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viernes, 11 de octubre de 2013

Masajes en los pies para recuperar la energía



Los masajes en los pies constituyen una terapia excelente para eliminar la fatiga, restaurando así la vitalidad tanto del cuerpo como de la mente.
Existen algunos factores que afectan el nivel de energía como por ejemplo una mala alimentación, la falta de ejercicios y respiración profunda, la autodestrucción o hábitos nocivos (tomar licor, fumar, consumir drogas), las condiciones ambientales (contaminación del aire, exceso de ruidos), entre otros.
Los hábitos de vida inadecuados agotan en consecuencia la energía de nuestro cuerpo, generando así un estado de fatiga. La fatiga constante provoca un efecto negativo sobre las funciones de los órganos internos reduciendo las resistencias a la enfermedades. Tanto los excesos como las deficiencias pueden causar falta de energía e implican un inminente estado de fatiga.
Muchas personas se exigen a sí mismas dedicando muchas horas sin cesar a una rutina laboral concluyendo con serios problemas nerviosos. Estamos creados para soportar tan sólo una cierta cantidad de estrés, por esta razón cada uno de nosotros tenemos un nivel de resistencia. Si se supera ese nivel es preciso actuar con alguna respuesta terapéutica. 

Consejos prácticos para liberarse de la fatiga

Existen técnicas apropiadas que practicándolas todos los días pueden resolver el problema de la fatiga. Entre ellas la combinación de una correcta respiración con un adecuado masaje terapéutico más algunos consejos útiles pueden ser la solución ideal:
1. Respira profundamente (inhalando el aire por la nariz y exhalándolo por la boca) durante 10 minutos. Ello ayudará a revitalizar los órganos internos y las células recibirán el oxígeno adecuado.
2. Masajea firmemente los pies, comienza por los tobillos, continúa con las plantas de los pies, sobre todo en los arcos durante aproximadamente 10 minutos.
3. Realiza balances en la columna vertebral, toma tus rodillas con ambas manos y flexiona las piernas hacia el pecho. Así los músculos de la espalda se expandirán. Los nervios que emergen de la columna vertebral están relacionados con los órganos internos, al masajearlos los liberará de las tensiones.
4. Dale a tu cuerpo un masaje profundo.
5. Come frutas, verduras y legumbres en gran cantidad junto con cereales integrales. Limita el consumo de carne.
6. Realiza caminatas por las mañanas, para obtener una mayor oxigenación en tu cuerpo y recrear así tu mente.
7. Revisa tu entorno familiar, laboral y económico. Toma conciencia de tus problemas y resuelve aquellos que te perjudican.

lunes, 15 de abril de 2013

Reflexología: El secreto está en los pies




También conocida como reflexoterapia, la reflexología parte de la creencia que existen unos canales naturales en el cuerpo humano que discurren desde los pies a la cabeza y cuya función primordial es comunicar diferentes zonas del organismo. Por ejemplo, masajeando un determinado punto en la planta del pie podemos suavizar e incluso eliminar el dolor de cabeza.
Para los reflexologistas o terapeutas, esta terapia está indicada en un buen número de dolencias que incluyen desde el asma hasta los problemas renales pasando por la diabetes o la hipertensión. Igualmente es útil para males tan actuales como perjudiciales: estrés, ansiedad y depresión. La reflexología únicamente está contraindicada en casos de fracturas óseas o problemas de ligamentos.

La clave: Caminar descalzos


El funcionamiento de la reflexología es realmente sencillo y se basa en la idea de masajear suave, pero constantemente, las palmas de las manos y especialmente las plantas de los pies, utilizando siempre los dedos pulgares. La zona refleja más importante del cuerpo se encuentra en la planta del pie donde se halla representado casi todo el organismo.
Nuestra forma de vida nos impide caminar descalzos y menos aún sobre suelos desiguales con piedras y arena, lo que sería ideal para estimular todas las zonas vitales del cuerpo. Muchos de los problemas que padecemos como las várices y el estrés se verían muy mejorados sin el uso de zapatos o caminatas sobre suelos duros y uniformes (como sucede en las ciudades urbanas). Para paliar esta situación se comercializan diversas placas cerámicas con un diseño estudiado especialmente para estimular las zonas reflejas situadas en las plantas de los pies.
En cualquier caso de no acudir a un especialista profesional en reflexología, existen sencillos sistemas caseros para comprobar las virtudes de esta terapia: se logra un masaje muy eficaz caminando con los pies descalzos sobre piedras chiquitas o sobre tierra húmeda. Llevar a cabo esta práctica de manera habitual puede producir sorprendentes resultados.

 
 


Los pies: La base de la salud

Torturados por la fantasía de zapateros sádicos y condenados a la inactividad del sedentarismo, nuestros pies se vuelven cada vez más perezosos, cuando podrían ser la mejor base para una vida sana, equilibrada y feliz. Los ejercicios que se describen a continuación ayudan  a restablecer la fortaleza de los mismos y a dar los primeros pasos hacia una nueva forma de cuidar la salud. 

1. Dinamita para los tobillos: Sentado en el suelo, mantener los pies en alto y sin mover el resto de las piernas girarlos en torno a los tobillos describiendo círculos en el aire, diez veces en un sentido y diez veces en el otro. Estos movimientos fortalecen notablemente los tobillos y facilitan la circulación sanguínea de las piernas.
2. Agilizar los dedos: Utilizar una guía telefónica a modo de pedestal (o en su defecto un par de libros), de manera que los dedos de los pies queden al aire. A continuación mover los dedos de ambos pies hacia arriba y hacia abajo mientras los talones permanecen sobre la guía. Es un ejercicio bastante duro provoca un repentino cansancio por eso es preciso descansar cada 30 a 45 segundos y  volver al ataque un par de veces más.
3. Planta contra planta: Sentado en el suelo, juntar las plantas de los pies de manera especular, contraer con fuerza los dedos de los pies y relajarlos a continuación. Repetir el ejercicio una docena de veces. Se trata de un ejercicio sencillo pero muy efectivo, ya que estas contracciones tonifican los músculos de la planta del pie, precisamente los encargados de sostener todo el peso del cuerpo.