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jueves, 28 de agosto de 2014

Toxinas fuera para una mayor vitalidad

 
 
Cada vez que tienes un día de festejo o una salida con amigos tiendes a perder el cuidado en lo que comes. Por eso, cuando te sientes cansado o con falta de energía al otro día, una desintoxicación del cuerpo es la solución. Pero... ¿realmente es efectiva?
El fin de una dieta depurativa es el de eliminar las toxinas que se han acumulado en el cuerpo y que cuesta descartarlas por el exceso cometido (de comida y bebida), especialmente en el hígado que es el órgano que más trabaja y que más funciones cumple dentro de la digestión.
Pero recuerda que un programa de comidas desintoxicantes debe estar siempre acompañado de ejercicios que favorezcan la aceleración en la eliminación de los residuos del cuerpo a través de la orina, del sudor y de la respiración.

La dieta de emergencia más conveniente

Hay dietas que son prácticamente como un ayuno, y si bien evitan el consumo de toxinas pueden ser muy peligrosas si se siguen más de un día. Los buenos programas de alimentación son aquellos que pueden continuarse más de uno o dos días, por tanto, la dieta debe contener alimentos que se puedan ingerir regularmente luego de terminada la depuración como por ejemplo: zumos/jugos de frutas frescas, hierbas frescas, aceites vegetales, frutos secos y semillas crudas, entre otros.
A continuación te propongo un ejemplo de un día de una dieta desintoxicante a corto plazo, la que debe complementarse con la ingesta de 6 a 8 vasos de agua durante todo el día:

Al levantarte: agua y zumo/jugo fresco de manzana.
Desayuno: ensalada de fruta fresca con yogur y semillas de sésamo. Decocción de diente de león y bardana.
A media mañana: jugo de frutas frescas.
Almuerzo: ensalada mixta grande que incluya pepino, cebolla con aceite de oliva y zumo/jugo de limón. Nueces y almendras. Decocción de diente de león y bardana.
Media tarde: té verde.
Cena: alcachofas con zumo/jugo de limón y aceite de oliva. Ensalada de tomate y cebolla, manzana y pipas de girasol. Decocción de diente de león y bardana.
Antes de dormir: infusión de manzanilla y una rebanada de pan integral.
*Al día siguiente debes seguir con tu alimentación normal, pero evitando todo tipo de excesos durante los primeros siete días.

miércoles, 2 de julio de 2014

Tips dietéticos para renovar el organismo



Existen una serie de métodos prácticos y efectivos que pueden utilizarse para corregir el funcionamiento de algunos órganos que han quedado intoxicados por años de mala alimentación, excesos de tabaco y alcohol y la ingesta de demasiadas grasas, sumado a un estado de sedentarismo total.
Estos métodos son concebidos como guías o consejos prácticos de reeducación fisiológica y consideran que, como consecuencia directa de los malos hábitos que llevan las personas durante mucho tiempo, ciertos órganos del cuerpo ya no funcionan adecuadamente e inciden en la vitalidad y energía de todo el cuerpo, además del aspecto estético y la salud en general. Muchos problemas de fatiga crónica, sobrepeso constante, estrés y ansiedad son producto de una falta de educación fisiológica; para ello es necesario considerar a la alimentación sana, la actividad física regular y el descanso adecuado como pilares fundamentales para conseguir un óptimo estado de salud o buena forma física.

Claves para evitar los excesos de comida

Comer en exceso es un mal hábito que la mayoría de las personas cometen, pero esto no sólo produce un sobrepeso sino que afecta el normal funcionamiento del estómago, intestino, hígado y páncreas. El exceso de comida frecuente trae como primera consecuencia el agrandamiento del estómago lo que genera un circulo vicioso: cada vez se come más y por ende se engorda más. Con kilos de más el cuerpo siente pesadez, falta de movilidad, dolores de espalda y cintura, y una menor resistencia física. Para que el estómago vuelva a la normalidad y el hambre voraz desaparezca hay que tener en cuenta los siguientes lineamientos básicos:
• Comer despacio y masticar bien los alimentos.
• Consumir alimentos fáciles de digerir. Evitar las carnes con muchos nervios o las verduras muy fibrosas.
• Evitar las bebidas gaseosas y los alimentos que producen gases.
• Tratar de comer siempre a las mismas horas con igual cantidad de alimentos por vez.
• Dividir los alimentos en 6 comidas diarias en vez de cuatro, agregando una colación a media mañana y media tarde.
• Adecuar la cantidad de alimentos a la actividad física que se realiza.
• Beber líquidos frescos y fríos periódicamente. Además de producir sensación de saciedad contraen el estómago produciendo a la larga una reducción del mismo.
• Evitar beber líquidos calientes, siempre deben consumirse tibios.
*Estos consejos te ayudarán a reeducar tu estómago y a adquirir hábitos saludables para aplicarlos como parte de un nuevo estilo de vida: más sano y libre de toxinas.

viernes, 25 de abril de 2014

Alimentación natural para olvidarte del "estreñimiento"



El estreñimiento o constipación es un trastorno orgánico caracterizado por una reducción en el número y peso normal de las deposiciones, y con frecuencia se relaciona a un endurecimiento de la textura de las heces. Su diagnóstico es difícil de determinar, dada la naturaleza subjetiva del problema y la dificultad de concretar el hábito intestinal normal, claramente influido por las diferencias socioculturales y dietéticas o alimenticias. En este sentido, la alimentación juega un papel muy importante, no sólo en la prevención del estreñimiento, sino también en su tratamiento y en la resolución de los síntomas. Sin embargo, en caso de padecer un cuadro de estreñimiento, debes consultar siempre con el médico, pues la causa del mismo puede ser muy diversa. Además, los alimentos favorecen el tránsito intestinal, pero por sí solos no solucionan el problema, excepto cuando el origen del problema es sólo nutricional.
Por otro lado, un incremento en los aportes de fibra a partir de cereales integrales, verduras y frutas, legumbres, frutos y frutas secas se asocia con el aumento en la frecuencia de las deposiciones y un mayor peso de las heces. La fibra actúa aumentado la masa fecal, estimulando los movimientos intestinales y facilitando la fluidez de las heces. Otro aspecto a tener en cuenta es aumentar la ingesta de líquidos, tanto con las comidas (sopas, gelatina, infusiones y fruta) como entre las comidas (agua y zumos naturales de fruta). También la dieta debe complementarse con una actividad física habitual que promueva el fortalecimiento de los músculos de la pared abdominal, es decir, aquellos que participan en la expulsión de las heces.

Alimentos que previenen el estreñimiento

• Bebidas: Agua, caldos, infusiones y zumos naturales normales o integrales (con pulpa y por tanto fibra, a diferencia de los normales) que no lleven limón, licuados de frutas.
• Carnes, pescado, huevos y derivados: Todos, con la frecuencia que marcan las recomendaciones de alimentación equilibrada (3 a 5 veces por semana).
• Cereales y patatas: Fécula de papa (patata), pastas alimenticias y en cuanto a otros cereales, preferir los integrales (pan, cereales y galletas integrales, muesli) a los refinados y limitar el consumo de arroz (ya que actúa como astringente) a 2 veces por semana, o mejor aún, combinarlo con legumbres y verduras; por ejemplo: arroz con guisantes, paella de verduras, etc.
• Frutas: Prácticamente todas; frescas, secas y cocidas, con piel y bien lavadas, salvo las que poseen poco agua como la banana, o las que actúan como astringente como la manzana.
• Grasas: Aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja), mantequilla, margarinas vegetales y frutos secos.
• Leche y lácteos: Leche entera, semi o descremada. Pero en especial se recomienda consumir con mayor frecuencia yogures y otros derivados lácteos con poca grasa.
• Legumbres: Lentejas, garbanzos, alubias, habas y guisantes. Se recomienda combinar solo con patata o arroz y verduras.
• Verduras y hortalizas: Todas salvo las flatulentas, como la batata y la coliflor. Preferiblemente consumir una ración diaria en crudo y preparada en ensalada.

lunes, 24 de febrero de 2014

Hábitos para un hígado y riñones sanos



El hígado y los riñones son los dos órganos encargados de eliminar los productos residuales y las toxinas de la sangre. Estas sustancias químicas indeseables pueden acumularse en el torrente sanguíneo corno desperdicios de la digestión normal y del metabolismo de los alimentos, o pueden ser absorbidas directamente desde los intestinos, como ocurre con ciertos medicamentos. Si el hígado o los riñones funcionan mal, las toxinas pueden acumularse en la sangre, lo que puede provocar un estado de salud deficiente. 

Hígado sano, salud de acero

El hígado es el órgano que cumple una función primordial en el cuerpo: procesar las sustancias químicas del torrente sanguíneo, ya sea convirtiéndolas para que el organismo las pueda utilizar o modificándolas para eliminarlas a través de los riñones. Asimismo, interviene en la digestión y en el procesamiento de las grasas, y por lo tanto, su estado de conservación impacta en la salud de todo el organismo. Por ejemplo, el hecho de comer o beber cosas inadecuadas, como alcohol y café, puede reducir la capacidad de funcionamiento hepático. A causa de la constipación, los intestinos pueden llegar a reabsorber las toxinas, lo que además puede significar un esfuerzo para el funcionamiento del hígado. Por eso, para conservar un hígado sano es necesario tener en cuenta algunos consejos prácticos:
• Beber agua en abundancia, para favorecer la eliminación de toxinas (dos o litros o más por día).
• Adoptar medidas para evitar la constipación, como por ejemplo, consumir alimentos ricos en fibra soluble.
• Disminuir notablemente el consumo de alcohol, cafeína, productos grasos y azucarados. 

Riñones sanos, organismo limpio

Los riñones filtran constantemente la sangre, expulsando las sustancias químicas residuales y el exceso de líquido, que el cuerpo excreta en forma de orina. Salvo en el caso de un mal funcionamiento renal, lo cual requiere un control médico de la alimentación, lo que ingerimos no ejerce un efecto decisivo en la salud de los riñones, aunque es importante beber líquidos en abundancia, sobre todo agua, para conservar completamente limpio el sistema y evitar infecciones en las vías urinarias.
Sin embargo, hay personas con tendencia a desarrollar "piedras" (cálculos) en los riñones. Se trata de depósitos diminutos que pueden provocar dolores agudos al pasar por el tracto urinario y quienes los padecen suelen necesitar tratamiento médico. Para prevenir esta dolencia, conviene reducir el consumo de alimentos ricos en ácido oxálico, como remolacha, espinaca, grosellas, frutilla, frutas secas, chocolate y té.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Depurar el organismo a través de la dieta


 
El motivo principal para seguir una dieta depurativa consiste en conseguir una total renovación del funcionamiento fisiológico del aparato digestivo, aumentando la vitalidad y energía de todo el cuerpo. La eliminación de toxinas se produce a diario, pero si nuestros hábitos alimenticios y de vida son inadecuados es posible que el cuerpo comience a acumular desechos tóxicos. De ahí que sea necesario periódicamente someternos a un plan depurativo que puede ser de 24 horas hasta una semana; luego de los 7 días no es aconsejable seguir ya que se pueden padecer serias carencias nutricionales.
En términos generales, una alimentación sana es de por sí depurativa, y debe prescindir de los alimentos que contienen aditivos o conservantes químicos, los aceites hidrogenados (como las margarinas), las frituras, los dulces (golosinas y productos de panadería), el chocolate, los enlatados (de cualquier tipo), el café, el tabaco y el alcohol. Como estos alimentos generan una importante cantidad de toxinas en nuestro organismo, es importante disminuir su consumo, y no sólo durante una dieta de desintoxicación, sino a lo largo de nuestra vida. 

Radiografía de una dieta natural

Una dieta natural —basada en el consumo principal de frutas y verduras— además de depurar el organismo permite deshinchar todo el cuerpo y por ende bajar de peso. Los alimentos que se proponen contienen una importante cantidad de vitaminas, minerales, fibra y agua. Estos elementos además de permitir la eliminación de las toxinas, producen una revitalización general de todos los órganos del cuerpo (principalmente el hígado y los riñones). Así, el organismo consigue reponerse de manera rápida y natural, preparándose para trabajar nuevamente al ciento por ciento.
Por otro lado, los antioxidantes como la vitamina C y E, el betacaroteno, el zinc y el selenio, contrarrestan el efecto que los radicales libres (sustancias nocivas) producen en el metabolismo. Y para que la dieta sea realmente eficaz y cumpla con todos sus objetivos, es preciso incorporar una importante cantidad de frutas y verduras, ya que son la fuente más importantes de los componentes depurativos y energizantes.
Además, nunca debemos perder de vista cuales son todos los beneficios que podemos obtener al seguir una dieta desintoxicante: depurar el organismo, bajar de peso (a través de la desinflamación), retrasar el envejecimiento, aumentar la vitalidad, potenciar la memoria y claridad mental, mejorar la productividad, reforzar las defensas, prevenir enfermedades (sobre todo las infecciones) y alcanzar un estado óptimo de salud y bienestar.

martes, 22 de octubre de 2013

Conserva una óptima función renal



Como el 70% de nuestro cuerpo está formado por agua y el 30% restante por otro tipo de materias, es necesario conservar en perfecto estado la bomba que se encarga de filtrar los líquidos y despedir las toxinas a través de la orina: los riñones. Por eso, cuidar la función renal es fundamental para mantener un buen peso, desintoxicar el organismo y sentirse saludable.
El riñón es uno de los órganos que con mayor facilidad se acostumbra tanto a los buenos como a los malos hábitos. Es así como se puede llegar a orinar poco y retener líquidos. Si la orina se estanca, intoxica inmediatamente los tejidos y provoca ciertos trastornos urinarios como cálculos renales, infección en la vejiga, cistitis, etc. Y así continúa un circulo vicioso que debe interrumpirse para evitar problemas más graves que generen alguna enfermedad crónica e irreversible.
Por eso, mejorar la eliminación renal es clave para conseguir un rápido bienestar y puede alcanzarse si se adoptan como hábitos cotidianos los siguientes consejos prácticos:
• Beber de 2 a 3 litros de agua por día es el primer paso para depurar el organismo.
• Evitar la sal al menos hasta normalizar el aparato excretor. Asimismo debe limitarse el consumo de sal para conservar los riñones saludables.
• Orinar cada vez que se tienen ganas. Nunca deben dejarse para más tarde las ganas de orinar.
• Tratar de orinar (sin esfuerzo consciente) unas 8 veces al día, salvo por la noche.
• Tomar diuréticos naturales como jugo de apio e hinojo o infusiones de hierbas. Evitar los diuréticos que venden las farmacias. 

Un páncreas de acero

Las malas costumbres alimentarias producen con el tiempo un agotamiento pancreático y hepático que puede llegar a desembocar en la aparición de enfermedades como la diabetes tipo II. Largas horas sin probar bocado que se producen entre un desayuno escaso y un almuerzo tardío, generan en el organismo un descenso del nivel de glucosa en sangre y por ende una sensación voraz de hambre. Así es como se terminan cometiendo los excesos de comida que intoxican al cuerpo. Todo funciona mal y esto repercute directamente en una lenta pero sostenida pérdida del bienestar fisiológico.
Para romper con este ciclo enfermizo es necesario aplicar diariamente algunas pautas saludables:
• Tomar un buen desayuno (no importa si hay que levantarse más temprano para hacerlo).
• Almorzar de manera normal y hacer una cena ligera.
• Seguir una dieta variada y saludable.
• Respetar los horarios de las comidas para evitar altibajos de glucosa.
• Dividir la ingesta de alimentos en 4 comidas principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena) y dos colaciones (media mañana y media tarde).
• Tomar durante el día algunos alimentos con azúcar (puede ser a media mañana y a media tarde).

Depura tu cuerpo desde las células



A veces es necesario dedicar una semana a potenciar el medio de eliminación de desechos más importante del cuerpo: el sistema linfático. Este sistema no sólo es la vía por la cual los tejidos absorben los nutrientes y se mueven las células inmunológicas que protegen al cuerpo de enfermedades, sino también constituye la vía de eliminación de residuos metabólicos del organismo. A través del sistema linfático se eliminan toxinas como los subproductos de la fatiga y el estrés, glóbulos grasos, células muertas, bacterias patógenas, minerales pesados y virus infecciosos, entre otros.
Una mala circulación linfática a través de los tejidos celulares del organismo produce fatiga, celulitis, mal aspecto estético y vejez prematura. En general, las personas que llevan una vida sedentaria acompañada de una mala alimentación (rica en grasas y azúcares) padecen un mal funcionamiento del sistema linfático y la consecuente acumulación de residuos tóxicos en tejidos y articulaciones. 

Purificar la linfa

Existen ciertos consejos que permiten aumentar la pureza y calidad de la linfa, asegurando una adecuada depuración de toxinas a través de este sistema celular:
• Realizar actividad física: El ejercicio físico regular mejora la piel, potencia el funcionamiento linfático y aumenta la capacidad del organismo para llevar oxígeno y nutrientes a las células de la piel eliminando de ellas los desechos tóxicos.
• Limpiar el cuerpo: El estímulo del drenaje linfático y la limpieza general del organismo se consiguen a través del cepillado de la piel. Así es como se descongestionan las zonas en las que el linfa se ha vuelto lenta y se han acumulado toxinas. Para depurar la piel se debe emplear un cepillo de cerdas naturales y frotar durante cinco minutos en forma vertical comenzando desde los hombros hasta los pies; luego debe repetirse el procedimiento pero a la viceversa.
• Tomar baños calientes: El calor produce un tratamiento de limpieza en la piel muy efectivo, no sólo desde lo estético sino también desde la salud ya que estimula la circulación en la piel y mejora su tersura. Lo ideal es un baño sauna o finlandés, aunque puede obtenerse un tratamiento térmico a partir de un baño de inmersión en agua caliente. La temperatura del agua debe estar a unos pocos grados por encima de la temperatura corporal normal, y el cuerpo debe permanecer al menos unos quince minutos dentro del agua. Al salir debe emplearse una toalla y luego acostarse cubierto en una manta por el transcurso de 20 minutos más.

viernes, 8 de marzo de 2013

Recupera tu silueta en 24 horas




Luego del consumo excesivo de alimentos con grasa, chocolates y alcohol es necesario depurar el organismo a través de la ingesta de frutas y verduras frescas. Las frutas con alto contenido acuoso y fibra como la uva, sandía, manzana, níspero, naranja y pomelo arrastran las toxinas e impurezas del organismo.
Los alimentos que contienen una importante cantidad de vitaminas, minerales, fibra y agua son los grandes aliados de la depuración del organismo: además de permitir la eliminación de las toxinas, producen una revitalización general de todos los órganos del cuerpo y permiten deshinchar el cuerpo, provocando una pérdida de peso. Así, el organismo consigue reponerse de manera rápida y natural preparándose para trabajar nuevamente al cien por cien.
Por otro lado, los antioxidantes como la vitamina C y E, el betacaroteno, el zinc y el selenio, contrarrestan el efecto que las sustancias nocivas —conocidas como radicales libres— producen en el organismo cuando se expone a la contaminación ambiental, el exceso de sol, el cigarrillo y la falta de nutrientes en la dieta. Los mejores antioxidantes se encuentran en la zanahoria, la espinaca, los brotes de alfalfa, el aceite de girasol, los cítricos y la uva.
En síntesis, la ingesta de alimentos llenos de agua y ricos en fibra actúa como una especie de escoba para el organismo, barriendo todas las impurezas generadas luego de un día de excesos de comida.
Por supuesto hay algunos consejos generales que debes seguir para que la dieta depurativa cumpla su función. Durante el día que dediques a la desinflamación debes beber de 8 a 10 vasos de agua natural. No puedes consumir bebidas alcohólicas, café, té negro, mate, malta o cebada torrada, gaseosas ni jugos artificiales. Si el hambre te acecha mientras estás depurando el organismo, nada mejor que calmar la ansiedad con un licuado natural de fruta con unas gotas de edulcorante. Los duraznos y las frutillas son ideales, sobre todo si se combinan con jugo de naranja. Asimismo, beber al menos una infusión de manzanilla, tilo, menta o té verde durante el día, te ayuda a potenciar los efectos de los alimentos más livianos y depurativos.

La dieta depurativa

Debes seguir la dieta sólo por un día. Luego retoma tu alimentación normal diaria. Puedes repetirla por un día más a la semana siguiente.  Y no olvides beber al menos dos litros de agua.

Desayuno:
- 1 taza de infusión de hierbas (manzanilla, menta, boldo, etc.) con edulcorante.
- 1 vaso de leche desnatada (descremada).
- 1 manzana sin piel o un durazno sin piel.
Media mañana:
- 1 vaso de jugo de verduras (zanahoria, tomate, etc.).
Almuerzo:
- 1 taza de caldo de verduras casero o light.
- 1 plato de verduras cocidas (zapallitos o calabacín largo, zapallo o calabaza, zanahoria, pulpa de berenjena) condimentadas con una cucharada de aceite de oliva, vinagre o jugo de limón.
- 1 porción de 150 g de merluza sin espinas al horno con limón e hierbas aromáticas.
- 1 porción de gelatina Light.
Merienda:
- 1 taza de infusión de hierbas (tilo, manzanilla, boldo, etc.) con edulcorante.
- 2 tostadas de pan negro (salvado) con queso fresco magro o dietético.
Media tarde:
- 1 galleta dulce con cereales.
Cena:
- 1 taza de caldo de verduras casero o Light.
- 1 porción de arroz blanco, polenta (harina de maíz) o pasta seca con salsa casera hervida a base de tomates, orégano y media cebolla picada (sin nada de aceite).
- 1 plato de verduras cocidas (alcauciles, calabaza, chauchas sin porotos y remolacha) condimentadas con una cucharada de aceite de oliva, vinagre o jugo de limón.
- 1 banana madura pequeña.

“Las dietas depurativas ayudan a dejar la cafeína, el azúcar, el alcohol y el tabaco”.