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martes, 11 de marzo de 2014

Anís: Una hierba exquisita y benéfica



El Anís Verde, conocido científicamente como Pimpinella Anisum, es una planta medicinal muy rica que no sólo se utiliza con fines terapéuticos o paliativos, sino también en la preparación de una exquisita bebida alcohólica: el licor de anís. Además es el ingrediente de sabrosos preparados de panadería (bollitos de anís), ciertas golosinas (caramelos) y algunas pastas dentífricas. En todos los casos, se emplean los frutos desecados (Anisi fructus), conocidos erróneamente como “semillas de anís”.
Los frutos de anís contienen aceite esencial (2-6%), constituido principalmente por trans-anetol (80-95%), responsable del olor y del sabor. Otros componentes minoritarios son: estragol (metilchavicol) (1-2%), anisaldehído (menos del 1%) e hidrocarburos sesquiterpénicos  y monoterpénicos.
Principalmente, el anís verde posee una acción carminativa, digestiva, espasmolítica (sobre todo a escala respiratoria y digestiva), expectorante y antiséptica. Los preparados de anís se utilizan en el tratamiento de trastornos dispépticos, como espasmos gastrointestinales y flatulencias, especialmente en pediatría. También, en catarros de vías respiratorias superiores. 

Para consumir con discreción

El anís verde forma parte de muchas mezclas para infusión y de algunas especialidades farmacéuticas, principalmente digestivas y carminativas. La esencia de anís figura en diversas especialidades. Salvo indicación expresa, se recomienda abstenerse de prescribir el “aceite esencial de anís” por vía interna durante el embarazo, la lactancia, a niños menores de seis años o a pacientes con gastritis, úlceras gastroduodenales, síndrome del intestino irritable, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, hepatopatías, epilepsia, Parkinson u otras enfermedades neurológicas.
En cuanto a los frutos de anís, se puede preparar una infusión con 10 a 12 gramos, sobre las que se vierte un litro de agua hirviendo. De esta forma se pueden beber hasta tres tazas de infusión después de las comidas. En caso de cólicos en bebés lactantes, algunos fitoterapeutas sugieren administrar la misma infusión mediante el biberón a lo largo del día. De todos modos, en este caso es mejor asegurarse con una consulta al médico.
Respecto a los efectos secundarios, ocasionalmente suelen aparecer reacciones alérgicas cutáneas, del tracto respiratorio y gastrointestinal. Se debe tener especial cuidado con el aceite esencial de anís, ya que a dosis elevadas y/o prolongadas, puede producir efectos convulsivos y actuar como estupefaciente, provocando paresias musculares, congestión cerebral y otras alteraciones orgánicas.

lunes, 10 de marzo de 2014

Boldo: Un digestivo natural



Las denominadas hierbas o plantas medicinales cumplen varias funciones, entre las que se cuenta la colaboración en el proceso digestivo humano. A diferencia de los fármacos, las hierbas pueden administrarse de varias formas: infusiones, tinturas y comprimidos, entre otras. Así, una infusión luego de una comida suculenta y pesada puede colaborar notablemente con el trabajo del estómago, el hígado, los intestinos y el páncreas. Más aún, estas infusiones se incorporan como parte de la sobremesa cotidiana, contrarrestando los malestares digestivos más frecuentes. Entre las más populares se encuentra las infusión de boldo, una hierba estupenda para la digestión. 

El boldo recibe el nombre científico de Peumus Boldus Molina y para su consumo se emplean las hojas enteras o fragmentadas de la planta. Sus principios activos son alcaloides isoquinolínicos derivados de la aporfina y noraporfina (0,2-0,5%) de los cuales se han aislado más de una veintena, destacando en proporción la boldina y otros en menor cantidad como la isoboldina, reticulina, laurotetanina y laurolitsina.
Los extractos de boldo tienen acción digestiva (aperitiva, colerética, colagoga) así como hepatoprotectora. La boldina ha mostrado propiedades antioxidante, antiinflamatoria, antipirética, antihelmíntica y fungicida; mientras que el aceite esencial tiene actividad bactericida. Las hojas de boldo se emplean principalmente para tratar dispepsias, ligeras molestias gastrointestinales de carácter espasmódico, disfunciones hepatobiliares menores. Además su uso está indicado como coadyuvante en el tratamiento del estreñimiento. 

¿Cómo puede consumirse el boldo? 

Se pueden utilizar las hojas trituradas o enteras para infusión, además de otros preparados para administración por vía oral. El consumo de boldo esta contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares y enfermedades hepáticas graves. Por otro lado, aunque no se han descrito reacciones adversas en humanos, se recomienda supervisar médicamente su uso durante el embarazo y la lactancia. Estudios realizados con este extracto y la boldina administrados durante 90 días a ratas embarazadas no causaron modificaciones histológicas en sus órganos.
El boldo puede adquirirse en cualquier supermercado o tienda dietética (suelto o en saquitos) y preparar una infusión es muy sencillo, sólo debes tratar de que el agua no hierva. Recuerda siempre beber el preparado tibio y no muy concentrado después de las comidas. Sin embargo, no es aconsejable consumir boldo todos los días, sólo cuando deseas ayudar tu digestión luego de una comida copiosa.