobre todo después de los 30 años, es necesario controlar el peso corporal, aumentar la práctica de actividades físicas y abandonar algunas costumbres como fumar o beber alcohol en exceso. Sin embargo, algunos hábitos que se consideran habituales también pueden acelerar notablemente los procesos de envejecimiento corporal y mental. Para evitarlos, nada mejor que examinarlos uno por uno:

Abandonar la práctica deportiva: Nuestro cuerpo no se encuentra preparado para el sedentarismo, sobre todo porque la inactividad física es una de las responsables de las enfermedades cardiovasculares. Dejar de practicar deportes o ejercicios conduce a la atrofia muscular, ósea y articular, además de la paralización circulatoria y la pérdida del equilibrio y la coordinación en los movimientos básico (como caminar o andar en bicicleta). Es preciso entender que el envejecimiento no sólo tiene que ver con nuestra cédula de identidad sino además con el uso, desuso o mal uso que hacemos de nuestro cuerpo.

Promover las arrugas: El proceso por el cual aparecen las arrugas se inicia con la ruptura de las fibras elásticas de la piel. Si bien se trata de un ciclo degenerativo natural, puede acelerarse a causa del sol, el alcohol, el cigarrillo y los alimentos ricos en grasas. Otros factores que inciden negativamente son: delinearse los ojos con productos duros, dormir boca abajo, frotarse los párpados, no quitarse el maquillaje, morderse y mojar los labios, depilarse las cejas y el bozo y fruncir el entrecejo. Estos factores atacan la fibra de elastina y colágeno, proteínas que dan resistencia, turgencia y elasticidad a la piel, provocando los pliegues y las marcas que posteriormente se convertirán en profundas arrugas.

Acumular tensiones: Si nuestra hostilidad permanece contenida y todos los cambios que se dan en el interior del organismo no tienen una respuesta física, la consecuencia inmediata puede ser un ataque de ira que dañe seriamente nuestro corazón. Si la ira y el enojo se acumulan, los órganos de cuerpo se van desgastando. El malhumor se convierte, entonces, en un riesgo más de enfermedad coronaria, ya que las paredes de las arterias se deterioran ante la presión sanguínea y la grasa acumulada se transforma en colesterol en vez de energía. Los expertos recomiendan controlar los impulsos sin llegar a reprimir las emociones.

martes, 20 de agosto de 2013

Alimentarse bien para vivir más y mejor



Para combatir el paso del tiempo no hay nada mejor que una buena alimentación. Con la edad, las capacidades del metabolismo disminuyen hasta un 5% por cada diez años después de pasados los 40, por eso, el requerimiento de nutrientes aumenta considerablemente. Sumado a este fenómeno natural, los malos hábitos como el tabaquismo y el alcohol pueden terminar con los nutrientes del organismo acarreando serios problemas de salud.
Con la vejez, disminuye el interés por la comida pero los requerimientos nutricionales (vitaminas y minerales) son mayores, por ello es fundamental una alimentación sana y equilibrada.

La dieta más saludable


Una buena alimentación que cubra todas las necesidades del organismo debe poseer las siguientes características:

Hidratos de carbono y almidones: es importante el consumo de cereales integrales como cebada, arroz, y pan integral porque proveen vitamina B6, folato y fibra soluble para evitar el estreñimiento. Por ejemplo: avena con leche en el desayuno o cereales con yogur.
Carnes y aves: poseen un alto grado de proteínas más vitamina A, B12, D, E, B1, folato, hierro y cinc. Siempre sin grasas para evitar problemas de colesterol.
Verduras: en el caso del repollo y la espinaca, proporcionan nutrientes como beta-carotenos, vitamina b6, E, folato, calcio, hierro y magnesio. También verduras como la papa, el nabo, el camote proveen hidratos de carbono y vitamina C.
Frutas: es fundamental la ingesta de cítricos, frutillas, tomates que poseen vitamina C. Las manzanas y peras otorgan fibra soluble que disminuye el colesterol en sangre y las bananas proveen potasio e hidratos de carbono. Se deben comer en abundancia sin riesgos.
Lácteos: consumir leche, queso y yogur porque poseen muchos nutrientes. Se puede comer hasta 250 gr de queso por semana si no se sufre de presión o colesterol alto.
Huevos: fuente de proteínas completas proporcionan vitamina A y D. Lo mejor es comer 3 o 4 huevos por semana para no elevar el colesterol.
Legumbres: en el caso de éstas consumirlas acompañadas de cereales como pan, arroz y pastas ya que juntas proporcionan vitaminas del complejo B y ácidos grasos esenciales.
Pescado: provee proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega-3. Los tipos de pescado azul que lo contienen son el arenque, la caballa, las sardinas y el salmón porque también aportan vitamina A y D indispensable para el organismo.

martes, 11 de junio de 2013

Cómo seguir en forma a pesar de los años


El modo de vivir parece no tener nada que ver con el cuerpo y la mente de las personas, pero si el objetivo es estar bien y saludable, la fusión de estos dos factores es fundamental.
En el momento que el ser humano llega a la madurez comienza a notar ciertos cambios en su figura, ya no es la misma que hace un tiempo atrás y es ahí cuando se pregunta cuál es la razón del cambio. Los motivos pueden ser muchos como por ejemplo: la inactividad (hay menor gasto de calorías), los desórdenes alimentarios, los cambios de ánimos (depresión) y los cambios hormonales en la mujer (menopausia).
Estos detonantes modifican notablemente la silueta atractiva lograda a los 20 y tantos años. Sumado a esto, mientras pasa el tiempo tu agenda de actividades crece cada vez más y te limita a realizar ejercicio y organizar tu alimentación para que sea más sana. En este caso, tanto la fuerza de voluntad como la paciencia deben tenerse en cuenta a la hora de verte saludable.
Ahora ¿qué sucede con la química orgánica de cada cuerpo?. Lo que existe es un proceso metabólico que se lentifica con los años. Es decir, mientras sumes años debes restar la ingesta diaria de alimentos equilibrando con ejercicio físico, ya que lo que ingieres se transforma en energía. Esto es para evitar la subida de kilos de más y la grasa acumulada que tanto te molesta.

7 súper consejos para conservar la línea

• Realizar habitualmente una rutina de ejercicios gimnásticos. Cabe recordar que 30 minutos de actividad física, tres veces a la semana, te permitirá estar en forma toda la vida.
• A partir de la tercera edad no se deben consumir más de 1.500 calorías diarias. En el caso de excederse ingerir vitaminas E y C.
• No comer en exceso e ingerir alimentos naturales a través de una dieta variada que comprenda a los seis grupos básicos: vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos, fibra y grasa.
• Evitar el consumo de grasas de origen animal, carnes rojas y sal. Reforzar la dieta alimentaria con cereales integrales, legumbres, pescado, frutas y verduras.
• Consumir nutrientes antioxidantes ya que evitan el paso de los años. Se los puede conseguir a través de alimentos que contengan vitamina E, beta-carotenos, vitamina C, magnesio y cinc.
• Se recomiendan los masajes y los baños saunas para la eliminación de toxinas, además de los baños de inmersión con hierbas naturales como la manzanilla.
• Mantener un equilibrio emocional. Controlar la ansiedad y el estrés a través de ejercicios de respiración.

jueves, 18 de abril de 2013

5 preguntas frecuentes sobre el “envejecimiento”




Estas son las preguntas que muchas mujeres se hacen a la hora de conocer cómo pueden evitar el inevitable paso del tiempo para mantenerse siempre vitales y jóvenes.

¿El hábito de fumar acelera el proceso de envejecimiento?
Las mujeres que tienen el hábito de fumar tienen la piel con menos pigmentación y las arrugas se les marcan muchísimo más. Esto se debe a que la nicotina y el alquitrán, principales elementos nocivos presentes en el tabaco, forman depósitos sobre la epidermis, no permitiéndoles respirar. Esta drástica disminución de oxígeno perjudica la normal circulación en los capilares, promoviendo el proceso de deshidratación. Estos factores frenan la renovación celular, acelerando notoriamente el proceso de envejecimiento de la piel.


¿Qué factores además del cigarrillo deterioran la juventud de la piel y el cuerpo?
La piel se deteriora en forma notoria e inmediata con la falta de descanso adecuado. No sólo se necesita dormir regularmente al menos seis horas cada día, sino que hay que asegurarse que ese descanso sea placentero. Las alteraciones del sueño deben ser controladas, porque además de las consecuencias en la salud epidérmica, afectan considerablemente al sistema nervioso.
También es necesario tomarse las obligaciones con mayor calma y tranquilidad. La piel registra como un mapa las marcas del estrés, las angustias y el exceso de preocupaciones. Para ello nada mejor que encarar un plan de relajación corporal que le permita al organismo liberar el estrés y conciliar un sueño reparador.

¿Llevar una vida sana me asegura un aspecto más juvenil?
Una vida sana basada en una dieta alimenticia balanceada y natural combinada con una actividad física regular y moderada repercute positivamente en todo el organismo y no sólo en el aspecto estético. Sin embargo, a veces es preciso tomar ciertos recaudos respecto a los agentes naturales, como el viento y el frío, ya que atentan directamente contra la piel. Una exposición abierta al frío deshidrata la epidermis, y esta acción es potenciada por el viento, que intensifica las bajas temperaturas y ayuda a que los efectos del frío se aceleren y propaguen. Cubrir sobre todo el rostro, cuello y manos de las temperaturas extremas puede ayudar notablemente a conservar siempre una piel saludable y sin deterioros.

¿Tomar sol produce un envejecimiento precoz?
La consecuencia dermatológica crónica quizá más temida frente a una inadecuada exposición al sol es el denominado “fotoenvejecimiento” o envejecimiento precoz, con consecuencias visibles y graves para la piel: arrugas, sequedad, tono amarillento, manchas, lunares y en algunos cuadros más complejos hasta cáncer de piel. Por eso, es importante conocer los horarios adecuados de exposición ya que existen momentos del día en los cuales cualquier protección es insuficiente, y las radiaciones solares provocan daños de diversos grados y consecuencias. Eso no quiere decir que el sol deba descartarse ya que es uno de los principales formadores de vitamina D en el organismo, además mejora el carácter y promueve el optimismo y la alegría (los pueblos tropicales son el mejor ejemplo de ello). La clave está en tomar poco tiempo, con la protección adecuada y en los horarios permitidos (antes de las 10 de la mañana y después de las 5 de la tarde en verano).

¿Cuál es el secreto para mantener un aspecto siempre joven?
En principio, hay que tratar de mantener la piel siempre limpia y evitar dañarla. Masajearla con frecuencia puede mejorar la circulación, e hidratarla puede ayudar a protegerla contra la contaminación, la suciedad y la deshidratación. El uso de cremas protectoras solares y mantener la piel cubierta cuando quema el sol reduce el riesgo de adquirir un cáncer de piel, especialmente para las personas de piel clara.
Además el consumo regular de determinados alimentos contribuye notablemente a mejorar el estado de salud de la piel, y la protege de las agresiones externas como el viento, el sol y el polvo. Entre los más benéficos se encuentran las paltas, las carnes rojas magras, los cítricos (en todas sus variedades), las batatas y las zanahorias. También las semillas de girasol y lino, los pescados (atún, sardina, salmón y arenque) y el hígado de vaca son alimentos que deben consumirse para conservar una piel sana y jovial.