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viernes, 25 de abril de 2014

8 hábitos de alimentación para prevenir el "estreñimiento"



• Llevar a cabo una alimentación variada y equilibrada, para asegurar que no se produzca ningún déficit de todos aquellos nutrientes que participan en el óptimo funcionamiento fisiológico.
• Reducir la cantidad y frecuencia de consumo de azúcar y productos azucarados. Asimismo, evitar entre comidas las bebidas dulces y ácidas como los concentrados de frutas, los tentempiés y los alimentos pegajosos que se fijan entre los dientes (galletas, caramelos, etc.).
• Comer de forma ordenada en un ambiente tranquilo y sin interferencias (televisión, radio, prensa, etc.), respetando los horarios de un día para otro y sin saltarse ninguna comida. Se recomienda masticar bien los alimentos, comer y beber despacio. A la vez, aumentar el número de comidas al día (5 a 6) para alcanzar la ingesta energética adecuada, ya que una dieta rica en fibra favorece la rápida sensación de saciedad.
• Incluir los alimentos ricos en fibra en forma gradual. No se deben realizar cambios bruscos en la dieta en cuanto a su contenido en fibra, ya que pueden crear más gases y dolores intestinales, incluso diarreas. Lo adecuado es introducir en mayor cantidad o frecuencia de consumo los alimentos ricos en fibra: verduras cocinadas enteras (o en puré pero sin deshacer), ensaladas, frutas frescas, legumbres, cereales integrales, frutos y frutas secas.
• Beber abundante cantidad de líquidos, especialmente agua fresca y natural. Lo ideal son dos litros diarios, aunque con cuatro vasos ya se puede favorecer el movimiento intestinal. También son recomendables las infusiones, caldos desgrasados y los zumos de frutas.
• El yogur y otras leches fermentadas contienen bacterias que ayudan a equilibrar la flora del intestino, mejoran las secreciones intestinales y estimulan el peristaltismo intestinal, por lo que están especialmente recomendados.
• Los aceites ejercen una importante acción favorecedora del movimiento intestinal por su potencial lubricante; por eso deben emplearse las cantidades adecuadas en la cocina y añadir también unas gotas de aceite a bocadillos y tostadas.
• El meteorismo y la flatulencia mejoran con ayuda de infusiones carminativas, entre horas o después de las comidas. Lo mejor son las infusiones de menta, anís, salvia o de hinojo o bien una infusión de manzanilla con unos granos de anís verde, hinojo o comino.

Alimentación natural para olvidarte del "estreñimiento"



El estreñimiento o constipación es un trastorno orgánico caracterizado por una reducción en el número y peso normal de las deposiciones, y con frecuencia se relaciona a un endurecimiento de la textura de las heces. Su diagnóstico es difícil de determinar, dada la naturaleza subjetiva del problema y la dificultad de concretar el hábito intestinal normal, claramente influido por las diferencias socioculturales y dietéticas o alimenticias. En este sentido, la alimentación juega un papel muy importante, no sólo en la prevención del estreñimiento, sino también en su tratamiento y en la resolución de los síntomas. Sin embargo, en caso de padecer un cuadro de estreñimiento, debes consultar siempre con el médico, pues la causa del mismo puede ser muy diversa. Además, los alimentos favorecen el tránsito intestinal, pero por sí solos no solucionan el problema, excepto cuando el origen del problema es sólo nutricional.
Por otro lado, un incremento en los aportes de fibra a partir de cereales integrales, verduras y frutas, legumbres, frutos y frutas secas se asocia con el aumento en la frecuencia de las deposiciones y un mayor peso de las heces. La fibra actúa aumentado la masa fecal, estimulando los movimientos intestinales y facilitando la fluidez de las heces. Otro aspecto a tener en cuenta es aumentar la ingesta de líquidos, tanto con las comidas (sopas, gelatina, infusiones y fruta) como entre las comidas (agua y zumos naturales de fruta). También la dieta debe complementarse con una actividad física habitual que promueva el fortalecimiento de los músculos de la pared abdominal, es decir, aquellos que participan en la expulsión de las heces.

Alimentos que previenen el estreñimiento

• Bebidas: Agua, caldos, infusiones y zumos naturales normales o integrales (con pulpa y por tanto fibra, a diferencia de los normales) que no lleven limón, licuados de frutas.
• Carnes, pescado, huevos y derivados: Todos, con la frecuencia que marcan las recomendaciones de alimentación equilibrada (3 a 5 veces por semana).
• Cereales y patatas: Fécula de papa (patata), pastas alimenticias y en cuanto a otros cereales, preferir los integrales (pan, cereales y galletas integrales, muesli) a los refinados y limitar el consumo de arroz (ya que actúa como astringente) a 2 veces por semana, o mejor aún, combinarlo con legumbres y verduras; por ejemplo: arroz con guisantes, paella de verduras, etc.
• Frutas: Prácticamente todas; frescas, secas y cocidas, con piel y bien lavadas, salvo las que poseen poco agua como la banana, o las que actúan como astringente como la manzana.
• Grasas: Aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja), mantequilla, margarinas vegetales y frutos secos.
• Leche y lácteos: Leche entera, semi o descremada. Pero en especial se recomienda consumir con mayor frecuencia yogures y otros derivados lácteos con poca grasa.
• Legumbres: Lentejas, garbanzos, alubias, habas y guisantes. Se recomienda combinar solo con patata o arroz y verduras.
• Verduras y hortalizas: Todas salvo las flatulentas, como la batata y la coliflor. Preferiblemente consumir una ración diaria en crudo y preparada en ensalada.

jueves, 17 de octubre de 2013

Optimiza el funcionamiento digestivo de tu cuerpo



Comer en exceso es un mal hábito que la mayoría de las personas cometen, pero esto no sólo produce un sobrepeso sino que afecta el normal funcionamiento del estómago, intestino, hígado y páncreas. El exceso de comida frecuente trae como primera consecuencia el agrandamiento del estómago lo que genera un circulo vicioso: cada vez se come más y por ende se engorda más. Con kilos de más el cuerpo siente pesadez, falta de movilidad, dolores de espalda y cintura, y una menor resistencia física. Para reducir el tamaño del estómago hay que tener en cuenta los siguientes lineamientos básicos:
• Comer despacio.
• Masticar bien los alimentos.
• Consumir alimentos fáciles de digerir. Evitar las carnes con muchos nervios o las verduras muy fibrosas.
• Evitar las bebidas gaseosas y los alimentos que producen gases.
• Tratar de comer siempre a las mismas horas con igual cantidad de alimentos por vez.
• Dividir los alimentos en 6 comidas diarias en vez de cuatro, agregando una colación a media mañana y media tarde.
• Adecuar la cantidad de alimentos a la actividad física que se realiza.
• Beber líquidos frescos periódicamente. Además de producir sensación de saciedad contraen el estómago produciendo a la larga una reducción del mismo.
• Evitar beber líquidos calientes, siempre deben consumirse tibios.
• Estos consejos te ayudarán a reeducar tu estómago y a adquirir hábitos saludables para aplicarlos como parte de un nuevo estilo de vida: más sano y libre de toxinas. 

Intestinos en forma, sinónimo de cuerpo liviano

Un correcto funcionamiento intestinal es indispensable para mantener el peso y conservar la salud. Pues aquello que no se elimina se acumula, y por ende termina intoxicando al organismo. Para normalizar este órgano es preciso ir de cuerpo las veces necesarias por día para evitar la acumulación de desechos tóxicos. Y como todas las cosas, existen consejos útiles para lograr que eso suceda:
• Masticar bien los alimentos.
• Comer de manera regular, en los mismos horarios y con la misma cantidad de comida.
• Beber mucho agua diariamente.
• Consumir mucha fibra (presentes en las frutas, verduras y cereales integrales).
• Realizar ejercicios abdominales al levantarse.
• Tratar de ir de cuerpo una vez al día, a la misma hora y si es posible después de levantarse.
• Desayunar jugo de naranjas (antes que otra cosa), pan integral  con queso y leche desnatada.
• Debes transformar estos consejos en hábitos cotidianos hasta conseguir un “intestino en forma”. Aunque jamás deberías abandonarlos si deseas un organismo limpio y puro de por vida.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Yogur: Aliado de la digestión


 
El yogur ha sido calificado como un alimento saludable muy valioso, pero además de eso, el yogur es una rica fuente de Calcio y Fósforo, contiene vitamina B2 y B12 que ayudan al sistema nervioso, a liberar la energía de los alimentos en el organismo, a recuperar la flora intestinal y fortalecer el sistema inmunológico. Además, elimina el mal aliento, la diarrea, el estreñimiento, regularizando la digestión de los alimentos.
Este derivado de la leche es una alternativa nutritiva a los postres helados pesados y a las natas (cremas). Al poseer Calcio y Fósforo cuida los dientes y los huesos previniendo caries y osteoporosis. Si bien el yogur atraviesa diversos procesos de pasteurización, no deja de ser un alimento natural.

Beneficios y aportes terapéuticos

La ingesta de yogur natural evita la proliferación de bacterias dañinas en el intestino delgado cuidándolo de padecer infecciones. El mal aliento, relacionado con los problemas digestivos, puede ser muy bien tratado y hasta eliminado con el consumo de yogur.
La ingesta de antibióticos destruyen las bacterias intestinales necesarias para su buen funcionamiento, pero la incorporación de yogur a la dieta logra restablecer su continuidad. También es muy benéfico para las personas que padecen continuas diarreas impidiendo así el riesgo de padecer colon irritable y la candidiasis.
Por otra parte, el yogur mejora la calidad de la piel y reacomoda el nivel de bacterias del intestino grueso previniendo el cáncer de colon.
Numerosas investigaciones han determinado que el consumo de yogures naturales o caseros que contienen cultivos, son sumamente benéficos para la salud digestiva. Además, los yogures que contienen en su composición fibra soluble ayudan a reducir los niveles de colesterol. Por eso, nada mejor que consumir regularmente un riquísimo yogur acompañado de frutas y miel para cuidar la salud del aparato digestivo.

viernes, 23 de agosto de 2013

Medidas efectivas para tratar la gastroenteritis



Si bien la gastroenteritis se relaciona con la diarrea y el “estómago revuelto del viajero”, también puede presentarse en casa como resultado de una falta de higiene adecuada o por intoxicación alimentaria. Por lo general, los alimentos como aves o mariscos mal cocidos, o los huevos crudos en diversos menúes pueden ser la razón de una gastroenteritis bacteriana o viral. Otras de las causas son la comida vencida o que ha perdido la cadena de frío (lácteos), por ello es muy importante consumir los alimentos antes de su fecha de vencimiento.
Lo que genera la gastroenteritis es una inflamación de la mucosa del estómago y del intestino provocando vómitos, diarrea, retorcijones en el abdomen y fiebre. Por lo general, dura entre 6 a 72 hs. y los síntomas se producen por las toxinas que liberan los alimentos o algún virus que haya ingresado al cuerpo.

Precauciones


Para cortar un proceso de gastroenteritis se debe considerar:
• Aumentar el consumo de agua para recuperar el líquido perdido.
• Consumir bananas para obtener potasio.
• Consumir arroz blanco hervido y pan tostado para obtener fibra e hidratos de carbono.
• Manzanas por su acción astringente en el aparato digestivo.
• Evitar los demás alimentos, especialmente los lácteos durante las 48 hs siguientes a la aparición de la gastroenteritis.

El cuidado en la alimentación


En el caso de presentarse gastroenteritis severa, se debe aumentar la ingesta de líquido (agua) especialmente en forma de solución, es decir, con azúcar y sal para ayudar a rehidratar el cuerpo rápidamente. Se puede hacer mezclando jugo de fruta y agua o también ocho cucharaditas de azúcar y una de sal en un litro de agua.
La ingesta de manzanas, bananas, arroz y pan tostado ayudan a equilibrar el aparato digestivo en poco tiempo manteniendo los niveles de los líquidos en el cuerpo para evitar la deshidratación. También se deben incluir en la alimentación patatas y verduras cocidas especialmente zanahorias. Una vez que se vaya recuperando el organismo se tiene que volver poco a poco a la alimentación normal, incorporando los lácteos al último para evitar una inflamación del intestino. También tomar una taza de té de frambuesas ayuda a evitar las molestias estomacales, como también 3 tazas de té de jengibre o canela al día, salvo si se está embarazada.

*Importante: En caso de padecer un cuadro de gastroenteritis se debe consultar al médico. La información de este artículo sirve sólo como una guía complementaria del tratamiento médico.