lunes, 8 de abril de 2013

Propiedades de una ensalada increíble



Un innovador de la gastronomía universal unió el sabor agridulce de las manzanas verdes con las sutilezas del apio y las nueces, le agregó crema y mayonesa y obtuvo como resultado un verdadero manjar: la ensalada Waldorf.
Si quitamos la crema y la mayonesa, esta fantástica receta combina una fruta, una verdura de hoja y una oleaginosa: alimentos energéticos y saludables que, juntos o separados, no pueden faltar en una dieta equilibrada. De esa manera, se reciben vitaminas, proteínas, minerales y las energías necesarias para ahuyentar la enfermedad y disfrutar del trabajo corporal. Además, por la versatilidad de la combinación, estos tres elementos pueden consumirse en cualquiera de las comidas, incluso en el desayuno. 

Las bondades del apio 

Las hojas de apio contienen aceite etéreo, apiona, inosita y sales; en el bulbo, aceite etéreo, azúcares, almidón, pentosanas, colina, tirosina, glutamina, asparraguina y varias vitaminas. Al contenido del aceite etéreo se debe su efecto específico sobre los riñones. Los vasos renales se dilatan y, por lo tanto, aumenta la expulsión de agua. Al producirse ese incremento, crece también la eliminación de los productos tóxicos del metabolismo, lo que explica el beneficioso empleo en los casos de reumatismo, diátesis de ácido úrico con tendencia a la formación de cálculos, debilidad nerviosa y depresión del ánimo, que pueden deberse a la formación excesiva de ácido en los tejidos.

Además de la ensalada Waldorf, el apio se utiliza como condimento en la misma forma que el perejil, o como sal de apio. También se emplea en sopas, para rellenos, en pestos o en sopas de verduras (minestrone). 

Una manzana diaria 

De la manzana cruda se obtienen los siguientes valores: 83,9 por ciento de agua, 0,4 de proteínas, 13,3 de hidratos de carbono, 0,65 de ácidos de fruta, 0,6 de minerales, 1,7 de exceso de bases, 59 calorías y ninguna grasa. Aparte de sodio, potasio, magnesio, fósforo, azufre y cloro, se ha comprobado la presencia de ácido silícico y de aluminio. A esto se agregan las combinaciones estéticas de los ácidos de la fruta que condicionan su grato perfume, y la pectina, fécula que puede retener un gran volumen de agua. 


El descubrimiento de pectina en la cáscara de la manzana, que introducida en la circulación sanguínea tiene la propiedad de acelerar el proceso de coagulación, la ha transformado en un remedio de asombrosa eficacia para la hemofilia. La manzana ha alcanzado en los últimos tiempos su plena consideración como medio de curación, aunque siempre fue famosa por sus efectos curativos. Un antiguo adagio inglés dice que "una manzana por día nos mantiene alejado del médico".

Como la manzana es pobre en sal y en proteínas, puede ser ventajosa para reforzar regímenes de adelgazamiento. Un régimen típico de eliminación de grasas es el pan integral y la compota laxante. También es ventajoso el empleo de la manzana por parte de los anémicos y las personas con mucha actividad intelectual a causa de su contenido de arsénico, hierro y fósforo. Los niños que comen manzanas regularmente estarán protegidos de las infecciones.

Por último, los hidratos de carbono complejos y las vitaminas, la convierten en un alimento de primer orden para los deportistas, corredores y atletas. 

Pura proteína vegetal 

La nuez supera en valor nutritivo completo a la carne de vaca. Cien kilos de nueces contienen 50 kilos de aceite, y cien gramos de aceite de nuez contienen 50 gramos de grasas. Aparte del valor nutritivo, el rico contenido en calcio, fósforo y vitamina B en estado natural, demuestra la conveniencia de la nuez como alimento ideal para el sistema nervioso.

Los enfermos del riñón pueden consumir nueces gracias a que contienen poca sal. Los desnutridos y los convalecientes deben consumir cantidades prudentes para enriquecer la alimentación. Los obesos deben cuidar las cantidades debido al elevado valor calórico. 

Alimentos sanos y ricos 

La naturaleza nos proporciona todos los elementos y los alimentos necesarios para obtener energía, desintoxicarnos y librarnos de los males del cuerpo y del espíritu. El apio, la manzana y la nuez son vegetales sumamente importantes para una dieta saludable, energizante, que nutra las células y fortalezca el sistema nervioso.

Prueba una Waldorf natural, sin crema ni mayonesa, degustando el sabor rudimentario de los apios, la dulzura de las manzanas y la exquisitez de las nueces. Si prefieres condimentarlos, emplea una mayonesa vegetal, y te asegurarás de incorporar alimentos de primera calidad, sin aditamentos malsanos o peligrosos.
También puedes comerlos por separado. Una manzana con el desayuno, ensalada de apios al mediodía y nueces con la cena, o viceversa.

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