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miércoles, 21 de mayo de 2014

Mejora la firmeza de tu cuerpo




Unas pautas de vida sanas dirán mucho a favor de nuestro cuerpo, pero cada edad requiere una pequeña ayuda cosmética. Glúteos, piernas, pecho y abdomen necesitan una esmerada dedicación.
Hasta las piernas mejor torneadas acusan la edad en forma de flacidez, que se manifiesta primero en la parte interna de los muslos. Otro tanto ocurre en la zona del vientre y en la cara anterior de los brazos. Esto les sucede, sobre todo, a las personas que no practican ningún deporte y llevan una vida sedentaria, porque la práctica de ejercicio refuerza los músculos y evita la flacidez de los tejidos cutáneos.
Un buen masaje reductor nos permitirá sacar el máximo partido de cualquier crema hidratante. Conviene aplicarla de una determinada manera para que el producto penetre mejor en la epidermis y sus activos actúen con rapidez. Los expertos recomiendan estos pasos:

En las piernas:
Reparte la cantidad de producto equivalente a una nuez por la pierna y el muslo.
Extiéndelo desde el tobillo hasta el muslo, masajeando la piel.
Sigue masajeando hasta que se haya absorbido para conseguir así la máxima hidratación.
Presiona con los dedos, con pequeños movimientos circulares, las zonas más secas, como los talones, las rodillas y los codos.
En el abdomen y los brazos:
Realiza también masajes repetidos hasta que el producto penetre. Los movimientos han de ser rectilíneos en los brazos y circulares en los senos y el vientre.

martes, 24 de septiembre de 2013

Silueta delgada con el trabajo de brazos y piernas

La flacidez y falta de tonicidad muscular en brazos y piernas son el indicador de un cuerpo sedentario. Sin embargo, puede dejar de ser un problema si se lleva a cabo la rutina de ejercicios que propongo a continuación. Trabajar diariamente los músculos que componen los brazos y las piernas asegurarán un silueta esbelta y bien definida. Sólo es cuestión de empezar ¡cuanto antes!

1) Parada, con las piernas abiertas y semiflexionadas, contraer abdomen y glúteos, los puños apuntando al techo, abrir y cerrar los brazos juntando los codos. Al cerrarlo se debe presionar con fuerza como si empujáramos un objeto muy pesado, después relajar y llevar a la postura inicial. Realizar 2 series de 15 repeticiones cada una.
2) Partiendo de la "posición banco", los codos deben estar levemente flexionados y los pies cruzados a diez centímetros del suelo. Contraer el estómago y evitar quebrar la columna. Flexionar los brazos y bajar el cuerpo hasta que el pecho esté al ras del piso. Sin tocarlo, volver a subir lentamente. Hacer dos series de diez, controlando la respiración, al bajar y al subir.
3) Apoyando una mano en una mesa, el cuerpo flexionado y la columna recta, llevar el brazo contrario hacia arriba, pegado al cuerpo, de manera que quede paralelo al piso. Con la pesa en la mano, el antebrazo baja y vuelve a la posición anterior. Realizar 10 repeticiones y luego hacer el ejercicio con el otro brazo.
4) Las piernas abiertas, flexionar cuidando que las rodillas apunten hacia afuera. Es importante en esta posición llevar la pelvis levemente hacia adelante (para evitar "quebrar" la columna) y mantener contraídos el estómago y la cola. Con los brazos en la cintura para mejorar el equilibrio, elevar un talón y mantener contando hasta diez. Bajar y repetir la operación con el otro talón. La serie se completa con cinco veces de cada lado.
5) Como si nos sentáramos en una silla imaginaria, agacharse sin doblar la espalda y mantenerse unos segundos. Repetir 20 veces con los brazos extendidos para mantener el equilibrio.
6) Buscar un escalón o una plataforma de 30 centímetros y subir y bajar 20 veces, alternando cada pierna.
7) Subir a un escalón o plataforma y mantenerse en punta de pie sobre el borde de manera que puedan bajar los talones. Subir y descender lo más posible, unas 30 veces.



lunes, 20 de mayo de 2013

Brazos delgados y sin flacidez



El trabajo muscular de los brazos tiene dos connotaciones diferentes de acuerdo al sexo: las mujeres desean brazos delgados y tonificados mientras que los hombres anhelan brazos grandes y bien definidos. Y aunque parezca increíble un solo ejercicio combinado con pesas puede ser la solución para obtener resultados sorprendentes: el ejercicio de los 4 movimientos. Sólo se trata de ajustar el peso y la velocidad de movimiento en el ejercicio de acuerdo a la necesidad de cada uno: para conseguir brazos delgados y con un buen tono muscular se debe utilizar un peso ligero (no más de 2 kilos por mancuerna) y realizar el ejercicio con movimientos rápidos y rítmicos. También las repeticiones influyen en los efectos que pueden derivarse de un mismo ejercicio; por ejemplo, más repeticiones para afinar y eliminar la flacidez de los brazos.

4 movimientos: Paradas con la columna erguida sosteniendo una mancuerna liviana (hasta 2 kilos) en cada mano, los brazos a ambos lados del cuerpo y las palmas ubicadas hacia las piernas (a). Conservando los brazos junto al cuerpo, flexionar los antebrazos de manera que las mancuernas lleguen a la altura de los hombros. Las palmas de las manos deben permanecer enfrentadas mirando hacia el costado interno del cuerpo (b). Luego inclinar lentamente el cuerpo hacia delante flexionando las piernas (c), y a la vez estirar los brazos hacia atrás de la espalda en forma de saque (d). Regresar a la posición inicial y repetir 2 series de 12 repeticiones cada una.