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lunes, 28 de abril de 2014

Fumar: El placer que no existe



El hábito de fumar no sólo es perjudicial para la salud por la acción tóxica de la nicotina en los vasos sanguíneos, sino porque el monóxido de carbono que se desprende del tabaco en combustión reduce drásticamente el transporte de oxíge­no de los glóbulos rojos a los tejidos. Por otro lado, el calor de la brasa promueve la formación de alquitranes y otras sustancias cancerígenas. Pero la lista de los efectos nocivos aun no termina, pues fumar aumenta el riesgo de afeccio­nes vasculares y favorece la aparición de palpitaciones, taquicardia, cefalea, vértigo y bronquitis crónica. Además genera un entorno favorable para ciertos tipos de cáncer localizados (boca, laringe y esó­fago, vejiga, riñones, páncreas y estó­mago).
Más aún, dentro del mismo hábito de fumar hay costumbres que empeoran la situación; por ejemplo: consumir el cigarrillo hasta quemarse los dedos es pésimo para la salud ya que la mayor concentración de nicotina y alqui­trán se forma en la zona próxima al filtro. Otra mala idea es fumar en luga­res con alta concentración de polución ambiental. Dos cigarrillos por día son más que suficientes para provocar la constricción de las arterias de la piel, resecar el pelo y acelerar el envejecimiento cutáneo. También esta cantidad genera halitosis (mal aliento) y manchas en el esmalte de los dientes. Ahora sólo imagina que puede pasar con los pulmones. 

Un golpe a los pulmones

El tabaquismo es el responsable del 90 por ciento de las muertes por cáncer de pulmón, más de 75 por ciento de los decesos por bronquitis y enfisemas y del 20 por ciento de los casos atribuibles a trastornos cardíacos como el infarto. Y lamentablemente esta triste realidad no respeta ni sexo, ni edad. Además de padecer problemas similares a los de los varones, las mujeres fumadoras presentan menopausia precoz e infertilidad. Una embarazada que fuma puede dar a luz a un bebé de poco peso, con inmadurez pulmonar y defectos congénitos.
Aunque muchos fumadores intentan contrarrestar los efectos de su aparente “placer por fumar”, no hay nada que sea más efectivo que dejar el cigarrillo en forma definitiva. Por ejemplo, ingerir suplementos de betacaroteno no disminuye el efecto nocivo del tabaco en los pulmones, pues la ingesta de antioxidantes en fumadores no produce la protección pulmonar necesaria para evitar un potencial cáncer. Además,  seguir un estilo de vida basado en una dieta saludable y ejercicio físico regular no es suficiente para frenar los efectos que produce el hábito de fumar. Entonces, lo mejor es reemplazar este inexistente placer por una vida sana de verdad, sin contaminar el organismo y dándole siempre aire puro a los pulmones.

martes, 5 de noviembre de 2013

Pautas de nutrición para ex fumadores



Uno de los principales problemas que enfrentan las personas al dejar de fumar es el riesgo de padecer una ansiedad descontrolada. Al no poder canalizar sus emociones en el cigarrillo, la mayoría de los ex fumadores se desquitan con la comida, lo que además de volver a intoxicar el organismo les produce un sobrepeso excesivo. Sin embargo debería suceder todo lo contrario: al liberarse de los efectos nocivos del tabaco el organismo recupera su energía paulatinamente, aumenta la capacidad pulmonar y mejora el carácter.
Por eso seguir una dieta anti-tabaco cumple la función de aminorar los efectos que se producen luego de abandonar la adicción a la nicotina. De esta forma la transición se hace más llevadera y menos traumática. Su secreto está en reeducar el organismo a través de alimentos naturales y livianos para que pueda purificarse completamente de la nicotina. Además, la dieta siempre debe complementarse con alguna actividad física para contribuir que el cuerpo se adapte más rápido a una vida saludable y libre de toxinas.
Por otro lado, aquellas personas que reemplazan el cigarrillo por la comida deben considerar ciertos alimentos como potencialmente peligrosos para la salud. En general los alimentos dulces y los grasosos son los más efectivos para calmar la ansiedad del ex fumador, pero un exceso de éstos redundaría en sobrepeso y problemas cardíacos, entre otros.
 

Consejos útiles para ex fumadores

Si has dejado el cigarrillo o estás a punto de dejarlo, es importante que consideres algunos puntos que te ayudarán a olvidarte definitivamente del hábito de fumar:
• Bebe mucho agua: La mejor y más efectiva manera de depurar el organismo es a través del agua pura y natural. Bebe al menos dos litros de agua fresca y potable por día y siempre fuera del horario de las comidas.
• Consume abundantes frutas y verduras: La base alimentaria de la desintoxicación radica en el consumo de alimentos fáciles de digerir y ricos en vitaminas y minerales. Para ello nada mejor que comer una buena cantidad de frutas y hortalizas frescas. Pueden incorporarse en cualquier hora del día.
• Consume mayor cantidad de vitamina C: Al dejar de fumar aumentan los requerimientos de vitamina C del cuerpo y lo ideal es obtenerla de fuentes naturales como los jugos de cítricos y el tomate.
• Cena de forma ligera: Siempre es aconsejable comer poco de noche para conciliar un sueño reparador. De esta forma el cuerpo se acostumbrará a estar relajado y a olvidarse de la falta de nicotina.

lunes, 13 de mayo de 2013

Cómo desintoxicar el organismo del tabaco




Al eliminar el vicio de fumar se recupera la salud, la vitalidad y se accede automáticamente a una mejor calidad de vida. Para empezar se pueden probar algunas soluciones naturales muy sencillas que ayudan en el necesario proceso de desintoxicación, eliminando poco a poco las ‘marcas’ que el cigarrillo ha dejado en el organismo.

Desintoxicación semi-ayuno
Para eliminar el tabaco es aconsejable realizar unos días de semi-ayuno, es decir, consumir sólo frutas y verduras. Pueden ingerirse ensaladas, zumos, jugos y demás preparados sobre la base de frutas y verduras únicamente, para que de esa forma el organismo comience a limpiarse. Entre los alimentos más recomendados está el tomate, la manzana, la zanahoria y la naranja, entre otros.
Si durante esos días aumenta el deseo de fumar, para no cortar el tratamiento de desintoxicación se deben beber 20 gotas de extracto de avena disueltas en agua (puede conseguirse en herboristerías y tiendas dietéticas).


Desintoxicación con un preparado naturalEl “aguardiente de cortezas” sirve para depurar toda la zona bronquial afectada por el cigarrillo.
Ingredientes: 1 puñadito de corteza de naranjo, corteza de pino, corteza de ciruelo, corteza de cerezo, corteza de encina, corteza de roble, corteza de limonero, ortiga, romero, más un litro y medio de orujo (aguardiente). Preparación: Triturar los trozos de todas las cortezas. Cocinar todos los ingredientes anteriores en el orujo durante 10 minutos a fuego lento; dejar reposar 24 horas. Luego de la maceración, colar la preparación y colocar el líquido en una botella. Enfríar el preparado en la heladera. Para beberlo, colocar siempre en medio vaso de leche tibia 2 cucharadas del aguardiente, en el desayuno y antes de dormir.
*Importante: Para iniciar cualquier desintoxicación debes consultar al médico, quien determinará si tu organismo está apto para recibir estos tratamientos naturales.

Ejercicios para fumadores y ex-fumadores

La estratégica combinación de ciertos movimientos corporales con una correcta respiración profunda favorecen la eliminación de las toxinas que se acumulan en los pulmones, sobre todo de quienes fuman habitualmente o lo han hecho en algún momento. Los siguientes ejercicios son muy sencillos y pueden llevarse a cabo en cualquier momento del día, inclusive hasta cuatro veces. Con el tiempo los pulmones recuperarán su fuerza y su capacidad aeróbica aumentará.

1. De pie, con las piernas abiertas, colocar los brazos en cruz; inspirar profundamente por la nariz mientras se llevan los brazos horizontalmente hacia atrás. Al expirar llevar los brazos hacia adelante hasta juntar las palmas de las manos. Soltar el aire por la boca, siempre lentamente.
2. De nuevo de pie, al inspirar profundamente por la nariz, elevar los brazos por encima de la cabeza. Doblar la cintura hasta tocar el suelo con las palmas de las manos, mientras se expulsa muy lentamente el aire por la boca.
3. En la misma posición que el ejercicio anterior, elevar otra vez los brazos por encima de la cabeza al inspirar. Doblar la cintura y pasar los brazos entre las piernas, espirando el aire por la boca.
4. De pie, inspirando profundamente por la nariz y expulsando el aire por la boca, hacer movimientos con los pies como si se corriera. Mientras tanto, con los brazos doblados por el codo, mover las muñecas de forma circular.