Mostrando las entradas con la etiqueta termal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta termal. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de diciembre de 2013

Hidroterapia termal: Fuente de juventud y vitalidad



El uso del agua termal, que proviene de las profundidades de la corteza terrestre, está aconsejado para combatir ciertos trastornos crónicos como el reumatismo y las insuficiencias respiratorias. A nivel estético, también se emplean los baños termales para tratamientos de rejuvenecimiento. El hecho de que el agua termal actúe eficazmente sobre el bienestar de las personas, la ha transformado en una terapia alternativa a la medicina tradicional; de ahí el nombre de “hidroterapia termal”. Esta agua es pura por naturaleza, posee una composición química constante y es rica en elementos, sales y gases. Quizá por eso sea tan saludable para el cuerpo humano.
Si bien no todos tienen la posibilidad de acceder a un centro termal natural, pueden aprovecharse los beneficios de la hidroterapia a través de otras variantes que cumplen funciones muy similares. Un ejemplo de ello son los dermocosméticos que se consiguen en cualquier farmacia o perfumería. Estos productos están elaborados en base a aguas termales, y conservan de manera intacta todas sus propiedades medicinales. 

Cuerpo hidratado: Sinónimo de vitalidad y energía

La hidratación del cuerpo se aprecia en la cara: un rostro seco, tirante e irritado es sinónimo de vejez. La vida cotidiana hace que las reservas de agua se alteren y disminuyan. Esto sucede porque el equilibrio hidrolipídico (agua y grasa) de la piel no puede mantenerse debido a las agresiones climáticas, los cosméticos inadecuados, el estrés, los tratamientos locales agresivos o el paso ineludible del tiempo. Por más que se nos olvide, es necesario recordar que la piel es un órgano vivo que contiene el veinte por ciento de la totalidad del agua del cuerpo, distribuida de forma homogénea entre la dermis y epidermis. La capa córnea de la epidermis tiene un punto crítico de hidratación en el diez por ciento. Por debajo de este porcentaje se vuelve vulnerable, frágil y quebradiza.
Para recuperar la hidratación del cuerpo hace falta algo más que beber líquidos. Es necesario someter todo el cuerpo a un tratamiento externo para que el agua actúe desde afuera hacia adentro, permitiéndole a la piel recuperar su tersura, suavidad y elasticidad original. El baño termal es la opción más saludable para devolverle al cuerpo la vitalidad y energía que a perdido a través del desgaste cutáneo. Asimismo, los nuevos productos de cosmética que incluyen componentes del agua termal tienen el poder de hidratar por su fórmula única y equilibrada de oligoelementos (vitaminas y minerales). Por otra parte, algunos cosméticos son ricos en selenio, un mineral que protege al organismo de la oxidación y complementa los efectos benéficos de la vitamina E.