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jueves, 24 de julio de 2014

Dos recetas para encender la pasión


SALMÓN GRILLADO CON
SALSA DE SOJA Y AZÚCAR MORENO


Ingredientes (para 6 porciones):
- 700 gr de filete de salmón
- 1 cucharada de ralladura de cáscara de limón
- 1 cucharada de ajo picado
- Pimienta fresca molida, al gusto
- 5 cucharadas de salsa de soja
- 4 cucharadas de azúcar moreno
- 5 cucharadas de agua
- 4 cucharadas de aceite vegetal

Preparación en 2 pasos:
1) En un bol, mezclar la ralladura de cáscara de limón con la pimienta, el azúcar, la salsa de soja, agua y aceite vegetal hasta que el azúcar se haya disuelto. Colocar el pescado en una bolsa de plástico de cierre hermético junto con la marinada. Cerrar bien, y llevar a la heladera por 2 horas.
2) Calentar bien la parrilla. Colocar el salmón con la piel hacia abajo, y descartar la marinada. Cocinar el salmón durante 6 a 7 minutos, de cada lado, o hasta que se desarme con un tenedor.



TIRAMISÚ CON
LICOR DE CAFÉ


Ingredientes (para 12 porciones):
- 6 yemas de huevo
- 1 ¼ tazas de azúcar
- 1 ¼ tazas de queso Mascarpone
- 1 ¾ tazas de nata (crema de leche)
- 2 paquetes de vainillas (galletas dulces)
- 1/3 vaso de licor de café
- 1 cucharadita de cacao
- 30 gr de chocolate, para hacer rulos de chocolate

Preparación paso a paso:
Poner una olla a hervir. En un bol de metal, mezclar las yemas con el azúcar y cocinar a Baño María. Bajar el fuego y cocinar por 10 minutos, batiendo constantemente con batidor de metal. Retirar del fuego y continuar batiendo hasta que la mezcla esté bien espesa y de color levemente amarillento.
Agregar el queso Mascarpone a la preparación anterior. Batir hasta que se haya incorporado. En un bol aparte, batir la nata hasta que se formen picos. Incorporar la nata en forma envolvente a la mezcla y reservar.
Partir las vainillas por la mitad y forrar la base y las paredes de un molde de vidrio mediano (puede ser rectangular o redondo, lo que prefiera). Pintar las vainillas con el licor de café. Cubrir las vainillas con la mitad de la preparación. Realizar otra capa de vainillas, pintarlas con el licor de café y cubrir con el resto de la preparación. Espolvorear con el cacao amargo y los rulos de chocolate. Llevar a la heladera por varias horas, es ideal si lo prepara la noche anterior.
*Nota: Para hacer los rulos de chocolate utilizar un pelapatatas y el chocolate a temperatura ambiente.


http://www.amazon.es/dp/B00LVAKFW6/
 

jueves, 5 de junio de 2014

Principios de la comida afrodisíaca



Desde las ostras y el chocolate hasta el clavo de olor y la cebolla pueden generar tentadores efectos en la llama del sexo y el amor. Se llama comidas afrodisíacas a los alimentos que estimulan el erotismo y pueden aumentar el deseo sexual.

Mito o científicamente probados, los alimentos considerados afrodisíacos siguen ganando terreno en el mundo culinario. La antigua técnica para estimular la sexualidad consumiendo hierbas, plantas, frutas y dulces siempre ha atraído la atención de los curiosos.
La palabra "afrodisíaco" proviene del griego “aphrodisiakos” y hace referencia a la Diosa griega del amor, Afrodita. En la gastronomía, la Diosa da nombre a una serie de ingredientes y recetas, que según algunos expertos, aumentan el apetito sexual, o por lo menos son visualmente interesantes.
Pero no todo es leyenda. Algunos afrodisíacos suelen funcionar estimulando algunos sentidos (vista, tacto, olfato y oído) y otros se toman en forma de comida ó bebida. Los alimentos cuya apariencia se asemeja a los genitales, poseen efectos afrodisíacos al crear estimulaciones de tipo visual. Ejemplos de alimentos visualmente eróticos son las zanahorias, los higos, espárragos y las ostras.

Si bien no existen pruebas que demuestren científicamente que ciertas comidas estimulan el deseo y mejoran el desempeño sexual, se sabe que existen alimentos que se caracterizan por contener una alta proporción de calorías y elementos energéticos que, en combinación con algún ambiente especial y una propuesta tentadora, pueden extraer lo mejor de los dos mayores placeres terrenales: el sexo y las ricas comidas.
La comida, los sabores y las texturas de un buen plato pueden exaltar nuestra pasión al máximo y aportar ese fuego tan necesario para redescubrir y estimular la sexualidad en la pareja. Los denominados alimentos o ingredientes afrodisíacos amplían la vitalidad y el erotismo y ayuda a crear una mayor conexión afectiva. Y, aún más, cuando se sirven en un ambiente bello y romántico, con la luz adecuada, aromas agradables, flores y una ropa sensual.
En el Antiguo Egipto los usaban; también en Roma y la India. Hay testimonio de sus efectos en los libros sagrados y hasta en el Kamasutra. Es allí, en todas las tradiciones antiguas en las que la sexualidad se vivía como un arte, donde surgieron una infinidad de recetas afrodisíacas naturales de panes, aperitivos, ensaladas, platos elaborados, cremas, postres, chocolates, licores… Y más, mucho más. Sólo una adecuada combinación de sabores y texturas pueden encender el fuego de la pasión y el placer sexual. El ámbito para degustar una comida afrodisíaca deber ser siempre íntimo, y la cocina debe formar parte de un juego sexual en sí mismo. Ello potencia notablemente los efectos de los ingredientes más energéticos.

Condimentos del amor

Las hierbas aromáticas y especias son las estrellas de la comida afrodisíaca. Espolvoreamos un poquito por allá y agregamos una pizca por acá y todo toma otro color. Por ejemplo, la cultura más tradicional de Haití alberga una leyenda en relación a la albahaca. Según cuenta la historia, la diosa del amor enamoró a más de mil hombres gracias a esta planta aromática.
Por su parte, el cacao contiene elementos que resultan altamente estimulantes, como teobromina y feneletiamina y sus efectos se producen, sobre todo, en lo relacionado con las facultades mentales, ya que ayuda a combatir la fatiga y tonifica el sistema nervioso. En este sentido, también la zanahoria —además de ser buena para la piel— reconstituye el sistema nervioso y estimula los impulsos nerviosos, activando la reacción sexual.
Entre las frutas secas, la más conocida es la nuez, ya que, según dicen ayuda a retrasar la eyaculación en el hombre. Además, las almendras son un símbolo tradicional de fertilidad y se cree que inducen la pasión en las mujeres.

lunes, 28 de abril de 2014

Fumar: El placer que no existe



El hábito de fumar no sólo es perjudicial para la salud por la acción tóxica de la nicotina en los vasos sanguíneos, sino porque el monóxido de carbono que se desprende del tabaco en combustión reduce drásticamente el transporte de oxíge­no de los glóbulos rojos a los tejidos. Por otro lado, el calor de la brasa promueve la formación de alquitranes y otras sustancias cancerígenas. Pero la lista de los efectos nocivos aun no termina, pues fumar aumenta el riesgo de afeccio­nes vasculares y favorece la aparición de palpitaciones, taquicardia, cefalea, vértigo y bronquitis crónica. Además genera un entorno favorable para ciertos tipos de cáncer localizados (boca, laringe y esó­fago, vejiga, riñones, páncreas y estó­mago).
Más aún, dentro del mismo hábito de fumar hay costumbres que empeoran la situación; por ejemplo: consumir el cigarrillo hasta quemarse los dedos es pésimo para la salud ya que la mayor concentración de nicotina y alqui­trán se forma en la zona próxima al filtro. Otra mala idea es fumar en luga­res con alta concentración de polución ambiental. Dos cigarrillos por día son más que suficientes para provocar la constricción de las arterias de la piel, resecar el pelo y acelerar el envejecimiento cutáneo. También esta cantidad genera halitosis (mal aliento) y manchas en el esmalte de los dientes. Ahora sólo imagina que puede pasar con los pulmones. 

Un golpe a los pulmones

El tabaquismo es el responsable del 90 por ciento de las muertes por cáncer de pulmón, más de 75 por ciento de los decesos por bronquitis y enfisemas y del 20 por ciento de los casos atribuibles a trastornos cardíacos como el infarto. Y lamentablemente esta triste realidad no respeta ni sexo, ni edad. Además de padecer problemas similares a los de los varones, las mujeres fumadoras presentan menopausia precoz e infertilidad. Una embarazada que fuma puede dar a luz a un bebé de poco peso, con inmadurez pulmonar y defectos congénitos.
Aunque muchos fumadores intentan contrarrestar los efectos de su aparente “placer por fumar”, no hay nada que sea más efectivo que dejar el cigarrillo en forma definitiva. Por ejemplo, ingerir suplementos de betacaroteno no disminuye el efecto nocivo del tabaco en los pulmones, pues la ingesta de antioxidantes en fumadores no produce la protección pulmonar necesaria para evitar un potencial cáncer. Además,  seguir un estilo de vida basado en una dieta saludable y ejercicio físico regular no es suficiente para frenar los efectos que produce el hábito de fumar. Entonces, lo mejor es reemplazar este inexistente placer por una vida sana de verdad, sin contaminar el organismo y dándole siempre aire puro a los pulmones.

jueves, 20 de febrero de 2014

La justa medida para "sentirse bien"



El equilibrio entre el trabajo, la recreación y el descanso es el secreto del bienestar y la salud perdurable. Al parecer, dedicar un tercio del día a cada una de estas actividades no sólo promueve una sensación de plenitud y vitalidad, sino que además permite disfrutar el presente sin descuidar el futuro. Vivir bien y mejor no sólo es vivir el aquí y ahora con intensidad y despreocupación, sino también apostar a una vida prolongada y saludable. En este sentido, la fórmula de la felicidad verdadera consiste en repartir equitativamente las horas de un día de la siguiente manera: 8 horas para descansar, 8 horas para trabajar y ocho horas para recrearse, cuidar el cuerpo y cultivar la mente y el espíritu.  A esta combinación se la conoce popularmente como “3 por  8: la fórmula del equilibrio perfecto”.
El estilo de vida actual no siempre nos permite ajustarnos a la fórmula del 3 por 8, sino más bien todo lo contrario. Las exigencias laborales y profesionales nos inclinan a trabajar cada vez más horas, dejando de lado el tiempo adecuado para descansar y recrearse. Al mismo tiempo, la competencia impuesta desde la sociedad, nos exige mayor superación en el trabajo y los estudios, sin tener en cuenta la importancia del ocio y el contacto con la naturaleza. Tal es así, que el concepto auténtico de vida sana basado en el equilibrio entre las obligaciones y el placer, parece un sueño imposible de alcanzar. Sin embargo, acomodar gradualmente el tiempo de trabajo con el de descanso, e iniciar nuevas actividades, puede ser el comienzo de un cambio positivo hacia un estado de bienestar más duradero. 

Consejos útiles para aprovechar el tiempo

El secreto de aplicar una fórmula que permita disfrutar la vida plenamente, consiste en aprovechar el tiempo libre con actividades que compensen la rutina impuesta por el trabajo y las obligaciones diarias. Para ello se han enumerado una serie de consejos útiles que permiten transformar las horas fuera del trabajo en una verdadera recreación saludable:
• Crear el hábito por el ejercicio físico: Es preciso aprovechar el tiempo libre con actividades que promuevan el cuidado del cuerpo y la salud. El ejercicio físico es la única inversión de tiempo que nos devuelve más tiempo a través de una vida perdurable.
• Dedicar un tiempo exclusivo para descansar: El descanso es fundamental para soportar las cargas diarias, y aunque no siempre se le pueda dedicar las ocho horas recomendadas, es preciso dejar las cuestiones laborales de lado antes de ir a la cama. El secreto de un sueño reparador consiste en relajarse, poner la mente en blanco y disfrutar del placer de dormir. El descanso es una necesidad fisiológica del organismo, como alimentarse y mantenerse activo.
• Desarrollar la concentración: De esta forma se puede optimizar el tiempo de trabajo dejando lugar para otras actividades. Lo importante es concentrarse creativamente en las cosas que realizamos cotidianamente. Los avances y el ritmo de vida actual nos exige cambios todos los días, es por ello que necesitamos estar alertas para aceptarlos sin perder el tiempo.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Sueño placentero para un mayor bienestar



El sueño, definido como la actividad pasiva que equilibra las funciones psicofísicas y repone las energías consumidas durante las horas de vigilia, ocupa generalmente la tercera parte de nuestra vida e incide de manera directa en todos sus aspectos, afectándonos en forma personal, como así también en nuestra relación con el entorno social. Sin embargo, diferentes factores pueden alterar esta importante función, provocando así trastornos de imprevisibles consecuencias.
Según estudios llevados a cabo, los trastornos del sueño se registran en un porcentaje que varía entre el 12 y el 25 por ciento de la población general y algunas de sus consecuencias se verifican en la disminución de la capacidad laboral, impidiendo cumplir en el trabajo con precisión e intensidad. Además, deteriora las relaciones interpersonales por su asociación con estados de irritabilidad y hostilidad y tienen un impacto importante en la economía, como consecuencia de sus principales efectos, entre los que se cuentan el ausentismo laboral, accidentes, etc.
Las enfermedades en general, el envejecimiento, las temperaturas extremas, el consumo de fármacos, drogas, alcohol y estados de estrés, son asociadas como causas de una pésima calidad de sueño. El insomnio, si se establece en forma permanente, genera riesgos de ansiedad o depresión clínicas, y en cuanto se invierte el ciclo sueño-vigilia, pueden aparecer los primeros síntomas de un delirio en desarrollo.

¿Cuánto debemos dormir?
 
Uno de los puntos clave para conciliar un sueño placentero es la cantidad de horas que una persona dedica para dormir, que debe ser determinada por su edad y su actividad diaria. Algunas personas sólo necesitan pocas horas de sueño para estar bien despiertas y activas durante todo el día, en cambio, otras necesitan mucho más horas de sueño, incluso repartidas entre la noche y la siesta. En términos generales, se ha establecido una media de 8 horas diarias, dos de las cuales se recomiendan sean antes de la medianoche.
En el estado de sueño, existe una diferencia evolutiva para cada persona según su edad, porque a medida que las personas crecen el descanso tiende a ser menor. Por ejemplo, es muy común que las personas mayores de 65 años se despierten temprano y no logren conciliar nuevamente el sueño. En cambio, los jóvenes y adultos que trabajan diariamente necesitan descansar más tiempo para reponerse de su desgaste físico y mental. Finalmente, el secreto para conseguir dormir plácidamente está en no obsesionarse con la falta de sueño, tratando de relajarse, no pensar en ello y dejar que el organismo se encargue de promover un óptimo descanso.

jueves, 25 de julio de 2013

Reglas de oro para "dormir mejor"



Dormir bien no significa tomarse cada noche un poderoso somnífero (que suelen influir negativamente en la fase del sueño rápido conocida como REM). Sin embargo, pueden tomarse una serie de medidas que, conjuntamente, son capaces de obrar verdaderos milagros con tu impenitente falta de sueño. Sigue al pie de la letra las siguientes recomendaciones si quieres empezar a dormir «como un tronco»:
  • Procura que el dormitorio esté aislado de ruidos exteriores.
  • La tranquilidad antes de acostarse es fundamental; evita discusiones o situaciones de excitabilidad antes de meterte en la cama.
  • Prepara las ropas del día siguiente antes de acostarte, será una preocupación menos.
  • Darse un baño tibio también relaja y favorece el sueño.
  • Justo antes de acostarte, tómate un vaso de leche caliente con miel.
  • Ya en la cama, evita leer; limítate sólo a hojear una revista o leer algo que no exija gran concentración.
  • Cabecera y pies de la cama demasiado elevados no favorecen el sueño. Para descongestionar la circulación, los talones han de estar a la altura del corazón.

En todo caso, estas medidas te servirán de bien poco si, durante el día, te ve sometida a grandes presiones o a situaciones altamente estresantes. Procura evitarlas y dormir una media de seis a ocho horas por día. Dedicamos casi una tercera parte de nuestra vida a dormir, por lo que dormir mal, en cierto modo, es vivir mal.

LA MEJOR CAMA

Aunque sigas al pie de la letra todos los consejos anteriores y lleves una vida sin tensiones, difícilmente conseguirás dormir bien si el soporte —es decir la cama— no es el adecuado.
Un lecho desgastado o abarquillado no sirve; como tampoco un colchón demasiado duro o demasiado blando. Las almohadas que no permiten la relajación de la nuca son absolutamente perjudiciales para dormir correctamente, así como los colchones cuyo espeso acolchado no facilita la conveniente aireación interna de la cama.
El lecho ideal debe tener una longitud 15 centímetros mayor que la altura del individuo, y una anchura de 90-100 centímetros. El colchón no debe ser ni blando ni duro, sino ligero y con aislante térmico. Bajo el colchón un sistema de láminas de madera y, debajo, una superficie de gomaespuma que facilite la flexibilidad. Respecto a la almohada, debe ser pequeña y anatómica, debe servir de apoyo a la cabeza, no a los hombros. Por último resulta muy conveniente que los pies estén ligeramente elevados, a fin de facilitar la circulación sanguínea.

lunes, 3 de junio de 2013

El placer por la comida




Comer es una necesidad fisiológica del organismo que puede convertirse en una experiencia sumamente placentera que nos permita, además de sobrevivir, conseguir un estado máximo de bienestar, plenitud y felicidad.
El placer por la comida no tiene que ver con “qué comemos”, sino con “cómo comemos” y  “qué pesamos en relación a lo que comemos”. En este sentido el modo de comer es determinante para nuestro cuerpo, ya que de él dependerá si la comida nos provee salud o enfermedad.
La naturaleza nos provee vida a través de los alimentos. Entonces, ¿por qué los alimentos se convierten en generadores de enfermedades y problemas de peso? La primera condición de que esto suceda se da a nivel mental. Tenemos muchos más prejuicios respecto a la comida que información certera y veraz sobre la misma…

La comida merece ser saboreada, no simplemente consumida. Eso nos diferencia del resto de los seres vivos. Tenemos esa oportunidad única de “sentir” lo que comemos, a través del gusto y el sabor de cada alimento, de cada combinación de alimentos. Comer puede ser una acción que nos provea felicidad… somos felices cuando comemos, nos gusta comer, nos gusta disfrutar la comida. Todo esto está condicionado por nuestra forma de pensar respecto a la comida.

Cuando somos pequeños empezamos a asimilar conceptos erróneos sobre la comida, consejos aparentemente saludables que luego nos van a traer muchos problemas. “No comas mucho chocolate, que te va a caer mal”… Nuestra mente finalmente crea un programa equivocado respecto a la comida y sus efectos en nuestro cuerpo… y como los pensamientos dominantes determinan nuestras experiencias de la realidad, adivina qué sucede, lo que consideramos como malo (a nivel de conocimiento) es malo, no porque el alimento lo sea, sino porque nuestra mente considera que así lo es.

Cuando se trata de bajar de peso o conservar un peso ideal solemos desarrollar algunas conductas poco saludables y obsesivas relacionadas con la comida. Las dietas de moda son en gran medida responsables de generar estos comportamientos. Contar las calorías de cada alimento que consumes no es la mejor opción para eliminar los kilos de más. De esa forma pierdes el control total sobre tus hábitos alimenticios y tu cuerpo no vuelve a ser el mismo de antes. Para evitarlo, debes aprender a comer sin culpa. Pues comer sin culpa es comer sin prejuicios respecto a la comida. Comer libremente consiste finalmente en disfrutar el placer por la comida, en disfrutar de los beneficios que se derivan de los alimentos. También de ello depende sentirse y verse bien, además de llevar una vida activa.