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viernes, 18 de octubre de 2013

El riesgo de subir y bajar de peso


Para muchas personas la obsesión del cuerpo delgado se ha convertido en un hábito cotidiano debido a que los avances de la moda en la actualidad imponen  (de manera consciente o inconsciente) una silueta sin grasa pero también sin carne.
De esta forma, un porcentaje considerable de mujeres y hombres exponen sus cuerpos a arduos entrenamientos con una alimentación baja en calorías y baja en nutrientes. A su vez, no son conscientes de que mientras realizan actividad física queman grasas pero desarrollan músculos y esto hace que al controlar sus pesos no varíen demasiado.


Por ello, "adelgazar" puede ser mucho más peligroso que mantener tu peso estable aunque estés sobrepasado un poco. Esto se debe a que si subes y bajas de peso constantemente tu cuerpo cae en el famoso "efecto yo-yo" a través del cual es muy difícil recuperar el peso normal pudiendo caer en una obesidad irreversible.
Se ha demostrado que si mantienes tu peso estable vives mucho más, y se recomienda bajar de peso sólo cuando el sobrepeso es considerable o si éste puede ser causante de enfermedades, como por ejemplo, la obesidad que genera arteriosclerosis y diabetes.

 Por otro lado, cuando llevas un estilo de vida activo te asegurás un mayor consumo de energía diaria, por lo que puedes estar menos pendiente de la dieta. A veces el sobrepeso excesivo no aparece sólo por desarreglos o excesos en la alimentación, sino también por una falta de actividad física regular. Hasta hoy, el balance calórico (la diferencia entre las calorías que ingieres y las que quemas) es el principal motivo de la mayoría de los casos de sobrepeso y obesidad.

lunes, 15 de julio de 2013

¿Ser o estar? Esa es la cuestión


 
Existe una diferencia sustancial entre la expresión “soy gorda” y “estoy gorda”. Quien asume la condición de “ser gorda” limita de antemano cualquier solución posible frente a su problema con el peso corporal. En cambio, quien asume la condición de “estar gorda” reconoce un problema y una situación temporal respecto a su propio peso corporal, que puede solucionar en cuanto tome la decisión de hacerlo.
Pensar en términos de “soy gorda” es asumir una realidad para toda la vida condenándose a la infelicidad y el fracaso por no conseguir un peso ideal y un cuerpo delgado. Pero las mujeres que piensan en términos de “estoy gorda” afrontan una realidad momentánea, un estado corporal que pueden cambiar si así desean hacerlo.

Las mujeres que padecen la enfermedad de la obesidad se identifican con la expresión “soy gorda”; pero si cambiaran la imagen que tienen de sí mismas y su actitud mental frente al espejo y la balanza, contribuirían para que los tratamientos médicos sean exitosos en su totalidad. Asimismo, las mujeres con sobrepeso ligero y moderado (de 5 a 20 kilos de más) suelen identificarse dentro del grupo de personas que se consideran gordas, bloqueando así toda solución posible y definitiva a sus problemas de peso. También las personas con comportamientos compulsivos y obsesivos relacionados con el peso y la comida se ven a sí mismas como gordas y no asumen el estado temporal de los “kilitos de más”. Estos comportamientos terminan convirtiéndose finalmente en serias enfermedades psicológicas y fisiológicas como la anorexia nerviosa y la bulimia.

Es importante establecer ahora la tercera premisa básica que fundamentalmente sirve para que la verdad objetiva se imponga ante tu actual desazón por tener kilos de más: “La gordura es un estado temporal del cuerpo porque el ser humano pertenece a una especie animal predestinada genética y naturalmente a tener una contextura corporal delgada”.