Mostrando las entradas con la etiqueta vitamina A. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta vitamina A. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de septiembre de 2013

Vitamina A para mejorar la piel



Cuando la piel presenta pequeñas arrugas o grietas, está áspera o dañada por el sol, la vitamina A es lo más aconsejable ya que posee la capacidad de penetrar en la piel, despertar a las células y reactivarlas. De ese modo aumenta la elasticidad y grosor de la epidermis y la dermis, y elimina la aspereza de la piel. Si bien existen cientos de derivados de la vitamina A, los que se usan con mayor frecuencia son el retinol y el palmitato de retinil, el linolato de retinil y acetato de retinil. Muchos de los productos farmacéuticos nuevos se presentan en forma de cápsulas o microesponjas. En la dieta alimentaria, los carotenos (provitamina a partir de la cual el hígado produce y almacena la vitamina A) se encuentran en la leche, la manteca y vegetales como zanahorias, tomates, escarola, espinaca, bananas, arvejas, melones, naranjas y mandarinas. Son carentes en los vegetales que no tienen partes verdes o amarillas.
Por otro lado, el exceso de vitamina A (conocido como hipervitaminosis) es una verdadera excepción en los seres humanos; sólo se han registrado casos en personas tratadas terapéuticamente o después de comer hígado de oso polar.

Los carotenos y la vitamina A son importantes para:
• Los huesos, la dentadura.
• Las mucosas.
• Los ojos, la piel, el cabello.
• Las uñas de manos y pies.
• La salud celular en general.
• La salud sanguínea en general.
• La prevención del cáncer.
• La potenciación del sistema inmunológico.

Primeras señales de alarma frente a la falta de vitamina A:
• Uñas frágiles, crecimiento lento de las mismas.
• Cabello reseco y quebradizo.
• Erupciones cutáneas.
• Falta de apetito.
• Infecciones recidivantes.
• Nictalopía (ceguera nocturna).
• Otros trastornos de la vista.
• Deficiencias del crecimiento.
• Esterilidad.

Las cantidades de vitamina A no se expresan en gramos ni en miligramos, sino en las llamadas unidades internacionales (UI). La Organización Mundial de la Salud ha determinado para las necesidades diarias las siguientes cantidades de acuerdo a la edad:
• Bebés 2.000 u.i.
• Niños de 1 a 3 años 2.300 u.i.
• Niños de 4 a 6 años 2.500 u.i.
• Niños de 7 a 10 años 3.200 u.i.
• Adolescentes 4.000 u.i.
• Mujeres adultas 4.000 u.i.
• Hombres adultos 5.000 u.i.
• Mujeres embarazadas 5.500 u.i.