Mostrando las entradas con la etiqueta obligaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta obligaciones. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de abril de 2013

Organizar el tiempo: El secreto para vivir más




Optimizar el tiempo es de alguna manera alargar la vida, y sobre todo en la actualidad cuando todo parece suceder de una manera acelerada y vertiginosa. El ritmo de la actividad cotidiana hace que por instantes parezca imposible manejar nuestro tiempo personal y aprovecharlo mejor. Sin embargo, defender el derecho a decidir sobre nuestro presente es la clave para recuperar el tiempo perdido y aprender a administrar lo que constituye un tesoro invalorable. Porque la verdad es que el tiempo es mucho más que oro: es vida misma, lo cual no tiene precio.
Recuperar tiempo equivale ni más ni menos que a ampliar nuestros límites temporales, aprendiendo a vivir de manera más intensa. Esto implica una extensión de los espacios personales, que se agregarán a nuestra posibilidad de elegir qué hacer o qué dejar de hacer. Es como si de golpe disponemos de más dinero y debemos decidir en qué queremos invertirlo; lo mismo sucede con nuestro tiempo.

3 claves para ganar tiempo
  • La organización es el primer paso para ganar tiempo. El vértigo contemporáneo nos arranca de las manos el manejo de nuestro tiempo. Lograr y mantener una buena organización nos devuelve el poder de decisión sobre lo que hacemos, su duración y su sucesión a lo largo de cada día.
  • El segundo paso tiene que ver con decidir sobre nuestras actividades frente a las opiniones y obligaciones de los demás. Una mala organización de los tiempos personales, lo cual es común a la mayoría de las personas, implica un desorden que se presenta de una manera muy clara y concreta: la invasión.
    Personas desordenadas irrumpen en nuestra vida diariamente y, si lo permitimos, nos harán desperdiciar en ellas más tiempo del necesario. No debemos dejarnos arrastrar a la desorganización ajena e impedir que nos afecte.
  • Finalmente debemos aprender a disfrutar del tiempo que ganamos. No se trata de hacer ciertas cosas más rápido para agregar otras al desorden. No se trata de hacer más o hacer menos, sino de saborear las vivencias que nos ofrecen nuestras actividades, de la clase que sean. Sólo teniendo un grado importante de conciencia y dominio sobre cada momento presente podremos disfrutar el tiempo ganado.
Claves para vivir siempre vital

Si no tenemos la suficiente energía para hacerle frente a las obligaciones diarias, finalmente decaemos y terminamos padeciendo estrés, ansiedad o depresión. Sin embargo, existen métodos auténticos y sencillos para conseguir un adecuado “aprovisionamiento de energía” que nos permitan vivir siempre en plenitud y con vitalidad. He aquí una serie de reglas básicas que nos ayudarán a mejorar nuestra calidad de vida:

  • Cada vez que se pueda y a cualquier hora del día, respirar profundamente aire puro.
  • Acostarse temprano todas las noches (entre las 10 y 11 de la noche). Dos horas de sueño profundo antes de medianoche valen más que cuatro horas después.
  • Higienizarse bien antes de ir a la cama para eliminar así todo el polvo y la suciedad que acumulado durante el día. Esto nos permite conciliar un sueño profundo y placentero.
  • Relajar todos los músculos del cuerpo al ir a la cama. Es preciso aprender a languidecer y evitar toda rigidez. Después de esto procurar dejar la mente en blanco librándola de preocupaciones, temores y ansiedades. A la cama siempre se va a descansar y no a recordar o preocuparse.
  • Antes de dormir, tener en mente el ideal de vida que perseguimos. Es preciso saturar nuestra imaginación con pensamientos agradables.
  • Tratar de que en la habitación donde se duerme siempre circule el aire, sobre todo puro y fresco.
  • Despertarse a una buena hora (no más de 9 de la mañana) y saltar de la cama inmediatamente. No dar vueltas ni desperezarse o vacilar ya que esto contribuye a debilitar la fuerza de voluntad y alimentar el desgano.

*Al principio estos consejos requieren de un gran esfuerzo pero finalmente los resultados superan el sacrificio inicial.