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viernes, 30 de mayo de 2014

Tres mitos de la nutrición y la pérdida de peso


 
La banana es un alimento prohibido para bajar de peso
Tiene mala prensa. Esa es la razón principal de los especialistas en nutrición para explicar por qué la mayoría de la gente cree que la banana engorda. "No sólo es una creencia falsa, sino que la banana puede ser una gran aliada en la pérdida de peso", dice la doctora María Emilia Mazzei, asesora nutricional de la Fundación Cardiológica Argentina.
"Es un alimento rico en fibra, potasio y magnesio, y eleva la serotonina, lo que ayuda a regular el apetito mediante la saciedad", aporta la doctora Mónica Katz, directora de la carrera Especialista en Nutricion y Obesidad de la Universidad Favaloro. "Cuando está apenas madura -precisa Mazzei-, la banana tiene más almidón que azúcar, con un índice glucémico (que establece la relación del nivel de azúcar en la sangre) inferior, incluso, al de la manzana, lo que contribuye a la pérdida de peso". ¿Cuántas calorías aporta una banana? "Una mediana tiene unas 100 calorías, y lo mejor: ¡son ricas!", opina Katz.

Las barritas de cereal son el mejor aliado en una dieta
"Se instalaron en el mercado como la mejor opción de colación rápida o golosina saludable. En cuanto al perfil nutricional, sería mucho mejor optar por un yogur o una manzana -recomienda Katz-. Además, hay excelentes golosinas que no son light, como un chocolate o un bloquecito de dulce de leche, que poseen igual valor calórico pero que están demonizados."
Por su parte, Mazzei señala que la mayoría de estos productos está elaborada con cereales procesados que, al tener un índice glucémico muy alto, estimula la liberación de insulina y lleva a una mayor acumulación de grasa. "En realidad, son ideales para los deportistas pos actividad física (dentro de los 30 minutos de realizado el ejercicio), como complemento para aumentar la masa muscular. Pero no para comer en cualquier momento y, mucho menos, si se pretende bajar de peso", revela Mazzei.

Tomar mucho líquido antes de comer ayuda a bajar de peso
"El agua sola no da saciedad, ni tampoco lo hacen las bebidas en general. Precisamente, ése es el problema de las gaseosas y el vino, que aportan gran cantidad de calorías y no sacian el apetito -dice Katz-. Otra cosa diferente es comer alimentos de alto contenido de agua, pues poseen volumen, aportan bajas calorías y sí brindan saciedad, como frutas, verduras o pastas." Se sugiere tomar entre 2 y 2,5 litros de agua por día, es cierto, pero tampoco hay que excederse. Tomar un caldo, una sopa o un vaso de agua antes de las comidas nos da la sensación de plenitud, pero por sí solo los líquidos no nos hacen adelgazar más rápido.

3 mitos del fitness y la actividad física



Hacer ejercicio por menos de 30 minutos no sirve para bajar de peso.
Para desmentir el mito, el médico argentino Alberto Cormillot es contundente y asegura que el cuerpo en reposo gasta una caloría por minuto. “Caminando, son cinco calorías y, corriendo, se gastan unas diez calorías por minuto. Desde el primer segundo en que comienza el ejercicio, el cuerpo comienza a quemar calorías.”
Lo que sucede es que a partir de los 30 minutos de actividad continua el cuerpo acumula ácido cítrico, que inactiva la capacidad del organismo de utilizar el azúcar como combustible y, en su reemplazo, utiliza grasa. Por corto que sea, todo ejercicio tiene sus beneficios, aunque el consumo metabólico de la grasa se da en aquellas actividades aeróbicas que se realizan al 60 por ciento de nuestra capacidad cardíaca máxima.

Usar una faja en la cintura para entrenar ayuda a quemar grasa
En realidad, se pierde el componente acuoso del organismo, lo que provoca la pérdida de peso por deshidratación, que se recuperará al tomar agua. Lo mismo sucede cuando la gente se abriga para hacer actividad física con la fantasía de que quemar grasa está relacionado con una mayor transpiración. Lo que se consigue con este tipo de conductas, según coinciden los especialistas, es una disminución del rendimiento deportivo y un agotamiento prematuro. Eso finalmente provoca el abandono temprano de la actividad. La deshidratación no es un buen recurso para modelar la silueta, y mucho menos para conservar la salud.

Hacer los quehaceres de la casa es un ejercicio inútil
"La gente cree que la solución para la obesidad es ir al gimnasio, pero no es la única salida", aconseja la doctora argentina María Emilia Mazzei. Según los datos que aporta la especialista, "si una persona hace la cama todos los días, baja de su edificio por la escalera y, de lunes a viernes, toma el colectivo dos paradas más lejos y se baja dos paradas antes, al mes habrá bajado medio kilo y, al año, descenderá unos seis kilos".
Está demostrado que un ama de casa que realiza las tareas del hogar durante dos horas, equivale a unos 30 minutos de actividad física. Hacer la cama insume unas 15 flexiones. Bajar tres escaleras equivale a subir una, retrasar unas paradas implica caminar unas 30 cuadras diarias. Aproximadamente se consumen 200 calorías más por día, 1000 por semana, 4000 por mes. Para bajar un kg de grasa se requieren quemar 7650 calorías. Es decir, en un mes se habrá bajado al menos medio kilo casi sin darse cuenta. De allí la importancia que adquiere la hoy denominada “gimnasia doméstica”. Lo importante es adquirir el hábito de un estilo de vida más activo y menos sedentario. Con el tiempo el cuerpo evidenciará la diferencia.