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martes, 15 de abril de 2014

La "Sanación Pránica" en la actualidad



Esta técnica curativa ha sido usada por científicos sanadores pránicos en India, para monitorear evidencias de los numerosos pacientes que comprueban los rápidos y eficaces resultados del tratamiento de sanación pránica. En 60 países, esta filosofía ha sido utilizada por médicos, enfermeras, masajistas, acupunturistas, misioneros religiosos así como ejecutivos de negocios. Ha sido combinado exitosamente con métodos de tratamiento convencional con resultados espectaculares.
En los países en desarrollo, donde los servicios médicos son altamente costosos o insuficientes, se ha comprobado que la sanación pránica es de gran utilidad por sí sola. Miles de personas han sido beneficiadas por este método absolutamente indoloro que no requiere tocar ni drogar al paciente. Muchos pacientes con traumas, fobias, comportamientos obsesivos, han sido sanados en sólo una o dos sesiones por medio de la utilización de psicoterapia pránica.
La sanación pránica, según el maestro Choa Cok Sui (su precursor), permitirá el desarrollo de nuevas ciencias en el próximo siglo tal como la agricultura, veterinaria, terapia con vitaminas y cosmetología pránicas.

Ciencia u oficio

En China, Egipto y la India, desde tiempos ancestrales, se ha recurrido a la sanación pránica para curar dolencias del cuerpo y del espíritu. Quienes la practican afirman que se trata de una metodología científica. Por ejemplo, existen evidencias tangibles que prueban la existencia del halo energético que rodea a los seres humanos y que se conoce como aura. El científico ruso Semyon Kirlian –inventor de la cámara Kirlian–, tomó fotografías de animales, plantas y personas con una cámara extremadamente sensitiva que mostraba la presencia de este campo que rodea al cuerpo a varios centímetros de la piel, y que tiene distintos colores y brillos. A través de este método se ha constatado que los cambios emocionales o físicos afectan el aura. De hecho, a través de la fotografía Kirlian se ha demostrado que las enfermedades aparecen primero en el cuerpo energético antes de manifestarse en el físico.
Asimismo, el libro Factores no reconocidos en medicina, del Centro de Investigaciones teosofísicas de Londres, afirma que la existencia del cuerpo bioplásmico brinda la explicación del buen éxito de esos tratamientos generales como la sanación pránica.

Beneficios de la sanación pránica

• Restablece el bienestar mental y corporal al desintegrar la congestión energética de la emoción negativa.
• Restablece la vitalidad y la salud, armoniza las relaciones al eliminar las emociones negativas contactando lo positivo del bienestar y la creatividad, expresividad abundancia y prosperidad.
• Mejora la calidad de vida y de las relaciones en el contexto familiar social y laboral.
• Propicia el crecimiento interior y aceptación para fluir en la vida con alegría y de forma fácil y sencilla.
• Enseña a autosanarse así como sanar a otros, incluso a distancia.
• Es preventiva, ya que la energía enferma puede detectarse en el cuerpo energético antes que aparezca en el cuerpo físico.
• Ayuda a revitalizarse para llevar a cabo una vida más activa.
• Se aprenden técnicas prácticas y simples de primeros auxilios, como enseñar a respirar.
• Enseña a guardarse a sí mismo y a los seres queridos utilizando escudos protectores.
 La persona recuerda la experiencia como un acontecimiento muy importante y deseable.
• En general la persona se encuentra más dispuesta a sentir que la vida se justifica a sí misma cuando se adquiere la evidencia de la belleza, sinceridad, alegría, verdad y plenitud.

Sanación Pránica: Cuestión de Chakras



La sanación pránica relaciona los problemas del cuerpo físico con los desequilibrios o enfermedades en el campo energético humano. Dicho campo es comúnmente llamado aura o cuerpo bioplásmico. Está hecho con sustancias más refinadas que el gas, las cuales no pueden ser vistas por la mayoría de las personas. Solamente aquellas que poseen facultades psíquicas pueden sentirlo o verlo.
Existen vórtices de energía llamados chakras, los cuales constituyen el mecanismo de respiración del aura. Estos centros de energía o chakras se encuentran alineados a lo largo de la espina dorsal, desde la cabeza hasta la base de la columna. Uno de los grandes aportes de Master Chao en el campo de la sanación y la yoga fue su pública revelación de la existencia de once centros mayores de energía. La mayoría de sanadores y yoguis de otras corrientes se refieren solamente a siete chakras o centros de energía.
La sanación pránica enseña un método preciso para determinar el problema específico, localizando la energía anormal en el aura y en los chakras. El sanador escoge el protocolo apropiado para sanar al paciente. La sanación se realiza mediante la limpieza de la energía enferma y luego energización del aura y las chakras con prana fresco. En la medida en que al aura y las chakras se normalizan, el cuerpo físico se recupera rápidamente.
Existen varios instrumentos para detectar el campo energético de una persona. Una de éstas es la cámara Kirlian, la cual toma la fotografía de la emanación de la energía de los dedos y alrededor de la cabeza. La fotografía Kirlian muestra colores diferentes que describen someramente el estado de salud y conciencia de la persona.

Convertirse en un sanador

Aparentemente, todas las personas están en capacidad de dirigir voluntariamente la energía, ya que todos tenemos aura y no es necesario profesar un credo determinado. Sin embargo, hay algunas cosas que el sanador debe evitar, como fumar, comer carne de cerdo y abstenerse de beber alcohol, ya que estas sustancias contaminan la energía. También se recomienda meditar y tratar de llevar una vida sana con el fin de tener el aura lo más limpia posible.
Existen dos maneras de aprender a sanar: a través de cursos y talleres o siendo autodidacta. En el mercado hay diferentes libros sobre este tipo de terapia, varios de ellos escritos por el maestro Choa Cok Sui y que versan sobre el concepto de la sanación pránica y la manera de dirigir voluntariamente la energía.
Por otra parte, los trastornos que pueden ser aliviados a través del prana son muchos, vale decir que casi todos –desde úlceras hasta cáncer, pasando por autismo, dolores de cabeza o síndrome menstrual– sin necesidad de medicinas o contacto físico.
Las curaciones también se pueden hacer a distancia, toda vez que éstas tienen lugar en el cuerpo bioplásmico o energético, y la presencia del cuerpo físico no es imprescindible.

Sanación Pránica: Para una purificación energética



La sanación pránica ayuda a limpiar la energía y favorece la curación de los males del cuerpo y del espíritu. Esta filosofía fácil de aprender y que puede ser usada por cualquier persona, no pretende suplantar a la medicina convencional, sino más bien, convertirse en un complemento.

El antiguo arte de la sanación a través de las manos que utiliza la energía vital o prana, que es todo lo que nos rodea, y el reconocimiento de la existencia de esta energía sutil, viene de disciplinas ancestrales y ha sido utilizado por múltiples culturas alrededor del mundo.
El prana, palabra que en sánscrito (uno de los primeros idiomas de la humanidad) significa energía vital, es el mismo concepto que los chinos denominan chi o los japoneses ka, el pneuma del que hablaban los griegos, el Ra de los hebreos y el soplo de vida del que hablaba Galeno, padre de la medicina moderna, así como también el bioplasma o éter que estudian actualmente los científicos describiendo algunas leyes de su comportamiento.
Todos estos conceptos se refieren a una energía sutil invisible o imperceptible para los sentidos (aunque es posible aprender a percibirla a través de ellos) que forma parte de cualquier organismo, encargándose de mantenerlo vivo, fortalecerlo y suministrar la fuerza vital necesaria para cualquier actividad.
Cuarenta años de estudio y experimentación sobre el comportamiento de la energía en relación con los procesos de recuperación del ser humano, de las diferentes técnicas que la utilizan y de la verificación de los resultados del manejo y aplicación de esta energía, han llevado al Maestro Choa Cok Sui, ingeniero químico filipino a desarrollar una técnica que recopila y sintetiza el conocimiento y manejo práctico de la energía sutil: la sanación pránica.
Esta corriente consiste en un sistema de técnicas que recopilan diversos saberes y disciplinas ancestrales y modernas que desde muchas perspectivas, trabaja en el campo terapéutico, sobre la base de la existencia de una energía sutil del ser humano que afecta los aspectos físicos, emocionales, mentales y espirituales.
Este campo de energía sutil está formado por un entramado de canales de energía que se interconectan y forman a su vez centros energéticos también llamados chakras, que son los principales puntos por donde esta energía va a entrar y salir del sistema, manejando así la energía que va a cierta zona de influencia con sus órganos y funciones.
Cuando esta energía fluye limpia y libremente dentro de un sistema, el estado de salud es óptimo; pero esta puede -por muy diversas causas- debilitarse o acumularse formando bloqueos o congestiones que, si son continuos y permanentes, van a afectar la calidad de la energía que entra en dicha zona y por consiguiente afecta también a los órganos y funciones que se alimentan de ésta.

Desde el punto de vista energético, la enfermedad es entonces la manifestación de un déficit o un exceso de energía congestionada que impide al organismo mantener en equilibrio sus funciones y esto es válido tanto para el aspecto físico, como para el emocional, mental o espiritual. Estos estados de desequilibrio que se manifiestan como síntomas o dolencias, pueden ser detectados y tratados a nivel energético a través de métodos simples pero muy eficaces, como en el caso de la sanación pránica.
Según el maestro Chao esta filosofía enseña a utilizar o rescatar el poder sanador que hay dentro de cada persona, desarrollando la sensibilidad para percibir la energía junto con la evaluación inteligente y el entendimiento del cómo, por qué y para qué de dicha energía. Es, por otra parte, una técnica muy práctica que se desarrolló para ser aplicada con las manos, evitando instrumentos, y que no requiere de ningún tipo de droga o elemento extra, sin que esto signifique que tenga alguna contraindicación cuando se debe tomar alguna.
La sanación pránica, lejos de estar en contra de las prácticas tradicionales de la terapéutica, busca complementarlas y apoyar su acción cuando la persona está siendo tratada dentro de un proceso de estos y es practicada hoy en día, tanto por médicos que la combinan con sus tratamientos ortodoxos, como por terapeutas de diferentes disciplinas y personas de todo tipo de saberes, culturas y creencias.

Cómo usar las manos

En la sanación pránica las manos son el canal para proyectar la energía vital y para eliminar la energía contaminada. El sanador debe tener una preparación previa, sin embargo, antes de realizar una sanación primero debe activar las chakras de sus manos para sensibilizarlas y de esta manera poder analizar el campo áurico del paciente y determinar el nivel y calidad de su energía.
El sanador limpia el área afectada, ubicando las manos a unos 10 centímetros del paciente –ligeramente encorvadas– y simulando una especie de cuchara que barre la zona. Luego el sanador limpia sus manos una con la otra y las sacude, también hace uso de un recipiente de agua con sal donde sacude y limpia sus brazos hasta el codo para evitar recibir la energía contaminada que ha sacado del paciente.
Por su parte, el recibidor o paciente debe estar muy tranquilo, relajado y abierto a la sanación.
Luego de la limpieza el sanador está preparado para suministrar la energía pránica. La mano izquierda se pone con la palma hacia arriba en posición de recibir energía divina, mientras que la derecha se coloca a 20 centímetros de la parte que se limpió para proyectar la energía durante unos minutos, de acuerdo al criterio del sanador. Posteriormente, se comienza a regar o dispersar la energía en el sector, en sentido de las manecillas del reloj. Al finalizar el sanador limpiará muy bien sus manos para no contaminarse.
Un sanador experimentado puede también hacer uso de instrumentos como cristales de cuarzo, sal y agua para una sanación más efectiva. El número de sesiones necesarias dependerá de la condición del paciente, así como de la experiencia y fuerza energética del sanador.