Distintos
problemas físicos e incomodidades crónicas aparecen como consecuencia de las
largas horas que las personas permanecen en una misma posición, o en un estado
de inactividad física prolongada. Es por eso que el estudio “ergonómico” del
puesto de trabajo es muy importante, ya que la comodidad de quien trabaja
redunda en un aumento de su calidad de vida, así como de su rendimiento laboral
.
Así, la ergonomía
se constituye como la ciencia que estudia el cuerpo humano con respecto al
medio artificial que lo rodea. Ésta posee un conjunto de principios para el
diseño de artefactos para la comodidad, seguridad y eficiencia del usuario.
Toda herramienta
ergonómica fue diseñada especialmente para adaptarse al hombre. En la
informática estas técnicas son muy usadas en teclados, sillas, ratones, etc.
para mejorar la postura del cuerpo. Deben producir un bienestar general en la
persona, especialmente con el uso continuo de estos artefactos.
El marco laboral
actual presenta cada vez más trabajos sedentarios, estáticos y que
prácticamente requieren de un completo esfuerzo mental y no físico. Esta
inactividad es la que provoca molestias que a la larga pueden desencadenar
trastornos crónicos. De ahí la importancia de aplicar normas ergonómicas a los
ambientes laborales. Por ejemplo,
cuando uno está sentado en la misma postura durante horas, con los brazos
extendidos sobre el teclado de la computadora y el cuello estirado para ver la
pantalla, la espalda y el cuello se vuelven rígidos y duelen. Esto hace que se
comprima la columna provocando asimismo que tendones, músculos y nervios deban
realizar un esfuerzo superior al habitual. La irritación y compresión de los
nervios de la columna se propaga a todo el sistema nervioso, lo cual puede
provocar la aparición de numerosos síntomas en el conjunto del organismo.
Sin embargo, la
mayor parte de estos problemas se podrían resolver con el tamaño adecuado de
las sillas en función de las características corporales de las personas y bajo determinados
criterios ergonómicos. Si se hicieran las sillas a la medida, estos problemas
desaparecerían. Sin embargo esto no es viable económicamente.
La solución más apropiada
es compensar posturas estáticas correctas con períodos cortos y breves de
actividad corporal intercalada durante la jornada laboral. Esta idea que lleva
varias décadas imponiéndose en las grandes compañías se resume bajo el termino
de “ergofitness” o “ergofit”, un concepto que propone
recuperar la salud a través de ejercicios simples y saludables que pueden
practicarse a cualquier hora y en cualquier lugar, mejorando así problemas de
postura y rigidez muscular, es decir, mejorando los problemas que padece el 95%
de las personas que llevan a cabo un trabajo sedentario, ya sea sentados o
parados.
Las primeras medidas
que promueven la actividad del cuerpo
Un factor de gran
incidencia en los dolores y trastornos musculares es la contracción muscular
mantenida durante horas, asociada a la inmovilización de los segmentos
corporales en determinadas posiciones y a una gesticulación importante de las
manos en el teclado. La contracción muscular prolongada origina una dificultad
circulatoria a la zona, causa de la fatiga muscular y demás trastornos. El
estatismo es mayor cuanto más forzada es la postura y cuanto menor es el número
de apoyos existentes que alivien la tensión de los músculos. Para ello, existen
algunas medidas que favorecen el movimiento del cuerpo:
La mejor manera
de evitar los dolores de cuello y de espalda es sentarse en la postura correcta
y levantarse de forma periódica para tomar un descanso. Más de 10 minutos en
una misma posición ya es perjudicial para el cuerpo, lo que se sugiere cambiar
la postura al menos 6 veces por hora.
En cuanto a las
dimensiones y distancias propuestas para los elementos del lugar de trabajo,
actualmente se tiende a recomendar la máxima flexibilidad de la ubicación y
regulación de los elementos de trabajo, de manera que se puedan ajustar en
función de las dimensiones corporales, del grado de fatiga postural
experimentado e incluso, de las preferencias personales. Los denominados
teclados antifatiga, mesas regulables o sillas-madre permiten una postura más
distendida, menos rígida y de apariencia flotante, más conocida como “postura
del astronauta”.