
Cuidados que
habitualmente no se toman hacen que los alimentos que pasan por la cocina
provoquen problemas digestivos. Ciertos trastornos estomacales nacen de allí,
de una cocina no higienizada adecuadamente. Pero para ello existe una batería
de poderosos desinfectantes que eliminan por completo ese invisible pero tenaz
arsenal de gérmenes y bacterias invisibles.
Para ofrecer una buena cena o un buen almuerzo, es preciso antes contar con
una limpieza a fondo justamente en la cocina. Lugar de acumulación de infinidad
de seres microscópicos como bacterias o gérmenes (se calcula en dos millones la
cantidad de estos convidados de piedra), la cocina ofrece zonas cálidas para
huéspedes indeseables.
Ten en cuenta que la mesada de la cocina, las perillas de la cocina, la manija
de la heladera, la tabla de picar, el trapo de rejilla y las esponjas, los
cestos de basura y hasta los picaportes, se encuentran permanentemente
invadidos por seres que no vemos y, que aunque no lo puedas creer, están allí y
pueden desencadenar enfermedades. No todos los antibactericidas y limpiadores
pueden ofrecer la garantía de limpieza total. Sólo aquellos de última
generación, los que reúnen los últimos adelantos de la química, pueden obtener
un 99 por ciento de eficacia.
En rigor, debe tomarse como un ritual la limpieza de la cocina. Los gérmenes se
reproducen habitualmente en los trapos. De allí que conviene que no seque la
mesada con él, ya que de esa manera sólo pasará gérmenes de una superficie a la
otra. Tómate el hábito de secar con toallas de papel descartable.
Las condiciones más favorables para el crecimiento de bacterias —debes saberlo—
son las superficies húmedas y aguas estancadas (lugares propicios: inodoro,
bañadera), lugares en donde se acumula la suciedad, como pisos o basureros,
obviamente en sustancias orgánicas como residuos de comidas o lavaplatos, y
lugares donde acostumbran a estar animales domésticos, muebles como los sofás o
las camas.
La cadena de contagio se establece muy fácilmente y por contacto directo. Para
contaminar una superficie basta con que, luego de taparnos la boca para
estornudar, nos apoyemos en la mesa. Si luego de poco tiempo, cualquier persona
pase su mano por allí habrá de llevarse nuestros gérmenes como invitados
especiales indeseables. Y atención que no es broma lo que pueden producir:
desde conjuntivitis, diarreas infecciosas, simples resfríos, hepatitis o
intoxicaciones alimentarias de distinto calibre.
Limpiar estas superficies con productos regulares, hechos únicamente con jabón
y detergentes, no destruye a los gérmenes. Los desinfectantes comunes los
eliminan pero no limpian ni desengrasan. Por estas razones, para una limpieza profunda que extermine
gérmenes y proteja a la familia de enfermedades e infecciones, se hace ya
necesario utilizar un producto de limpieza antibacterial.
Los últimos adelantos contra el ejército invisible
Los antibactericidas de última generación son capaces de matar a los más
mortíferos agentes patógenos. Por ejemplo:
• La salmonella, presente en
infinidad de alimentos como frutas, verduras, huevos crudos contaminados, aves
o carnes rojas crudas, leche mal pasteurizada; provoca intensos vómitos,
diarrea, fiebre y hasta la temida meningitis, y es moneda corriente en verano,
en días de intenso calor.
• La Escherichia coli origina no
pocos trastornos. Está presente en carne cruda o mal cocida, verduras mal
lavadas, agua contaminada y produce disturbios tales como afecciones renales,
diarreas y vómitos.
• La staphylococcus aureus es de
difícil pronunciación aunque de fácil encuentro en carnes contaminadas ,
derivados de la leche, pastas rellenas, papas, jamón. Y también vómitos,
fiebre, dolores abdominales y hasta neumonía pueden ser sus consecuencias
desagradables.
• El cólera no podía ausente de esta
penosa lista. Se puede encontrar en pescado crudo, frutas, verduras, mariscos
crudos y agua contaminada; vómitos, fiebre y diarrea son los padecimientos más
comunes.
Para brindar a la familia una red de protección adecuada, la primera línea de
defensa deben ser la limpieza y desinfección periódicas. Hasta las medidas más
simples como el sencillo acto de lavarse las manos es lo primero que debe
hacerse. La limpieza periódica de las superficies de la cocina no es menos
importante.
Recuerda que los detergentes y los jabones de tocador líquidos están diseñados
para usos particulares, no para matar gérmenes en superficies duras como la
mesada de la cocina. La mejor protección para reducir la cantidad de gérmenes
en el hogar son los productos especialmente diseñados para áreas específicas.
Ten especial cuidado con el uso de las esponjas. Lo más probable es que termine
desparramando los gérmenes en lugar de eliminarlos. Repasadores y esponjas son
un criadero de gérmenes. Es que cometer errores es fácil y suele ser
accidental. Por ejemplo, al cortar el pollo crudo en una tabla de picar,
gérmenes como la salmonella pueden contaminar ese elemento. Puede ocurrir que
luego de lavar la tabla con un trapo, creas que la tabla está limpia. Y no es
así, por lo cual apoyas el próximo alimento allí y continúas contaminando
alimentos.
MEDIDAS PRÁCTICAS DE LIMPIEZA EFICIENTE
* Para limpiar y desinfectar, utiliza toallas de papel descartables
o trapos que puedan lavarse en el lavarropas y volver a utilizarse.
* No temas la acción de los productos antibactericidas. Se pueden usar en
cualquier superficie del hogar: las de la cocina, el lavatorio, los azulejos
del baño, los pisos y hasta los juguetes del bebé.
* Mójate varias veces al día las manos con agua tibia.
* Antes de comer... lávate ambos lados de las manos y muñecas enérgicamente
durante por lo menos 10 o 15 segundos. Transforma el lavado de manos en un
juego divertido para los niños.
* Enjuágate bien las manos, colocándolas justo debajo del chorro de agua.
* Sécate preferiblemente con toallas de papel tisú.
* Asegúrate de que tus manos queden limpias y secas, ya que cualquier germen
que quede se puede multiplicar en ambientes húmedos.
* Guarda las comidas cocidas y no cocidas por separado en la heladera.
Descongela la carne en el estante inferior, de modo que el jugo de la carne no
gotee sobre los demás alimentos.
* Descongela la carne en la heladera o en el microondas. Si haces esto último,
esa carne debe cocinarse de inmediato o volver a colocarse en la heladera.
DONDE PROFUNDIZAR LA LIMPIEZA
Hay ciertos lugares del baño y de la cocina que merecen higiene especial. Toma
nota.
En el baño:
* El botón de descarga
* El asiento del inodoro
* Las canillas
* Las superficies húmedas
* El piso
* Las llaves de luz
En la cocina:
*La mesada de la cocina
* Las perillas de la cocina
* La manija de la heladera
* La tabla de picar
* El trapo rejilla y las esponjas
* Los cestos de basura
* Los picaportes
Mitos y verdades de
la limpieza doméstica
Hay algunas verdades ya instaladas en la gente que pueden considerarse como
absolutas, y no son totalmente ciertas:
1) "Los alimentos cocinados a temperatura adecuada matan las
bacterias". Es verdad, pero si entran en contacto con un alimento crudo,
las manos o superficies de preparación de comidas pueden producir la
contaminación.
2) "Las bacterias que se transmiten por la comida sólo se pueden encontrar
en la carne". Es así, pero también
están en las frutas sin cocer, verduras, esponjas y mesadas de la cocina. La
salmonella, por caso, se ha encontrado en alimentos para bebés, jugos de fruta
y chocolates.
3) "Los líquidos detergentes antibacterianos y los jabones de mano fueron
concebidos específicamente para matar gérmenes de todas las superficies de la
cocina". Cualquier producto sólo es capaz de retirar agentes patógenos de
manos y de la vajilla, pero no fueron concebidos para matar específicamente
gérmenes instalados en superficies duras, como mesadas y pisos. Las mesadas y
los pisos deben limpiarse y desinfectarse de manera tal de frenar los gérmenes
que puedan ser peligrosos.
LOS GERMENES TAN TEMIDOS
Germen:
• Staphylococcus aureus
• Hongo pie de atleta
• Pseudomonas aeruginosas
• Cólera
• Salmonella
• Eschericchia coli
Fuentes de contagio:
• Carnes, derivados de la leche, pastas rellenas, papas, jamón. También por
contacto con superficies o utensilios contaminados.
• Piscinas, duchas, vestuarios.
• Ambientes húmedos del hogar como el baño, la cocina, el lavadero.
• Granos húmedos, pescado crudo, frutas, verduras, mariscos crudos, agua
contaminada.
• Frutas, verduras, agua contaminada, huevos crudos contaminados, aves o carnes
rojas crudas, leche mal pasteurizada. También por contacto con mascotas
infectadas.
• Carne cruda o mal cocida, frutas, verduras mal lavadas, agua contaminada,
contacto con materia fecal, como por ejemplo: cambiar un pañal.
Síntomas:
- Vómitos, fiebre, dolores abdominales y neumonía.
- Fisuras y descamación entre los dedos de los pies.
- Infecciones de piel y ojos, otitis, neumonía.
- Vómitos, fiebre y diarrea.
- Vómitos, diarrea, fiebre y meningitis.
- Afecciones renales, diarrea, vómitos, y fiebre.