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miércoles, 11 de junio de 2014

Pensamientos y Felicidad



La felicidad depende de nuestra propia predisposición mental y emocional para enfrentar las situaciones cotidianas que se presentan en cada instante de la vida. También, sentirse feliz tiene que ver con la actitud positiva que entra en juego cada vez que interactuamos con el mundo que nos rodea. Nuestro cerebro transforma cada pensamiento, cada información, cada imagen en una reacción física. Los ejemplos están a la orden del día: al ver una araña temblamos de miedo, una película romántica y profunda hace transpirar nuestras manos, un chiste atrevido nos hace sonrojar de vergüenza, una carta injusta nos inunda de rabia. El cuerpo responde tanto o más que las palabras ante cada momento; la tensión arterial sube, el corazón se acelera, las piernas flaquean, el estómago se cierra, las hormonas trabajan en exceso, etc.

Sin embargo, existe una manera sencilla y práctica de controlar las emociones y modificar los pensamientos que atentan contra la salud física y mental de nuestro propio ser: la visualización. La técnica de la visualización se sirve de la reacción del cuerpo ante pensamientos e imágenes. La visualización es una observación interior. Se trata de interpretar imágenes en forma positiva, para provocar reacciones físicas. Con la visualización se consiguen dominar los miedos, fortalecer la autoestima, entrenar la voluntad e inundar con alegría el subconsciente (el encargado de condicionar nuestras actitudes y sentimientos).

Visualizar para vivir mejor
La visualización suele estar emparentada con lo que algunas personas denominan "los sueños del día", un proceso por el cual los pensamientos divagan de la monótona y aburrida rutina diaria hacia un universo más hermoso, donde los deseos se hacen realidad. Y es en este estado donde se forja un pensamiento positivo y alentador, en definitiva una personalidad optimista que se permite el lujo de disfrutar el presente y apostar al futuro, rescatando todo lo bueno y malo del pasado para transformarlo en una sabia e inteligente experiencia de vida. Visualizar un sentimiento, una idea, un proyecto, es mucho más que soñar con una felicidad futura, es predisponerse para que aquello que deseamos desde lo más profundo pueda alcanzarse de la mejor manera posible. En definitiva, visualizar es ser positivo, es mejorar nuestra calidad de vida.
La visualización se vale del poder de la imaginación y la creatividad, un aspecto mental demasiado olvidado por el ritmo y las exigencias de la vida actual. Y aunque parezca increíble, la capacidad de imaginar es más importante que el conocimiento, ya que nos permite acceder a ellos poniendo en juego todos nuestros sentidos. La visualización, los sueños diurnos, la imaginación, todo significa lo mismo: se invierte la fuerza de las imágenes interiores en la salud, en la autoestima y en la satisfacción.

viernes, 21 de marzo de 2014

Ejercicios de "purificación mental"



Para mantener una buena salud mental es importante practicar ejercicios mentales. Estos ejercicios tienen como objetivo purificar nuestra mente y librarnos de los pensamientos y sentimientos reprimidos. Así, nuestra actitud mental frente a los problemas cotidianos puede cambiar a favor de una vida más plena y llena de felicidad. Para que ello efectivamente sucede, sigue con atención cada uno de los siguientes ejercicios:

Ejercicio 1: Identifica los sentimientos; sean tus propios sentimientos, o los sentimientos ajenos. Existen bastantes adjetivos más allá de "buenos" o "malos". Cada uno de nosotros experimenta una amplia gama de sentimientos, y lo que es verdaderamente importante es poder distinguir los positivos de los negativos, para poder expresarlos con propiedad, en la forma y en el lugar adecuado. Esto debe ser materia de importancia para todos, ya que los sentimientos reprimidos (ira, rencor, cólera, rabia, enfado, envidia, miedo, celos, despecho, agravio, decepción, fracaso, conflicto interior, agresión, vacío y resentimiento, entre otros) traen resultados muy dañinos para la salud mental (depresión). Si no expresas lo que sientes en el momento en qué debes hacerlo, de seguro, terminarás por desquitarte con otra persona completamente ajena a la situación que te generó el sentimiento reprimido.
Ejercicio 2: Descubre siempre la verdadera razón de tu disgusto o tu mal humor, y a partir de ello, expresa tus sentimientos de manera serena y coherente; y de ser necesario, discute y ventila la situación con una persona equilibrada, objetiva y de tu total confianza. Practícalo, y verás como de inmediato comienzas a pensar con más claridad, a controlar tus sentimientos adecuadamente, y también a comprender mejor los sentimientos de las personas que te rodean. 
Ejercicio 3: Sé concreto cada vez que quieras encontrar una solución positiva a cada problema que afecte tus sentimientos. Es muy frecuente dar vueltas y vueltas a un problema, sin avanzar ni un milímetro en la búsqueda de soluciones. Esto sucede porque nos cuesta aceptar el desafío de superar las barreras que nos impone la vida a cada momento.  
Ejercicio 4: Canaliza ese mundo de tensiones en el cual te has dejado atrapar, y dirige toda tu energía y potencialidad hacia metas provechosas, dignas y concretas. Nada mejor que intentar nuevas actividades recreativas para fomentar la creatividad mental y romper con la rutina diaria. También practicar una actividad física es ideal para incrementar la sensación de plenitud y placer mental. Al cabo de un tiempo, cuando te familiarices con esta nueva actitud, más positiva y desenfadada, te sorprenderás del control que puedes ejercer sobre el manejo de tu propia vida.

jueves, 6 de febrero de 2014

Transforma tus pensamientos negativos en felicidad



La felicidad depende de nuestra propia predisposición mental y emocional para enfrentar las situaciones cotidianas que se presentan en cada instante de la vida. También, sentirse feliz tiene que ver con la actitud positiva que entra en juego cada vez que interactuamos con el mundo que nos rodea. Nuestro cerebro transforma cada pensamiento, cada información, cada imagen en una reacción física. Los ejemplos están a la orden del día: al ver una araña temblamos de miedo, una película romántica y profunda hace transpirar nuestras manos, un chiste atrevido nos hace sonrojar de vergüenza, una carta injusta nos inunda de rabia. El cuerpo responde tanto o más que las palabras ante cada momento; la tensión arterial sube, el corazón se acelera, la piernas flaquean, el estómago se cierra, las hormonas trabajan en exceso, etc.
Sin embargo, existe una manera sencilla y práctica de controlar las emociones y modificar los pensamientos que atentan contra la salud física y mental de nuestro propio ser: la visualización. La técnica de la visualización se sirve de la reacción del cuerpo ante pensamientos e imágenes. La visualización es una observación interior. Se trata de interpretar imágenes en forma positiva, para provocar reacciones físicas. Con la visualización se consiguen dominar los miedos, fortalecer el autoestima, entrenar la voluntad e inundar con alegría el subconsciente (el encargado de condicionar nuestras actitudes y sentimientos). 

Visualizar para vivir mejor

La visualización suele estar emparentada con lo que algunas personas denominan “los sueños del día”, un proceso por el cual los pensamientos divagan de la monótona y aburrida rutina diaria hacia un universo más hermoso, donde los deseos se hacen realidad. Y es en este estado donde se forja un pensamiento positivo y alentador, en definitiva una personalidad optimista que se permite el lujo de disfrutar el presente y apostar al futuro, rescatando todo lo bueno y malo del pasado para transformarlo en una sabia e inteligente experiencia de vida. Visualizar un sentimiento, una idea, un proyecto, es mucho más que soñar con una felicidad futura, es predisponerse para que aquello que deseamos desde lo más profundo pueda alcanzarse de la mejor manera posible. En definitiva, visualizar es ser positivo, es mejorar nuestra calidad de vida.
La visualización se vale del poder de la imaginación y la creatividad, un aspecto mental demasiado olvidado por el ritmo y las exigencias de la vida actual. Y aunque parezca increíble, la capacidad de imaginar es más importante que el conocimiento, ya que nos permite acceder a ellos poniendo en juego todos nuestros sentidos. La visualización, los sueños diurnos, la imaginación, todo significa lo mismo: se invierte la fuerza de las imágenes interiores en la salud, en la autoestima y en la satisfacción. Todos los seres son capaces de generar hermosas imágenes en su interior.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Libérate del pasado y disfruta el presente



No aprender a aceptar los problemas que se presentan en el transcurso de la vida trae consecuencias muy serias que terminan afectando tanto la mente como el cuerpo. Una persona que vive atada a un momento pasado de su vida no es capaz de vivir intensamen­te los momentos actuales, lo que la lleva con el tiempo a perderse las pequeñas y grandes cosas positivas que se le presentan día tras día.
Las emociones también se rigen de acuerdo a determinados esquemas preestablecidos. Por ejemplo, no se puede disfrutar de tener algo si siempre se aspira a tener algo más para ser feliz. Sólo estar plenamente en lo que nos toca vivir hará que podamos disfrutarlo en toda su dimen­sión y sin perdernos de nada. De otra manera, una actitud de recuerdo permanente lleva a depresio­nes, angustias, sensaciones de vacío y fracasos repetidos.
Es preciso entender que, exceptuando lo patológico como neurosis o esquizofrenias, no existe ninguna situación que no pueda ser modificada mediante la adaptación a las circunstancias y una dosis de voluntad y actitud de avance. Liberarse del pasado es la clave para disfrutar el presente en toda su dimensión.

Mal de amores

En el plano del amor, más que en otros, es donde se demuestra que es posible dejar atrás una situación para dar paso a otra nueva, aunque existen honrosas excepciones. Y a rigor de verdad, el ciclo de los encuentros y desencuentros se puede repetir varias veces a lo largo de nuestras vidas.
Los cambios provienen a veces de nuestro propio crecimiento, que nos lleva a entender que esa persona con la que compartimos un periodo de amor ya no se adecua a nuestras expectativas o deseos de desarrollo humano, o quizá porque la otra persona nos abandona por las mismas razones.
Es preciso entender que no se trata de ser injusto con los recuerdos de los buenos momentos compartidos con otra persona, sino de no quedar sumidos en una nostalgia interminable. De aquella pareja que terminó hay que rescatar siempre lo positivo, el aprendizaje humano, la experiencia vital irreemplazable (porque toda persona es irremplazable, puesto que es única). Pero nunca añorar o buscar un reemplazo, porque entonces se cae en comparaciones odiosas, en dudas sin sentidos, en miedo a volver a lo mismo de antes, y en definitiva no se vive el amor como experiencia íntegra del presente, sino como un recuerdo o un sueño inalcanzable.

Aprende a enfrentar los desafíos de la vida



No resulta fácil aceptar un nuevo desafío, aunque sea ha­cia una posición deseada por nosotros. No es tan simple dejar atrás la pá­gina del que recibía órdenes por otro y tenía todo resuelto, a la posición de quien decide y de quien los otros recibirán órdenes. Y mucho menos, por supuesto, cuando el cambio es en sentido contrario; por ejemplo, de trabajador activo a retirado, como lo será pasar de padre que protege y educa a padre o abuelo que necesita cuidados. O, peor aún, de un nivel económico alto, a otro más bajo.
Pero aún en estos casos donde el cambio tiene una dirección supues­tamente desfavorable, de nada nos serviría quedar enganchados a los recuerdos de la etapa perdida que nos parecía color de rosa, en comparación con la que nos toca vivir en lo que todo, quizá parezca negro. Por el contrario, eso equivaldría a no tener la menor posi­bilidad de poder afrontar las dificultades de adaptación al nuevo momen­to. Debemos tener la visión puesta en el instante en que la aceptación del cambio nos permitirá dis­frutar; porque aunque parezca increíble también podremos disfrutar de la situación actual sin que ésta tenga todo el brillo de la anterior. 

Una forma de ver las cosas

Nosotros mismos podemos ayudarnos a superar los problemas teniendo en cuenta algunos principios básicos:
• Realizar una lista de los aspectos de nuestra vida que podrían mejorar al dar por terminada una etapa, aún cuando parezcan menos importantes que los de la etapa anterior. A veces, ayuda mucho observar a otra persona que haya pasado por una situación similar y ahora disfruta de su nuevo tiempo.
• No insistir en luchar contra la tristeza que supone dejar atrás una página de la vida. El proceso de pérdida es natural, y aceptarlo sirve para limpiar el camino y avanzar con plenitud.
• Aprender de quienes no han sabido superar claramente el paso de una etapa a otra y sufren las consecuencias de esos problemas y traumas. Observar esto nos hará ver con mayor claridad la necesidad de dar vuelta la página superando el pasado.
• Analizar en el entorno familiar qué grado de eficacia ha habido a la hora de superar etapas, para poder ver hasta dónde somos esclavos de costumbres heredadas que se transmiten familiarmente y, por lo tanto, poder liberarnos de esos mandatos que perjudicar nuestro propio avance.
• Cuidarse de los mensajes que nos envía la gente que nos rodea. Un cambio personal siempre conmueve al entorno, y los mensajes contrarios de ciertas personas, aun los que son indirectos e incluso inconscientes, pueden convertirse en problemas innecesarios.
• Tener presente momentos anteriores de nuestra vida en los que también hayamos tenido que superarlos para entender que, finalmente, nuestra vida continuó.

Superar problemas para vivir mejor



Superar un problema significa principalmente que si nosotros hemos vivido una mala experiencia, no podemos quedarnos con ningún resabio de la misma. Cada persona vive los acontecimientos de determinada forma (buena, mala, maravillosa, siniestra, inolvidable o lamentable), pero de seguro jamás los volveremos a vivir nuevamente igual. Porque así es la vida, avanzamos y crecemos con la experiencia del pasado, la energía del presente y las expectativas del futuro.
Es importante entender que la mayor parte de la vida se compone de equivocaciones que nos hacen crecer. “Dar una vuelta de página” significa ser conscientes de que nuestra vida es un libro en el que cada página que pasamos fue importante y nos formó para ser quienes hoy somos y para tener la entereza y cordura que hoy tenemos. Dejar atrás el pasado no es olvidarlo, mucho menos despreciarlo, es no estar atado a él. 

Fracasos que son éxitos

Pocas cosas nos marcan más en la vida que un fracaso. Tal es así que muchas personas luego de sufrir uno, no vuelven a intentar lo que se propusieron, al menos por un largo tiempo. En nuestros días nunca ha habido tanta cantidad de personas que se consideran a sí mismas fracasadas o sin suerte por decisión propia, por una visión equivocada de las cosas o por sentirse incapaces de superar los problemas. Esto devela una especie de crisis en la idea de vivir la vida con vitalidad y energía positiva, o de un gran miedo a cambiar aquello que antes no se pudo o no se quiso, dejando realmente atrás el pasado y probando superarse día a día.
Para pasar de una página a otra en nuestro libro de la vida es imprescindible ha­ber vivido intensamente sin arrepentimientos cada cosa que se nos presentó, y llorar la pérdida o ruptura todo lo que sea necesario, pero para fi­nalmente encarar las nuevas experiencias totalmente limpios de las manchas del pasado. No hay otra manera si queremos ser libres de los errores, transformando cada fracaso en un verdadero éxito.
Generar una imagen de sí mismos firme y sólida es fundamental para conservar el autoestima alto, enfrentar posibles inconvenientes y estar preparados para superar las pruebas que no presenta la vida. Para ello nada mejor que cultivar una cultura por lo sano y natural, ya que todo aquello que nos hace bien al cuerpo nos recrea la mente, nos hace más invulnerables a los recuerdos del pasado y fortalece nuestro espíritu para disfrutar el presente sin descuidar el futuro.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Tips para vivir sin tensiones



A la mañana en tu casa:
1. Trata de estirar el cuerpo desde la punta de los pies hasta el último pelo de la cabeza. Debes inspirar el aire profundamente por la nariz, y exhalarlo por la boca, para aflojar las tensiones que permanecen en el organismo. El cuello es uno de los detonantes que, con mayor frecuencia, se contractura; para ello coloca las manos detrás de la nuca con la cabeza mirando al suelo, y presiona con las manos hacia abajo mientras que con cabeza haces fuerza hacia arriba, relajando así las tensiones.
2. Sonríe y sonríe, aunque nada te parezca gracioso, debes tratar de encontrar algo agradable. La risa es un factor que contribuye en la producción de energía y sumamente necesaria para conservar la salud.

En el trabajo:
1. Hay que evitar las situaciones problemáticas enfrentándolas con optimismo. Afronta los contratiempos sin dilataciones (cuenta hasta 10 y respira de manera relajada).
2. Es muy bueno tener "metas claras y objetivos precisos", sin dispersar energía. Por ejemplo, cuando algo no sale bien (fracaso), es porque en ese punto todavía no logramos un aprendizaje positivo. Para ello hay que preguntarse ¿por qué?, y encontrar una buena solución como una respuesta favorable. El secreto está en poner lo máximo de cada uno, aunque las fuerzas se te agoten, para continuar los proyectos sin problemas.

Luego del trabajo:
Es conveniente dedicar algunas horas o si no es posible algunos minutos al "entrenamiento físico", como por ejemplo: ir al gimnasio, hacer pesas o aeróbic, o actividades como ciclismo, trote (footing) o natación. La importancia radica en que la actividad física contribuye a mejorar el estado anímico contrarrestando el estrés y, a su vez, pone en funcionamiento el organismo, quemando grasa y formando masa muscular.

Antes de ir a la cama:
Es importante que dediques unos minutos al relax o meditación para desenchufarte de los problemas y descansar sin la presencia de ellos, esto es, sin preocupaciones no obligaciones. Una ducha de agua tibia con algún producto relajante contribuye a liberar tensiones. Una vez relajado puedes acostarte, respirar profundamente, poner la mente en blanco y finalmente dedicarte a descansar plácidamente.


miércoles, 17 de julio de 2013

AUTOTEST: ¿Eres una persona feliz?



El fin de este autotest es determinar el nivel de felicidad que hay en tu vida de acuerdo a ciertos factores que intervienen en tu bienestar mental y físico.
La felicidad no es un estado que pueda medirse y cuantificarse, ya que cada persona vive la felicidad a su modo.  Aún hoy muchos psicólogos y terapeutas no se ponen de acuerdo en que circunstancias hacen a alguien feliz (depende de lo que valora cada uno como felicidad). De todos modos una vida feliz siempre va acompañada de un estado emocional de tranquilidad y autorrealización, y un estado físico de salud y bienestar. Pues estos estados son claros indicadores de una felicidad real y una coherencia mental en pos de un continuo crecimiento personal. También la valoración que uno tiene de sí mismo influye en la felicidad y el nivel de altruismo y compasión para con los demás. El autotest consta de 20 preguntas con 3 a 4 respuestas cada una. 


¿Cómo se lleva a cabo el AUTOTEST?

A medida que leas las preguntas del cuestionario de un Autotest debes anotar en un papel el número correspondiente a tu respuesta para cada pregunta (indicado al lado de la misma). Luego debes sumar todos los números y comparar el resultado con la “Tabla de Resultados”. Para que el resultado del autotest sea certero debes responder con sinceridad cada pregunta.

*Nota: Recuerda que los resultados del Autotest sólo ofrecen una información orientadora y bajo ningún aspecto constituyen una herramienta científica de diagnóstico médico o psicológico, ni reemplaza la opinión de un especialista o profesional de la salud. Ante cualquier duda, consulta con tu doctor o terapeuta.
   


1. ¿Qué tiempo le dedicas a una actividad física, deportiva o recreativa?
- Ninguno. (0 punto)
- Una vez por semana. (1 punto)
- Dos a tres veces por semana. (3 puntos)
- Cuatro veces por semana o más. (5 puntos)

2. ¿Qué tipo de alimentos consumes habitualmente en tu dieta diaria?
- Frutas, vegetales, carne magra, pescado, harinas integrales, agua mineral. (5 puntos)
- Bebidas dietéticas, comidas sin grasas, ensaladas y sándwiches. (2 puntos)
- Pan, pastas y arroz, vegetales y legumbres. (2 puntos)
- Alimentos preparados (hamburguesas, patatas fritas, helado, gaseosas tipo cola). (0 punto)

3. ¿Cuántas horas duermes por día de forma continua y distendida?
- Menos de 4 horas. (0 punto)
- Un promedio de 6 horas. (3 puntos)
- Unas 8 horas o más. (5 puntos)

4. Con todo lo que he conseguido en la vida hasta el momento (logros, familia, bienes)…
- Estoy muy satisfecho con todo lo que tengo. (5 puntos)
- Estoy descontento porque no tengo lo que me gustaría. (0 punto)
- Estoy disconforme porque creo que merezco más. (1 punto)
- Estoy bien pero hay cosas que serían mejorables. (3 puntos)

5. Cuando se presenta una situación y/o circunstancia que consideras injusta, ¿qué es lo primero que haces?
- Reacciono mal, y respondo con bronca y violencia. (1 punto)
- Soy indiferente y no actúo en consecuencia. (0 punto)
- Huyo de la situación porque no puedo enfrentarla. (1 punto)
- Observo y me tomo el tiempo necesario para responder con calma y mesura. (5 puntos)

6. Respecto a tu personalidad, puedes decir que…
Estoy satisfecho con mi forma de ser y personalidad y no me cambiaría por nadie.
a) De acuerdo, me gusta mi forma de ser y no envidio ni me cambiaría por nadie
b) En desacuerdo, cambiaría muchas cosas de mí.
c) Algunas cosas si y otras no

7. Respecto al sentido que tiene tu vida…
- Tengo un propósito en la vida y sé quién soy y lo que quiero. (5 puntos)
- Me encuentro en una búsqueda interior para descubrir mis talentos. (4 puntos)
- Creo en Dios y el destino por lo que aceptaré todo lo que me acontezca. (2 puntos)
- Simplemente hago lo que hago para cubrir mis necesidades y las de mis seres queridos. (0 punto)

8. Eres quien eres en base a…
- Lo que me dijo mi familia cuando era niño/a. (0 punto)
- Lo que la escuela y/o la iglesia me enseño que debía ser. (2 puntos)
- Lo que mis ideales de vida me indican que debo ser. (4 puntos)
- Lo que internamente creo y confío que debo ser. (5 puntos)

9. ¿Disfrutas de estar solo/a o de un momento de soledad en el día?
- Sí, valoro mucho estar conmigo mismo. (5 puntos)
- Siempre ya que no soporto estar con alguien. (1 punto)
- A veces, pero prefiero estar en compañía. (3 puntos)
- No, necesito estar en compañía de alguien sino me deprimo. (0 punto)

10. ¿Cuál es tu reacción natural frente a la crítica de otra persona sobre ti?
- Respeto, considero que es sólo su opinión. (5 puntos)
- Indignación, me molesta mucho la crítica de los demás. (0 punto)
- Indiferencia, lo que dice el otro no me importa para nada. (2 puntos)

11.
¿Con cuántas personas tienes contacto y te llevas bien dentro de tu ocupación principal (trabajo, estudio, hogar)?
- Con ninguna, soy una persona solitaria. (2 puntos)
- Con muy pocas personas, ya que elijo muy bien con quien relacionarme. (5 puntos)
- Con muchas personas, soy una persona sociable. (2 puntos)

12. Si alguien conocido te pide algo, ¿Cuál es tu respuesta inmediata?
- No cuentes conmigo, ahora no puedo. (0 punto)
- Lo siento, no puedo ayudarte por ahora. (1 punto)
- Déjame ver qué puedo hacer. (3 puntos)
- Sí, dime que necesitas. (5 puntos)

13. ¿Cuántas horas a la semana dedicas a ti mismo y a tus hobbies o ratos de ocio?
- Más de 20 horas semanales. (5 puntos)
- Un promedio de 10 horas semanales. (3 puntos)
- Menos de 10 horas semanales. (0 punto)

14. Mi espacio propio y personal es...
- Imprescindible, siempre busco tiempo para mí ya que está en mi forma de vida. (3 puntos)
- Importante, me gusta tomarme un tiempo y un espacio para mi mismo/a para pensar, hacer algo o sólo relajarme. (5 puntos)
- Innecesario, estoy tan ocupado/a que no tengo tiempo para pensar en mi espacio personal. (0 punto)

15. ¿Qué opinión tienes sobre el entorno donde vives actualmente?
- Pienso que es un lugar excelente y lleno de oportunidades. (5 puntos)
- Tengo ganas de mudarme, pero para crecer y evolucionar. (4 puntos)
- Pienso que es un lugar horrible y detesto a la gente que está a mi alrededor. (0 punto)

16. ¿Tienes una relación de armonía con tu actual pareja?
- Sí, la mayor parte del tiempo que compartimos juntos. (4 puntos)
- No, me da problemas y me genera cierta tensión emocional. (1 punto)
- No tengo ninguna relación de pareja con nadie y me siento mal por eso. (0 punto)
- No tengo ninguna relación de pareja con nadie pero me siento muy bien. (5 puntos)

17. ¿Cómo te consideras estéticamente para el sexo opuesto?
- Atractivo/a e interesante, una persona digna de ser conocida. (5 puntos)
- Irresistible, soy muy bello/a. (2 puntos)
- Feo, sin posibilidades de gustarle al otro. (0 punto)

18. ¿Consideras que tu vida necesita un cambio radical o drástico?

- Sí, ya que no estoy conforme con ella. (1 punto)
- No descarto la posibilidad de un cambio para mi crecimiento personal. (4 puntos)
- No, estoy de acuerdo con los acontecimientos actuales. (5 puntos)

19. ¿Con qué frecuencia te ríes?
- Casi nunca. (0 punto)
- En ciertas ocasiones. (3 puntos)
- Bastante a menudo. (5 puntos)

20. ¿En cuántas ocasiones te auto defines como una persona alegre y feliz?
- En ninguna o en muy pocas ocasiones. (0 punto)
- En algunas ocasiones dependiendo de las circunstancias o personas a mi lado. (3 puntos)
- Me considero una persona feliz independientemente de todo. (5 puntos)

TABLA DE RESULTADOS

De 0 a 35 puntos:
¡Alerta! La felicidad es una palabra desconocida para ti.
Si comienzas a revertir algunas reacciones o miradas que tienes frente a las circunstancias de la vida, te sentirás mucho mejor. Además cultivar una vida sana y ordenada y ponerse al servicio y la disposición de los demás pueden contribuir a un equilibrio en todos los planos de tu vida, tanto corporal como mental y espiritual. La felicidad no es una meta, es un camino que se recorre día a día, desde que comienza tu día. Practicar gratitud por el simple hecho de estar vivo te peno en una perspectiva de vida muy elevada, que te acercará a la felicidad desde las pequeñas cosas del día a día. La persona verdaderamente rica no es la que más tiene, sino la que menos necesita.
Puedes comenzar a cultivar el espíritu y estimular la mente a través de la lectura y práctica de terapias complementarias. Ver en otras personas un ejemplo de vida también puede ayudarte a construir tu propio ideal de vida. No temas, arriésgate a vivir sin la mirada ajena, con tu libertad interior y sin estar atado/a a ningún prejuicio externo, y verás como de a poco la felicidad comienza a ser la palabra que define tu vida. Lo único seguro es el presente, pues vívelo.

De 36 a 70 puntos:
¡Presta atención! La felicidad aparece de a ratos en tu vida.
Se puede alcanzar el bienestar, la plenitud y la felicidad en todos los aspectos de tu vida. Un ser único e integral como eres tú merece una vida feliz, sin que ello implique dejar de sortear los obstáculos que aparecen día a día. Arriesgarse es vivir, creer en uno mismo es vivir, mantenerse inalterable frente a la crítica es vivir, cuidarse el cuerpo es vivir. Pues si no haces todo eso, simplemente sobrevives. Y la felicidad es privativa para los que sobreviven, sólo aparece en el camino de los que llevan una vida de verdad, centrada en su propio ser. Comprender al prójimo, ayudarlo y ser compasivo crea en ti una actitud elevada que promueve la felicidad auténtica, y no sólo aquella sensación efímera que solo alimenta tu ego, es decir, tu personalidad y tu personaje en esta vida. Es hora de que te permitas transitar el maravilloso camino de la felicidad, con la seguridad de que el destino final del viaje es inimaginable e indescriptible. El esfuerzo vale la pena.

De 71 a 100 puntos:
¡Enhorabuena! La felicidad forma parte de tu vida.
La felicidad no se trata de un objetivo a alcanzar. Es el día a día el que te convierte en una persona feliz o infeliz. Desde lo que tú haces parece que has entendido con claridad cómo transitar el camino de la felicidad. Continúa creciendo, continúa evolucionando, continúa alimentando tu esencia y acallando tu personalidad. Tu vida al final será una vida con propósito, una vida que valió la pena. El presente es lo único seguro, y cada cosa que haces en el día a día —desde la más pequeña hasta la más grande— marca la diferencia entre vivir con plenitud o sobrevivir con mediocridad. ¡Sigue disfrutando la vida!



martes, 4 de junio de 2013

Cómo comenzar un nuevo estilo de vida




Aplicando ciertas pautas generales para desarrollar la motivación, es muy probable plantearse un nuevo estilo de vida sin abandonarlo al día siguiente. Para ello es preciso seguir algunos consejos que refuerzan la voluntad y te alientan a seguir con tus objetivos (bajar de peso, moldear la silueta, comer más sano, etc.):

  • Ten bien claro por qué necesitas un estilo de vida más sano. Sin embargo, recuerda que sentirse saludable y vital es una meta que todos deberíamos perseguir.
  • Ten en cuenta que si mantienes una conducta durante 3-4 semanas, ésta puede transformarse en un hábito y convertirse finalmente en un nuevo estilo de vida.
  • Elige un ejercicio que te guste y te divierta. Si te gusta estar acompañada, que sea con gente; si prefieres hacerlo sola, hazlo sola; y si te gusta la música, hazlo escuchando tus temas preferidos. Si haces una dieta, debes elegir la que sea más acorde con tus gustos, pero sin sacrificar los nutrientes esenciales que necesita tu cuerpo para vivir con salud.
  • No dejes que el miedo a fracasar frustre tus intentos de cambios. Piensa siempre en lo bien que te vas a sentir cuando lo logres. Por eso, debes tener presente tus metas para sentir que el esfuerzo vale la pena.
  • No te hundas si fallas un día o dos. Lo más importante es no dejarse llevar por el desaliento y volver al buen camino otra vez. Tienes que considerar que esto es una carrera de fondo y los beneficios los obtendrás a largo plazo.
  • No pienses en términos de “todo o nada”. Uno o dos días de fracaso son sólo uno o dos días. Si te sientes totalmente fracasada, corres el riesgo de interrumpir tu proceso completamente.
  • Si te aburres, cambia ligeramente las cosas. Si estás harta de desayunar siempre lo mismo, cambia los alimentos. Si te aburre la bicicleta, empieza a correr.
  • Si te obsesionan los objetivos, premia de alguna forma tus éxitos parciales. Por ejemplo, cómprate algo de ropa. Pero recuerda siempre que puedes llegara a boicotear los resultados con un premio inadecuado, como comer de más luego de una semana de ejercicio físico y dieta.
  • Pídeles a tu familia y tus amigos que te den ánimos para lograr tus metas. Al mismo tiempo, visualízate a ti misma en excelente estado físico, y tus sueños se harán realidad.

lunes, 20 de mayo de 2013

Cómo transformarse en una persona feliz




La felicidad depende de nuestra propia predisposición mental y emocional para enfrentar las situaciones cotidianas que se presentan en cada instante de la vida. También sentirse feliz tiene que ver con la actitud positiva que entra en juego cada vez que interactuamos con el mundo que nos rodea. Nuestro cerebro transforma cada pensamiento, cada información, cada imagen en una reacción física. Los ejemplos están a la orden del día: al ver una araña temblamos de miedo, una película romántica y profunda hace transpirar nuestras manos, un chiste atrevido nos hace poner colorados, una acusación injusta nos inunda de rabia. El cuerpo responde tanto o más que las palabras ante cada momento; la tensión arterial sube, el corazón se acelera, las piernas flaquean, el estómago se cierra, las hormonas trabajan en exceso, etc.
Sin embargo, existe una manera sencilla y práctica de controlar las emociones y modificar los pensamientos que atentan contra la salud física y mental de nuestro propio ser: la visualización. La técnica de la visualización se sirve de la reacción del cuerpo ante pensamientos e imágenes. La visualización es una observación interior. Se trata de interpretar imágenes en forma positiva, para provocar reacciones físicas. Con la visualización se consiguen dominar los miedos, fortalecer el autoestima, entrenar la voluntad e inundar con alegría el subconsciente (el encargado de condicionar nuestras actitudes y sentimientos).

Visualizar: La clave para vivir mejor

La visualización es una técnica que ayuda a conectar la parte izquierda del cerebro con la derecha, y a estimular a otras regiones para colaborar en el trabajo de integración. Se vale del poder de la imaginación y la creatividad, un aspecto mental demasiado olvidado por el ritmo y las exigencias de la vida actual. Y aunque parezca increíble, la capacidad de imaginar es más importante que el conocimiento, ya que nos permite acceder a ellos poniendo en juego todos nuestros sentidos.
Aprender a pensar en imágenes no es complicado, sólo es cuestión de practicar asiduamente hasta que el cerebro se acostumbre. Para ello nada mejor que comenzar una sesión de visualización con los siguientes ejercicios:

Primer ejercicio: visualizar un objeto
Imaginate un objeto sencillo, por ejemplo una pirámide de cristal, totalmente pulida y trasparente. Tratá de ver con tu visión interior su forma, su coloración, mentalmente tomala en tu mano y sentí su energía. Quizás, al principio, tengas dificultades para imaginarte objetos y sentimientos que no son reales. Pronto, la imagen delante de tu mirada interior será cada vez más clara. Entrena tu mirada interior durante 5 minutos. Una vez que hayas integrado la imagen, realiza el próximo ejercicio.
Segundo ejercicio: pensar emotivamente
Busca ahora entre tus recuerdos una imagen más compleja: un día en la montaña. Dejá que tus pensamientos paseen junto a cada detalle. Sentirás el sol en tu piel, percibirás el viento en tu rostro, sentirás el aroma de los árboles, oirás el grito de los pájaros y verás la inmensidad del cielo. Si lo hacés durante 5 minutos, este paseo mental te relajará tanto como si en realidad estuvieras disfrutando de un día de campo en las montañas.

*Al comienzo, se necesitarán dedicar unos treinta minutos diarios para conseguir visualizar imágenes en forma plástica y nítida, y sentir así los beneficios en el cuerpo y la mente. Más adelante, cuando la creatividad y el pensamiento positivo sean parte de nuestro ser, se pueden dedicar tan sólo treinta minutos por semana.