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martes, 20 de diciembre de 2016

EL MEJOR REGALO PARA NAVIDAD

Alguna vez te has preguntado cuál es el mejor regalo que puedes hacerle a esas personas que amas y son parte de tu vida... Pues si aún no lo has hecho estás a tiempo de reflexionar sobre lo que es realmente importante en la vida. Te invito a que veas el siguiente vídeo, que ha sido parte de un experimento social realizado con 27 jóvenes españoles el pasado mes de noviembre. 



sábado, 28 de diciembre de 2013

Hábitos de vida que promueven el envejecimiento



A medida que el tiempo avanza, la salud de nuestro cuerpo se hace más frágil y requiere de mayores cuidados. A partir de determinada edad, sobre todo después de los 30 años, es necesario controlar el peso corporal, aumentar la práctica de actividades físicas y abandonar algunas costumbres como fumar o beber alcohol en exceso. Sin embargo, algunos hábitos que se consideran habituales también pueden acelerar notablemente los procesos de envejecimiento corporal y mental. Para evitarlos, nada mejor que examinarlos uno por uno:

Abandonar la práctica deportiva: Nuestro cuerpo no se encuentra preparado para el sedentarismo, sobre todo porque la inactividad física es una de las responsables de las enfermedades cardiovasculares. Dejar de practicar deportes o ejercicios conduce a la atrofia muscular, ósea y articular, además de la paralización circulatoria y la pérdida del equilibrio y la coordinación en los movimientos básico (como caminar o andar en bicicleta). Es preciso entender que el envejecimiento no sólo tiene que ver con nuestra cédula de identidad sino además con el uso, desuso o mal uso que hacemos de nuestro cuerpo.

Promover las arrugas: El proceso por el cual aparecen las arrugas se inicia con la ruptura de las fibras elásticas de la piel. Si bien se trata de un ciclo degenerativo natural, puede acelerarse a causa del sol, el alcohol, el cigarrillo y los alimentos ricos en grasas. Otros factores que inciden negativamente son: delinearse los ojos con productos duros, dormir boca abajo, frotarse los párpados, no quitarse el maquillaje, morderse y mojar los labios, depilarse las cejas y el bozo y fruncir el entrecejo. Estos factores atacan la fibra de elastina y colágeno, proteínas que dan resistencia, turgencia y elasticidad a la piel, provocando los pliegues y las marcas que posteriormente se convertirán en profundas arrugas.

Acumular tensiones: Si nuestra hostilidad permanece contenida y todos los cambios que se dan en el interior del organismo no tienen una respuesta física, la consecuencia inmediata puede ser un ataque de ira que dañe seriamente nuestro corazón. Si la ira y el enojo se acumulan, los órganos de cuerpo se van desgastando. El malhumor se convierte, entonces, en un riesgo más de enfermedad coronaria, ya que las paredes de las arterias se deterioran ante la presión sanguínea y la grasa acumulada se transforma en colesterol en vez de energía. Los expertos recomiendan controlar los impulsos sin llegar a reprimir las emociones.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Aprende a enfrentar los desafíos de la vida



No resulta fácil aceptar un nuevo desafío, aunque sea ha­cia una posición deseada por nosotros. No es tan simple dejar atrás la pá­gina del que recibía órdenes por otro y tenía todo resuelto, a la posición de quien decide y de quien los otros recibirán órdenes. Y mucho menos, por supuesto, cuando el cambio es en sentido contrario; por ejemplo, de trabajador activo a retirado, como lo será pasar de padre que protege y educa a padre o abuelo que necesita cuidados. O, peor aún, de un nivel económico alto, a otro más bajo.
Pero aún en estos casos donde el cambio tiene una dirección supues­tamente desfavorable, de nada nos serviría quedar enganchados a los recuerdos de la etapa perdida que nos parecía color de rosa, en comparación con la que nos toca vivir en lo que todo, quizá parezca negro. Por el contrario, eso equivaldría a no tener la menor posi­bilidad de poder afrontar las dificultades de adaptación al nuevo momen­to. Debemos tener la visión puesta en el instante en que la aceptación del cambio nos permitirá dis­frutar; porque aunque parezca increíble también podremos disfrutar de la situación actual sin que ésta tenga todo el brillo de la anterior. 

Una forma de ver las cosas

Nosotros mismos podemos ayudarnos a superar los problemas teniendo en cuenta algunos principios básicos:
• Realizar una lista de los aspectos de nuestra vida que podrían mejorar al dar por terminada una etapa, aún cuando parezcan menos importantes que los de la etapa anterior. A veces, ayuda mucho observar a otra persona que haya pasado por una situación similar y ahora disfruta de su nuevo tiempo.
• No insistir en luchar contra la tristeza que supone dejar atrás una página de la vida. El proceso de pérdida es natural, y aceptarlo sirve para limpiar el camino y avanzar con plenitud.
• Aprender de quienes no han sabido superar claramente el paso de una etapa a otra y sufren las consecuencias de esos problemas y traumas. Observar esto nos hará ver con mayor claridad la necesidad de dar vuelta la página superando el pasado.
• Analizar en el entorno familiar qué grado de eficacia ha habido a la hora de superar etapas, para poder ver hasta dónde somos esclavos de costumbres heredadas que se transmiten familiarmente y, por lo tanto, poder liberarnos de esos mandatos que perjudicar nuestro propio avance.
• Cuidarse de los mensajes que nos envía la gente que nos rodea. Un cambio personal siempre conmueve al entorno, y los mensajes contrarios de ciertas personas, aun los que son indirectos e incluso inconscientes, pueden convertirse en problemas innecesarios.
• Tener presente momentos anteriores de nuestra vida en los que también hayamos tenido que superarlos para entender que, finalmente, nuestra vida continuó.

miércoles, 24 de julio de 2013

Desafiando al destino: Los "deportes extremos"



Para los amantes de los deportes extremos, la emoción no consistiría en conseguir algún récord o algo por el estilo, sino en desafiar a la vida hasta el límite de lo imposible.
¿Qué tiene eso de interesante? Cuando se deslizan por una cascada, bucean a profundidades extremas sin tanques de oxígeno o se lanzan a patinar sobre piedras, segregan cantidades de adrenalina que estimulan sus centros de placer. Por eso agregan dificultades a los deportes tradicionales y los convierten en variantes súper atractivas.

Aunque lanzarse desde un puente con una cuerda elástica atada a los tobillos (jumping) parece cosa de locos, para algunos es un verdadero deporte. Además, tiene sus propias variantes, de acuerdo con el lugar desde donde se salta y sujeta la cuerda elástica (jumper): la más sofisticada consiste en atar un extremo del jumper a un costado del puente y tirarse por el otro, para combinar la sensación de caída con la del movimiento pendular.
Así como el aire la nieve también tiene lo suyo. Hay quienes no se conforman con esquiar: para ellos está el bobsleigh, que les permite alcanzar velocidades extremas por pistas de hielo angostas con pendientes más que pronunciadas. Aquellos que lo practican deben calibrar los reflejos en las curvas, para evitar estamparse en la pared de hielo.
Para los amantes de los deportes extremos, la emoción no consistiría en conseguir algún récord o algo por el estilo, sino en desafiar a la vida hasta el límite de lo imposible.
¿Qué tiene eso de interesante? Cuando se deslizan por una cascada, bucean a profundidades extremas sin tanques de oxígeno o se lanzan a patinar sobre piedras, segregan cantidades de adrenalina que estimulan sus centros de placer. Por eso agregan dificultades a los deportes tradicionales y los convierten en variantes súper atractivas. En el alpinismo o escalada, por ejemplo, eliminan las cuerdas y los seguros que evitan el desprendimiento: si cometen un error, la caída resulta mortal. ¿Por qué arriesgan la vida? La mayoría responde que por la necesidad de estar lo más cerca posible del “límite”.
En la actualidad, son muchas las actividades deportivas extremas, entre ellas el mencionado jumping o puenting, el esquí sobre piedras, el surf en paredes de nieve, el esquí subterráneo, el rafting, la escalada en montañas irregulares, el barranquismo, el parapente y el paracaidismo entre otras.
Los psicólogos sostienen que muchos practicarían estos deportes para resolver miedos y temores secretos: se imponen a sí mismo la obligación de superar lo que consideran sus propias “cobardías”. Otros conformarían un grupo más complejo, cuya acción estaría orientada a la búsqueda del placer: una forma de gozar en situaciones de miedo.

COMBINACION HORMONAL

Para entender este tema es preciso conocer las reacciones orgánicas que se producen en el organismo. En cuanto se detecta un peligro inminente, el cerebro envía un estímulo nervioso que activa diferentes glándulas: entre ellas las suprarrenales, encargadas de secretar una hormona llamada adrenalina (que también puede producirse ante un traumatismo, un golpe o una quemadura) y cortisol. La práctica de estas actividades extremas provoca un shock psíquico: la emoción, el temor, la reacción de alerta, desencadenan una secreción hormonal.
En otros términos: cuando enfrentamos un peligro o advertimos alguna amenaza, en nuestro organismo se pone en marcha un proceso controlado por el cerebro, que envía un estímulo nervioso. Los músculos reciben moléculas de azúcar secretadas por el hígado. El ritmo cardíaco aumenta para dar más oxígeno a los órganos. Las glándulas sudoríparas trabajan para refrigerar el cuerpo. Los bronquios se dilatan para mandar oxígeno a los músculos. Las glándulas suprarrenales secretan hormonas: la adrenalina es liberada por la médula suprarrenal, y el cortisol, segregado por la corteza suprarrenal. Otra sustancia, la noradrenalina, estimula los centros del placer situados en el cerebro medio. También se liberan corticoides, andrógenos y estrógenos, pero la sustancia más activa es la adrenalina, que estimula todo el organismo y actúa particularmente sobre los sistemas nervioso y vascular. Eso se observa de inmediato en la piel (carne de gallina y erizamiento de los pelos) y en la vascoconstricción (palidez intensa). Como aumenta la excitabilidad del sistema nervioso central y de los sistemas que controlan órganos y vísceras, se producen síntomas como hipertensión aguda, trastornos cardíacos y -en personas con deficiencias- arritmia cardíaca, que puede desencadenar en infarto o aneurisma cerebral.

ADICTOS AL RIESGO

Después de la liberación de hormonas se experimenta una notable relajación, seguida de sensación de debilidad y cansancio: ésas son las reacciones que buscan, conscientes o no, los amantes del riesgo extremo. Algunos expertos suponen que podría tratarse de una dependencia psíquica relacionada con la personalidad. Según esta hipótesis, no se trata sólo de individuos que esporádicamente sienten deseos de escapar de la rutina, o de quienes buscan relajarse y quebrar el ritmo cotidiano por medio de sensaciones diferentes: en el enfrentamiento con el peligro hay un contenido de adicción. No ponen en duda el acostumbramiento: de tanto practicar una actividad de riesgo, los expertos no experimentan el mismo temor que los principiantes en idénticas circunstancias.  
Los deportistas de riesgo no niegan ni aceptan las diversas teorías que se pronuncian sobre ellos. Asimismo, indiferentes, aseguran que sólo tratan de llevar los límites cada vez más lejos, aguijoneados por el gusto del peligro y la incertidumbre de saber si podrán contar el cuento.

lunes, 27 de mayo de 2013

Reiki: Para una mejor calidad de vida




El Reiki es una terapia milenaria de origen japonés que propone un método de autoayuda a través del aprendizaje de imposición de manos. La vida cotidiana, el estrés y las tensiones diarias provocan un desequilibrio energético que es necesario reestablecer para conservar la salud tanto física como mental. Este método de autoayuda no requiere de ningún sistema de creencia o pensamiento para ser activado y puede ser fácilmente incorporado como disciplina para poder armonizar nuestro cuerpo en todos sus planos (físico, mental, emocional y espiritual).
Reiki es un método que particularmente se transmite través de activaciones o “iniciaciones”, por lo que no se puede aprender mirando, copiando o leyendo un libro. Estas activaciones tienen que ser transferidas por un Maestro que haya sido iniciado en el método original, es decir, con las técnicas correctas, el entrenamiento adecuado y una amplia experiencia en la práctica del método. Estas activaciones sintonizan a la persona que las recibe a una frecuencia de “energía vital” notablemente superior que le permite con sus manos transmitirlas para restaurar los desequilibrios de energía (para sí mismo o para otros seres vivos).

Cómo actúa el Reiki

Reiki es un concepto formado por dos vocablos japoneses, Rei y Ki, que se refieren a dos formas de energía que son fundamentales. Rei (universo, alma, espíritu) y ki (energía vital, chi, prana, mana, energía bioplásmica). Las dos unidas presentan el concepto de la “Energía Vital Universal”, que es lo que fluye a través de todo ser vivo.
La conjunción de Rei y Ki da una idea de pertenencia, de ida y vuelta, de interacción e integración entre una energía superior y una energía terrena pero que se pertenecen mutuamente. El Reiki se propone como método curativo y paliativo empleando el acto de imposición de manos sobre el cuerpo para confortar o aliviar las dolencias o desequilibrios.
En todos los casos, el paciente siempre es el receptor o destinatario de la energía curativa Rei que le envía el transmisor. El paciente instruido es quién se cura a sí mismo, con el poderoso apoyo de la energía del universo. El efecto final de la recepción de la energía Rei en el paciente es el que facilita que éste haga circular fluidamente su propio Ki, con la cantidad y calidad necesarias para que pueda vivir saludablemente.

Un ejercicio de Reiki para aplacar los nervios

Frente a una jornada agotadora, el Reiki propone un ejercicio básico de relajación, respiración y tacto. Siguiendo las instrucciones al pie de la letra, se consigue alivio corporal y tranquilidad mental. Se recomienda llevarlo a cabo por las noches antes de dormir y por las mañanas antes de saltar de la cama. Con la práctica cotidiana y regular los días adquirirán otro color.
1. Acostarse boca arriba, con el cuerpo cómodo, los brazos al costado del torso y los ojos cerrados. Comenzar por prestar atención a la respiración y seguir su ritmo, percibiendo cómo fluye hacia dentro y hacia fuera.
2. Luego colocar las manos sobre el cuerpo en el lugar hacia el que se sientan atraídas o donde se note o perciba la tensión. Emplear la intuición para encontrar el punto del cuerpo que requiera más relajación.
3. Ahora orientar la atención hacia el lugar de tensión. Imaginar que se respira a través de él. Visualizar la respiración como la fuerza de vida universal que fluye a través de uno mismo. Imaginar que se acumula y se expande bajo las manos. Percibir la sensación de relajación y paz que se extiende gradualmente desde el punto debajo de las manos hacia el resto del cuerpo.
4. Cuando hayan pasado unos cinco minutos, situar las manos en otro lugar del cuerpo y repetir el paso anterior. Puede que se descubra que la respiración ha cambiado en ese punto. Si es así, simplemente percibirlo y seguir adelante. Continuar practicando en otros dos lugares del cuerpo y cargarlos de energía.
5. Al final del ejercicio, abrir los ojos lentamente, estirarse e incorporarse de a poco al estado de conciencia normal.

jueves, 23 de mayo de 2013

Aire puro para vivir y lucir mejor




Aunque pueda parecer un hecho común, no hay nada más benéfico y natural que respirar bien. Si bueno es saber cómo hacerlo (en forma profunda y consciente), igualmente bueno es saber que se respira. Entre las sustancias que desempeñan el papel más importante en los procesos vitales figura, en primer lugar, el oxígeno. Es sencillo darse cuenta de ello, si tenemos en cuenta que la proporción media de oxígeno en el cuerpo humano es del 63%.
La vida, basada en la combustión lenta, utiliza el oxígeno como combustible. Sin embargo, la asimilación del oxígeno por los tejidos, imprescindible para el equilibrio celular, se encuentra reducida por numerosos factores tóxicos, procedentes de la contaminación atmosférica. Y además, por otros factores que inciden negativamente en la salud, como la alimentación inadecuada, las bebidas alcohólicas y el estrés. Por el contrario, la inhalación de aire puro e ionizado, en el campo o la montaña, resulta mucho más beneficiosa; pero en cualquier caso, tal beneficio depende más de la capacidad de las plasmas circulantes para transportar el oxígeno hasta la célula, que del propio suplemento de oxígeno.

Un poco de vida natural

La contaminación ambiental es una realidad que nos afecta a todos y de la cual es imposible escapar. Las personas que viven en las grandes metrópolis sufren diariamente la carencia del aire puro. Esto no sólo genera un malestar físico, sino que además favorece la aparición de estrés. Una solución paliativa (pero no definitiva) es aprovechar los fines de semana para alejarse de las zonas urbanas y trasladarse a lugares saturados de verde, donde la naturaleza todavía no ha sido contaminada y el aire que se respira no es más que oxígeno puro. Aunque esta salida no es viable para todos, algunos optan por llenar su casa o departamento de plantas, generando así un microclima. Otros, en cambio, recurren a los gimnasios a purificar los pulmones a través de la inhalación de oxígeno en tubos. Pero está posibilidad es muy cara y sólo acceden algunos elegidos.
La realidad es que el contacto con la naturaleza, más que una moda es una necesidad imperante para ayudar a los pulmones y a todo nuestro cuerpo. Cuando puedas respirar verdadero aire puro y limpio hazlo profundamente varias veces, inhalándolo por la nariz y exhalándolo por la boca; esta es una oportunidad única y gratuita de darle vida a tu organismo.